Esta es mi primera tarta, aunque es evidente que no ha quedado perfecta, me siento muy orgullosa y con mucho ánimo para intentar hacer otra e ir mejorando.
La idea de la he cogido del blog de
Carlosvalencia, pero no he usado sus cantidades ni los ingredientes, pero sí la forma.
Para hacer esta tarta necesitais dos moldes redondos, uno un poquito más grande que el otro.
Lo primero es hacer los bizcochos, uno para la base y el otro para la tapa, para esto usais el molde redondo que es más pequeño. Yo lo he tenido que hacer en dos veces ya que solo tengo un molde redondo de ese tamaño.
Ingredientes para cada bizcocho:
65 gr. harina tamizada
- 1 huevo + 1 yema
- 60 gr. azúcar
Precalentar el horno a 200ºC
Batir los huevos con el azúcar e ir añadiendo poco a poco la harina tamizada.
Colocar en un molde redondo (si se pega, untarlo con mantequilla)
Hornear entre 7 y 10 minutos.
Cuando estén frías las podeis meter un ratito en el congelador mientras preparamos el relleno, para que estén bien rígidas cuando se monte la tarta.
Antes de proceder a rellenar la tarta teneis que calar los bizcochos con almíbar (misma cantidad de agua que de azúcar al fuego sin dejar de remover, pincelais este almibar sobre las partes internas de los bizcochos, las partes que tocan el relleno) (en mi caso fueron 2-3 cucharadas de azúcar y lo mismo de agua)
Ingredientes para la parte de fresa:
650 gr. fresas
- zumo de medio limón
- 200 gr. nata
- 2 yogures bifidus (estaban edulcorados)
- 4 hojas de gelatina
- 40 gr. azúcar
Montar la nata con el azúcar y reservar.
Triturar las fresas con el zumo de limón. Pasar por un colador, chino o lo que sea para quitarles las pepitas.
Poner las hojas de gelatina a hidratar en agua.
Calentar un poquito del puré de fresas en el microondas, y deshacer las hojas de gelatina en el puré caliente con la ayuda de unas varillas. Agregar el resto de puré de fresas.
Añadir los dos yogures y la nata montada y mezclar con las varillas.
En el molde en el que habeis hecho los bizcochos, teneis que colocar un bizcocho en la base, la mezcla de fresas que acabamos de hacer en el centro y la otra base de bizcocho en la parte de arriba.
Tapais con albal, y la meteis en el congelador.
Ingredientes para la cobertura:
400 ml. nata
- 60 gr. azúcar
- Fresas para decorar
Coger la tarta del congelador.
Desmoldar y colocar sobre un molde redondo un poquito más grande.
Montar la nata con el azúcar y recubrir toda la tarta.
Teneis que cubrir también los bordes. Así que el molde tiene que ser desmontable para que podais quitar el aro de los bordes y en mi caso con la ayuda de una espátula extender la nata por los bordes y por la superficie.
Al hacerlo con una espátula (como no era totalmente plana) me han quedado formas y salientes, pero ya me he hecho una espátula larga de pastelería para las próximas veces, ya que me parece una pena que no quede bien lisa. (o al menos para poder intentarlo)
Lo siguiente es meter la tarta en el congelador de nuevo.
Como no es una tarta que se tome helada, teneis que sacarla a la nevera unas horas antes de consumir.
Trocear las fresas y colocarlas encima.
Es un tipo de tarta que hay que consumir rápido porque sino pierde la forma, no es que se derrita, pero si que se desparrama un poco. Bueno, o sino también se le puede poner más gelatina, pero ya no quedará tan cremosa, será más compacta.
Lo mejor de todo es que hice esta tarta como sorpresa para celebrar que Jose había terminado los exámenes, y resulta que le queda un exámen ,y ya me ha dicho que igual podía hacer otra para celebrar que por fin termina!! ajjajaja