Mostrando entradas con la etiqueta BNClube Tutorial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BNClube Tutorial. Mostrar todas las entradas

21 noviembre 2013

CARINHOSO │ La canción nº 1 de la Música Popular do Brasil


La Historia de la Música Popular Brasileña (MPB) tiene marcados sus mejores momentos, gracias a puntuales encuentros de artistas, que unieron sus grandes talentos e imaginación para crear, versionar y/o interpretar obras consideradas como definitivas.

Así sucedió con "Carinhoso", calificada y reconocida en la actualidad como la canción más cantada, silbada, entonada, coreada, versionada, querida y conocida por todo el colectivo brasileño.

Curiosamente esta canción nació simplemente como una obra instrumental allá por el año 1917.
Su compositor, fué el genial músico Alfredo da Rocha Viana Filho, conocido como "Pixinguinha" (1897-1973).
La letra es una composición de João de Barro "Braguinha" (1907-2006) y fué añadida a la melodía original casi 20 años después, en 1936.


Alfredo da Rocha Viana Filho │ "Pixinguinha"


Al año siguiente de tener letra, sería grabada su versión más famosa, a cargo de Orlando Silva (1915-1978), el cantante más emblemático de la época.

Antes de la legendaria versión de Orlando Silva, el camino que tuvo que andar "Carinhoso" para ser grabado en disco, es casi para escribir un libro aparte.

Después de escuchar la música original, la mayoría de las discográficas donde trabajaban los principales cantantes, desestimaron inicialmente grabar la canción por considerarla demasiado influenciada por el Jazz.

Francisco Alves y Carlos Galhardo fueron los primeros consultados, argumentando ambos, que además de tener una melodía un tanto rara y fuera de los gustos musicales de la época, la letra también no ayudaba a la interpretación.

Periodistas especializados, llegaron a acusar a Pixinguinha de estar demasiado influenciado por la música americana, argumentando que había abandonado su carrera de músico popular brasileño, para convertirse en un simple intérprete de ritmos y melodías de americanas.

En definitiva, "Carinhoso" a todos los efectos, fue considerado como un verdadero "foxtrote", con diferentes variaciones e influencias de música "yankee".

Respetando la melodía original y después de una larga introducción instrumental, Orlando Silva supo cantar "Carinhoso" como nadie (1937).


 


El vinilo fue editado por la discográfica RCA Victor en formato de vinilo 78 rpm. con el rótulo de Samba, como estilo musical.
Esta canción se convirtió en poco tiempo en la grabación más importante de su carrera musical, consiguiendo sucesivos records de ventas.


Orlando Silva | Carinhoso | Samba (78 rpm)

 
A lo largo de la historia y después de este gran éxito, la canción ha sido interpretada durante décadas por prácticamente todos los músicos y/o cantantes brasileños más importantes.

"Carinhoso" esta en el repertorio de Silvio Caldas, Ángela María, Elizeth Cardoso, Dalva de Oliveira, Elis Regina, Maria Bethânia, Radamés Gnattali, Antônio Carlos Jobim, Arthur Moreira Lima, Garoto, Hermeto Pascual, Caetano Veloso, Jacob do Bandolim, Nara Leão, Marisa Monte, Paulinho da Viola, Baden Powell, João Gilberto, etc., además de varios millones de brasileños, que a lo largo de todos estos años, tienen en "Carinhoso", su música de identidad...!


Actualmente, diversos especialistas y/o estudiosos musicales, intentan explicar la extraordinaria aceptación de esta música tradicional.
En sus argumentos, apuntan dos elementos precisos que se pueden identificar fácilmente: La sofisticada y a la vez simple prolongación con leve ascendencia de las notas de la melodía, y la tensión emotiva de la letra durante los diferentes "tempos" de la misma.

La combinación es perfecta, el resultado final, una verdadera Obra Maestra.


Marisa Monte & Paulinho da Viola | Carinhoso


Una de las interpretaciones de "Carinhoso" más relevantes de los ultimos tiempos, ha sido la realizada por la cantante Marisa Monte, acompañada por Paulinho da Viola.




Monumento a Pixinguinha | Rua Travessa do Ouvidor (RJ)


Sobre el origen e inspiración de esta música, la historia de "Carinhoso", se confunde con el propio nacimiento del Choro como estilo musical carioca.

Los primeros registros sobre el estilo, datan de 1870, en Rio de Janeiro (RJ).

Los "Chorões" era el nombre común que se le daba a un grupo de músicos de la época,  en su mayoría de clase media baja, que mezclaban la música africana con el Samba y con diversos géneros musicales europeos, entre los cuales, el más predominante era la Polca.

