Esta receta de cordero no suele faltar en nuestras fiestas navideñas y otros festejos porque a todos nos encanta porque además de ser delicioso no resulta pesado ni en absoluto nada grasiento. Llegó a nuestra casa en el momento en que mi padre decidió regalar a mi madre una fantástica batería de ollas de acero inoxidable hace ya más de veinticinco años. Ahora que la familia ha crecido mi madre tiene que emplear varias ollas para darnos de comer a todos.
Ingredientes:
una paletilla de cordero recental troceada para asar(yo le añadí también un cuello)
un vaso de vino blanco
una copa de coñac
una cebolla
una cabeza de ajos
dos rodaja de limón
sal
tomillo
aceite de oliva
Pelamos la cebolla y la troceamos en octavos. Limpiamos la cabeza de ajos pero sin pelarla del todo, la usaremos entera. Cortamos una rodaja de limón y reservamos.
Empezamos por poner el tomillo en un cazo con agua y dejar que hierva un cuarto de hora. Apagar y reservar.
Ponemos en el fondo de la olla donde lo vayamos a cocinar un poco de aceite de oliva y doramos todas las piezas de cordero sin ponerles sal. Deben quedar muy doraditas por todos los lados y entonces las vamos sacando a una fuente y es allí donde salamos bien por todas partes.
Cuando tengamos todo el cordero dorado lo metemos en la misma olla y añadimos el vino blanco, el coñac, medio vaso de la infusión de tomillo previamente colada, la cebolla, la cabeza de ajos y las dos rodajas de limón. Tapamos bien y bajamos el fuego al mínimo, para que se cocine muy lento. Lo tendremos así hasta que el cordero esté tierno.
No debemos poner más de las dos radajas de limón pequeñas porque si ponemos mucho más el sabor no será el deseado. En cuanto a la olla elegida es preferible que sea de acero y con fondo grueso difusor para que el vapor no se escape (ahí radica el éxito de este cordero) y se cocine en sus propios jugos muy despacito. No es necesario remover pero si vigilar que no se pierda vapor.
Si lo acompañamos con unas patatas fritas el plato es triunfo seguro en cualquier mesa por exigente que ésta sea. No olvidéis un buen vino tinto y un buen pan porque esa salsa no se puede desperdiciar.
También se puede hacer con cabrito o cordero lechal troceado y queda igualmente delicioso. El cabrito (uno entero por eso de ser una gran familia) de estas navidades estaba espectacular.
Si lo deseas también puedes ver otras formas de preparar cordero:
CORDERO A LA CRIOLLA
CORDERO ASADO
CHULETAS DE CORDERO DE DOÑA JUANA
CALDERETA DE CORDERO
ESTOFAILLO DE CORDERO
SECO DE CORDERO
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