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2 de junio de 2015

Sicilia y mis 30 primaveras

Cada año celebro mi cumpleaños en un lugar diferente. Cada primavera, un viaje para celebrar la vida. Los treinta no podían ser menos, y esta vez el destino era Sicilia. Se proyectaba una semana en la isla italiana recorriendo los pueblos, descubriendo las playas, disfrutando de su gastronomía deliciosa, desconectando para recargar energías... 
Llegamos a las 17:00 a Palermo con el cielo algo nublado, con un Fiat 500 recorrimos la autopista y una carretera que bordeaba las montañas del centro de Sicilia. Llegamos a Catania al anochecer, allí estaríamos los primeros días visitando toda la parte oeste. Buscamos sitio para aparcar y subir al hotel, sabíamos que estábamos cerca pero por un momento no nos encontrábamos en el mapa. Seguimos hacia arriba, estábamos a unos 200 m. del centro de la ciudad sorprendidos de lo sucio que estaba todo, de las casas completamente en ruinas, de la pinta de los transeúntes... Uno de esos lugares feos, pero la ilusión nos llevaba a pensar que a la mañana siguiente seguro que lo veríamos todo de otra forma. Bajamos aquella calle oscura cuando de repente un hombre subido a una moto nos hacía el gesto que parásemos, como si más adelante hubiese ocurrido algo. Frenamos un poco y sin darnos cuenta, en un segundo ya había un coche atrás bloqueándonos, y dos hombres armados: uno abría mi puerta queriendo sacarme del coche mientras otro abría el maletero para coger nuestras maletas. Al abrir mi puerta arrebató mi bolso, que estaba en el suelo del coche. En cuestión de segundos el miedo nos oprimía, gritamos, y un acelerón nos valió para salir a toda velocidad con el corazón en la garganta y las puertas y el maletero abiertos. Nos escapábamos sin saber a dónde. De noche, perdidos en una ciudad sucia, oscura y desconocida, tras un atraco en el que nos robaron prácticamente todo, buscábamos ayuda desesperados mientras la poca gente que había miraba a otro lado. Nadie quería inmiscuirse. El tabú de la mafia en el ambiente, nadie quería hablar, ni ayudar. Y todos coincidían en lo mismo: "esto aquí es algo normal". Frases del estilo: "aquí no se puede parar nunca el coche", "teníais que haber acelerado, no importa matar a quién te para sino te matarán ellos a ti", "habéis tenido suerte, estáis vivos", "esto es la mafia, no se puede hacer nada"… La policía fue la que dio el punto más corrupto a todo esto. Cuando relatamos lo sucedido se miraron uno al otro e hicieron el gesto de "ah, ya sabemos quiénes son" y nos dijeron: "bueno, esto es así y hay que dejarlo como está". En ningún momento quisieron tomar huellas en el coche, ni volver a la zona por si habían tirado algo (no teníamos ni las llaves de casa). La denuncia era un papel que nosotros mismos tuvimos que cubrir y cuando llegamos a España nos explican que aquello era papel mojado: no tenía ni registro, ni número de atestado, ni número de placa del policía. Lo que sí, mientras nos llevaban a comisaría el policía no dejaba de mostrarnos los lugares de interés: esto es la catedral, aquí se come de maravilla, esto es el mercado, en este lugar genial para beber… ¿Usted cree que me importa todo esto después de lo ocurrido? Estábamos desesperados. La policía nos explica que el modus operandi siempre es el mismo: una moto te bloquea el coche, salen otros para robarte todo y te sacan del coche como rehén mientras a la otra persona le obligan a sacar todo el dinero de las cuentas, y sino… lo arreglan como consideren. Entonces la policía nos dice una vez más: "Tranquilos, lo demás es dinero, pero estáis vivos y no os ha pasado nada grave. Habéis tenido muchísima suerte. Esto es no es lo normal". Estábamos sin palabras, muertos de miedo, llenos de rabia por ver como nos lo habían arrebatado todo, ansiosos por volver… La peor sensación jamás vivida.