Con compás binario y ritmo agitado, esta música tuvo amplia repercusión en el Brasil de principios del Siglo XX.
Pero fue finalmente en Rio de Janeiro, por medio de los instrumentos tradicionales como los "cavaquinhos", violões y las flautas de los chorões tocando en conjunto al ritmo africano del Iundu, como nació dando origen a lo que hoy conocemos como Choro.

Pixinguinha fue uno de los mayores difusores y el verdadero responsable de consolidar el Choro como género musical brasileño.

Con su Grupo "Os Oito (8) Batutas" formado únicamente por mulatos y negros, crearon una nueva y revolucionaria estética en espacios musicales brasileños, siendo convidados a realizar conciertos en París (1922), Buenos Aires (1922), etc.

Desde el principio, el Choro estuvo marcado por la gran capacidad musical, virtuosismo, imaginación e improvisación (dentro y fuera de la melodía) de sus instrumentistas. 


Salve Pixinguinha, tú que "Choraste" todas mis penas de amor...
(Vínicius de Moraes | Samba da Benção)
 


Sobre Pixinguinha, el crítico e historiador Ary Vasconcelos escribe:
"Si usted tuviera unos 15 tomos en blanco para hablar de toda la Música Popular do Brasil, puede tener la certeza que es poco.
Pero si el espacio del que dispone, es tan pequeño que sólo entra una palabra, no todo esta perdido...

► Escriba rápido y claro: "Pixinguinha"...!



15 junio 2013

Songbook de JOÃO GILBERTO | Aprendiendo a ser un Desafinad@


Triste fue la noche del domingo 25 de Mayo de 2003.
Fecha de la trágica y estúpida interrupción de un largo trabajo sistemático de parte de la identidad cultural brasileña.
Brutalmente asesinado con 4 tiros en la cabeza, el guitarrista, arreglista, profesor, editor y productor musical Almir Chediak, dejó radicalmente de imaginar. Tenía 52 años e innumerables y apasionantes proyectos futuros para desarrollar │ Su compromiso personal con el legado Bossa Nova, ese día llegó a su fin.
Su cuerpo fue abandonado por sus asesinos en una carretera de Petrópolis (RJ) y junto a él, se quedó también parada la edición de otros tantos Songbooks, los cuales ya no podremos disfrutar. 

Los Songbooks de Almir Chediak, son libros de cuidado diseño, con el precioso contenido de las transcripciones de partituras y armonías de las canciones de los principales autores de la Música Popular Brasileña.
Esta serie ininterrumpida de publicaciones, tuvo su origen en 1988 con 2 primeros volúmenes dedicados a Caetano Veloso.
Al poco tiempo, fueron gradualmente apareciendo diversos libros con las mejores composiciones de Tom Jobim, Dorival Caymmi, Noel Rosa, Ary Barroso, Vinícius de Moraes, Chico Buarque, Marcos Valle, Toquinho, Gilberto Gil, João Bosco, Braguinha, Djavan, João Donato, Rita Lee, Cazuza, por citar solamente algunos de los artistas representados y estudiados en las decenas de ediciones que incluían miles de partituras y/o trabajos musicales.

Almir Chediak consultaba personalmente a los propios compositores, con el fin de lograr la más profunda y fiel transcripción de acordes, armonías, melodías y letras de las partituras originales. El objetivo era poder captar en el papel el espíritu de la canción.
Cada Songbook era consensuado y profundamente revisado.

Además de rellenar el enorme vacío que desde siempre había existido en la escena pedagógica musical brasileña, el trabajo minucioso de Chediak y de su Editora Lumiar, exaltaba el "Arte do Brasil", divulgándolo con orgullo por el propio país, así como en el exterior.
Sus libros (y los numerosos discos que produjo también), permanecen perfectamente actualizados en el tiempo, como fuente importante (casi imprescindible) de consulta, a disposición de músicos de todas las edades y niveles de aprendizaje.


Almir Chediak (1988)

Almir no tuvo tiempo de producir un Songbook dedicado a João Gilberto.

Tal vez por el hecho de entender, normal y comprensiblemente, que el bahiano no es un compositor. João compuso algunas canciones, así como algunos temas instrumentales, pero su enorme importancia cultural, no reside fundamentalmente en esa parte de su creación.
Lo más sobresaliente del Arte de João Gilberto (y debe considerarse como una fuente rica e inagotable de aprendizaje) es la forma excepcional, sofisticada, transgresora, imaginativa, personal y de autor con la cual aborda las canciones de otros compositores.

