Mostrando entradas con la etiqueta Somio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Somio. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de marzo de 2019

Los kioscos

  Las pequeñas construcciones que tantos años en parques, plazas y esquinas nos vendieron periódicos, golosinas, tebeos, cromos... prácticamente han desaparecido. Los que siguen en estos menesteres ocupan sobre todo bajos comerciales y solo uno, en el muelle y por pocos días, se puede ver en la calle.
  Recojo en esta entrada algunos ya desaparecidos, otros cerrados o abandonados y alguno a punto de desaparecer. 

   En 1950 el arquitecto Juan Manuel del Busto realizó un proyecto para kioscos en suelo  público cuya intención era unificar su forma. Serían de ladrillo, estilo racionalista y algún elemento de barco como la proa, ventana circular, alero o visera en curva, trasera cuadrada... 

   Con este diseño se levantaron el de Los Campos, la Plazuela y Begoña. 


BEGOÑA
Kiosco de los jardines de Begoña cuando todavía estaba en uso. Foto anterior a la remodelación de 1992 que se lo llevó por delante. Un derribo innecesario 

Kiosco de Begoña en los ochenta con su frontal en forma de proa. Las revistas y tebeos se colgaban con pinzas en un cordel bajo el alero. Los escaparates laterales exponían revistas y tebeos. En el frente, en vertical, una ristra de periódicos dejaba ver los titulares. Al fondo se ven las casas de Don Lucas Villa antes de su rehabilitación, con los entresuelos y sin recrecido

LOS CAMPOS
Kiosco de Los Campos. Construido en ladrillo y con el alero en curva. Fue el que más tiempo se mantuvo en activo. Su aspecto empeora cada día. Tiene una plazoleta a su espalda y podría prestar algún servicio de turismo, hostelería, venta de plantas y flores,  prensa, servicios públicos o cualquier actividad vecinal. Seguro que tiene posibilidades 

 PLAZA DE SAN MIGUEL
Kiosco de la Plazuela. Muy bien restaurado y aprovechado con éxito  como bar-cafetería durante un corto espacio de tiempo. Es una lástima que se haya cerrado porque la ubicación es perfecta para tomar algo, leer el periódico, estar al sol o entretenerse mirando los edificios de alrededor

   En los años setenta del siglo pasado se diseña otro tipo de kiosco fabricado con placas de aluminio. De este modelo de forma hexagonal aún se conserva uno en los Jardines de la Reina a punto de cerrarse.  


  LOS JARDINES DE LA REINA
Kiosco del muelle. Creo que es el último de este estilo. Cerrará a finales de marzo por decisión de la Autoridad Portuaria que es quien gestiona la zona. Este mismo lugar  estuvo ocupado por otro de madera que desde 1922 se dedicaba a la misma actividad comercial. Un servicio al vecindario y paseantes que desaparece tras un siglo de vida   
Antiguo kiosco de los Jardines de la Reina. En esta fotografía, cuyo autor desconozco, se ve el antiguo en la misma esquina. Posiblemente sea de los años cuarenta, por la ropa de la lechera que está apoyada en el mostrador y porque aún no está la Comandancia de Marina. Me la proporcionó Nacho, el arrendatario que cierra el kiosco estos días

LOS PATOS
En Los Patos hubo otros dos kioscos de aluminio hasta la recuperación de las pérgolas en 1992. Uno para venta de prensa y otro como estanco. Otros dos similares había en los Jardines de Juan Alvargonzález, frente al ambulatorio de la Puerta de la Villa. De aluminio también se mantuvo varios años el Kiosco de Luz, frente a la plaza de toros

SOMIÓ 
En el cruce de la Carretera del Infanzón con la calle Dionisio Cifuentes se encuentra esta construcción conocida por algunos mayores como fielato y por otros como kiosco. Se levantó en los cincuenta del siglo XX para estación sanitaria (fielato) de control de las mercancías que entraban en la ciudad 
Se mantiene en buen estado de conservación gracias a su uso constante. Después de fielato se convirtió en tienda donde se despachaban comestibles, prensa, helados y artículos varios 
    Pienso que no hay razón para que los kioscos desaparezcan. Al ocupar suelo público y estar bajo concesión municipal se pueden mantener como un elemento más del mobiliario urbano. Fueron  el   más  pequeño  comercio de cercanía y punto de encuentro, y pueden seguir siéndolo. No hay más que salir de Gijón para ver cómo se reutilizan en otros lugares. Muchos mantienen su función tradicional de venta de prensa y revistas, otros son puestos de flores y plantas o de hostelería, oficina de información local y turística, etc. Habría que darles un destino porque estas pequeñas construcciones cuando están bien conservadas embellecen y dan vida a las calles. Es una pena que se pierdan. 

