lunes, 28 de septiembre de 2009

Lo racional es irracional

Interpretar el mundo, la vida, desde un prisma científico, tiene tantas limitaciones como intentar entender el sabor de una buena comida a través del conocimiento de los elementos químicos que la componen. Quedan muchas cuestiones por responder en el mundo de las sensaciones, los sentimientos, la estructura de la materia, el origen de la misma, la aparición de la primera célula “viva” y un largo etcétera. ¿Somos solo un cuerpo con cerebro? ¿Existe el alma?. La pregunta del millón.
La respuesta no te la dará la razón, ni la ciencia. Quizás te quedes con esa incertidumbre toda tu vida, quizás pienses “lo que no veo no lo creo”, quizás prefieras no pensar en ello.
Creer solo en lo racional como forma de responder a estas preguntas puede ser irracional. La razón no puede llegar a aquello que se escapa de su campo de estudio: la materia, lo palpable, lo observable, lo medible.
Ante este dilema, prefiero guiarme por la intuición, por la propia experiencia, la propia vivencia, por ser conciente de que mi mente no lo sabe todo ni nunca lo sabrá y que por encima de mi mente existe algo que me da las respuestas que necesito y me guía cuando la razón se convierte en locura, en inconciencia.

martes, 8 de septiembre de 2009

Belleza y amor

A veces tardamos en descubrir la belleza de las personas. La belleza no es visible cuando nos aturden las circunstancias de la vida, cuando no somos capaces de vernos tal y como somos, cuando el miedo nos aísla de los demás. La belleza no está en el interior, no en el exterior, está en todos lados. Solo es necesario una mirada limpia de prejuicios, una mirada que parta de la aceptación de uno mismo y observando la belleza desde el interior de uno mismo. Cuando encontramos ese punto donde es fácil sonreír, la belleza y el amor surgen sin esfuerzo. Basta con dejarse impregnar por las emociones, por las buenas vibraciones internas y externas. Apostar por la toma de conciencia de nuestras emociones, nuestros sentimientos y pensamientos está considerado por nuestra sociedad como sensiblería, debilidad, etc. Pero ya es hora que los que somos capaces de sentir algo más de lo meramente material, lo propaguemos a los cuatro vientos. Que la luz acabe con la oscuridad, que la belleza y el amor dejen de ser algo extraño.