Historia del Found Footage (1)

Nota del Autor: Esta entrada fue subida en su momento como la primera de esta pequeña recopilación y por algún motivo que desconozco, no aparece en el blog. No sé si la han borrado, si es un error, pero ha sido imposible recuperarla. Toca subirla de nuevo, así que disculpad que el listado esté desordenado o en orden inverso.

El nacimiento del Found Footage se suele atribuir a Joseph Cornell por la exhibición de «Rose Hobart» (1936), en la que remonta el metraje de East of Borneo (1931), una película de serie B hecha en Hollywood en un trabajo tan absurdo como brillante: Lo que hace Cornell es eliminar todos los planos en los que no aparece Rose, la protagonista, y pintar con colores muy diversos aquellos en los que sí aparece. El resultado es una pieza, nueva, bella y onírica. No es lo que entendemos hoy como Found Footage al uso, pero es la misma premisa.

Y es que según la ECAM: «La clave del found footage es el reciclaje ya que las películas realizadas con esta técnica utilizan un material que ya existe con la idea de convertirse en una nueva película con un nuevo discurso.» Podemos estar o no de acuerdo, pero esa es la definición oficial.

Y para muestra, el «film» en cuestión, que podéis encontrar en Youtube. Un coñazo insufrible, pero curioso. La visión de alguien sobre una obra ajena y su posterior manipulación para dar su propia versión o historia.

Historia del Found Footage (2): The Connection, de Shirley Clarke

Nota del Autor: Esta entrada fue subida en su momento, junto a la primera de esta pequeña recopilación y por algún motivo que desconozco, no aparece en el blog. No sé si la han borrado, si es un error, pero ha sido imposible recuperarla. Toca subirlas de nuevo, así que disculpad que el listado esté desordenado o en orden inverso.

Siguiendo con estos pequeños apuntes sobre el found footage, vamos hoy con la que, ahora sí, sería la primera película en ese formato, según lo entendemos a día de hoy: The Connection. Aunque ciertamente, coquetea sin disimulo con ese otro género mellizo suyo, el Mockumentary o falso documental.

The Connection (1961), fue el primer largometraje del director Shirley Clarke, cuya carrera hasta entonces se limitaba a la experimentación, pero un largo recorrido en el mundo de los cortometrajes. Fue el primer film que en los créditos iniciales se presentaba como «metraje encontrado«. Con sus 110 minutos de duración, tuvo varios problemas judiciales por la censura imperante en los EEUU, a raíz de los temas que toca y el contexto en el que fue filmada. Drogas, música, racismo, castas. Un caramelo para las hordas defensoras de la moralidad, blanca y de clase media americana.

Para no enrollarme, tiro de lo fácil y os dejo la sinopsis según San Google: «Un cineasta documentalista principiante le paga a unos drogadictos para que le den permiso de filmarlos mientras esperan un cargamento de heroína.»
Puedo decir que la cosa se complica por momentos y se llega a poner tensa.

Como siempre que sea posible, os dejo el enlace de la peli (o el trailer) en Youtube:

https://youtu.be/1_Fwn1zPMrg?si=ECoJrdtkCCBdyMF5

Historia del Found Footage (3): Holocausto Caníbal, de Ruggero Deodato

Pues pese a la total falta de constancia y de manera absolutamente aleatoria,  sigo empeñado en esta tontería de proyecto que supone este pequeño recorrido por la historia del Found Footage.  Hoy ya nos dejamos de los experimentos previos (que mencionamos en las anteriores entradas sobre el tema) y entramos de lleno en lo que se convirtió en un género por derecho propio con este film, venerado y odiado a partes iguales, y que cambió las cosas para siempre. Llega el turno para hablar de «Holocausto caníbal» (Cannibal Holocaust, 1980),  la primera peli GORE que ví en mi vida y a muy tierna edad (craso error, ¡pardiez!,  dirigida por Ruggero Deodato.