Consciente de la necesidad de registrar las interpretaciones de João Gilberto por escrito, el guitarrista y maestro bahiano Aberbal Duarte, inició hace algún tiempo, el proyecto "Escritura da Bossa" (con el aval del propio João Gilberto).
Esta iniciativa, está dedicada a la traslación y al análisis de la extensa obra del músico. Infelizmente, la falta de recursos (entre otras circunstancias), impiden hacer cualquier previsión sobre la edición final de la obra y/o la conclusión de dicha empresa.

Mientras esperamos el resultado de los trabajos y esfuerzos del maestro Aberbal, animamos desde aquí a terminar de crear esta o a empezar cualquier otra iniciativa en el sentido de concretizar algo parecido a las realizaciones de Almir Chediak.

Y es así, en realidad, con esta filosofía, como surgió la idea inicial de crear este humilde "Libro de cifras" editado en formato como archivo.pdf disponible gratis en internet | free download, como una forma de homenaje al gran Almir Chediak y a su labor interrumpida...!


Bossa Nova cifras

"Libro de cifras", posee un diseño y una tipologia de acordes, muy parecido (en algunos casos idénticos) con aquel diseño original de los antiguos y clásicos Songsbooks de la editorial Lumiar.
Quiero esclarecer también, que esta pequeña recopilación de armonías (todavía incompleta pero con el ánimo de crecer) fue realizada en base al estudio de repetidas audiciones de los discos, y fundamentalmente, al resultado de diversas consultas al extenso material ya disponibilizado en internet.
A destacar el fantástico trabajo de Takashi Nakajima, un joven japonés tan apasionado por la cultura brasileña, que a veces, prefiere firmar como Carlos Nakajima.



Este "Libro de cifras" Volumen 1, contiene todas las canciones de los 3 primeros y míticos Lps de João Gilberto.

"Chega de Saudade" (1959), "O amor, o sonriso e a flor" (1960) y "João Gilberto" (1961).
El título del mismo, hace justicia a mi intención principal, que es la de facilitar el acceso al entendimiento de lo que João Gilberto hace, sobre todo con su mano izquierda: los acordes.
El sofisticado sonido disonante de los encadenamientos y sus sofisticadas secuencias armónicas.
Y también, es precisamente en este punto, donde se encuentran evidentemente las mayores deficiencias de "Libro de cifras".

No me dedico aquí a los misterios de la mano derecha, el misterio del "balanço"  (el gran secreto rítmico del acompañamiento de la Bossa Nova), ni a los aspectos puramente melódicos (el moderno estilo de cantar sin modulaciones empostadas, la perfecta afinación y el imprevisible fraseado en las divisiones).

Como no están incluídas las partituras en el libro, estas cifras sólo servirán para aquellos músicos que conocen las grabaciones.
El ejercicio de intentar tocar con y como João, puede ser bastante productivo si el aprendiz inicialmente no se frusta con la extrema dificultad de esta tarea (como Turibio Santos ya advirtió en un vídeo disponible en la red).

La concreta presentación gráfica de la letra y los acordes de cada canción, están representados en páginas independientes. Así resulta más cómodo de tocar, sin interrupciones para volver la hoja.
Al respecto de las marcas y/o signos utilizados:
El signo * , indica la repetición del acorde anterior en el inicio de un nuevo compás. En la mayoría de los casos, los acordes que aparecen en negrita, están en el inicio del compás, mientras que los que están sin negrita, dividen un mismo compás con el acorde anterior en negrita.
Eventuales bolitas (o) colocadas en el diseño de los acordes, son intentos de representar movimientos de la mano izda. en notas más leves o simples.
La nomenclatura para designar los acordes e intervalos (un poco diferente de la de Chediak), fue arbitrariamente escogida, entre las innumerables que existen, en base a un gusto totalmente personal. Espero que eso no entorpezca el entendimiento.


Libro de cifras - Set  | Fernando Romeiro

"Libro de cifras".pdf se puede obtener descargando libremente │ free download en: Songbook João Gilberto │ Libro de cifras.pdf

Esta obra concreta y su conjunto, se trata, como todas las iniciativas de Bossa Nova Clube, de una iniciativa altruísta, sin fines lucrativos, que pretende en un futuro próximo, cubrir la totalidad de la obra grabada del genial artista y por este motivo, está abierta a colaboraciones, correcciones, sugerencias, elogios y/o críticas, además de cualquier manifestación o sincero comentario.

Con este fin, hemos creado en YouTube el Canal Bossa Nova cifras
También en Facebook tenemos un espacio virtual a tal efecto, puedes contactar con nosotros en 
Bossa Nova cifras...!

