David Fernández. Ayuso.

septiembre 3, 2026

David Fernández, Ayuso
Libros del KO, 2026. 416 páginas.

Biografía de ese personaje inclasificable que es Isabel Díaz Ayuso. Que nadie daba un duro por ella porque la veían bastante tonta, pero que se juntó con otro personaje, mucho más listo y siniestro, Miguel Ángel Rodríguez, y a triunfar. En el momento que escribo esto está acorralada por un asunto sin importancia de un ático comprado y puesto a la venta, pero aunque muchos medios de izquierda están lanzando las campanas al vuelo, yo no cantaría victoria tan pronto.

El libro me ha fascinado, sobre todo la primera mitad, donde se cuentan los años en los que no tenía presencia mediática y cuyas andanzas desconocía. El resto lo he podido seguir, por desgracia, en las portadas de los periódicos, casi siempre estupefacto.

Una lectura muy recomendable que no descifra al personaje ¡Nadie puede! pero que nos da claves para interpretarlo.

Muy bueno.

Casado se convirtió de esta manera en el primer líder nacional del PP votado por los militantes y derrocado por sus dirigentes. Con Skynet llegó el holocausto político del PP, su particular día del juicio final. «Ayuso ganó con su sistema. Chunga cuando toca, dulce cuando interesa. Víctima siempre», señala un dirigente popular.
Ayuso enterró definitivamente a su ex hermano Casado en una entrevista en ABC18.
—Pregunta: «Fue él quien confió en usted para que fuera candidata. ¿No le da pena que se haya acabado así su amistad?».
—Respuesta: «Ya no me planteo estas preguntas. Hace cuatro meses, sí, pero ahora ya ni siquiera lo pienso. Mi madre me ha enseñado que no debo dejarme llevar ni por las grandes pasiones ni por las grandes decepciones, sino por la responsabilidad. Todos los días tengo Consejo de Gobierno, gestión, dificultades, problemas… e intento tener el corazón y la cabeza tranquilos para tomar buenas decisiones sin dejarme llevar ni por la relajación ni por el conformismo ni por los triunfos ni por las tristezas ni por las decepciones. Procuro ser la de siempre, creo que en eso no he cambiado nada, pero, en su lugar, intento tener el corazón de piedra».
Ya se sabe que en política todos los amigos son falsos, y todos los enemigos, verdaderos. Ayuso le contaría luego a un importante dirigente popular que también apareció en las quinielas para ser candidato a la Comunidad de Madrid «que Pablo solo me eligió a mí en 2019 porque me tenía menos miedo que a ti».
Está claro que Casado se equivocó. El corazón de piedra de la joven de Chamberí había logrado lo impensable. El ayusismo ya era un movimiento imparable. Si en 2019 la gente se reía de sus ayusadas, la nueva Lady Madrid había sido capaz desde entonces de destruir a Ciudadanos, frenar el crecimiento de Vox, echar de la política a Pablo Iglesias, reducir al PSOE madrileño a su mínima esencia, frenar la creciente trayectoria de Almeida y matar políticamente a Pablo Casado, la persona que la ayudó como nadie en su carrera política. El supuesto espionaje quedó diluido con el paso del tiempo. Hubo una comisión de investigación en el Ayuntamiento de Madrid que quedó en nada. Una vez que Ayuso consiguió lo que quería, la prensa no removió más el asunto. Ya no interesaba. No convenía que salieran más mierdas ocultas del partido, no fuera que tanto cotilleo dañara las expectativas electorales de los populares. La polémica se diluyó como un azucarillo. Desde la crisis del PP Ayuso ya vuela libre, y puede decir lo que quiera y cuando quiera camino de la Moncloa. Sí, camino de la Moncloa. Su objetivo es, y lo ha logrado, estar todos los días en televisiones, radios y digitales. Habla de cualquier tema, ya sea de alcance madrileño, nacional o internacional. Da igual que lo que diga se ajuste o no a la realidad. Eso sí, no ha vuelto a cruzar ni una sola palabra con su «hermano» y mentor Pablo Casado.
Skynet.
Nunca una caña fresquita bien tirada dio tanto de sí.

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