lunes, enero 09, 2012

Gaviotas, ¡primero, conquistaremos Dublín!


Pepe: Paula.
Paula: Pepe, me tienes el nido lleno de caca. Dime.
Pep: ¿Para qué hora era la reunión?
Pau: Para las 17:07.
Pep: Qué hora más tonta, leñe.
Pau: Como cualquier otra, Pepe, como cualquier otra.
Pep: Bueno, y ahí ya decidimos cuándo atacamos y tomamos el control del mundo, ¿no?
Pau: Efectiviwonder, Pepe. Lo más probable es que lo hagamos el viernes a las 13:31. Para el sábado a estas horas hemos mandado al presidente a su casa, dado el comunicado mundial y secuestrado todas las lonjas del país.
Pep: Y los fraelicillos, ¿qué dicen de todo esto?
Pau: Que están ahora muy liados y que si eso se unen en la segunda fase.
Pep:  Pues muy mal, porque ellos iban a poner los subtítulos del comunicado. No va a entendernos nadie. Por cierto, los buitres y las águilas del sur tienen sus interiores controlados, ¿no?
Pau: Ayer llamaron y dicen que está todo listo, que los milanos se unen y que los mochuelos se mantienen neutrales. Las carracas y los abejarucos están también con nosotros. Ya sabes como son, se apuntan a un bombardeo.
Pep: ¡Qué joíos! Ufff, me quedo más tranquilo.
Pau: Bueno chico, te dejo que voy a vomitar en la garganta de mis chiquillos, que ya deben tener hambre.
Pep: Nada mujer, ves, ves. Nos vemos luego.

Vidas aparte

domingo, octubre 02, 2011

Dónde estabas




Deus sive natura, evolución, Dios oculto, Schelling: Dios es un agujero negro que se ilumina torpemente con su propia luz.
Infancia, inocencia, miedo, odio, culpa. Madre, padre, hermanos. Amor.
Agua, Tierra, Fuego, Viento. Si Dios fuera algo, sería músico y arquitecto.
Vida, muerte, dolor, memoria, aceptación, reconciliación, perdón, afirmación. Alegría.

         Esto es todo lo que se me ha venido a la cabeza después de ver El árbol de la vida.

El rincón Diáfano

jueves, abril 07, 2011

Con ocasión de año nuevo. Todavía vivo, todavía pienso: tengo que seguir viviendo, tengo que seguir pensando. Sum, ergo cogito: cogito, ergo sum. Hoy en día todo el mundo se permite expresar su deseo y su más querido pensamiento: pues bien, también yo quiero decir lo que hoy desearía de mí mismo y qué pensamiento fue el primero que me corrió este año por el corazón, ¡un pensamiento que será para mí fundamento, aval y dulzura de toda vida ulterior! Quiero aprender cada vez más a ver lo necesario de las cosas como lo bello: así seré uno de los que hacen bellas las cosas. Amor fati: ¡sea este a partir de ahora mi amor! No quiero hacerle la guerra a lo feo. No quiero acusar, no quiero acusar ni tan solo a los acusadores. ¡Mirar a otro lado sea mi negación! Y, en general y en definitiva: ¡quiero, algún día, ser solo alguien que dice sí!
Nietzsche, F.: La gaya ciencia, Cuarto libro, 276
Justo en la línea en la que dice que el pensamiento le corre por el corazón, el alma se me quiere salir volando hacia el libro. Cuando llego al final, a ese maravilloso, rotundo a la vez que frágil "solo ser alguien que dice sí", casi lloro. Esto es para mí, simple y llanamente, belleza.
El rincón Diáfano

miércoles, marzo 23, 2011

Teoría crítica

"Un proceder teórico que no se identificase con la determinación de los hechos partiendo de los sistemas conceptuales más sencillos y diferenciados posibles, ¿podría representar otra cosa que un juego intelectual desorientado, a caballo entre la poesía conceptual y la expresión impotente de estados de ánimo?"
Max Horkheimer, Teoría tradicional y teoría crítica
Habría sido una estupenda cajera de super-mercado, una solícita administrativa, una minuciosa contable. Pero, ¡ay!, le nació la conciencia y el mecanismo empezó a resultarle contradictorio a pesar de la aparente identidad. Y ahí sigue, atrapada en la escisión, en un lugar de nadie que es, a pesar de todo, el lugar más nuestro: el del desgarro.
El rincón Diáfano

domingo, febrero 27, 2011

The fall

   Yo pensaba que en una película, toda imagen debía estar al servicio del relato y que el relato debía ser verosímil, lógico, previsible a pesar de todo. Después de esto, ya no lo pienso.