Este primer "Libro de cifras" fue creado con motivo y ocasión del 82 aniversário de João Gilberto.
Um grande abraço no João. Enhorabuena por tantas cosas maravillosas.
Y mi agradecimiento a todos por vuestro interés.

Fernando Romeiro │ Carlos Anglada
Rio de Janeiro, 10 Junio 2013



Bossa Nova Clube & Fernando Romeiro de Carvalho, acuerdan colaborar en la difusión, promoción y/o divulgación gratuita de esta ambiciosa obra, con el claro objetivo e interés principal de poder llegar e interesar a guitarristas y músicos aficionados a la Música do Brasil, y que a su vez, puedan aprender con João Gilberto a ser unos verdaderos Desafinad@s...!

Quieres intentarlo...?



27 abril 2013

Aeropuerto Internacional de Rio de Janeiro ANTÔNIO CARLOS JOBIM | Premonición, coincidencia o plagio...?


Vamos a trasladarnos en el tiempo, en concreto al mes de Junio de 1998.
1998, fue el año de mi primera visita física a la ciudad de Rio de Janeiro (RJ).

Después de unos días de grandes emociones en la "Cidade Maravilhosa", me encontraba en la zona Internacional del Aeropuerto de Galeão (RJ), a pocas horas de coger el vuelo regular de Iberia, que me llevaría sin escalas de vuelta a mi ciudad, Madrid.

Durante aquel tiempo de espera, empecé a recorrer mentalmente todo lo vivido, pensando y reviviendo situaciones, emociones, relacionando y repasando cronológicamente mis visitas a lugares, actividades, espectáculos, personas conocidas, conversaciones, compras, etc.
Fui apuntando detalladamente en una libreta (costumbre que conservo hasta el día de hoy), todo lo importante y también todo lo pendiente, para poder realizarlo si hubiera oportunidad, en un futuro.

Como ya sabía, prácticamente cada palabra anotada en la libreta, estaba en relación directa o indirecta con la Bossa Nova y/o la Música do Brasil.
Por encima de la media, había un claro protagonista, un hilo conductor invisible que me había guiado durante 20 días por la ciudad.
Se trataba del músico y compositor carioca Antônio Carlos Jobim.

Desde siempre, estuve interesado en conocer los lugares físicos, verdaderos e históricos relacionados con la Bossa Nova en general y con la historia del músico carioca en particular.
Visite varios de ellos, como el Bar Garota de Ipanema, el Espaço de Tom en el Jardim Botânico, Arpoador, O Clube do Tom en Leblon, Bar Cobal en Botafogo, la Rua Nascimento Silva, 107, etc.

Tom Jobim murió en Diciembre de 1994 y curiosamente, después de 4 años y a pesar de la gran relevancia del músico y compositor, todavía no tenía una calle, monumento, estatua, plaza, parque, Centro musical y/o cultural con su nombre.
Triste homenaje de la ciudad que vio nacer al hombre que hasta el día de hoy, mejor ha contado y cantado las bellezas naturales de Rio de Janeiro y/o la filosofía de la vida carioca en su conjunto…!

De repente, pensé: Qué fantástico sería el poder cambiar el nombre del actual Aeropuerto Internacional Galeão x Antônio Carlos Jobim…!
Fui directo al Dpto. de Atención al Cliente del Aeropuerto, y sin dar muchas pistas y/o explicaciones al respecto, les pedí los datos precisos para dirigir una carta con una propuesta al organismo competente de dicho Aeropuerto. Infraero Setor Imprensa me dijeron.

Una vez en Madrid, continuaba obsesionado con la idea.
Siendo consciente de la enorme burocracia brasileña y de la tremenda dificultad en que prosperara positivamente mi iniciativa, casi desistí del intento.
Me animó la idea de que (aunque ni siquiera leyeran la carta), este sería mi particular homenaje a uno de los músicos que con sus  canciones, cambiaron mi vida.
Intenté sintetizar la propuesta con conceptos claros y directos.

Después de varios borradores, conseguí redactar la carta definitiva y con fecha 12.07.1998, fui a una Oficina de Correos para certificar oficialmente el contenido, además del envío postal. Misión cumplida…!


Carta certificada enviada a Infraero AIRJ │ 12.07.1998
(click para ampliar)


Un par de meses después, todavía recuerdo mi extrañeza cuando abrí el buzón de casa, y encontré el sobre oficial.
Allí estaba milagrosamente el retorno esperado. La carta de respuesta de Infraero AIRJ. La leí detenidamente varias veces.