El film, considerado de culto por los aficionados, forma parte ya de la cultura popular y destaca por su extrema violencia gráfica (tanto ficticia como real, incluyendo la matanza de animales, algo impensable y escandaloso para la época), lo que la llevó a ser censurada en múltiples países y a que su director fuese arrestado temporalmente bajo sospecha de asesinato real. Su premisa gira en torno a un profesor de antropología que recupera las cintas perdidas de un equipo de documentalistas en el Amazonas, revelando su cruel (aunque merecido) final a manos de una tribu local con costumbres un tanto peculiares. 

Es una obra controvertida, objeto de cierto “debate ético” que a día de hoy se ha quedado muy trasnochado y en poco más que una anécdota, ya que es obvio que no era la intención del director entrar en temas filosóficos, sino escandalizar al espectador. Es cierto que se puede pretender cierta crítica a la hipocresía de los medios occidentales, puesto que en la película, las grabaciones recuperadas revelan que la violencia y el salvajismo del hombre blanco supera con creces al de los nativos, algo que no tiene nada de ficticio y que hemos visto a lo largo de nuestra historia, en pos del colonialismo y la civilización, pero creo que esa supuesta intencionalidad es algo surgido a posteriori de mano de los críticos y opinólogos de carrera, buscándole tres pies al gato. Lo que es innegable es la crudeza, violencia y abusos explicitos, el triperío, la tortura y casquería, la crueldad animal y cualquier burrada que se os ocurra, que se muestran sin filtro. A día de hoy puede hacernos verla con sorna y cierta condescendencia, pero en aquella época fue una salvajada que generó todo tipo de reacciones, acusaciones y escándalos.

Aunque sabéis que el gore y el splatterpunk no son para nada mi rollo, por parecerme algo para lo que no se necesita demasiado talento, sin ánimo de ofender (lo de hacer daño al otro es algo que nos sale de forma natural y sí es por animaladas, solo basta con ver cualquier noticiario), sí es cierto que a esta vieja reliquia se la considera la madre de ambos géneros, tanto del gore “comercial” como del Found Footage, abriendo camino para este último como una propuesta no solo viable, sino muy efectiva dentro del terror. Al césar lo que es del césar.

PRIMAL (Season 3), de Genndy Tartakovsky

Pues que ayer, gracias a mi querido Alvaro Fuentes, que lo comentó en sus redes, salió el tema de la tercera temporada de Primal, serie que todos sabéis que me parece de lo mejor que se ha hecho en animación en los últimos años, tanto a nivel estético, como de guión y de ambientación. Ese rollo pulp mezclando elementos imposibles en lo que no dejaba de ser una suerte de Buddy Movie, con la pareja estelar de Spear y Fang contra el mundo, terminó convertida en una loa a la familia, a los lazos, la lealtad y el darlo todo por aquellos que quieres. Una puñetera obra maestra dentro del género fantástico y que terminó de forma dramática, pero maravillosa, por no decir insuperable.

Fijaos que al principio no me hizo ni puta gracia cuando me enteré que Genndy Tartakovsky decidió continuar con la historia. Me horrorizaba la idea de que tocasen la serie y cuando ví el primer episodio de esta tercera temporada, no podía creer lo que estaba viendo. ¿Cómo se atrevían a convertir a nuestro guerrero salvaje en eso, después de dejar el listón tan alto con la joya que fue el final de la segunda?  Me pareció una aberración, un intento de exprimir a la gallina de los huevos de oro, explotar la franquicia hasta hacerla mierda. 

Totalmente indignado… Y después, tuve que comerme mis palabras y admitir que me ha molado un huevo. Porque aunque es cierto que para mí no llega al nivel de las anteriores entregas y puede resultar hasta previsible en el último tramo, la verdad es que se lo curra para respetar a los seguidores, cumple con creces y tiene algunos capítulos de la hostia y momentos que son puro cine. Muy, muy bien llevado, cambiando los roles de los protagonistas, con Fang convertida en protectora de Mira y del resto de la peculiar familia que forman y a Spear perdido, una criatura errante intentando encontrarse a sí mismo, lo que una vez fue, recuperar sus recuerdos y su lugar en el mundo. Una apuesta arriesgada que gracias a los dioses, ha salido bien y nos ha hecho disfrutar muchísimo, pero que hace que siga preguntándome si vale la pena el riesgo de quemar algo tan estupendo por no saber dejarlo a tiempo. Todos sabemos lo que suele pasar con estas cosas (¿Alguien ha dicho Star Wars/Marvel?)