Actualización de 28 de marzo: Un enlace propuesto en un comentario al blog nos remite a un recomendable artículo sobre el preciosos kiosco de la plaza del Seis de Agosto que regentaba Pachín de Melás.

             https://www.diariodelaire.com/2016/03/el-quiosco-de-pachin-de-melas.html 



Si te ha gustado la entrada puedes dejar algo escrito haciendo clic sobre los comentarios de la barra inferior. Aparecerá publicado al día siguiente.
Vuestras opiniones, observaciones, sugerencias.... siempre son bienvenidas. 

viernes, 25 de enero de 2019

Fuentes


   Las fuentes son un adorno permanente en plazas y jardines. En el amueblamiento urbano tienen el atractivo del movimiento del agua que, como el mar o el fuego, atrapa la mirada.   
  Aunque su necesidad para el aprovisionamiento ha pasado a la Historia, se siguen construyendo porque embellecen los espacios públicos.
  
               LA PLAZA DEL MARQUÉS
La estatua de Pelayo se levanta sobre una de las mayores y más antiguas fuentes de la ciudad. Con frecuencia se denomina el lugar como "plaza de Pelayo". Inicialmente se colocó rodeada de jardines y cercada por una malla metálica 
       














   


   En agosto de 1891 se instala la estatua de Pelayo sobre un gran pedestal como había propuesto Jovellanos 100 años antes. 
   El bronce de las lápidas, estatua y leones se fundió  en la fábrica local de Moreda. 
   En los años 30 del siglo XX se coloca el estanque transformándose en la fuente actual. 


PARQUE DE ISABEL LA CATÓLICA
Este templete de hierro fundido se fabricó con otros similares en Escocia a finales del siglo XIX y lo adquirió la Empresa de Aguas como ornamento urbano. A su sombra permaneció durante años una gran fuente de piedra ya desaparecida. Sobre los medallones se lee SE RUEGA NO VIERTAN EL AGUA FUERA 

EN MEMORIA DE MANUEL ORUETA

   También en el Parque de Isabel la Católica se encuentra el monumento dedicado al ingeniero gijonés Manuel Orueta, propietario la fábrica siderúrgica Orueta en el Llano, y a dos de sus trabajadores.

En el pequeño estanque hay un monolito triangular
con la figura de una mujer y dos cadenas. Detrás, un
bloque rasgado por hendiduras por las que
debería derramarse el agua.  
              




En el frente, "A Manuel Orueta,
 S. Martínez, Lorenzo
 Martínez".
El ingeniero Orueta y dos
de sus empleados fallecieron
ahogados en el mar cerca de 

Oles, Villaviciosa. Una
tragedia que conmocionó
a la ciudad 




     MONUMENTO A FLEMING

En 1955 se inaugura el monumento al descubridor de la penicilina, Alexander Fleming. La iniciativa del médico de la Gota de Leche, Avelino González, recibe gran respaldo popular con innumerables aportaciones. El barrio de Cimadevilla renueva cada año el 18 de septiembre su agradecimiento a Fleming con una ofrenda floral      

PARQUE DE LA PLAZA DE EUROPA

En el centro del arbolado hay dos plataformas recorridas por travesaños de granito. De ahí brota el agua a diferentes alturas. Una de las fuentes que más me gusta. Es obra de los arquitectos que en 1997 remodelaron el parque, Fernando Nanclares, Nieves Ruiz y Juan G. Moriyón. Antes fueron los Jardines Juan Alvargonzález y el Parque Infantil

 PLAZA DEL HUMEDAL

Fuente que parece recibir a los recién llegados. Situada frente a la desaparecida estación de FEVE y junto a la antigua autopista a Oviedo