Era increíble, nos habían robado todo, planeaban un secuestro exprés, no teníamos casi nada y allí todo el mundo sorprendido porque nos queríamos volver antes de terminar el viaje. ¿Cómo disfrutar después de algo así? Volver a casa era el único deseo. Y todavía quedaban las miles de vueltas e impedimentos para poder salir del país porque tampoco teníamos documentación. Por fin, tras horas de vuelo, escalas, cansancio, tristeza, el miedo todavía encima, agotamiento, nervios… Por fin estábamos de vuelta en casa y sin creernos del todo lo que había pasado. Y ahora sí, de vuelta y con más motivos todavía para celebrar otro año más. Más que nunca celebrando la vida. 


"Viajamos para cambiar, no de lugar, sino de ideas"
Hipólito Taine

21 de diciembre de 2013

La luz siempre vuelve

"La luz siempre vuelve", decía una de las felicitaciones que me llegaron el pasado día trece. De nuevo, un trece de Diciembre celebrando. No celebro el santo con connotaciones religiosas; pero sí que a parte de ser el día de Santa Lucía es el día en el que caminamos hacia la luz, en el que las noches empiezan a encogerse mientras emprendemos la andanza hasta la  primavera. Para los pueblos del norte es una de sus grandes celebraciones, y no es para menos. No estoy en Suecia pero yo lo celebro desde que tengo uso de razón, desde que tengo recuerdos  festejan conmigo este día en pleno Diciembre. Este año, en medio de cientos de tareas pendientes y empapados en agotamiento,  todavía rescatamos tiempo para brindis y bombones; para llamadas y abrazos. No podía ser de otra forma. Porque por muy ocupados que estemos siempre habrá hueco para celebrar la luz. 

Labios que se visten de rosa. A la vida hay que ponerle más sonrisas y al mundo más color. Sino es primavera vamos a pintarla.
Una libreta hecha a mano. Uno de esos regalos porque sí, traído con toda la ilusión por una gran amiga, y recibido con todo el orgullo y la alegría que da el saber que hay personas bonitas con las que los sentimientos son recíprocos. Y no es porque adore las libretas; ni porque me encanten las cosas hechas a mano; ni porque todos los fondos van para una de esas causas de las que este gobierno parece haberse olvidado. Es por todo eso y mucho más por que lo que estos son los hechos que ponen luz a cualquier día. 
Espejos mágicos con mensajes que nos recuerdan que los mejores sueños son los que se comen a los miedos. Lo son, y si el miedo crece entonces le miraremos a los ojos y le invitaremos a que se acerque: "Ven, ven... A ver si eres tan grande como yo te veo". A los miedos les gusta mucho aparentar pero sólo eso, aparentar. Porque en el fondo, los miedos se mueren de miedo ante los sueños de verdad.

Empezaba el post diciendo: "la luz siempre vuelve" y termino con un: "y ya está aquí".

30 de abril de 2013

Inspiraciones compartidas

Tina Charles by I Love To Love on Grooveshark música para hoy ;)
Un suelo de hierba verde y margaritas bajo un sol de primavera. Dejarse caer, dejarse sentir tirado en el suelo, notando como pesa todo tu cuerpo. Mente en blanco, sin pensar en lo que ha ocurrido ni en lo que va a ocurrir cuando este momento termine. Ahora sólo hay hierba, margaritas, brisa y sol. Y , sobretodo y ante todo tú, justamente del que siempre solemos olvidarnos y el que jamás nos abandona. No tengas miedo, porque pase lo que pase te tienes a ti.  
Tumbarse bajo árboles como estos, perder la vista buscando el cielo entre las ramas. Y estaba pensando en la pareja que hacen el viento y los árboles. Estoy enamorada del viento desde que tengo recuerdos. "Y pienso que solo por oír soplar el viento vale la pena haber nacido" F. Pessoa 
El 23 de Abril fue el día del libro, ese día no pude celebrarlo como todos los años, así que al día siguiente llegó el mediodía con el sol entre las manos, y una escapada a comer en la playa con un libro bajo el brazo hizo el resto. El que aquí os muestro es un regalo para otra persona, envuelto en papel reciclado de un catálogo de decoración. Y por supuesto lleva mensaje subliminal para seguirlo a rajatabla: PIENSA EN POSITIVO
¿Te olvidas a menudo de ti mismo? ¿qué haces para decirle a tu propio yo todo lo que te acuerdas de él? ¿Has celebrado el día del libro? ¿Con qué libro este año?

