¿Cuántas veces lo habéis visto en mi blog?
Llevo muchos años haciéndolos con mis alumnos, pero este corazón es especial. Este corazón es para mí. Sí. ¡Me ha tocado! Y dentro de lo malo, aún puedo dar las gracias. Se pasa por todas las fases: desesperación, miedo, dolor, llanto, más miedo. Pero... ¡hay que luchar!
Llevo 15 días que es un sinvivir: pruebas, diagnóstico (¡chungo!), más pruebas (confirman el diagnóstico inicial) y programación de la operación. Todo el personal sanitario se ha volcado y desde aquí les doy las gracias por el tacto que han tenido en dar las informaciones, el desvelo por sus pacientes, los ánimos y el acompañamiento que me han dado y siguen dándome.
Cuando leáis este artículo, me estarán operando. Soy optimista para enfrentarme a lo que me depara la vida, pero esta vez, las fuerzas a veces fallan. Es lo típico de las madres, esposas e hijas: siempre pensamos en los demás, pero no en nosotras. Me cuesta que ahora sea yo la que tenga que recibir los mimos y cuidados de mi gente.
Un cribaje normal de mamografía detectó el cáncer. ¡Qué importancia tiene hacerse las mamografías! Otra prueba más a superar.
Nada de tristeza, que necesito saber que estáis cerquita de mí, alegres y dándome la mano para superar el bache. Solo os pido: una sonrisa cuando leáis este artículo y penséis en mí.
Ya sabéis lo importante que es que los recortes no lleguen a la investigación. Aún así, seguiré reivindicando la investigación médica para que como dice el mensaje de la camiseta de la bebita: ¡¡Y la lucha continúa!!
¡¡HASTA MUY PRONTO!!