De nuevo vuelve a ser último domingo de mes y aquí estamos otra vez con el Asaltablogs. En esta ocasión, le ha tocado al blog Rossgastronómica, un blog estupendo y de lo más variado. Me ha costado bastante decidirme por una receta, ya que eran muchas las que me tentaban... Al final, me han cautivado sus palmeritas sorpresa, que es una de las muchísimas recetas que tenía hace tiempo en mi larguísima lista de pendientes. Ha sido todo un acierto. Aparentemente, son palmeritas de hojaldre, pero lo mejor de todo es que están hechas con queso y sin huevo. La receta que yo tenía en pendientes utitilizaba queso tipo Philadelphia, pero en el blog de Rosalia las hacía con queso mascarpone, que es un queso que me encanta utilizar en postres. El resultado me ha encantado. La textura y el sabor son deliciosos. La única dificultad que he encontrado al trabajar con la masa es que hay que mantenerla fría para trabajarla con comodidad, por lo que el tiempo en la elaboración se extiende, pero aún así el resultado compensa con creces ese tiempo empleado.
Ingredientes:
250 grs. de harina
100 grs. de mantequilla a temp.
ambiente
¼ tsp de sal
200 gr. de queso Mascarpone.
Azúcar
(Nota: si las queremos de chocolate, sustituimos 30 gr de harina por cacao en polvo)
Elaboración:
Tenemos
que mezclar todos los ingredientes de la masa, excepto el azúcar. Yo lo he
hecho con la Thermomix, que me facilita el amasado:
Poner
en el vaso la harina, la mantequilla, la sal y el queso mascarpone. Programamos
30 seg, vel 6.
Sacar
la masa del vaso, formar una bola, envolverla en papel film y meter a enfriar
en la nevera durante al menos 1 hora para que endurezca la mantequilla y
compacte la masa.
Estirar
con el rodillo esa masa compacta sobre un mantel de silicona o un trozo de
papel de horno.
Es
conveniente colocar otro papel de horno sobre la masa para que quede más lisa y
no se pegue al rodillo.
Estiramos
de forma que quede un rectángulo lo más regular posible.
Espolvoreamos
generosamente toda la superficie con azúcar.
Pasamos
el rodillo por encima, para que se incruste lo más posible el azúcar en la masa
Ayudándonos
con una bandeja de horno, le damos la vuelta a la masa como si fuera una
tortilla para espolvorear también con azúcar la otra cara. Pasamos de nuevo el
rodillo por toda la superficie.
Si
la masa está demasiado blanda, debemos enfriarla otro rato en el frigorífico.
Marcamos
con un cuchillo la mitad de la masa a lo largo, para saber hasta donde hay que
enrollar cada lado de la masa
Enrollamos
hacia el centro los dos lados de la masa, de forma que queden lo más
apretaditos que nos sea posible.
Envolvemos
de nuevo la masa con el papel de horno sobre el que la hemos enrollado,
apretándolo bien para que mantenga bien la forma. Lo volvemos a enfriar un rato
para que compacte de nuevo.
Precalentar
el horno a 180º, calor arriba y abajo (mejor con aire)
Sacar
el rollo de masa de la nevera y cortar porciones de aproximadamente 1 cm de grosor.
Las
vamos poniendo sobre la bandeja de horno cubierta con un mantel de silicona o
con papel de horno. No podemos ponerlas muy juntas porque en el horno crecerán
y se pegarían unas con otras.
Aplastar
ligeramente cada palmerita con el dorso de una cuchara, para darles una forma
más bonita.
Hornear
a 180º hasta que estén doraditas (unos 20 minutos)
Las dejamos enfriar sobre una rejilla:
¡Y listas para comer!
¡Buen provecho!