fotos: Estrógena 

23 de octubre de 2012

Rescatando: Toma II

A pesar de estar casi sin palabras, hoy la palabra que rescato es, sin duda, SALUD.(pinchando en la palabra está el post completo)
"Salud, la que  valor al dinero y sentido al amor. Cuando desaparece, se van la paz, la calma, la felicidad, la comodidad y, muchas veces, la independencia también." 
"Una enfermedad que sólo el nombre ya parece desgarrador en si mismo: cáncer. ¿Quién no conoce a alguien que haya tenido o tenga cáncer? una enfermedad que se vuelve terriblemente familiar. El camino es duro, largo, y lleno de piedras pero son muchos los que consiguen vencerlo, por ello, para todos los que ahora se encuentran bajo la tormenta, no perdamos la ilusión de ganar la batalla. Salud para dormir sin miedo. Salud para despertarnos sin angustia. Salud para seguir poniéndo banda sonora a nuestra vida."



Los latidos del corazón, amplificados, resuenan en este silencio en soledad. Llevo toda la noche despierta, esparciendo la angustia por la almohada. Me llegan más noticias tristes desde Copenhague, y me quedo tiritando en una esquina, sin saber qué hacer. Mientras, miles de pensamientos se atropellan entre sí. Y es que, ¿qué hace uno cuando le dicen que alguien a quién quiere mucho se está quedando sin aire? Siento una pena de esa que hiela, con la sensación de haber agotado todas las lágrimas del mundo. Siento rabia de que la vida sea así de injusta; impotencia de no poder solucionar la situación; miedo de que suceda lo que pronostican. Pero sobretodo siento pena, mucha pena viendo como este huracán que ha llegado por sorpresa esté arrasándolo todo de esta forma. Él es un amigo, una burbuja. Es ese arquitecto de lados incorrectos del que a veces os hablo. Es quién guarda secretos. Y también quién me ha hecho cómplice de muchos de los suyos. Y llevo toda la noche pensando en tantas cosas... Pero desde ayer, tras recibir la noticia no he podido dejar de pensar en ella. Ella que no sabe nada de lo que está ocurriendo. Ella con la que un día intercambió trozos de corazón, y con la que sé que tienen algo pendiente por decirse. No sé vosotros, pero yo si fuese ella me gustaría verle aunque fuese un minuto, aunque fuese a través de un cristal. ¿Por qué nos da tanto miedo cuando un médico nos pone fecha de caducidad? Quizás porque nos recuerda lo que durante tanto tiempo obviamos: que esto tiene fin. Pero sobretodo porque el fin lo vemos más cercano que nunca. Y yo no quiero fin. No quiero el fin ahora. Pero la vida tiene esa parte impasible de que le da igual lo que nosotros podamos desear...

17 de octubre de 2012

Rescatando: Toma I

Sad News by Chris Garneau on Grooveshark
Prometí que esto no era una despedida al uso y las promesas hay que cumplirlas siempre. La época que vivo hace que rescate este post de "Los bloggers tienen la palabra", con la palabra MIEDO (enlace pinchando sobre la palabra). En estos despertares en los que adormilada todavía, de repente el cuerpo agitado confirma que no es pesadilla sino realidad lo que está sucediendo. El corazón retumba en las sienes. Y ese miedo que abraza nos hace sentir cada vez más indefensos y minúsculos. Comienzan los días llenos de una quietud temblorosa. Quietud de esa que nos deja varados, en la que sólo podemos esperar a que amaine el huracán; y mientras, temblamos como cuando te quedas sin ropa frente al mar en una noche de Enero. Temblamos de miedo a escuchar lo que no queremos escuchar. 



Ese miedo que, mezcla pena y angustia, oprime. Y retrocedo a una de mis peores épocas, podría decir que la peor, hace ahora cuatro años. Sin embargo, ahora hablamos de vida o muerte, y en esta dicotomía todo toma otro sentido. El estómago se ha revuelto, se ha cerrado. La boca también se ha cerrado, parece hermética; las mandíbulas aprietan y sólo se escapan monosílabos. Tengo al lado a alguien que me pregunta si tengo frío, si me encuentro bien, si me duele algo... y yo lo que tengo es miedo. Un miedo horrible que me congela sin palabras, y me escucho titubeando un "sí", "no", "claro", "ya", "ya", "ya"... La garganta parece agarrotada. Siento que las lágrimas se van garganta abajo. A las lágrimas les da miedo el miedo y deciden llorar sigilosamente. Todos a merced de un miedo a la muerte; a veces, la muerte de algunos a los que más queremos puede darnos mucho más miedo que la nuestra propia.