 FUENTE DE LA AVENIDA DEL LLANO

En este lugar empezó una de las intervenciones urbanísticas de más alcance de los años 90, el PERI Llano. Desde este estanque de tres alturas hasta el cementerio de Ceares se encontraba una zona ocupada por un caserío caótico de viviendas modestas y talleres, sin ordenación viaria ni servicios. Entre 1990 y 1992 se transformó en el barrio de trazado moderno y excelentes equipamientos que hoy conocemos   

PEQUEÑAS FUENTES

Patio del Antiguo Instituto Jovellanos
Plaza del Arquitecto Díaz Omaña
La fuente con una cabeza de león de hierro
fundido está situada frente al mar, junto al 

Colegio San Lorenzo
 



FUENTES DE UTILIDAD PÚBLICA

CIMADEVILLA. La Fontica se cuenta entre las más antiguas que se conservan. Situada en la ladera del Cerro de Santa Catalina era una de las que suministraba agua a la gente del barrio
SOMIÓ. La fuente de La Pipa está en la carbayera del mismo nombre, frente a la que fue discoteca El Jardín. Como lugar de abastecimiento de agua desde 1903, cuando aún no llegaba la red de suministro a todas las casas, también fue lugar de encuentro de las gentes de la zona. Muchas fotos antiguas lo atestiguan 
DEVA. Se accede a este lugar, formado por el conjunto de lavadero público, fuente y puente de piedra, pasando sobre el río Peña de Francia. Muy cerca se encuentra la finca del Conde de Revillagigedo y la capilla del siglo XVII de la Virgen de la Peña de Francia  
CABUEÑES. Conjunto de fuente, abrevadero y lavadero. Dice la placa:
1887 REINANDO YSABEL II
Fue reformada hace unos años con la instalación de un área recreativa alrededor  

CAMPA TORRES. Fuente y abrevadero de 1922 en el camino de Veriña a La Campa. Ambos elementos y el lavadero estaban casi siempre juntos, en la zona rural, para mejor aprovechamiento del agua. Fueron cayendo en desuso a medida que se asfaltaron los caminos 
LA GUÍA. Fuente instalada recientemente 

           FUENTES DE ADORNO EN LAS FINCAS PARTICULARES
Quinta del Infanzón. Deva
Fuente en una finca privada 

Museo Evaristo Valle. Finca La Redonda. Somió

OTRAS FUENTES

     Hay muchas más en el casco urbano y en la zona rural que son interesantes, aunque algunas permanezcan secas o hayan perdido su utilidad.      
      Así que aquí dejo recogidas algunas que por distintas razones merece la pena conocer. 

Plaza del Carmen con su gran fuente sin
actividad desde hace tiempo
















A la derecha, frente al Banco de Gijón, la fuente de la plaza de Florencio Rodríguez


El bonito parque de Zarracina.
El agua al caer hace una cascada
sobre el estanque 

Parque de Isabel la Católica. Un
pequeño surtidor junto al palomar

Fuente de la Mortera. El manantial más
antiguo del concejo junto al campo de futbol
 de La Braña
Interior de la tienda Casa Múgica.
Floristería abierta desde 1894
Jardín Botánico. Estas dos piezas de cerámica de
Talavera estaban destinados a una fuente en el
Paseo de la Infancia, junto a la Gota de Leche
Estuvo siempre desmontada
hasta su instalación en el
Botánico.
Encargada por el director
de la Gota de Leche al taller
del ceramista Ruiz de Luna
  
 

   

     Como me recordáis en los comentarios faltan las fuentes de la Universidad Laboral y de Begoña. Así que completo esta entrada.

El gran estanque de la Universidad Laboral rara vez se ha visto en funcionamiento. La red hidráulica comunicaría esta fuente con la siguiente y con las acequias rodeadas de jardines que separan el edificio de las zonas deportivas
Vista de las acequias que riegan los jardines

Otra vista del gran surtidor
en una de las escasas
ocasiones en que se ha
podido contemplar













La fuente de Begoña con el estilo frío e inhóspito 
que en mi opinión predominó en una 
de sus remodelaciones.  
Si te gusta la entrada puedes dejar un comentario en la barra que aparece a continuación haciendo clic en comentariosAparecerá publicado al día siguiente. 
Vuestras opiniones, observaciones, sugerencias.... siempre son bienvenidas.  


miércoles, 28 de marzo de 2018

La Quinta del Duque. La Pecuaria.

