El Sepulcro y la cofradía de la Sangre de Cristo de Ayora, a la que mis hijos pertenecen.
El retoque anual a la acuarela de los desconchones en el esmalte del Cristo.
Necesita una restauración seria el pobrecito mío...
Empecé hace años por los pies y ahora tiene taras en manos, brazos y rodillas.
Procesiono como un figurante, un extra del viernes, del Viernes Santo.
Porque no se pierda la huella de los ancestros de mis hijos, los cofrades;
por línea materna, los ayorinos.