A estas dos burbujas las estamos esperando, diferentes personas pero todos con las mismas ganas. Yo quiero una tarde de esas nuestras, como estas últimas, igual a esas pero sin el miedo a todo esto que venía. Se vuelve tan complicado hablar de felicidad estando muerto de miedo... Absolutamente bloqueada entre noticias y más noticias a las que les falta esperanza. Porque como decía en el otro post, todos en algún momento tuvimos al miedo sentado a nuestro lado. Y ahora lo tengo aquí,a mi vera. 

26 de agosto de 2012

(DES)EOS. AMOR

Algo Me Aleja De Ti by Quique González on Grooveshark Las canciones, para que tengan sentido completo, tienen que estar asociadas a algo que sólo  nosotros sabemos. Al parecer, esta tiene ese significado completo para ella, la que camina por algunas líneas de este post. Así que para ella, y para vosotros. 

Y los conserjes de noche by Quique González on Grooveshark
 Yo, que tengo debilidad por Quique González, elegiría otra para este post, una de esas que tiene ese significado completo para mi. A esta le tengo un cariño especial. 

Este sofá se ha tomado vacaciones por su cuenta, eso y que me duele la cabeza y los pensamientos tropiezan unos con otros. Días sin sofá. Mientras, el sol se esconde, Agosto camina al final; el otro día, al anochecer, tuve la extraña sensación de que estaba en medio de Septiembre, con lo mucho que siempre me ha repugnado Septiembre (ay, noooo... qué apatía da todo esto)Estamos bajo una luna creciente, perfecta para deseos. En realidad, siempre es un buen momento para desear, y es que necesitamos desear, o más que desear, creer. Creer en el destino, en la suerte, en un dios, o en una estrella. Y siempre, siempre, siempre en uno mismo. Es complicadísimo levantarse sin que el día tenga un sentido. 


siempre asocio pedir deseos con soplar, la culpa la tiene él. Sí, sigo soplando como cuando era (más) pequeña ;) 

Y hablando de deseos comencé a darle forma a este post. Ayer, rodeada de algunas de mis burbujas pedíamos deseos, y no sé porqué éstos estaban un poco nostálgicos, bueno, sí lo sé pero entonces el post se haría bastante largo. Sólo diré un palabra: AMOR. O mejor dicho, (des)amor, ¿acaso hay una forma más potente de amor que el desamor? Propongo fiesta de singles, o que directamente venga una persona concreta para cada uno, que no me cabe duda alguna de que serían capaces de sacudirles la nostalgia. Y tras esto, se plantean la siguiente cuestión: si una parte y la otra lo desean, ¿por qué esperar? ¿por qué esperamos unos y otros si sabemos perfectamente lo que queremos que suceda? Y la respuesta sólo contenía una palabra: miedo. Tenemos miedo porque desconocemos el deseo del otro, y miedo a que su deseo no sea el mismo que el nuestro. Mientras, el tiempo sucede, cada uno en su lugar, y en sus cabezas la misma pregunta: "¿cuándo?". Y yo pienso que nos repartimos la culpa con el señor miedo, él por existir y nosotros por no matarlo. ¿Es mayor el miedo que el amor? a veces sí, otras empatan, y otras, las mejores, gana el amor. Y lo digo yo, que junto a otro terminamos una relación por miedo. Desconectamos el cable que nos comunicaba, muertos de amor y de miedo. Por eso y más, creo que el miedo es tan sólo un hábito; un hábito capaz de devastarlo todo, de agotar todo tu ímpetu, tu creatividad y tu risa si dejas que se traiga las maletas y se vaya instalando. ¿Y si hacemos justamente aquello que nos da tanto miedo? Los límites, casi siempre, los marcamos nosotros mismos. En el fondo, tan sólo depende de uno, pero para hacerlo se necesita valentía, firmeza y sobretodo, sueños. 