    Y es que al ver esta película, premiada en el festival de cine fantástico y de terror de Sitges en 2007, me he acordado de lo bien que sienta que te cuenten un cuento y te narren mil imposibles gratuitos. Porque, ¿qué era la infancia sino ignorancia de la necesidad?
El rincón Diáfano

lunes, noviembre 01, 2010

Supermassive black hole


Lois y Clark, en cualquier bar del mundo, sentados en dos taburetes cualesquiera frente a dos vasos medio vacíos. No medio llenos: medio vacíos.
Lois: Clark
Clark: ¿Sí?
L.: No tenemos nada que decirnos.
C.: Lo sé.
L.: Llevamos una hora aquí sentados, mirando hacia otro lado, sin cruzar una sola palabra.
C.: Peor que eso, no hemos cruzado ni una mirada.
L.: Sí.
C.: ¿Lo dices tú o lo digo yo?
L.: Es mejor que no lo diga ninguno. Cogemos los abrigos, pagamos y nos vamos a casa. Mañana empaqueto mis cosas y me voy.
C.: Vale... ¿Ya está?
L.: Sí, ya está.
C.: ¿Me quieres?
L.: No lo sé. Y tú tampoco sabes si me quieres. No sé a qué ha venido la pregunta.
C.: Por decir algo... Después de tanto sin decir nada.
L.: ¿Sabes una cosa? A veces... A veces me hubiera gustado contarte... contarte cosas. Nada importante. Tonterías. Pero no lo hice. Y todo se quedó dentro. Hasta que hemos explotado, los dos. Pero no me siento... bien. Ni mal. Sólo siento que todo se condensa otra vez y es oscuro. Tan oscuro que se traga la luz.
C.: Entiendo...
L.: Seguro que tú también...
C.: Yo también. Ya está, no sigas. Vámonos.
L.: ¿Volando?
C.: No. Hoy sólo vamos a coger un taxi.

Vidas aparte

martes, junio 01, 2010

Firmin

Mi gato tiene la costumbre de mordisquear las hojas y las tapas de los libros. Un día, incluso, mordisqueó un examen. Este mismo hábito adquirió desde su más tierna infancia Firmin, la rata protagonista de la novela de Sam Savage.
De tanto comer letra impresa, Firmin desarrolló el cerebro y la conciencia. Comenzó a leer y, con ello, desarrolló la imaginación y el pensamiento, aplacó los instintos, aprendió a apreciar la belleza, se enamoró, se hizo compasivo, crítico, libre... y melancólico. Se hizo persona.
Firmin es, salvando las distancias, un nuevo Quijote. Vive en un mundo paralelo. No encaja ya entre sus congéneres pero tampoco entre los humanos, con quienes no puede comunicarse debido a su aparato fonador. Don Quijote ataca molinos de viento creyendo que son gigantes. Firmin sueña que ataca molinos de viento, que charla en los bares con los parroquianos, que sus amores platónicos bailan con él. Su vida es ilusión, catastrófica ilusión.
"Si hay algo para lo que resulte útil una formación literaria, es para dotarlo a uno de un sentido de la catástrofe. No hay nada como una imaginación vívida para desvitalizarle a uno el valor. Leí el diario de Ana Frank, me convertí en Ana Frank. Los demás, en cambio, tenían sus momentos de gran terror, se escondían por los rincones, sudaban de miedo, pero tan pronto como pasaba el peligro ya era como si nunca hubiese existido, y seguían triscando por ahí, tan contentos. Tan contentos, hasta que alguien los aplastaba o los envenenaba o les rompía el cuello con una barra de hierro. Yo, por mi parte, he vivido más que todos ellos, y a cambio, he muerto mil muertes distintas. Me he movido por la existencia dejando en pos un rastro de miedo, como un caracol. Cuando muera de verdad, será un aburrimiento."
Se siente y se sabe un bicho raro, un extraterrestre. ¿Y quién no tiene, al fin y al cabo, su casa en las estrellas al menos en algún momento de su vida?
"Ayuda mucho, en las noches de soledad, poder mirar las estrellas y no ver en ellas meras escamas de hielo ardiente en el Gran Vacío, sino las ventanas iluminadas de nuestra propia casa."

Si queréis sentiros extraterrestres durante un ratito mientras acompañáis a Firmin por las calles más decadentes de Boston, no tenéis más que pedirme el libro.

El rincón Diáfano