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domingo, 14 de junio de 2015

Caridad (II)


Miguel y Caridad para Amarneciendo

En la foto de hoy, Miguel aparece con una persona de la que ya hemos hablado en este blog. El pasado mes de mayo, decíamos que Caridad Díaz-Faes fue una de las grandes amigas de Miguel. Podemos afirmar, además, que Caridad fue una amiga de esas que llamamos “de toda la vida”, en el sentido y en la medida de que siempre estuvo a su lado..., antes y después. Digo esto porque ya conté en aquel post que en los años posteriores a la muerte de Miguel tuve la oportunidad de conocerla y hablar en varias ocasiones con ella. Como coordinadora del Grupo Prado de Poesía, Caridad me invitó a algunas reuniones del grupo, aquellas en las que preparamos la exposición, homenaje-póstumo a Miguel, del año 98. Era una mujer aparentemente muy seria, pero a la vez preocupada por las formas y por el fondo, alguien, que a mi me pareció, de muchísima sensibilidad y ternura. 

Mi abuela Saturnina hablaba mucho de ella, y hay que reconocer que Caridad era casi el único referente para la familia, la única amistad de Miki, la cual, en aquellos últimos años más duros para él, siguió llamándole, visitándole y arropándole. En los varios escritos que hemos encontrado entre los papeles de nuestro artista sobre el Grupo Prado de Poesía, podemos constatar hasta qué punto Caridad lo consideraba un miembro importante de aquel colectivo de artistas. Está claro que Miguel Ángel se perdió pocas de sus reuniones-tertulias, tal como atestiguan sus cuadernos de campo desde el año 1985, el de la creación del grupo, hasta el 94.

La foto no tiene ninguna anotación, pero debió de ser tomada aquel mismo año 1994, en que murió Miguel y en un momento en que su enfermedad ya era evidente. Entre esta y aquella otra imagen del año 72, en la que ambos se miraban sonriendo, habían pasado más de veinte años. Es tremendo, a la par que emocionante, ver cómo el tiempo nos va cambiando por fuera; en sus miradas también apreciamos el cambio interior y cómo aquella ternura casi había desaparecido.

Caridad y Miguel para Amarneciendo

Queremos terminar con la transcripción de un poema inédito que Miguel dedicó a Caridad allá por el año 1989. Creemos que el texto (en prosa) resume a la perfección lo que estas dos fotos transmiten. Las palabras de Miguel, manuscritas sobre tres páginas amarillentas de tamaño folio, aparecen encabezadas por un título en letras de imprenta, el cual debió de recortar de algún anuncio publicitario de un periódico de la época y pegó en la primera hoja. Casi con seguridad, nos atrevemos a afirmar que el título proviene del anuncio de unos conocidos almacenes aparecido en el diario ABC en febrero de aquel mismo año. Esta primavera para Amarneciendo



Poema inédito para Amarneciendo 



Miguel parece lamentar no haberlo escrito antes. En una anotación al margen comienza diciendo: “por fin, mi poema a la poetisa y amiga sempiterna CARIDAD DÍAZ-FAES”. Luego, ya en el mismo texto, las referencias a la existencia y a la muerte son constantes. Monmatre, Lautremont, Rimbaud, Terence Stamp, Mastabas... son los otros referentes de su pasado común, algunos de los cuales conocemos y de otros solo llegamos a intuir su significado, aunque está claro que necesitaremos ayuda y una investigación más serena para descifrarlos. Algunos pasajes son impresionantes y en otros se aprecia algo de ironía; pero de lo que no nos cabe duda es que los sentimientos de nuestro artista hacia y por su amiga son dignos de admiración y dibujan a la perfección aquella época, así como la relación que hubo entre ellos:

Esta primavera te vas a enamorar
(Poema nº 4 a Caridad Díaz-Faes, del Libro de poemas dedicado a escritores)

Y la última noticia en tu espejo abandonado y nuestro fatal miedo a los felinos es, en suma, porque son carnívoros como nuestro consecuente terror de nuestra cumbre de homínido a la deriva en el rebaño inexplicable del inconsciente colectivo. ADHERIDA para siempre en el triunfante existencialismo de mi laboratorio de poesía (y he aquí que cualquier complejidad lingüística nos pertenece sobremanera, a través de nuestra saboreada y espejismo subyugante de nuestra carrera existencialista. Ni las fascinantes señoritas de mi metafísica, ni el andante Monmatre del embriagado de existencia de amores imposibles y callejuelas izadas al final del azul comprenderán el avance histórico-geográfico de tu desnudo cuerpo de poesías y verdad donde los besos abandonados perpetúan su capricho).

En esta primavera y de sollozos que no cesan, te vas a enamorar de cualquiera ante tu espejo, de nuestra costumbre de poesía y de búsqueda del conocimiento cognoscitivo, de nuestra insaciable sed de finitud de especie y de historia, de nuestros retratos acontecidos para nuestro asombro para siempre. Y no es que nuestro extraño Lautremont suspirase su: “ah, si el mundo fuese como un inmenso culo”..., y nuestro adorado Rimbaud subrayase su: “ah, y la primavera nos trajo la risa abominable del cretino”...

… sino que tú y yo ante una situación de azar hemos recorrido la realidad mastábica- carnaval urbano de género humano y triunfo de la muerte sin piedad; dantescos y grotescos y valleinclanescos hemos recorrido los rostros sucesivos del infatigable y enigmático Stamp, del teorema de la silenciosa y anhelada existencia.

