Las NAVIDADES ya están aquí! Mi madre! Cuando esta mañana me confirmaron que mi hermano estaría en casda este próximo Domingo 19, casi ni me lo creía. En fin, que ya estamos en fiestas y yo casi sin enterarme... Y no será porque R. no se ha cansado de llevarme de tiendas, a ver las luces de la Calle Mayor de Triana, a ver el Belén de arena de la playa de las Canteras, el arbol de Navidad mas grande de Canarias, etc... No se, igual estaba yo como en el cole, el instituto o la universidad, cuando te ponían un trabajo para una fecha determinada, y dos días antes, ante el comentario de alguien, te quedabas alucinado pensando en todo lo que faltaba por hacer... Bueno, me dejo de rollos...
El caso es que esta Navidad me he propuesto crearme algo de ambiente a base de cocina. No se si lo publicaré, pero digo con orgullo, que tras tres intentonas fallidas he dado a luz el primer turron tipo "xixona" (porque de xixona auténtico no es) casero. Digo tercera intentona porque la historia tiene guasa, y si lo publico, ya la contaré. También tengo otros muchos dulces navideños en la cabeza, que como hay tanto convite, tanta fiesta y reunión familiar, podré hartarme a cocinar sin atiborrar a los mios...
Bueno, vuelvo a la receta. Antes de rendirme a las típicas recetas que inundarán todos nuestros blogs este proximo mes (mas o menos), me voy con una receta que es francamente única. Se trata de unas galletas que tienen asegurado un lugar en el olimpo del dulce, y que a todo el mundo gustan. De hecho, cuando quiero llevar algo a alguna reunión con la absoluta certeza de triunfar, siempre me acuerdo de ellas.
Aqui les dejo la receta.
PASTAS GRIEGAS DE MANTEQUILLA
Ingredientes:
- 225 gr de mantequilla.
- 50 gr de azucar glas.
- 1 yema de huevo.
- 1 cucharada de Ouzo o Brandy.
- 350 gr de harina.
- 120 gr de almendra molida.
- Azucar glas extra para espolvorear.
Elaboración:
Precalentamos el horno a unos 180ºC.
Ponemos la mantequilla en pomada en un cuenco junto con el azúcar glas. Batimos hasta obtener una mezcla blanquecina y espumosa. Añadimos la yema de huevo, el Ouzo (o Brandy), la harina y la almendra, y lo mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea y consistente. Podemos terminar de ligar la masa con las manos. Se trata de una masa que es muy facil de trabajar y que apenas mancha.
Porcionamos la masa en pequeños trozos. La receta original habla de 24 trocitos (y habla de formar un rulo y cortar). Yo en cambio, dada la facilidad de trabajar con esta masa, prefiero hacer bolitas cogiendo pellizcos de la mezcla y redondeándolos.
Colocamos las bolitas en una placa de horno con un papel sulfurizado, y las aplastamos ligeramente (me gusta que quede como el huequillo del pulgar).
Llevamos al horno unos 15 minutos. Han de quedar muy ligeramente doradas (debe ser un dora muy, pero que muy ligero). Dejamos reposar las pastas unos cinco minutos sobre la placa, puesto que calientes son bastánte frágiles. Transcurrido el tiempo las trasladamos a una rejilla, pasándolas antes por azucar glas.
Podemos guardar en una lata con azucar glas espolvoreado por encima. Pero dudo mucho que aguanten mucho rato en la lata, son un auténtico vicio.
Fuente: No lo encuentro. Se trataba de un libro de comida griega que mis Sres. Padres me trajeron de uno de sus viajes, pero no hay forma... y eso que llevo tiempo rebuscando en casa... En fin, ya aparecerá.
Veredicto: Todo el que la ha probado ha dicho maravillas de estas pastas griegas. Son una especie de mezcla entre un mantecado y una galleta, pero con el regusto de la almendra. Recomiendo encarecidamente esta receta, que además es muy, pero que muy sencilla de trabajar con niños, dado que es una masa manejable y bastante limpia.