¿a dónde va a parar todo el tiempo perdido? salgan a por esa/e en el que están pensando sin más demora :)

Yo sé que ella, con su melena oscura, lacia y brillante desea que él la llame. Y no sé porqué, sin conocerle creo que él está esperando lo inverso. Ella dice que si le llama, colgará; que si le busca, se esconderá; que si le detiene, se escapará. Y yo, repito, creo que él está pensando lo inverso. Así ella no lo llama, no lo busca, no lo detiene. Él tampoco la llama, ni la busca, ni la detiene. Y cada uno en su sofá enredado entre pensamientos contradictorios, convenciéndose de que "es lo mejor" van posponiéndolo para la semana que viene, o la siguiente, o la siguiente... Ahora entra aquí la pregunta de antes: "¿por qué uno y otro esperan si saben perfectamente lo que quieren que suceda?". Lo identifico con rapidez, por situaciones en primera persona, como comentaba en el párrafo anterior; quizás por ello me siento tentada a llamar yo, a encontrarlos en este sofá y echar la llave. Estar ante la persona con la que podrías pasar el resto del tiempo que le queda a este mundo, y abrazarse a las suposiciones que parten del miedo, no es triste, es penoso. Hay historias que uno conoce, que podrían ser guión de cine, y siente el inevitable deseo de que terminen bien. Bien quiere decir juntos. 

Vamos a garabatear tu destino y el mío, ¿te atreves? 

¿Cuál es tu deseo?¿Por qué unos y otros esperamos? ¿Y esa vez que has matado al miedo y te has sentido invencible? Y él y ella, ¿hacemos que se encuentren y echamos la llave? 

13 de mayo de 2012

Las cosas que se vienen conmigo ;)

They Don't Believe by Russian Red on Grooveshark
Oímos la petición constante de un poco más de tiempo; la queja asidua de que no queda tiempo libre. Guiándonos por esto diríamos que más tiempo, más felicidad. Pero ¿para qué se quiere el tiempo? El tiempo merece la pena si es para ser disfrutado, sino se vuelve tormento y condena. Miro atrás y veo parte de mi tiempo pasado, alguno no muy lejano, y pienso en todo el tiempo del que disponía y que ha sido suplicio, sin dar paso adelante, ni paso atrás. En la condena simplemente se permanece esperando que el tiempo pase. Había un miedo en el pasillo: el miedo a perder el tiempo. Y vinieron a espantarlo los buenos momentos y algo más, donde el tiempo pasaba rápido y no se sentía perdido. Porque el tiempo siempre pasa, pero hay que intentar pasarlo bien. La vida merece la pena si es para ser vivida. (que no me dá miedo ver lo rápido que pasa todo!! esto es más fuerte de lo que os creéis! jajaja)
A veces, a los "buenos tiempos" hay que llamarlos a gritos y vestidos de rosa neón porque sino no vienen ;)

Y la vida vivida es la que siente eso, más que nunca el tiempo vuela y más que nunca no es perdido. Y eso sienta muy, pero que muy bien. Uno se siente tan bien como en el despertar sin pesadillas; como cuando se va a dormir ligero de equipaje mental; como cuando no corre porque sabe que llegará igual a tiempo. Uno se siente bien como cuando los días son espacios en los que improvisar nuevas historias aquí o allí, pero siempre con la pieza importante. Como cuando uno vuelve a casa con los buenos momentos en la maleta. Como cuando todo fluye sin más, y no puedes explicar porqué pero sientes que sí, que sí, que sí... ¿Lo estáis sintiendo así o es cosa mía? ;) 
 Como mirar una flor azul, violeta, lila... Hortensia que quiere venirse a casa conmigo
 Como un cesto pintado del color de moda y él sin percatarse. A veces no nos damos cuenta de que estamos de moda y, para cuando nos hemos dado cuenta, ya hemos pasado.
 Como las fresas rojas y olorosas. Las prefiero al natural, estas no eran para mí, cuidado!! los golosos andan sueltos :)
 Como perderse en un pueblo con alfombras verdes y caminos que se dejan llevar. Come with me, baby ;)
 Como cuando te encuentras con amapolas como estas y te alegras de haberte perdido

