DIARIO del CENTRAL
Viernes 17
Por las calles se percibe claramente que es viernes, sobre todo por el centro. Hace buena tarde, no llueve y tampoco hace frío. Es como si todos estuviéramos sintiendo ya el dulce beso de una nueva primavera.
Nada mas entrar en el Central, me encuentro en una mesa junto al escenario a Fernando de Juan, con quién trabajé durante unos meses cuando interpreté a Francisco de Goya, en aquel musical de Vicente Escrivá y Fernando Arbex. Su papel fue el del pintor Francisco Bayeu, cuñado del inmortal aragonés. Juan es un excelente actor, una bellísima persona, y ha venido a verme junto a unas amigas que están deseando que cante “A los que hirió el amor”.
SAGA DE GRANDES MÚSICOS
También asiste esta noche entre el público mi entrañable y admirada amiga Connie Philp, que bordó a Madama Thenardier en la primera versión en español de “Los Miserables”, que además ha sido es y será una extraordinaria cantante de jazz. Ha venido junto a su nieto, hijo del pianista Tato Icasto. Un muchacho rondando los veinte años al que conocí siendo un chiquillo pequeño y que hoy porta bajo su brazo la inseparable funda que contiene un violín que estudia un promedio de cinco horas diarias. Es admirable esta familia de mi inolvidable y eterno amigo y maestro Horacio Icasto, con el que tantos años trabajé, una saga de músicos inagotable, en una transmisión que parece no tener fin.
A LOS QUE HIRIÓ EL AMOR
Suelen venir a mis conciertos, personas para las que desaparecí desde que aquel tema batió records a principios de los setenta. La canción permanece inolvidable en sus memorias. Apenas saben nada de mi en ese enorme lapso de tiempo que va desde 1970 hasta hoy. Algunos supieron algo gracias al teatro musical, a los cerca de quince años que estuve trabajando en ellos. Otros, conocieron mis andanzas en aquel grupo llamado Dolores. Los hay que han escuchado decir o leyeron de pasada algún anuncio de una actuación en un club o en algún festival de Jazz. La inmensa mayoría, nunca me han visto en televisión, cosa lógica puesto que durante décadas apenas he aparecido en cuatro o cinco programas dispersos. En cambio hay muchos que han seguido mi trayectoria íntegramente, casi con devoción, incondicionalmente, convirtiéndome en lo mas parecido a un cantante de culto.
EL TIEMPO Y LAS COSAS EN SU SITIO
Hace años, me preocupaba que en mis conciertos de Jazz se produjera esta “descontextualización”, el pensar que algunos llegasen hasta el pie del escenario esperando aquello que no iba a darles.
“A los que hirió el amor” es una gran canción. Posee aquello que pone de acuerdo a todo tipo de público. Sigue vigente a través del tiempo y ahora disfruto enormemente cantándola, dedicándosela a quienes desean escucharla de nuevo, a quienes la descubren ahora. Naturalmente, mi modo de interpretarla ha cambiado. Ahora la hago tan sólo a piano y voz, al igual que está en la versión que hicimos en mi disco “Ample”. Creo que he conseguido acercarme con ella al Gospel, ayudado por su armonía de carácter barroco y a la innegable espiritualidad de su letra, de modo que ya ha conseguido su lugar por derecho, en un repertorio caracterizado por el jazz vocal y el rhythmn n’ blues. Hoy, esta gran canción es aún mas hermosa al conseguir ser el punto de equilibrio en mis conciertos. Ahora ya no hay nada que temer, nada que ocultar, nada que reprochar. Ahora, todo es madurez.
