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sábado, 28 de febrero de 2026

Sobre Martha Barnes, gloria de la historieta nacional

 Entrañable nota escrita por un periodista de Moreno, sobre la querida y supertalentosa Martha Barnes, gloria de nuestra Historieta Nacional: 

Enlace al medio en que se publicó. https://desalambrar.com.ar/martha-barnes-la-historietista-morenense-que-marco-huella-en-las-vinetas-argentinas/

Martha Barnes: La historietista morenense que marcó huella en las viñetas argentinas 

Por Pavla Ochoa /


Como no contar que la primer historietista mujer en Argentina, nació y se crío en su niñez, en MorenoMartha Barnes, comenzó a soñar con dibujar historias en cuadritos en esta tierra. Tomé dimensión de este dato, en febrero de 2018, en la Casa de Mendoza en Buenos Aires, en la muestra del dibujante José Massaroli. Obviamente la noticia me sorprendió y me atrapó la idea de imaginar a una persona que vivió y creció desde 1931 hasta 1941,  queriendo ser historietista, mientras jugaba en la zona céntrica de nuestra ciudad. 


En lo personal, solía leer muchos de sus trabajos en las revistas de historietas, en el galpón de la casa de mí abuela materna, Antonia Astolfo, en el barrio Los Nogales. Por eso, cuando me enteré que Martha trabajó para la Editorial Columba y colaboró para DC cómics, la casa editorial de Batman y Superman,  lleva en su espalda el rótulo de «primera mujer historietista de la Argentina», y además es morenense, fue toda una revelación y orgullo porque no debe haber sido fácil ser profesional en oficio donde el patriarcado marcaba las pulsaciones del hacer aventuras a cuadritos en el país.




Martha Barnes siempre fue muy cuidadosa con esa etiqueta: «No sé si soy la primer mujer historietista de la historia de la Argentina. Lo que si puedo asegurar es que soy la más antigua en este oficio que siempre estuvo relacionado estrechamente con los hombres». 


En su andar como profesional del dibujo nunca olvidó su origen morenense. Porque su historia familiar tiene fuerte vínculo con nuestro distrito. Incluso, antes de que ella naciera en estas tierras el 28 de diciembre de 1931. La familia materna se mudó a Moreno, luego que el negocio de joyería de su abuelo cerrará y la enfermedad de su abuela determinará la necesidad de cambiar de lugar para vivir.  Al llegar  sus abuelxs con sus cuatro hijxs  intentaron tener un criadero de aves, en un chalet ubicado cerca del centro de la ciudad.  Al tiempo la madre de Martha se casó y se fue a su propia casa. Cuando nació la futura dibujante, a los meses se divorció y decidió regresar con sus padres. Al mismo tiempo, el emprendimiento avícola cerró, la familia alquiló una casa al lado de la Catedral Nuestra Señora del Rosario y su abuelo instaló un negocio en el que arregló relojes y afinó instrumentos musicales. En ese lugar y ese contexto creció la historietista. 




Martha Barnes recordó en su propio blogspot esos años que vivió en Moreno: “Viví en ese lugar hasta los diez años, y fui muy feliz. Mí casa estaba al lado de la iglesia y frente a la plaza. En ese tiempo era un lugar mágico donde podíamos jugar los chicos del barrio, sin peligro alguno».




Cuando describe su hogar, siento que habla de la casa de mí abuela o de mí tía abuela Cata, porque en el Moreno de época solía ser común la descripción. Recuerda Marha: «Mí casa era un lugar maravilloso. Era antigua, muy antigua, con grandes patios. El primero, lleno de macetas con plantas;  el segundo, tenía un enrejado con hermosas glicinas y como techo, una parra que daba uvas moradas. Un gran jaulón sin pájaros, con una diminuta puertita, por la que alguna vez me introduje en la jaula y que tuvieron que romper para sacarme. Un árbol de mandarinas al cual me subía para jugar. Y luego, venía un alambrado lleno de campanillas y malvones y por último, estaba el terreno con árboles frutales y al final,  el gallinero. Toda casa que se preciara de completa tenía, en aquel entonces, un gallinero. En esa zona había una pared que daba a los fondos de la iglesia que yo exploraba concienzudamente y, les cuento, un día logré treparme a la torre del campanario por el lado de afuera  ja ja¿Traviesa yo?».


Martha era libre, vivía la aventura en Moreno. Aún tiene viejas cicatrices de esas andanzas morenenses; caídas de paredes, de bicicleta, de árboles. Siempre jugaba a que era algún personaje creado por su imaginación. Era de ir al Cine Teatro París, lugar donde actualmente funciona el Teatro Municipal Leopoldo Marechal, y ahí la dejaban entrar gratis por ser vecinx. Y cuando salía de la proyección, reproducía lo que había visto en la pantalla mientras jugaba en la Plaza Mariano Moreno que estaba en frente de su casa. 




En esos días comenzó a dibujar. Su abuelo la sentaba en una silla en la que le ponía un almohadón y ellx, con una hoja y lápiz, dibujaba. Esto derivó a que le dijera a la familia que quería ser historietista. No tenía dudas de eso. Con esa postura inamovible convenció a su mamá para que la anotaran en Mendoza en la Academia Nacional de Bellas Artes. Ahí acentuó su convicción de «hacer historietas», pese al menosprecio académico que le decía que «no era arte y tampoco un trabajo para una mujer».


