Como pasa el tiempo. Tal día como hoy, hace cinco años, publiqué la primera entrada de este blog. Un blog personal que nació por la necesidad de mantenerme entretenido mientras permanecía convaleciente por una lesión de rodilla causada mientras practicaba deporte. ¿Quién me iba a decir en aquel momento que cinco años después seguiría escribiendo aquí? (supongo que ni yo mismo me lo planteé). Aún así, ya véis: es
El 5º Aniversario de El Otro Viento.
Normalmente, las entradas que se realizan para estos aniversarios suelen ser bastante típicas (yo también lo he hecho): agradecimientos por estar ahí, por comentar, por sugerir, estadísticas de visitas...etc. Permitirme que todo esto lo demos ya por realizado y ya que estamos hablando de los inicios, os propongo viajar bastante más en el tiempo, para que os muestre las primeras miniaturas de plomo que comencé a coleccionar.
No creo que los habituales de
El Otro viento os sorprendáis si digo que soy un enamorado del profesor
J.R.R. Tolkien y su maravillosa
Tierra Media. De hecho, el primer nick que utilicé en internet (al que llegué bastante más tarde que muchos de los que leéis estas líneas) era
Elessar, para cambiarlo posteriormente por el de
Jon Nieve, por entonces un nombre mucho más desconocido (a veces me planteo si volver al anterior...). Por ello, cuando en el año 1991 compré mi primer juego de rol, el que podéis ver a continuación, la elección era lógica:
Tercera edición de El Señor de los Anillos ( 25000 ejemplares, para que comparéis edades de "oro" si queréis ;) ).
Curiosamente, incluso antes de haber comprado este manual, yo ya tenía mi primer juego de dados para juegos de rol. Un precioso juego de dados perlados que venían en un blister con el dibujo de un Dragoncito, y que aún conservo en mi poder y guardo como oro en paño:
Ese d10 azul perlado, junto con otro d10 blanco también perlado, se convirtieron en el terror de mis jugadores cuando sufrían un crítico en el Señor de los Anillos (MERP)
Con este juego, que para mi sorpresa algunos consideran un juego complicado (y que yo no comparto en absoluto), aprendí a jugar de forma casi totalmente autodidacta (pretende hacer una "retroreseña" de este manual, así que no comentaré nada más sobre sus bendiciones y sus defectos). A pesar de que una sesión de rol puede ser jugada utilizando solo la imaginación y la palabra, el apoyo con material adicional (mapas, planos...etc.) suele ser muy habitual. En algunas situaciones tácticas, marcar sobre el papel las posiciones (orientativas o no) de los personajes es suficiente, pero el uso de miniaturas para utilizarlas de este modo, es algo que muchos hemos utilizado de forma ocasional o general.
En las páginas finales de ese manual, podíamos encontrar un par de hojas cubiertas de hexágonos (de dos tamaños diferentes), para ser fotocopiadas y utilizadas para dibujar los planos y mapas de lugares importantes manteniendo una sencilla escala y que nos sirviera para "mover" a los personajes de forma sencilla (con miniaturas o sin ellas).
Pero claro, si además de lo anteriormente comentado, encuentras una marca de figuras de plomo, denominada Mithril, dedicada a realizar miniaturas basadas en la obra de Tolkien, es fácil que acabes haciendo una pequeña colección de las mismas. Estas figuras se vendían en blisters en su mayoría y, además de ser de una talla muy fina y de fácil montaje, venían son una capa de imprimación gris que resaltaba los detalles y pudieras ponerte a trabajar con el pincel casi directamente (estas miniaturas son algo más pequeñas que, por ejemplo, las de Warhammer, para que os hagáis una idea).
Una pequeña panorámica de la colección de Mithril que poseo: personajes conocidos, aventureros, seres de la Tierra Media... (veréis que el montaje fotográfico tiene algún fallo)
Hace pocos días (y aprovechando diversas circunstancias) decidí rescatar mis pequeña colección y, después de trabajar en ellas durante un par de días, eliminando la vieja pintura, montándolas de nuevo y dándoles una imprimación en color negro, ya están más o menos presentables para ser mostradas. Obviamente, estas cosas suelen mostrarse pintadas, pero como es algo que me temo que tardará bastante tiempo en ocurrir (si llega a hacerlo), por lo menos podéis verlas de esta forma (ya me conocéis, voy bastante por libre):
Esta es mi Comunidad del Anillo (no corresponde a la caja que vendían como tal, sino que son figuras de blisters individuales): Legolas, Gimli, Boromir, Sam, Aragorn, Frodo, Merry Gandalf y Pippin.
Aquí podéis ver personajes y guerreros elfos: Galadriel y su espejo, el Señor Elrond y Orodreth (arriba) y tres elfos de Lorien (a la izquierda).
Eomer a caballo enfrentado a un Troll de las Cavernas. Faramir contra un Troll Negro (Olog Hai). Anarion, Uruks hai, un gondoriano y un rohir a pie.
Un Nazgul a pie, un Tumulario, un Guerrero Fantasmal (de derecha a izquierda) y un Guerrero muerto viviente (abajo).
Gwaihir (señor de las águilas), un Ucorno, Bilbo, el Gran trasgo, Enanos aventureros, Orcos, Thrain el Rey Enano y Dain "Pie de Hierro" contra Azog.
Aragorn enfrentándose a un Nazgul con Sam, Frodo, Merry y Pippin
Dain "Pie de Hierro" contra Azog
Gandalf y Saruman con el Palantir
No he querido aburriros con fotos en detalle de la colección completa, aunque también hay otros personajes importantes en ella, como Bardo y Grima "lengua de serpiente" así como otros seres (un Mewlip) y figuras (hasta 71).
Curiosamente llevaba varios años sin indagar sobre esta marca, pero a raíz de estos dos días, he encontrado la web de esta marca, que para mi sorpresa continúa en funcionamiento (grata sorpresa porque no había vuelto a fijarme en si continuaban funcionando) y que podéis encontrar aquí:
Mithril. Aún siguen teniendo en catálogo muchas de las figuras que tengo y muchas de las que entonces no pude comprar. Solo un par de advertencias: he visto que algunas de ellas ya no llevan la imprimación en gris, las fotos y el pintado no les hacen demasiada justicia (deberían de cambiar esto) y, obviamente, hay modelos más conseguidos que otros. Además, el mercado está lleno de marcas con excelentes esculpidos y supongo que las habrá de mayor calidad. Aún así, a mi me siguen pareciendo preciosas.
Para finalizar, y volviendo levemente al tema de los cinco años de vida del blog, comentaros que durante estos cinco años he tenido muy buenos momentos y conocido a gente fantástica, pero también alguna que otra decepción y momentos no tan agradables (no a nivel del blog). Pero de lo que estoy convencido es que al final tienes que quedarte con lo que te merezca la pena y eliminar e ignorar el resto, porque de no hacerlo así, al final se haría muy difícil permanecer aquí durante mucho más tiempo. Ya veremos que nos depara el futuro y que cambios traen (porque, por ejemplo, las redes sociales han ganado un espacio muy importante por sus características particulares, quizás en detrimento de los blogs, aunque yo creo que son conceptos diferentes).
También tengo algún que otro proyectillo personal entre manos que espero llevar a buen puerto algún día, aunque no me hago muchas ilusiones porque, conociéndome, es posible que se queden en tan solo eso, unos proyectos. El tiempo dirá.
F&H