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viernes, 8 de abril de 2011

black swan (rodarte)

Vogue dice: "El look bailarina arrasa esta temporada". Y si lo dice Vogue es que es cierto.

No sé si parte de la culpa la tiene el estreno de El Cisne Negro, pero el caso es que firmas como Chanel, Chloé, Nina Ricci, Lanvin o Doo Ri han sido algunas de las que han inundado la Pasarela con faldas de tul, gasas y chicas con el pelo recogido en moños (altos y bajos), con la frente completamente despejada.

Quien me conoce sabe que tengo una extraña obsesión con el ballet. Nunca he bailado ballet, de pequeña no me dejaron dar clases y ahora soy consciente de que es demasiado tarde. Quién sabe, a lo mejor si hubiese cumplido mi deseo de dar clases de ballet, ahora estaría cansada y no querría ni hablar de él. Pero no me han dado la oportunidad de cansarme del ballet, así que para mí los movimientos de los bailarines sobre un escenario al ritmo de cualquier pieza clásica es un placer como casi ningún otro.
Me encanta la manera que tienen esos cuerpos de tensar los músculos, la capacidad que Dios les ha dado para combinar lo frágil y delicado con lo fuerte e impactante. Creo que la perfección se alcanza a través del baile y, más concretamente, a través del ballet.

Pero no es ese el motivo principal de mi 'post' (de eso puedo hablar cualquier otro día); el motivo de esta entrada es la genialidad del vestuario que diseñaron las hermanas Rodarte para esta película.
Como ya he dicho, quien me conoce sabe que tengo una extraña obsesión por el ballet. Y lo único que se me ocurre hacer a estas alturas es aspirar a diseñar el vestuario para cualquier representación de este tipo.
Las hermanas Rodarte han conseguido mi sueño y lo han llevado a cabo de una manera admirable, porque han conseguido vestir con la misma elegancia al Cisne Blanco y al Cisne Negro, tan diferentes.











domingo, 20 de febrero de 2011

black swan

Nina (Natalie Portman) quiere conseguir el papel principal en el ballet de "El Lago de los Cisnes", pero el director de la compañía, que sabe de la perfección de Nina a la hora de bailar, duda si ella es la adecuada para ese papel. Él dice que sabe que Nina no tendrá problema para representar al Cisne Blanco, pero que no confía en ella para el papel de Cisne Negro, precisamente por su exceso de perfección.

La película, algo traumatizante e incluso 'gore' (no apta para personas que se impresionen fácilmente con la sangre o que se asusten con las bandas sonoras de las pelis de miedo), muestra la transformación de esta dulce, inocente y perfecta bailarina en el Cisne Negro que debe ser durante la representación del ballet. Poco a poco la oscuridad y la locura se apoderan de ella...
Y el resultado es esta escena en la que Nina representa al Cisne Negro con una fuerza nunca vista en ella...