Estimado amigo Navarro:
A raíz del terremoto en que vive sumergida ahora mismo la que fuera, hasta hace poco, Glénat España con el cambio de accionariado, y aprovechando el posible desconcierto de sus empleados y directivos, me atreveré a realizar algunas propuestas editoriales (por descabelladas que puedan parecer y por si, acaso, cuelan).
¿No cree que, quizá —y tomando como argumento o excusa la nueva etapa de navegación "en solitario"—, ha llegado la hora de ofrecer a las nuevas generaciones de lectores (y de recuperar para los que somos más talluditos) autores clásicos y consagrados que hace tiempo no se editan en nuestro país?
Se me ocurren algunos nombres que, increíblemente, siguen sin ser reeditados entre nosotros, aunque sólo mencionaré aquellos por los que siento verdadera devoción: Antonio Hernández Palacios, Sergio Toppi, Dino Battaglia y Attilio Micheluzzi, entre otros.
Por cierto: un proyecto de colaboración con Éditions Mosquito —que tanto está haciendo para que estos autores italianos sean reivindicados— no estaría nada mal.
Por pedir, que no quede. Aunque quizá sean sueños de un iluso.
Un saludo.
Coda final: por cierto, suerte en la nueva etapa.
A raíz del terremoto en que vive sumergida ahora mismo la que fuera, hasta hace poco, Glénat España con el cambio de accionariado, y aprovechando el posible desconcierto de sus empleados y directivos, me atreveré a realizar algunas propuestas editoriales (por descabelladas que puedan parecer y por si, acaso, cuelan).
¿No cree que, quizá —y tomando como argumento o excusa la nueva etapa de navegación "en solitario"—, ha llegado la hora de ofrecer a las nuevas generaciones de lectores (y de recuperar para los que somos más talluditos) autores clásicos y consagrados que hace tiempo no se editan en nuestro país?
Se me ocurren algunos nombres que, increíblemente, siguen sin ser reeditados entre nosotros, aunque sólo mencionaré aquellos por los que siento verdadera devoción: Antonio Hernández Palacios, Sergio Toppi, Dino Battaglia y Attilio Micheluzzi, entre otros.
Por cierto: un proyecto de colaboración con Éditions Mosquito —que tanto está haciendo para que estos autores italianos sean reivindicados— no estaría nada mal.
Por pedir, que no quede. Aunque quizá sean sueños de un iluso.
Un saludo.
Coda final: por cierto, suerte en la nueva etapa.