Estuvo tres años en la provincia cuyana hasta que regresó a Buenos Aires. Y comenzó a trabajar  profesionalmente en la editorial Muchnik. Dos años más tarde empezó a dibujar para Editorial Columba.


Continuará…

Enlace al sitio en que se public

lunes, 2 de diciembre de 2019

Homenaje a Felipe Ávila, a un año de su partida

Hasta hace un año, se nos fue Felipe Ávila, un querido compañero y amigo. Desde su prematura partida, un ejemplo para siempre y un recuerdo agradecido, risueño y emotivo a la vez por tantas cosas compartidas en este maravilloso mundo de la historieta que tanto amó.

Agradezco las fotos de Victoria Ávila, Sonia Omo, Gabriel Bianchini, y otros amigos. que complementan las propias.


Lee Sergio Ibáñez una emotiva carta de Ernesto Parrilla, gran amigo y compañero de incontables creaciones de Felipe

Felipe, en la visión de Mar Carper

Felipe en la visión de Raúl Ávila 

Le hubiera encantado estar rodeado de los huellas del gran Héctor Oesterheld, al que le dedicó libros, notas, dibujos



Una de sus últimas historietas 

Las revistas y libros de Rebrote, donde la peleamos juntos

Cuadernos, blocks, todo servía para su inspiración incesante


Entre otras, la última página de La Vuelta de Obligado, donde Felipe se pasó a tinta a sí mismo (está a la izquierda, abajo)

Judith Gociol, a cargo del Espacio Historieta de la Biblioteca Nacional, hace las presentaciones

Juan Rozz, un maestro de ceremonias con sentimiento y justeza




Lee Jorge Morhain su entrañable recuerdo de Felipe

Hermosa y conmovedora carta leída por su autora, Victoria, hija mayor de Felipe


"Primero que nada con mi mamá Laura y mi hermano Gonzalo queremos agradecerles a todos lo que vinieron hoy, y principalmente a los amigos de mi papá que tuvieron la idea de gestar este encuentro. Porque como hablábamos ayer con Ernesto Parrilla, a mi papá siempre le preocupó el intentar reconocer a todos, y creo que es justo esta vez poder hacerlo por él. Y principalmente porque esta idea vino de sus amigos, de sus pares, que son las personas que él respetaba, elegía y admiraba. Y especialmente hoy a Marcelo Bukavec, José Massaroli, Jorge Claudio Morhain, Ernesto, Martha Barnes y a todos los que organizaron esto. Queremos aprovechar a agradecer también la cantidad de nuevas antiguas anécdotas que nos fueron acercando muchos en este tiempo, en las que aún sin haber presenciado mucha de ellas, podemos reconocerlo al 100% a mi papá, y de alguna forma nos regalan un segundo tiempo juntos. La verdad es que me costó muchísimo pensar en qué decir hoy, porque siento que nada que yo pueda decir sería suficiente.

Pienso que el hecho de que se esté por cumplir este primer aniversario nos convoca casi ineludiblemente a sus seres queridos a reflexionar y pensar en lugares comunes: como la pérdida, la tristeza, la ausencia, o la muerte. E incluso recordé una discusión que tuve un año atrás con una persona con responsabilidades en su trabajo que me dijo por teléfono que no se acercaba a visitarlo o a interiorizarlo de la compleja situación laboral que estaban atravesando porque le afectaría el ver a un hombre abatido. Y con esa idea quiero empezar.

En algún punto entendí que no me sirven los lugares comunes porque mi papá no era un tipo comùn, y mucho menos una persona abatida. Era una persona cálida, con mucho carácter, y con más presencia, y que estoy convencida de que no habría querido ninguna ceremonia solemne ni dramática en su memoria, ni únicamente nostálgica, porque él creía profundamente en la vida, era un fanático de la vida, y no solo creía en eso, sino que así vivía.

Un creador desenfrenado, lúcido, comprometido, generoso y estudioso. Un alma noble. Y sumamente solidario. Incluso este último año lo transitó con hidalguía, y una fé y buen humor inquebrantables, siempre creando, siempre acompañando, siempre pensando en plural, y siempre contagiando voluntades, y preservando un sentido de la comicidad y lo lúdico, sosteniendo el mismo espíritu lúdico que tenía de más joven cuando armaban películas caseras cómicas con sus amigos o con nosotros. Con una profunda sensibilidad, por el arte, y por lo colectivo. Dibujante talentoso y con una impronta sumamente propia y característica suya, fanático de lanús. un trabajador con conciencia de clase y de su historia, de la personal y de la colectiva. Fanático tanto como yo de los relatos y las charlas interminables. Aunque él siempre sabía de todos los temas más que la mayoría, algo que te compartía con una humildad tan inmensa como genuina. Como ya he dicho en otra oportunidad creo que nunca tomó real dimensión de lo mucho que sabía y de lo bien que lo transmitía.