LARGA VIDA AL CENTRAL
Y además resulta que aquellos que nunca asistieron a un concierto de jazz, aquellos que pensaban que no les gustaría ese tipo de música, acaban encantados después de pasarlo estupendamente, vibrando con el ritmo, descubriendo el porqué de una improvisación, emocionados con las hermosas melodías de algunos de los grandes temas que componen el North American Song Book. Participando con el chasquido de sus dedos, marcando el compás de temas como el maravilloso clásico de Merle Travis “Sixteen Tons”, inolvidable “Dieciséis Toneladas” que nos hizo conocer en castellano el siempre recordado crooner catalán José Guardiola, en los lejanos pero maravillosos años sesenta del pasado siglo. Un público que rompe en un imponente aplauso tras escuchar nuestra versión del clásico de Los Bravos “Black is Black” convertido en un blues, algo que en realidad siempre fue. Creo que este viernes diecisiete ha sido un gran día para quienes nos dimos cita abarrotando este viejo café del centro, que tanto carácter imprime desde hace décadas a la tan a menudo maltratada ciudad de todos. Madrid.
DIARIO del CENTRAL
Jueves 16 de Abril
Esta noche, al entrar y dirigirme al pequeño camerino veinte minutos antes de comenzar, la sala está llena. Paco García me presenta a su hijo, Daniel Garcia Diego. Tiene unos treinta años y es un músico impresionante, él es quién toca los teclados en uno de los discos que recientemente ha grabado Paco con su proyecto personal (“Zenco”/ youkali music ) un disco muy recomendable, en el que tuve el placer de colaborar en un par de temas empastando mi voz en un concepto puramente instrumental. Algo que me recordaba en ocasiones a pasajes que hice vocalmente en mi disco “Dolores” de 1975. Diego es uno de esos jóvenes que han podido estudiar en USA y viene pegando fuerte y con talento.
LA MÚSICA ES BELLA (algunas )
Nunca me canso de interpretar un tema que siempre obtiene una excelente respuesta por parte del público. “One for my baby (And one more for the road)”, escrita por Harold Arlen y Johnny Mercer en 1943 para una película musical en castellano “El límite es el cielo” con Fred Astaire. Cientos de versiones de esta canción que por su estructura, su magia, su excelente música y letra, permite a quienes la interpretamos recrearla y hacer que suene siempre nueva, distinta. Es la historia de un tipo ya algo ebrio cerca de las tres de la mañana aún sentado en la barra del bar de Joe que está deseando cerrar de una vez, pero Joe es un profesional y no quiere decepcionar a su cliente que le está contando su fracaso sentimental pidiéndole uno tras otro, tragos a la salud de su chica, y otro mas para el largo y triste camino que le aguarda afuera.
DIFERENCIAS ENTRE CLUB Y AUDITORIO
Actuar en un club suele producir situaciones que a mi personalmente, no acaban de gustarme y que no son fáciles de comprender.
A menudo vienen a verme, a escuchar el concierto, amigos, conocidos, seguidores de hace tiempo, etc. Unos sentado en una mesa, al otro lado del club otros tres o cuatro, en una esquina, algunos en la barra. Aquí y allá.
Quisiera poder agradarles a todos, sentarme en el descanso o al final con ellos y saludarles y hacerles saber cuanto aprecio que estén allí, pero al mirar al otro lado, veo en otra mesa a los demás, y mas allá a otros, de manera que la única solución es estar en esos escasos minutos entre una hora de actuación y la que está por llegar, moviéndome de un lado para otro, el tiempo justo para decir un escueto hola, teniendo en cuenta no es muy aconsejable para alguien que acaba de cantar y que ha de volver inmediatamente a hacerlo, ponerse a hablar.
Me siento fatal al no poder atenderles mejor, pero, ¿que puedo hacer?
A menudo, cuando acaba el primer set, me quedo un poco colgado. No sé para otros cantantes, pero para mi supone cierto esfuerzo, físico y mental, y lo aconsejable sería encerrarme a cal y canto en el camerino y relajarme unos minutos antes de comenzar el nuevo set y tener que volver a empezar de nuevo, casi desde cero.
