Con la llegada del frío en mi casa se encendía el brasero. El simple hecho de hacerlo era todo un ceremonial. En el patio de casa se prendía el carbón y se iba abanicando para que el aire favoreciese el encendido del mismo, luego con un papel de plata que se colocaba encima parecia que le daba vida a las brasas . Que tiempos aquellos recuerdo del olor a carbon los dias de frio en la camilla y escuchar quien
hecha ´´ una firma ´´ remover las brasas .
Creo recordar que en Sanlucar habia algunos carboneros que se dedicaban a la venta de picon y carbon que pregonaban por las calles .
El tiempo transcurrió y llegaron los braseros eléctricos, pero eso no impidió que todos echáramos de menos el acogedor calor de aquel tradicional brasero de carbón.Sin tantas cosas modernas actuales de hoy..., si te pones a pensar, en aquellos tiempos cuánta horas se reunia la familia al rededor de la mesa camilla y alguno decia huele a goma quemada , señal de que algun zapato se arrimaba demasiado al brasero.