Me pasa lo mismo con Yellowstone (aunque no tenga nada que ver), que he visto anunciada la nueva serie de Rip y Beth y aunque sé que seguro me gustará, no puedo evitar pensar que porque, qué maldita necesidad, con lo bien cerrada y cojonuda que había acabado. ¿Porque arriesgarte a joderlo?

Pero en fin. Lo dicho. Poneos al día con nuestros Neandertal y Tiranosaurio favoritos, que lo vais a disfrutar.

Fototexto: Ascensores y divinidad.

¿Es acaso Leia la representación de la divinidad, bajo la forma de Chaturmucka, los cuatro rostros de Brahma, manteniendo el mundo y el mismo universo de una pieza desde esta esquina del ascensor?

*Todas las fotografías y textos de esta sección son propiedad del autor del blog, Athman M. Charles.

Álbum fotografico de presentaciones 2005 (A buenas horas…)

Pues eso. Que entre que tengo el blog medio abandonado y que soy un desastre para hacerme promoción, se me había pasado por completo el ir subiendo las fotografías de las distintas presentaciones y eventos a los que hemos asistido últimamente. Bueno… Lo de últimamente incluye el último tercio del pasado año. Sí, amigos, así es. Así de dejado soy para estas cosas. No me lo tengáis en cuenta. 

En fin: Ahí va la andanada de fotos y fechas.  Gracias por estar ahí.

Presentación de Atalayas en mi localidad, Almacelles.
Presentación conjunta con Ángeles Martí en la Biblioteca de Alguaire.
Presentación conjunta con Ángeles Martí en Altorricón, Huesca.
Mercat de Nadal de Almenar, con Mención en la Radio Local.
Mercado navideño Almacelles. Parada mutante. Libros y rol. Athnecdotario y El Canto del Bardo. Se agotaron todos los ejemplares.

Y eso fue lo que dieron de sí los cuartos de final de 2025. Empezamos 2006 con nuevo libro y parece que también va a ser movidito. De momento, El Rey del Infortunio ha sido recién estrenado en la Feria «Va de Libros», en Sabadell, donde Ángeles Martí y servidor asistimos con nuestra parada. Éxito rotundo (casi me quedo sin existencias) y la alegría de reencontrarme con viejos amigos a los que hacía demasiado que no veía. Mi primera salida lejos de casa trás casi seis años (desde mi intervención), y no podía haber salido mejor.

Feria «Va de Libros», en Sabadell.

Pues que mañana, día 21 de marzo, estaremos por Sabadell, en la Feria Va de Libros, compartiendo stand con mi paisana Ángeles Martí. El lugar perfecto para que El Rey del Infortunio, mi última obra (que es también mi primer poemario), vea la luz fuera de la plataforma donde nació y conozca mundo.

Y como puedes ver en la imagen, nuestra parada es la 192. Sin pérdida.

Por cierto, os aconsejo que mientras paseáis por la Feria, esteis atentos: Si os lo encontráis, seguid al Conejo Blanco hasta su madriguera. Si lo hacéis, hallaréis una pequeña recompensa por vuestra constancia.

Nos vemos mañana…

Fototexto: A veces…

«A veces nos complicamos las cosas. Tratamos de buscarle el sentido a todo. Una razón, un porqué. Deberíamos aceptar que la mayoría de lo que acontece escapa a nuestro control, a nuestra comprensión. La relación causa y efecto va más allá de nosotros, ajenas a lo insignificante de nuestra presencia. El efecto mariposa; determinismo frente a libre albedrío… ¿Que más da, si somos honestos y partimos de ese contexto de irrelevancia?»

*Todas las fotografías y textos de esta sección son propiedad del autor del blog, Athman M. Charles.

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