   El gran arco de ladrillo en la avenida de la Pecuaria, junto a la antigua granja de la Universidad Laboral (hoy UNED), era la entrada a la finca del II Duque de Riansares y de Tarancón, Fernando María Muñoz y Borbón, hermanastro de Isabel II. 
  Aunque en Somió era conocida como la Quinta del Duque o Montealegre, terminó siendo la Pecuaria al haberse convertido durante casi setenta años en Estación Pecuaria Regional.
A los lados del arco de ladrillo arrancarían los muros de piedra, hoy interrumpidos. El arco de medio punto decorado con un sencillo recerco y reforzado por contrafuertes laterales está coronado por un castillete almenado, adornado de huecos, rombos y un escudo
   Para reconocer la propiedad hay que seguir el muro de piedra existente. Desde los tramos más cercanos al otro lado de la rotonda hasta su continuación junto al  paredón por el Camino de los Claveles (a la derecha) o por el Camino de las Gardenias ( a la izquierda). 
Camino de las Gardenias. Un trozo del muro cortado a la izquierda y su continuación a la derecha
Camino de los Claveles
   La finca llamada Montealegre fue adquirida alrededor de 1882 por Fernando María Muñoz y Borbón, hijo de Mª Cristina de Borbón Dos Sicilias (cuarta esposa del rey Fernando VII y madre de la reina Isabel II) y su nuevo esposo Agustín Fernando Muñoz y Sánchez.
   Fernando María Muñoz y Borbón contrajo matrimonio con la asturiana Eladia Bernaldo de Quirós y González Cienfuegos y vivieron en Montealegre hasta su muerte en 1910.

Escudo de ocho fajas en
el 
exterior de la finca con
la figura central 
deteriorada


Escudo de armas de los Muñoz. Interior de la finca
   Aquí se hospedaron durante sus visitas la reina gobernadora, Mª Cristina de Borbón, y su marido. Esta ambiciosa pareja tenía intereses en la industria, el carbón, el ferrocarril, las fábricas... y en todo lo que reportaba riqueza. Y es que en aquellos años Asturias disfrutaba de un gran desarrollo económico. 
La casa palacio rodeada de árboles, un cenador y huertas en la época en que ya era la Pecuaria. En el ángulo inferior derecho se ve el Camino de los Claveles
   En Montealegre levantó el duque una casa palacio de tres plantas, con oratorio, cochera y cuadras y dedicó la mayor parte a cultivo agrícola y arbolado. Mantuvo jardines, establos y huertas en casi toda su superficie. Cuenta Manuel Cima García, perfecto conocedor del lugar y director de la Pecuaria, que medía cerca de 114.000 metros cuadrados, equivalentes a unos  90 días de bueyes (*).
(*) Día de bueyes es el terreno que puede arar una pareja de bueyes en un día. Es una medida de tipo rural que aún, cada vez menos, se emplea en Asturias.
Tras la mancha de árboles está la casa palacio empleada como oficinas, laboratorios y centro de reproducción animal. En semicírculo hay establos y cuadras y delante hay una extensión libre para la suelta de animales. En el medio una hilera de tilos señala una de las entradas a la finca. La otra mitad son campos para forraje
   La finca la compró en 1933 el Ayuntamiento de Gijón a los herederos para instalar una estación agropecuaria. Durante la Guerra Civil se utilizó como cuartel de un regimiento de infantería lo que provocó, debido al frío, la tala de parte de su arbolado.
Dentro del perímetro rojo de la finca hay boxes, establos, pastos, huertas y otras dependencias de la Pecuaria. Fuera, en el ángulo inferior derecho, los edificios de la granja de la Universidad Laboral; en el superior derecho, la parte posterior de la Laboral y el cementerio de Somió; en el centro izquierdo, la residencia de ancianos de Sta. Teresa Jornet. El vértice rojo junto al campo de beisbol es el arco de entrada