Como estas aves que rondan por mi blusa y se han venido conmigo. Pronto volaremos juntas 
 Como estos trozos de tarta para dos... o para cinco. Compartir lo especial... Cómplices de unas tartas muy especiales ;)
Como esos manteles en los que hay una historia bordada a mano por alguien que me quiere más que muchísimo. Viva lo hecho con esas manitos lindas ;)

Un día como ayer, 12 de Mayo, de hace tres años empezó esta aventura llamada El Blog de Estrógena. Si esto sigue abierto es por todos esos que estáis ahí detrás de la pantalla y, visitáis lo que aquí voy contando: desde las palabras que dejáis para cada martes en "Los bloggers tienen la palabra"(que en breve se terminará), hasta todo lo que me ha inspirado de alguna forma y quiero compartirlo con vosotros. Porque yo creo que lo especial tiene que ser compartido, entonces es más especial todavía, porque nos hará cómplices. Y ser cómplices de lo especial es el mejor papel que a uno le pueden dar. Ahora mismo me quedaría así, justo frente a la pantalla, mirando ahí, con las manos llenas de corazones dorados y soplándolos sobre todos vosotros... Sois los mejores. Gracias.

Esto ha sido todo por estos días, ahora una larga semana que no quiero que termine. Ay, bendito Mayo!


¿qué cosas se vienen contigo?¿qué cosas te llevas de aquí?Como siempre, sus pareceres, y yo encantada de escucharles :))



8 de mayo de 2012

Los bloggers tienen la palabra: IMPOSIBLE

The Way You Look Tonight by Billie Holiday on Grooveshark (sólo por como te veo esta noche... nada es imposible)
Es una de las últimas palabras que han dejado aquí, IMPOSIBLE. Estaba visualizándolas todas, y quizás esta llamó mi atención sobre las demás. Por su contundencia, por lo que evoca en mi, por los acontecimientos surgidos a mi alrededor e incluso adentro. Imposible por la provocación que suscita. Imposible no me habla de negativa, me grita desafío. Aquí y hoy, vamos a darle la vuelta a lo imposible. 




La palabra en sí misma podría verse como una losa impuesta que se vuelve obstáculo. Pero también puede evocar reto, tal y como a mi me lo evoca. Y es que quién no ha desafiado lo imposible alguna vez, no ha probado un trocito de lo mejor de esta vida. Todavía guardo una postal que me trajo un amigo de unas vacaciones en Portugal, ya hace muchos años que dice: "No desistas si aún eres capaz de un intento más. Nada termina hasta el momento en que se deja de intentar". Resumía mi filosofía. Y sigo pensando que perderse el verbo intentar es perderse lo mejor.




Lo imposible sólo es algo un poco más difícil. Lo imposible es intentar lo posible una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez... Desear. Intentar. Suceder. Hay momentos en los que todos  creemos que ciertas situaciones son imposibles. Por más que barajamos distintas opciones no encontramos viabilidad a todo aquello. Incluso hay situaciones que ni siquiera son pensadas, como si estuviesen más allá de lo imposible. Y sin embargo, vienen a sorprendernos y suceden. Surgen así los "imposibles-posibles". Porque,¿a quién no le ha pasado alguna vez algo más allá de lo imposible? Luego, el o la protagonista del suceso lo cuenta desde el pretérito, para terminar explicando el desenlace, quizás para acabar de creérselo. Lo alucinante no siempre es fácil de digerir. 




Cuando estás en un túnel negro, las flores, la luz y el cielo se vuelven imposibles. Pero existen, y están esperando el momento en el que aparecer. Los imposibles de verdad son muy escasos; luego hay miles de imposibles fabricados, que les enfundamos la etiqueta tan sólo porque suponemos que lo son. La mayoría de las veces lo que vuelve a algo imposible somos nosotros mismos, con la desgana, con el miedo, con la apatía. Con el desamor. Pero la vida siempre tiene preparado algo más para decirte que imposible no hay (casi) nada. Y cuando ves todo claro y pareces haberlo colocado todo, de repente, lo imposible sucede y entonces... Entonces es maravilloso.