En ella, educadamente me agradecían la idea y me comunicaban formal y administrativamente que preferían mantener el nombre actual del Aeropuerto Internacional Galeão, dando a entender lo difícil que era cambiar temas institucionales de un día para el otro.

La carta estaba firmada por el Sr. Gilson Campos│Jefe de la División de Comunicación Social de Infraero│Rio (RJ).
Todo dentro de la más absoluta normalidad.
Estaba contento con el resultado.
Habían leído, y contestado oficialmente a mi carta…!

Guardé las dos cartas en una carpeta como recuerdo, con cierta sonrisa interior pensando: "Qué gran ocurrencia has tenido"...rsrsrs…!


Carta de Infraero AIRJ recibida en Agosto 1998
(click para ampliar)



Pasaron varios meses, y fue en el inicio de 1999, cuando recibí la llamada de mi amigo Juan Carlos Benítez, que en la época trabajaba en la Compañía Iberia como mecánico de vuelo en líneas internacionales.

-   Hola Carlos, estarás contento, me dijo...!
-   Porqué...? Le pregunté...
-   Ayer nos dieron el plan de vuelo del mes con todos los destinos, y entre las novedades, está el cambio de nombre del Aeropuerto Internacional de Rio de Janeiro (RJ), que ahora se llama Antônio Carlos Jobim.
-   Cómo...? │ No lo sabía Juan Carlos, que sorpresa...! No podía tratarse de una broma, porque mi amigo, aunque sabía mi pasión por la Música do Brasil, desconocía por completo el tema de las cartas.
Pues sí que estoy contento Carlos...! Gracias por la buena noticia │ Un abrazo...! 

Colgué el teléfono, y me quedé por un momento, bastante confundido, pensando en aquella noticia que me acababa de comunicar mi amigo.
Inesperado, extraño, ilógico y palabras de ese tipo son las que venían en cascada a mi cabeza…!



Monumento Homenaje a Antônio Carlos Jobim,
situado en la planta superior del Aeropuerto Internacional de Rio de Janeiro


  
 

Comprobando cronológicamente las pruebas físicas de mi iniciativa, presentadas oficialmente en aquel año 1998, sólo puedo argumentar:
Increíbles las coincidencias entre las frases de mi carta y las frases de las placas en el actual Monumento a Tom Jobim en el Aeropuerto. Prácticamente son idénticas.

Increíble que en menos de 6 meses, se resolviera todo.
Comentar también que nunca recibí ninguna carta o comunicación de Infraero AIRJ comentándome la gestión y concesión, como prometieron en su carta oficial.
Hasta el día de hoy, y después de 14 años de aquello, me sigo haciendo la misma pregunta: Premonición, coincidencia o plagio…?


Placa original del Monumento a Tom Jobim │ AIRJ

Salve Antônio Carlos Jobim, Maestro Soberano...!



28 febrero 2013

El día en que fuí el mayordomo de JOÃO GILBERTO | 07.12.1992


Después de más de 30 años de silencio, Plínio Fraga, periodista por entonces del periódico "A Folha de São Paulo", revela con todo lujo de detalles, cómo consiguió ser por una noche, el mayordomo personal de João Gilberto.
La historia tiene lugar en el Theatro Municipal de Rio de Janeiro (RJ) y nos traslada directamente al 07 de Diciembre de 1992, durante el esperado y mítico encuentro de Antônio Carlos Jobim y João Gilberto

El periodista empieza su crónica así:
Era el año 1992. Hacía casi exactamente 30 años que ellos no tocaban juntos.
El último show con ellos dos en el escenario, tuvo lugar el 02.08.1962, en la boate "Ao Bon Gourmet" en Copacabana, al lado de Vinícius de Moraes, el batería Milton Banana y el conjunto vocal de Os Cariocas.
Aquel espectáculo fue bautizado con el título de "Um Encontro com".

La gran repercusión del anuncio, anticipando la presentación de Antônio Carlos Jobim & João Gilberto de nuevo juntos en el escenario del Theatro Municipal de Rio de Janeiro, certificaba con toda seguridad, lo que posteriormente sería el acontecimiento cultural del año y de la década.
Todo el mundo mediático, movía sus piezas e influencias para vivir en directo lo que sería una noche histórica en la Música do Brasil.
Preguntados en entrevistas, diversos amigos de los dos músicos, daban versiones diferentes sobre cuantos años hacía que ellos dos no se hablaban. Unos decían que desde 1977, otros aseguraban que tuvieron un breve contacto telefónico en 1986..., etc.
De cualquier manera, la curiosidad y la expectación de cómo sería el nuevo encuentro personal de estos dos mitos de la música do Brasil, era grande, muy grande...!