El Castillín. Antiguo cenador transformado 
en depósito de agua. Foto de 2014

   Finalizada la guerra se puso en marcha la Estación Pecuaria Regional reutilizando las construcciones existentes. Hasta 1970 tuvo lugar su desarrollo, dentro del que estaba el fomento de la ganadería (vacas, bueyes, mulas, caballos, además de la producción porcina y avícola). También mantuvo la explotación de huertas, pastos y forraje.
 Se trabaja posteriormente con las nuevas técnicas de inseminación artificial hasta que centra su actividad en la selección ganadera y la investigación en materia de reproducción de las especies vacunas de más importancia en la región.   
En las fotos de 2014, tras
el derribo de los edificios 
de la Pecuaria, se 
ven entre la maleza un 
puente bajo el Castillín
y una escalera.


En 2018 después de una 
importante limpieza se
ve completamente 
la barandilla de ladrillo  
    

   Entre los elementos de la antigua quinta que se conservan están el depósito, el puente, una panera, unos cuantos árboles centenarios, la hilera de tilos, las barandillas de ladrillo que rodeaban la casa y una parte considerable del muro de piedra. 
Desde el Camino de las Gardenias se ve la panera, la barandilla y el depósito. 
Hileras de tilos en la entrada opuesta al
arco de ladrillo. A la izquierda la residencia 

de mayores. Foto de 2018
Hileras de tilos con un edificio
de la Pecuaria en pie. Año 2014


Entrada a la Pecuaria en el Camino de Los Claveles. 

   Desde 1990 a 2005  se dedica, sobre todo, a la investigación y mejora de la reproducción y selección ganadera.


  En 2007 se traslada la Pecuaria a las  parroquias de Deva y Cenero. La finca de Somió se cierra. 

   Hoy, demolidos los establos, cuadras y dependencias, esta extensa propiedad ha retornado al Ayuntamiento. Aun se desconoce su destino.

   El libro de Manuel Cima García, director de la Pecuaria durante casi 25 años, La Estación Pecuaria de Asturias (Somió, Gijón) 1933-2005 que utilicé para hacer esta entrada, es una publicación muy recomendable y entretenida además de fácil lectura. Da fe del excelente funcionamiento y organización de la Pecuaria y de sus notables rendimientos. Un texto con abundancia de fotografías y datos

   Cuenta algún hecho curioso como el de las dificultades para la cría caballar que estaba reservada al Arma de Caballería del Ejército desde 1864. Y cómo posteriormente, a pesar de haberse derogado la normativa, dicha cría se mantuvo bajo la supervisión militar siendo un constante foco de conflictos. 

   Quienes visitamos la Pecuaria en los años 70 y 80, cuando todavía se podía entrar a dar un paseo, recordamos los inmensos sementales y poderosos ejemplares de vacas con los que contaba. 

Arco de la Pecuaria o de la Quinta del Duque. Detrás la Universidad Laboral
El arco de Jove
Otro hecho curioso es la existencia en Jove de un arco exactamente igual al de la Quinta del Duque.                                                                                                                                                                             

  Se encuentra en la parte elevada de la parroquia. 
  Es la entrada a la finca conocida como Atalaya que desde hace años está ocupada por una residencia geriátrica. 

  La casa conserva algún rasgo original, aunque está bastante reformada. Frente a ella hay un pequeño jardín.

  El buen estado del arco hace pensar que podría ser una réplica más reciente. Sin embargo, hace años que Pedro Hurlé Manso describió los escudos de esta finca de Jove. 
  Ignoro si se retiraron del arco o si están en el interior de la casa.  



   
   Un post semejante a éste lo publiqué en el blog hace más de un año. Un buen día desapareció. Así que antes de que la Quinta del Duque o la Pecuaria, como se prefiera, quede sepultada bajo una nueva urbanización, lo he reescrito. Quizás alguna persona curiosa quiera echar una ojeada al lugar que tanta historia de Gijón  concentró dentro de sus muros de piedra. 




Si te gusta la entrada puedes dejar un comentario en la barra que aparece a continuación (clic en comentarios)Aparecerá publicado al día siguiente.
Vuestros comentarios, observaciones, sugerencias.... siempre son bienvenidos.