No recogen mis palabras escritas el silencio de mis palabras habladas de fiel hermosura: la vida es, pues, recorrido morfológico y sustancial de nuestra ubicación correcta y respetuosa  de nuestros allegados específicos MÁS ALLÁ DE LA VIDA Y DE LA MUERTE. Y por último he de decirte que este elocuente poema del ajuste de mi pensamiento histórico, que demostrándome tu afecto con el real afecto que es el dinero, tardaste mucho en la deuda exacta de tus senos prohibidos.


Poema nº 4

FROM MY LIBRO A ESCRITORES
Acrópolis madrileña. MADRID, 27 de febrero de 1989
From my laboratory poems
Miguel Ángel Andés

Título del poema nº 4 a Caridad Díaz-Faes:
"ESTA PRIMAVERA TE VAS A ENAMORAR" o "TERGIVERSACIÓN HACIA TERENCE STAMP"




Contacto: amarneciendo@gmail.com

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Paradero (XIII)



85 para Amarneciendo


XIII

1974 - son de hembra
           hogar-tumba-cuna
           envaginados
4791 - solhembra a solas


Poesía: Miguel Ángel Andés (Paradero 1974)
Dibujo: Miguel Ángel Andés 1985, dibujo cedido por Guillermo Álvarez para Amarneciendo


Contacto: amarneciendo@gmail.com

sábado, 13 de septiembre de 2014

Las cajas de cerillas y el recorte de prensa

Cajas de cerillas para Amarneciendo


Cuando Rita me sugirió hace días escribir sobre estas cajas de cerillas, me vino el recuerdo de aquel día en que desalojamos las cosas de Miguel Ángel Andés del piso de la calle Caravaca. La enorme cantidad de cuadros, dibujos, objetos, papeles, libros..., que conservaba mi tío, hizo que la tarea se prolongara durante unos cuantos días. La mayor parte de los objetos de pequeño tamaño los guardamos en cajas con el ánimo de clasificarlos y catalogarlos más adelante. Recuerdo que mi tío me había regalado una de esas cajitas de cerillas allá por el año 85, en los tiempos en que Maite y yo íbamos de vez en cuando a visitar a mi abuela. Muchas veces Miguel estaba en casa y nos sentábamos con él en la terraza o en un pequeño salón del que recuerdo, entre otros muebles, una librería con puertas de cristal traslúcido, que mucho antes había utilizado mi abuelo para guardar sus cosas personales bajo llave. Cuando Miguel volvió a Caravaca, su padre, mi abuelo Juan, ya había muerto, y la librería ya no solo contenía los objetos y libros de mi abuelo. Recuerdo una caja de metal con las típicas agujas y jeringas de los practicantes médicos de antaño. Mi abuela y Miguel habían empezado a guardar otras cosas pequeñas entre las que destacaban las famosas cajas de cerillas. Miguel nos las mostraba a Maite a mí y nos contaba que estas pequeñas obras de arte habían sido famosas durante un tiempo, pues él había sido el único artista al que se le había ocurrido utilizarlas de ese modo. Recuerdo especialmente una de esas cajas con la fotografía de un jarrón chino, al cual Miguel había prolongado su cuello hasta formar la figura de una especie de monstruo, o feto, cuya cabeza solo aparecía al abrir la caja, pues el artista la había pintado en la parte trasera del compartimento interno.

No sé si fue esa misma caja u otra la que yo conservé durante mucho tiempo después en mi casa actual y que desapareció por obra de magia hace tiempo y ahora no consigo encontrar. Lo que sí conservo de esta historia es la librería, que finalmente llegó a mi casa muchos años después, cuando mi abuela murió en Valdepeñas. Mi tía Juanita, la mayor de todos mis tíos, que vivía puerta con puerta con mi abuela en aquel pueblo de La Mancha, no tenía sitio para guardarla y decidió regalármela. Ahora esa librería alberga mi colección de libros de poesía, muchos de los cuales rescaté de la biblioteca de Miguel Ángel Andés en aquellos días que vaciamos el piso de la calle Caravaca.

La foto que encabeza este post fue tomada en la exposición de la calle Ministriles de la que ya hemos hablado. Como se puede apreciar, creamos un pequeño rincón con las cajas, algunas fotos y un recorte de prensa que hablaba de Miguel. Las quince cajas que aparecen en la foto son una pequeña muestra de lo que debió de ser su colección. Hoy en día las conserva mi tío Carlos, con el cual hablé el otro día para comentarle que íbamos a escribir un artículo sobre estas famosas cajas. Digo “famosas”, porque es cierto que debieron de tener repercusión en el panorama artístico de finales de los 70, tal como se refleja en el breve reportaje firmado por Antonio Campuzano que aparece en el recorte. Carlos me confirma que la colección de cajitas pudo ser mayor, pero no hasta el punto de considerarla “una de las más importantes colecciones de cajas de cerillas del mundo”, en palabras de Campuzano.

El caso es que Rita y yo hemos tratado de encontrar el origen del artículo y hasta ahora no hemos tenido mucho éxito. El recorte original, que conservaba Miguel, no tiene ninguna anotación de la fecha o el periódico en que se publicó. No podemos asegurar que el Antonio Campuzano que firmó este reportaje sea el actual cronista taurino de El País. Nos encontramos con un misterio más a desentrañar en este maravilloso proyecto que es recordar y difundir la vida y obra de Miguel Ángel Andés.


Contacto: amarneciendo@gmail.com