¿una palabra?¿hay imposibles o los fabricamos?
¿nos cuentas uno de tus "imposibles-posibles"?



Gracias Rose por la palabra, por hacer de esto algo posible dejando tus palabras. Gracias. 

15 de junio de 2010

Los bloggers tienen la palabra: MIEDO

Tengo miedo. ¿Quiere decir eso que dejaré de ser valiente? Entonces, creo que no existen los valientes porque ¿quién no ha visto alguna vez al miedo paseando sigiloso por el pasillo? Quizás porque valiente no es el que no ha sentido el miedo, sino el que ha sabido vencerlo.
El miedo se queda impreso más allá de las retinas, surge primitivo en nosotros como una alarma chirriante ante cualquier peligro que captamos cercano igual si real o imaginario... El miedo no entiende de razón. Como primates que somos nos ha servido durante millones de años como elemento para sobrevivir, para mantenernos alerta, para escapar de nuestro depredador, desde un tigre a un compañero de oficina. El miedo intrínseco a nosotros, a nuestras sociedades, a nuestra cultura. Con él nos peleamos, nos rendimos o, la mayor parte de las veces, huímos con el miedo en los talones. Otras veces la alarma se activa de forma innecesaria y surge la angustia inexplicable, la ansiedad a bocajarro, esos momentos en los que elucubramos los días que no hemos visto. El miedo al miedo. Ese que nos vuelve torpes y nos deja inmóviles ante el abismo. Y cuánto perdemos por el miedo a perder... Tiene tantas caras que guardamos desde hace años múltiples palabras para referirnos a esa misma emoción dando distintos matices, pero al final, como siempre pasa en las emociones hay que sentirlas para poder comprenderlas.
Nacemos con miedo a la vida y vivimos con miedo a la muerte. Miedo a no encontrar el amor y, amando tenemos miedo del dolor que dejaría la pérdida. Miedo a quedarnos siempre pequeños, miedo a hacernos mayores, y cuando somos mayores miedo porque no hay marcha atrás. Miedo a las arrugas y miedo a no ver las arrugas. Miedo en la televisión, miedo en el cine, miedo en tu mesita de noche. Miedo de que Papá Noel no traiga nada esta noche, miedo de que Papá Noel no exista, miedo de no tener con quién esperar a Papá Noel. Miedo a la ceguera y miedo a tener que ver. Miedo a la soledad, miedo al fracaso, miedo a no gustar. Miedo a perder el control con tu fobia controlada. Miedo a perder el trabajo que no nos gusta, miedo a no encontrar el trabajo que deseamos. Miedo a no ser original. Miedo a que vean tu verdad. Miedo a enseñar los dientes. Miedo a sentir. Miedo a no sentir. Miedo a perderte en un bosque. Miedo a encontrarte a ti solo ante el espejo cubierto de miedo. Porque todos, en algún momento, tuvimos al miedo sentado a nuestro lado.
Tres bloggers propusieron esta palabra: Moly en un blog con el maquillaje como arte, Ojizarka de la que ya os hablé en más de una ocasión y ST, una fiel lectora sin blog que también propuso esta palabra. A todas ellas, gracias, por la palabra, por leerme, por comentarme.
Sigo buscando más palabras. Vosotros tenéis la palabra.

23 de abril de 2010

KVETCH

Hoy he ido al teatro. KVETCH. Una comedia americana sobre la ansiedad. Nos presentaban una obra en la que cada uno de los espectadores podría sentirse identificado con algunas de las reacciones surgidas en los actores. Personajes que nos evocaban a conocidos. La premisa es que todos estamos bajo la amenaza del cáncer, de las bombas, de la policía, del paro, de los impuestos, de quedarnos calvos, de engordar, de que nos salgan granos, de parecer sosos, del miedo al fracaso, a la muerte, a la vejez, a la guerra, a no tener jubilación, a la fuerza de los demás, a no causar buena impresión... Prometían que sobretodo y antetodo era una obra dedicada a todos los que tienen miedo y, ¿quién no ha sentido miedo alguna vez?
Por cierto, recordad que para que podéis ir dejando vuestra palabra para el próximo post de Los Bloggers tienen la palabra, que saldrá el martes, así tendré el finde para recibirlas. Gracias a todos...

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