07.12.1992 | João Gilberto & Tom Jobim


Uno de mis jefes de "A Folha de São Paulo", me llamó a su despacho y me dijo: "Vas a ser el mayordomo personal de João Gilberto en el espectáculo del Theatro Municipal del día 07"...!

Él había conseguido de manera no muy clara, garantizar a la Dirección del Theatro Municipal que yo era el original e imprescindible mayordomo personal que siempre acompañaba a JG en todas sus presentaciones.
Por otra parte, y a doble banda, se encargó también de convencer a los asesores del músico, que yo era el mejor camarero-mayordomo de todo el equipo del Theatro.
Además de este logro milagroso, consiguió además infiltrar al periodista Fernando Molica, en el papel de asesor de uno de los Empresários del Show. Increíble la trama.
Por último, mi jefe fue claro, y nos dijo tajantemente a los dos: "En ningún momento, en ningún texto de los que posteriormente publicaríamos sobre el espectáculo, podríamos revelar la forma y/o el modo por el cual tendríamos acceso a informaciones y momentos privados de los dos artistas, que por supuesto, desconocerían en todo momento que los dos éramos periodistas.

Eran las 18:30h del 05 de Diciembre de 1992, y mi compañero Fernando Molica se encontraba en el Hotel Caesar Park de Ipanema, para asistir a uno de los dos ensayos que los artistas acordaron previamente con el objetivo de estructurar el espectáculo.
El esperado encuentro personal no fue nada parecido a aquello de "abraços e carinhos sem ter fim..."
Tibias sonrisas, apretón de manos y un frío "Oi Tom", describe perfectamente el momento del reencuentro de
João Gilberto y Tom Jobim después de tantos años.

El lunes siguiente, fecha del concierto, es mi entrada en escena...
Llego al Theatro Municipal a las 17:00h, identificándome en portería: Alcides, mayordomo personal de João Gilberto.
Me dan la llave del camerino, y me preguntan si estoy de acuerdo con la relación y calidad de los alimentos y bebidas: Champagne Veuve Clicquot, quesos, panes, frutas, agua mineral São Lourenço, café con leche.



Vi a Tom Jobim llegar sobre las 19:00h, mientras yo esperaba en el camerino de João. Simpático, Jobim me sonrió y entró en la puerta de al lado.
Entró acompañado de su mujer Anna Jobim, que mandaba en todo y a todos.
Una mujer implacable con el horário, con los músicos, con la marca del whisky y hasta con la cantidad de cubitos de hielo que deberían ir en el vaso de Tom.
Una hora después, llega João Gilberto, transportando su propio violão (guitarra).
Llega acompañado de su empresário Gil Lopes.
Me saluda rápidamente y le pregunto si quiere algo en especial. Pide sólo un vaso de agua. En seguida, se dirige al camerino de Tom Jobim.
Tom está sentado en el piano del camerino, con un vaso de whisky Logan al lado de las teclas y cerca de su sombrero Panamá.
Saluda a su amigo: "Oi João". Oi Tonzinho", contesta cariñosamente João.





No conversan mucho. Los dos se dirigen directamente al escenario del Theatro para la prueba de sonido.
João se sube a una especie de estructura principal central que tiene una alfombra persa sobre el suelo.
El nivel físico de esta plataforma, es un poco más alto que el resto del escenario, donde se encuentra el piano de Tom Jobim.

João se sienta en su "banquinho", descansando los pies en un pedazo de madera de un palmo de altura. Empieza a tocar lentamente, cantando vários trozos de canciones sin acabar ninguna.
De pronto, se para en seco, y dice por el micrófono: "El violão está opaco".
Sentado en el piano, Tom permanece mirando a João en silencio.

Los técnicos corren desesperados de un lado para otro.
Después de várias tentativas no consiguen mejorar el sonido según el deseo de João.
El ingeniero jefe, le dice que hay que atrasar el espectáculo una media hora para poder solucionar definitivamente el problema.
João, en silencio, vuelve al camerino. Me pide un café con leche. Se sienta en el sofá abrazando su violão.

El empresário Gil Lopes coge unas hojas de cartulina y un rotulador "Pilot" azul.
Una a una, vá repasando las canciones que están previstas tocar en el espectáculo: "Sem Compromisso" de Geraldo Pereira y Nelson Trigueiro, "Pra Machucar meu Coração", "Morena Boca de Ouro", "Isto aqui o que é" de Ary Barroso, "Segredo" y "Ave María no Morro" de Herivelto Martins.
Lopes va anotando cuidadosamente el título de las canciones e intercambiando sugerencias con João sobre el orden de las mismas.
El ajuste del sonido en conjunto dura una hora aproximadamente.
A las 21:30h, João vuelve al escenario, esta vez en solitario.
Cómo si se tratase de una secuencia cromática, empieza de nuevo a tocar lenta e intimamente, cantando vários trozos de canciones con registros diferentes, sin acabar ninguna.