Las actuaciones en teatros, o auditorios, en este sentido son muy distintos y permiten al cantante, a los músicos, concentrarse en lo que han de hacer. Y cuando comienza la música a sonar, no importa el tiempo que dure el concierto, es todo de principio a fin, sin interrupción, sin nada que pueda producir desconcierto o desconcentración.
Al finalizar, quien quiere, amigos, seguidores, etc, pasados unos minutos de cortesía para permitir que los músicos se refresquen, pueden tranquilamente visitar a los artistas que acaban de ver en el escenario.
No obstante, en mi opinión, el club de jazz tiene otras peculiaridades, otras virtudes que enganchan, que te hacen crecer en la música, sintiendo tan de cerca el corazón del público, y sus miradas, tan cercanas, tan cómplices acariciando tu piel.
Eso hace que, a pesar de las pequeñas incomodidades, acabes al final de la noche feliz de haber dado lo mejor de ti, desde el gran escenario del club de jazz.
DIARIO del CENTRAL
Miércoles 15 de Abril
Normalmente suele acudir gente joven a mis conciertos, mezclados con personas mas veteranas uniendo de ese modo pasado y presente de un artista, de una música. Esta noche da gusto ver el Café Central, lleno en su mayoría de gente joven y entusiasta, de los quienes percibo fácilmente un gran respeto y admiración por los que estamos sobre el escenario, observándonos y escuchando en un silencio que conmueve, sin querer perder ni un detalle.
GENTE CON CARÁCTER
Tal vez esos chicos y chicas alrededor de los treinta años, han oído a alguien hablarles de nosotros y por eso han venido. Podría también ser que ya son aficionados al Jazz, al Rythm’n’Blues. En cualquier caso es muy estimulante, no ya que estén ante mi esta noche, también cualquier otra, en cualquier lugar en donde se pueda asistir a un concierto de Jazz. De ese modo, participan de una de las tendencias musicales mas importantes que existen, y se convierten en gente de su tiempo apartándose, evitando de esa manera ser mujeres y hombres masa.
LA CONEXIÓN BROADWAY-JAZZ
Uno de los temas que mas gustan o al menos de los que despiertan el aplauso mas sonoro es el titulado “Early in the morning”, del musical de Broadway “Five guys named Moe” escrito por el legendario saxofonista de Jazz Louis Jordan en 1943.
Podría asegurar que al menos un cuarenta por ciento del mas de un centenar de temas en mi repertorio en los conciertos de Jazz, además de ser grandes standards de este género, son canciones pertenecientes al Teatro Musical, a los shows de Broadway. Y es mas que probable que muchos de los músicos y o cantantes que interpretan esos temas, ignoren esa particularidad, sobre todo en España. Tal vez no tenga demasiada importancia para ellos, y para mi si que la tiene y mucho, por eso siempre procuro saber que autor o autores escribieron los temas que interpreto y en que año fueron escritos. Lógicamente al tener que cantarlos, conozco la letra y puedo recordar la mayoría, pero habitualmente, a los músicos, al menos a los de por aquí, les trae sin cuidado dicha particularidad, o esa es la impresión que tengo.
CARIÑOSO TIRÓN DE OREJA
Muchos recordarán aquella gran película de Bertrand Tavernier “Round Midnight” (1986) en la que el maestro del saxo Dexter Gordon hacía referencia a la imprescindible necesidad de todo solista, de cualquier instrumento, de saber o al menos conocer la letra de los temas que interpreta. Sobre todo en España esto es una asignatura pendiente en la mayoría de músicos de por aquí, tal vez por pereza, por vaya usted a saber que clase de impedimento, teniendo en cuenta lo fácil que es hoy en día entrar en Internet y poder encontrar cualquier información. De manera que con todo cariño desde aquí, les doy un cariñoso pero riguroso tirón de oreja, pues una cosa es que no les gusten los cantantes y otra que no quieran conocer la poética, el contenido de las hermosas melodías que interpretan a menudo.
