Mostrando entradas con la etiqueta Adam Mason. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adam Mason. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de octubre de 2020

El viaje a ninguna parte


 

En el noveno episodio de INTO THE DARK, curiosamente repetía en la dirección Adam Mason. "They come knocking" incide en la atrofia de la serie, comenzando de una manera para terminar de otra muy diferente. Y en este caso parece aún más complicado defender un guion que no por convencional contiene una premisa con cierto interés. Se trata de un "viaje sanador" que el protagonista emprende junto a sus dos hijas, tras el trágico fallecimiento de su esposa. Llevando un remolque, llegan hasta el desértico paraje donde tiempo atrás se decidió a pedirle matrimonio, con la idea de acercarse un poco más a sus hijas y despedir definitivamente a la madre y esposa, esparciendo sus cenizas. No me alargaré, porque había miles de posibilidades para ensayar un ejercicio de melancolía, o de misterio, o qué sé yo. Lo que pasa, en cambio, es que Mason vuelve a demostrar lo cazurra que es su caligrafía, así que decide, sin que sepamos nunca cómo ni por qué, que unos niños encapuchados van a venir por la noche a dar por saco. No sé, podría haber salido una buena película de aquí, pero se queda en otro episodio más bien malgastado.
Saludos.

sábado, 17 de octubre de 2020

Jodiendo la marrana


 

Una de las cosas que más claras van quedando de INTO THE DARK, aparte de lo poco cohesionado de sus episodios, es lo mal que le sienta el formato, llegando a estropear ideas en principio interesantes, pero que se van tornando intrascendentes por la estúpida obligación de cubrir una duración determinada. Esto es patente en "I'm just f*ucking with you", que empieza con una situación absurda y que deja al espectador con deseos de saber más, pero que poco a poco va derivando hacia un terror en exceso forzado. Un tipo se dirige a la boda de la que fue su pareja sin mucho entusiasmo, y su carácter apocado y neurótico le hace esconderse tras un nick, con el que inunda el chat de dicha boda con mensajes negativos. A mitad de camino espera encontrarse con su hermana en un apartado motel, y seguir al día siguiente con ella; sin embargo, la noche se tornará insoportable, por culpa del conserje del motel, que no para de gastarle bromas pesadas, aunque puede que esconda un terrible secreto. Pretendidamente ingenioso, el guion recuerda, por ejemplo, a GIRO AL INFIERNO, de Oliver Stone, sumiendo al protagonista en un cúmulo de situaciones que ponen a prueba incluso su propia cordura. El problema es que, llegado el momento, las excusas argumentales van diluyéndose en una especie de comedia terrorífica, hasta el punto de que importa muy poco qué hacen esos personajes ahí y por qué. La idea, insisto, parece interesante, pero se olvida tan pronto como acaba su desastroso desenlace.

Saludos.

... ¿Y todo esto lo ha hecho usted solo?...
No, necesité estar rodeado de siete mil millones de personas...

¡Cuidao con mis primos!