Le gusta lo que escucha en su retorno y dice: "Ahora sí, ahora sí"...!
Antes, la frecuencia estaba muy alta." (alivio general del equipo técnico, que temieron en todo momento que el artista desistiese de actuar por razones técnicas en la calidad del sonido).
De vuelta al camerino, João continúa repasando las canciones que tocará sólo un poco después.

Tocan a la puerta. Me levanto para atender, pero antes de llegar, una voz femenina del otro lado se identifica: "João, soy Astrud"...
Cómo empujado por un resorte automático oculto, João se levanta del sofá y corre hacia el cuarto de baño, encerrándose por dentro...
La cantante Astrud Gilberto, había estado casada con João entre 1960 y 1964.


Me encuentro desorientado, sin saber lo que hacer...
Miro para Gil Lopes, como pidiendo socorro...!
Lopes decide abrir la puerta.
Astrud entra en el camerino, preguntando por João.
Lopes inclina la cabeza en dirección al baño.
Ella toca en la puerta diciendo: "Abre João, soy yo"...
Todos nos quedamos en silencio por algunos segundos...
Ella insiste: "João, abre..., soy yo, Astrud"...! Lo que tienes ahí, ya lo he visto...!
Algunos segundos después, el cerrojo interno de la puerta, se abre.

Yo esperaba que João saliese, pero ocurrió exactamente lo contrario, Astrud entró en el cuarto de baño.
La puerta se cerró con el pestillo interior de nuevo.
No consigo escuchar la conversación que mantienen los dos. Ambos permanecen dentro por espacio de vários minutos...
Para suavizar un poco esta situación surrealista, Gil Lopes se aproxima a la bandeja de quesos, y coge uno. Y en una inversión de papeles, me ofrece otro. Se lo agradezco.
La puerta del baño se abre. Astrud sale, se despide de Lopes y abandona el camerino.

João reaparece en escena, ajustándose la corbata.
Se dirige hacia el espejo para arreglarse el nudo.
Después, comienza a colocarse con esmero el cabello.
Se pasa la mano por la lengua para dominar más fácilmente aquellos cabellos más rebeldes. Intenta esconder en lo posible la calvicie.
"O cabelo não tem jeito. Ih, tá mar..." bromea João, con una frase popular que tenía sentido en la época. Itamar Franco era por entonces el Presidente de la República.


Alguien de la producción se aproxima.
Ya puedo salir...? pregunta João Gilberto.
Sale del camerino y ve a Tom Jobim tocando el piano en su camerino, dirigiéndose dirige hacia él. "Que ansiedad" le dice a su amigo.

Se anuncia a João, que acompañado únicamente por su violão, entra en el escenario del Theatro Municipal.
Es ovacionado en pie por Chico Buarque, Edu Lobo, Caetano Veloso, y otros tantos artistas, además de los más de los 2.000 invitados por la cerveza Brahma, patrocinadora del espectáculo y del vídeo especial para la cadena de televisión Rede Globo, que grabaría en exclusiva el concierto, para emitirlo en abierto y para todo Brasil en aquel fin de año.

La inquietud, la duda y la inseguridad siempre rondó la producción. Todos temían que en algún momento, João Gilberto, desistiese y/o declinase su presentación, argumentando razones personales.
El presupuesto total estaba en torno de los R$ 5.000.000 (Reales brasileños).
En esta cantidad, estaba incluído el sofisticado sistema de aire acondicionado que la compañía Brahma decía haber importado de Finlandia.
Este sistema especial de refrigeración, estaba dotado de dos curiosas peculiaridades: Nivel mínimo de ruído y la capacidad de poder resfriar a todo el palco de butacas, sin influir en la temperatura climatizada del escenario.

João comienza a cantar. El volumen de sonido del violão está muy bajo.
Son pocos los que consiguen escucharlo bien.
Cuando João canta "Eu sambo mesmo" de Janet de Almeida, el cineasta y periodista Arnaldo Jabor, sentado en uno de los palcos del Theatro, interrumpe a gritos: "Aumenta el volumen, no estoy escuchando nada...!."