DIARIO DEL CENTRAL
MARTES 14
HERE’S THAT SOCCER DAY
Esta noche se llega al centro de Madrid de maravilla, la ciudad está muy desierta porque quién no está en el Estadio Vicente Calderón, está frente a una pantalla deTV. Yo mismo sería un espectador mas de no ser por mi cita con la música. Después me doy cuenta de que desde que puse el pié en la sala no me he acordado del dichoso partido de la rivalidad ni por un instante, y ya que siempre tuve como máxima que para mi, la felicidad consiste en hacer justo lo contrario que la mayoría, me aplico el cuento gustosamente y si no feliz, de algún modo y una vez mas gracias a mi oficio, me acerco un poquito a serlo. Pero el fútbol no perdona, fue, es y será el azote de los teatros, de las salas de cine, de los lugares en donde se puede escuchar música rebajando considerablemente la afluencia de espectadores, y muchas de estas salas se ven desiertas. Durante todos los años en que trabajé en el Teatro, los días de partido hacían temblar a los empresarios. Hoy, cuando a los músicos se nos ofrece trabajo, sobre todo desde que se ha instalado habitualmente la aberración de contratarnos a porcentaje de las entradas vendidas, mas vale mirar antes de aceptar el reto, el calendario de la liga de fútbol y el de la Champions Ligue, no vaya a ser que te pegues el batacazo.
UN BUEN LUGAR
El Café Central, no obstante, goza del privilegio de su ubicación y por regla general, medio aforo está constituido por turistas de todo tipo que o bien pasaban por esa zona muy transitada esa misma mañana y vieron que allí se hace música por la noche, Jazz para ser mas concretos, los hay que son buenos aficionados a esa música y son informados en su hotel, e incluso muchos que cuando regresan de nuevo a Madrid y ya conocen el lugar, no dudan en volver. Por eso, a pesar del partido, el club presenta una aceptable asistencia de público. El consomé de Lhardy me sentó de maravilla.
THE WASTE LAND
El concierto comienza como siempre, puntual. El segundo tema fue “Here’s that rainy day” de Jim Van Heusen, perteneciente a un musical de 1953 llamado “Carnival in Flanders” con Dolores Gray y que ha sido interpretado por multitud de jazzistas. Se me ocurre pensar que hoy, esta canción debería llamarse “Here’s that soccer day”
Entre otros hoy hemos tocado una balada preciosa que disfruto mucho cantando y que además estos músicos la bordan. Se trata de “Spring can really hang you up the most” de Fran Landesman y Tommy Wolf. Está basada en las primeras líneas de un poema de T.S. Elliot “The waste land”… Abril es el mes mas cruel.
A WHITER BEAUTIFUL JAPANESE SHADE OF PALE
En una de las mesas justo al borde del escenario, hay dos jóvenes muchachas japonesas, muy guapas, y he de reconocer que es un gran estímulo, verlas sonreír y disfrutar con la música. Al estar cerca puedo verlas bien.
No son las únicas preciosidades esta noche, por allí y por allá, en medio de la penumbra, de lo poco que los focos dejan ver con claridad a mis ya algo cansada vista, varias docenas de ojos bellísimos, nos contemplan. No sólo ojos femeninos, también los de algunos hombres brillan con intensidad. Lo compruebo claramente al acabar el primer set y la luz de la sala regresa.
GOD SAVE THE QUEEN
En la barra están sentados una pareja, un matrimonio supongo, de unos sesenta años, estoy seguro de que debían ser británicos, lo sé porque la sonrisa de un inglés es inconfundiblemente energética, y mas cuando escuchan una música que les gusta. Los puedo entrever desde el escenario y me agrada poder agradarles y dirigirme a e ellos y al resto del público en inglés entre tema y tema. Sus sonrisas se tornan aún mas explícitas cuando hacemos una versión de “You really got a hold on me” de Smokey Robinson. Cuando acaba el concierto, me compran un disco del Americano, y compruebo que estaba en lo cierto, son londinenses y me felicitan respetuosa y efusivamente. Un taxi me devuelve veloz a mi casa en dónde comienzo a escribir estas líneas.
DIARIO DEL CENTRAL
Lunes 13 Noche
Lhardy
Casi siempre que actúo en el Central, suelo tomar un autobús muy cerca de mi casa que en pocas paradas me deja en la plaza de Sevilla. A pocos metros se encuentra el famoso y castizo restaurante madrileño Lhardy, casa fundada en1839 de cocina exquisita, que sigue manteniendo su decoración de antaño. De un hermoso depósito de plata, se obtiene un delicioso y bien caliente consomé que te sirves tú mismo abriendo la llave de un pequeño y coqueto grifo en la parte inferior. Este magnifico consomé, calienta mi garganta reconfortándola, y al salir de allí, camino unos pocos minutos hasta el Café Central, al que suelo llegar una media hora antes del primer set a las nueve.
Plaza de Santana, Plaza de Matute, Plaza del Ángel. Madrid de las letras.
La noche de los lunes suele ser distinta a las demás. No es precisamente la que mas público atrae, y diez minutos antes del comienzo del primer set, aún pueden verse varias mesas libres, que siempre me hacen pensar que quizás tengamos poca audiencia. Pero curiosamente, un par de minutos antes de la hora, comienza a llegar gente, y una vez en el escenario, a partir del segundo o tercer tema se ha ocupado la mayoría del aforo, no tanto como en días sucesivos en los que el Café se pone a reventar. Tal vez sea debido a que ahora anochece mas tarde y, a las nueve aun es prácticamente de día y mucha gente permanece sentada en las abundantes terrazas de esa zona junto a la Plaza de Santa Ana (muy diferente a la de hoy, a la que me llevaban de niño de vez en cuando a jugar con otros niños) justo al lado de este Sancta Sanctorum del Jazz en Madrid.
D.C.
Me gusta abrir los conciertos con un tema suave, lento.
Últimamente he escogido uno para empezar a piano y voz que disfruto interpretando, se titula “What kind of fool am I”, pertenece a un musical desconocido en España llamado “Stop the world-I want to get off” de Leslie Biricusse y Anthony Newley. De este modo y como si se tratase de lo que en flamenco le llaman unos “tientos”, me sitúo para lo que viene después, llamar a los dos músicos que faltan y así presentarles a los tres con los que tendré el placer de compartir el gran escenario del Club de Jazz.
Blues in the night
En este primer set hemos tocado piezas como “I’m gonna lock my heart” de Jimmy Eaton y Terri Sand, canción que hizo famosa Billie Holiday, y que grabé en mi álbum “El Americano” y que suelo incluir en todos mis conciertos. Estrenamos “Blues in the night” que tenía ganas de cantar desde hace mucho tiempo. Este tema escrito por Harold Arlen y Johnny Mercer, es conocido inconscientemente por muchísima gente en todo el mundo, que no saben que tema es, pero lo asocian a la típica música que se utiliza en los striptease ….Tariro…tariiroo….de momento ayer nadie se quito nada de ropa cuando comenzamos, pero nunca hay que descartar la posibilidad de que pueda ocurrir.
Siguieron unos seis o siete temas mas durante el primer set y otros tantos en el segundo después de un breve descanso.
El sonido muy cómodo, muy natural. Me sorprendió mas que en otras ocasiones el silencio sepulcral que guardaba el público entre tema y tema después de regalarnos sus aplausos, probablemente interesados en escuchar los chistes y gracietas que Victor Merlo suele ofrecer mientras busca la siguiente partitura.