Todo el mundo, nervioso, se agita en su asiento, con la casi total seguridad, que João Gilberto, molesto con el sonido y los comentários del público, se levante en cualquier momento y acabe su actuación...
Pero, concentrado en sí mismo, el artista, lleva el Samba hasta el final. Muy buena noticia...!
Tres canciones después, una explosión acústica, interrumpe la secuencia musical de João Gilberto de nuevo.
El músico, sonriendo irónicamente, pide aplausos para los técnicos de sonido...
Entre bastidores, es clima es de tensión e impaciencia.

Esperando el momento de entrar en el escenario, Tom Jobim por su parte, anda de un lado para otro, lentamente, para no hacer ruido.
Un técnico de sonido, ya aterrorizado por los problemas acústicos con João, sale corriendo para buscar un cable, pasa al lado de Tom Jobim, y sin querer, tropieza con una torre de luz de alumínio que está en el fondo del decorado. Parte de la torre cae, y el estruendo, no sólo es oído por João Gilberto, sino también por todo el Theatro Municipal.
En la hora de la estridencia sonora, João cantaba "Sem Compromiso" de Geraldo Pereira y Nelson Trigueiro. Él finge que no ha escuchado nada y sigue adelante para alivio de todos una vez más.

Termina la primera parte del espectáculo, y bajo una lluvia de frenéticos aplausos, João Gilberto abandona el escenario después de cantar 17 canciones.
João llega a los bastidores sonriendo y abraza a Tom. Le dice con gran optimismo: "Vamos Tom. Es nuestro momento. Va a ser espectacular. Vamos a impresionar...!".

Entran juntos en el escenario. El Theatro al completo los recibe con un largo y gran aplauso y en pie.


Última vez que tocaron juntos TOM JOBIM & JOÃO GILBERTO


Los dos creadores de la Bossa Nova, tocan algunas de las canciones, que los han elevado a la categoría de auténticos mitos de la Música do Brasil y Mundial.

Chega de Saudade | Canal YouTube BOSSA NOVA CLUBE


Desafinado | Canal YouTube BOSSA NOVA CLUBE


Corcovado | Canal YouTube BOSSA NOVA CLUBE

Garôta de Ipanema | Canal YouTube BOSSA NOVA CLUBE


Después de casi 2 horas entre su presentación en solitario y junto a Tom, João Gilberto abandona el escenario dejando el protagonismo a Tom Jobim con su Nova Banda.
João camina rápidamente hacia el camerino, seguido de cerca por el empresario Gil Lopes.
Lo primero que hace al entrar, es coger el estuche del violão para guardar cuidadosamente el mismo.
Con el violão ya dentro y cuando se disponía a cerrarlo, escucha a Tom nombrarlo, reclamando su vuelta al escenario.
Mira directamente para Lopes, que le estimula a volver a escena.
Deja el estuche encima del sofá, y se encamina para tocar junto a Tom una última canción.

Una vez terminado el "bis", João sale y camina deprisa otra vez hacia el camerino. Guarda otra vez con mucho cariño su violão, y esta vez consigue cerrar el gastado estuche rígido.
Con la misma prisa, se encamina directamente hacia una puerta situada en el fondo del Theatro Municipal, donde un coche con el motor arrancado y la puerta trasera abierta le espera.
No habló y tampoco se despidió de nadie, ni siquiera de Tom Jobim.

Para terminar esta editorial, sólo apuntar algunos detalles y/o pormenores que el periodista Plínio Fraga cuenta sobre cómo realizó su reportaje de investigación:
Las grabadoras pequeñas de esa época, eran del tamaño de una K-7. Aparatos demasiado grandes para la ocasión. No había la posibilidad de llevar una escondida.
Por esta razón, decidí que la mejor manera para memorizar las diversas situaciones de las que sería testigo privilegiado, sería ir anotando parcialmente las ideas principales en una pequeña libreta que llevaría en uno de los bolsillos del pantalón.

Por la proximidad a los personajes, lógicamente no pude escribir dichas impresiones en el momento. Tampoco frente a otras personas. Escribía cuando me encontraba sólo.
Durante el espectáculo, me fue más fácil, porque me situé estrategicamente en un pasillo lateral a oscuras, donde nadie me veía..."

Los peores momentos, sin duda, fueron en el camerino.
Estábamos siempre João Gilberto, su empresario y yo.
Los dos sentados en el sofá y yo de pie".

Cuando ambos se fueron a la prueba de sonido, aproveché para escribir rápidamente todo lo pude, de una vez.
Escribía fascinado, escuchando a João Gilberto tocar en el escenario.
Confieso que la experiencia fue en todo momento muy emocionante, apasionante.
Pero sin duda, lo mejor de toda esta vivencia personal, fue ver a João Gilberto tocar cerca, tan cerca...!