Teo y Clarisa
Un par de viejos amigos del barrio, de una infancia ya muy lejana, vinieron a saludarme. Y como no, los incondicionales Teo y Clarisa que acuden desde Zaragoza cada vez que actúo en Madrid, algo que me emociona de verdad. Hace unas cuantas semanas, Teo me habló de un tema y me animó a que la cante pues cree que yo haría una buena interpretación. Se trata de “Somewhere in my lifetime”, y hay una versión de Etta James que pone los pelos de punta. Voy a intentar complacerles y me pondré a preparar esa canción muy pronto. Se lo debo, y nada puede apetecerme mas que corresponder a su generosidad. Hacer música, cantar, es disfrutar, y de ese modo hacer disfrutar a los demás. Es una profesión hermosa, a pesar de que a veces, la música duele.
DIARIO DEL CENTRAL semana del 13 al 19 de Abril de 2015
Prólogo
Antes de coger un taxi con destino a la habitual prueba de sonido de los lunes a eso de las once y media en el Café Central, tuve por teléfono una de tantas incidencias con la compañía telefónica de turno. La experiencia me demuestra que lo mejor es guardar la calma, no acalorarse, repetir una y otra, y otra vez los mismos datos que ya he dado antes a varias operadoras/es diferentes, respirar hondo y contar hasta cincuenta al menos, antes de ponerme como una fiera corrupia frente a tanta incompetencia y desprecio al ciudadano.La mañana iba así después de levantarme a las ocho y media, yo, que quise ser artista para no tener que madrugar. Monté en un taxi que preferí al autobús porque cargaba con una bolsa que contiene las carpetas con las partituras de los músicos, cuarenta y cinco por carpeta, que al final pesan lo suyo, y un par de, pesadísimas, cajas con cd’s que sería estupendo se vendiesen a lo largo de esta semana. Al parecer, la calle Alcalá a la altura de Sevilla ,estaba nuevamente ocupada por una manifestación, de modo que acerté al pedir al taxista que subiera por la calle Atocha, y..¡claro! estaba completamente atascada. Logré llegar a la hora convenida. Insólitamente Mariano Diaz Toth, Paco García y Victor Merlo, también casi al mismo tiempo. ¡Habrase visto músicos tan profesionales y disciplinados!
Paco Garcia
Paco montó su batería, prefiere tocar con la suya, su Yamaha, en lugar de hacerlo con la que tiene el Central tan manoseada y golpeada. Paco es un veterano, un gran baterista. Comprendo que quiera disfrutar con su propio set a pesar de que ello supone una incómoda carga y descarga, en una calle en la que los guardias no dejan entrar coches y hay que estar llorándoles.
Victor Merlo
Victor carga con su contrabajo. Tiene la mano derecha dolorida, una inoportuna tendinitis que está tratando con una fisioterapeuta y lleva puesta una férula. A pesar de ello fue, es y será uno de los grandes bajistas de este país y si le duele…se aguanta como un machote.
Mariano Diaz Toth
Mariano, lleva siempre encima la alegría de vivir, de hacer música. Desde hace ya muchos años, allá a principio de los ochenta en que llegó a Madrid desde Argentina, no ha parado de progresar y adquirir maestría. Trabajador incansable, amante del ensayo, siempre poniendo su gran corazón en cada nota. Cuando le pido en algunos temas que toque como lo haría Ray Charles, es inmediato, sin esfuerzo, poseedor del blues, eso que a otros pianistas les cuesta tanto incorporar, entonces la música mejora y yo disfruto y pienso que a Alright Charles le gustaría escucharnos.
Jota
Desde hace años acude a preparar el sonido en el Central. Es un excelente bajista y su sensibilidad para la música siempre nos garantiza una sonorización estupenda, en un local en el que con tantos espejos no es precisamente fácil.
Ready
A eso de la una de la tarde ya está todo preparado. He preferido no seguir porque ciertamente, después de la semana anterior con bastantes ensayos y un concierto de dos horas en Colmenarejo el viernes pasado, mi voz está un poco cansada y tendré que tomarlo con calma. Una chica monísima, nueva camarera del Central, me ha recomendado amablemente una buena infusión de tomillo. Dice que a ella le va muy bien. Le haré caso.
Salimos a la calle en dirección al parking de Benavente, en donde ellos se quedan. Por el camino aunque breve, mientras caminamos, hablamos intensamente de…chicas. Yo subí a un autobús y me vine a casa a estar callado hasta las nueve de esta noche.
MI QUERIDO FACEBOOK
EL FACEBOOK Y SUS COSAS
El facebook es una fuente inagotable de sorpresas, en él se producen situaciones que te pueden llevar a la mas sonora carcajada y a veces incluso a la estupefacción. El facebook a menudo es melancólico, otras es muy estúpido, con frecuencia pedante, simplón, vanidoso, egoísta, tímido, solitario, bastante inútil y hay quién dice que la vida es aquello que dejamos pasar mientras miramos en el facebook, y no le falta razón a quién así piensa. Pero también puede ser divertido, sincero, atrevido, sutil, roneante, instructivo. En suma, el Facebook es exactamente igual que yo y todo lo que acabo de ennumerar.
He recibido esta tarde un correo privado que me ha hecho pasar un buen rato al contestarlo.
Os lo dejo aquí por si queréis echarle un vistazo.
RECIBIDO EN MIS MENSAJES PRIVADOS HOY 17 de NOVIEMBRE de 2014
Hola!
Mi nombre es,……… y soy redactor del programa LA VOZ de Telecinco. Buceando por internet he dado con tus vídeos y me pregunto si estarías interesado en participar en el casting del programa, el cual realizaremos en los próximos días. Si es así, te agradecería que te pusieras en contacto con nosotros para explicarte un poco mejor la mecánica del casting.
Te dejo mi número de teléfono …………………. y mi correo electrónico ……@&…….
Si estás interesado, no dudes en contactar conmigo.
Un saludo,……….
RESPUESTA
Bueno…la verdad es que me gustaría mucho concursar con vosotros en ese gran programa pero…no estoy seguro de estar al altísimo nivel de los cantantes que soléis escoger para vuestro increíble y ameno programa y tengo miedo de no pasar ni siquiera la primera selección. Pero si me has invitado a participar después de haber encontrado algún vídeo mío en internet será que has visto en mi alguna posibilidad, por lo que te estoy muy agradecido y aprecio de veras que hayas sido capaz de percibir en mi “algo”.
Se ve que tienes muy buen gusto y que posees una gran información y cultura musical, pues aunque soy muy inseguro y tímido creo que no canto del todo mal, de modo que espero me des otro empujoncito para animarme a participar pues para mi sería maravilloso poder salir por fin en televisión y que me viesen los vecinos del barrio y los camareros de los bares que seguramente me pondrían al reconocerme en vuestro programa suculentos aperitivos con las cañas.
No sé si podré conciliar esta noche el sueño pensando que me has invitado al casting y ruego a la diosa fortuna que no cambies de opinión de la noche a la mañana, porque según tengo entendido, las personas que trabajáis en los castings de cantantes a veces sois un poco veletas y veis las cosas según os da o en función de como llevéis el día.
En fin, no te canso mas, y espero que me contestes y si no….pués será otra gran decepción en mi vida y no sé si me quedarán fuerzas para seguir cantándo.
No obstante permite que te deje aquí un link para que eches un vistazo a mi incipiente biografía, eso si, pobre pero honrada, aunque también he de decirte que ya sabes que cualquier hombre tiene un precio y…por cierto, el mío es muy asequible.
Hasta que tu quieras………. y no dejes de descubrir nuevos valores buscando en el youtube pues la música española necesita personas capaces de reconocer el talento y tú eres sin duda uno de ellos.
Salud y alegría.
http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Ruy-Blas