Así y todo, claro que es ineludible el pensar en la muerte, porque la muerte es también ineludible. Por eso el tema es que hacemos en ese tiempo previo. Y creo que a mi papá lo refleja fielmente una frase que alguna vez cité ya de el padre Mugica, en “Peronismo y cristianismo”, que es un libro que siempre me fascinó por cómo logra relatar tan vívidamente toda su crisis con su sistema de pensamiento, que dice algo así como que más que la muerte, la máxima capacidad de la persona es la de entregar la vida en testimonio de sus ideas. Porque no hay grandes actos heroicos, sino que el gran acto heroico se prepara con el pequeño acto heroico cotidiano. Y creo que como peronista que fue mi papá, era plenamente consciente de que en nuestra historia hemos sido proscriptos, exiliados, torturados, perseguidos, desaparecidos fusilados, pero siempre supimos renacer con eje en nuestras convicciones, Y creo que este encuentro y los infinitos emprendimientos y creaciones que existan a futuro son su forma de renacer y de permanecer.

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Pienso también que a cada momento en el que pudo haber sentido la proximidad con la posibilidad de un final, los convirtió en nuevos incentivos y focos creativos, registrando cientos de anécdotas cómicas familiares, y relacionadas a sus raíces, tanto como en las miles de hojas, guiones, dibujos, historietas, y proyectos editoriales para este año y en adelante que escribió y delineó con lujo de detalle durante estos meses.

Y esto me lleva a otro punto. Uno podrìa pensar que por la conciencia de su situaciòn es que creaba desenfrenadamente, pero al verdad es que no. Porque toda la vida fue así. La mayoría de nosotros necesitamos llegar a momentos extremos para reaccionar y accionar, pero él no. Él siempre fue así. Así hemos encontrado infinidad de papeles y papelitos, que ha escrito o dibujado durante toda su vida. pero infinidad. Hasta por eso creo que creía en la vida en otros planetas, o en civilizaciones perdidas, porque este mundo le quedaba chico a su cabeza, y a su capacidad de creación. siempre buscaba descubrir algo más, algo nuevo, así fuera alguna joya perdida en alguna pequeña librería.

Creo que uno siempre quiere recordar a las personas mejores de lo que eran o con lo mejor que tenían, pero mi papá realmente sembró en muchas personas un legado, y creo que principalmente contagió el sentido de que nada era irrealizable. Porque por delirante que pudieran ser a veces algunos de sus proyectos, él siempre se movía para efectivamente ponerlos en marcha y llevarlos a cabo, Era un convencido de que había que recuperar las joyas perdidas de nuestra cultura, y promover y divulgar a nuestros autores, pensadores, escritores, dibujantes e historietistas nacionales. Pero también más que un convencido, era un motor concreto para que todo eso efectivamente sucediera.

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Y por último, quiero hablar ya no de la muerte, sino de la felicidad. Hace unos años hablábamos de sus raíces catalanas, de los poemas de Miguel Hernández, y esa charla terminó derivando en conversar sobre un tema de Serrat que dice uno de mi calle me ha dicho que tiene un amigo que dice, conocer a un tipo que un día fue feliz. Y creo que esa síntesis caracteriza al promedio de las existencias. Pero a él no, porque siempre supo para qué vivía y siempre vivió haciéndole honor a esa conciencia. Y eso lo hace irreemplazable y un imprescindible.

Y sobre este último tema, y ya para cerrar, quiero contar algo más, que es que en nuestra última charla juntos, hablábamos también de este libro que cité al principio, y él me dijo que le gustaba mucho algo que se plantea ahí que es que “uno en la vida para ser feliz tiene que hacer siempre, toda su vida, lo que quiere, no lo que tiene ganas. Pero sí lo que quiere. Y que hay una sutil pero fundamental diferencia. Porque uno puede tener ganas de muchas cosas, pero cuando tiene claro cosas que realmente quiere, en función de sentimientos profundos, nada lo puede doblegar. Ningún viento lo puede doblegar. Y me dijo, y cito: “yo aprendí de eso y siempre me afirmé en mis convicciones, dibujando, viviendo, dando charlas, yendo a escucharlas. Siempre ahí intente meter mis valores, hasta en la facultad como docente, hablando de diseño, siempre intentaba volcar las discusiones hacia cosas que tienen que ver con todo en lo que creo. Eso quiero siempre hasta que me muera, pensé”. Eso me dijo, y eso fue nuestra última charla.

Y por eso creo que fue feliz. Por que eso que me dijo en esta última charla construyó y defendió: una vida con sentido. Con creatividad, con constante creación, dinámica, y compartida. De esos últimos días también tenemos la carta de un nene con el que compartía internación que le escribió después de una charla que él les dio sobre historietas, unos veinte días antes de su fallecimiento que dice: “muy interesante la charla, no la esperaba y me gustó mucho. Informativa, bien explicada para el que desconoce tu conocimiento, el cual creo es parte de tu talento y trabajo, lo que te gusta y apasiona.”


Mi papá vivió haciendo lo que quería, ahí era feliz. Soñaba con tener una editorial y logró darle alma; quería defender con argumentos históricos todo eso en lo que creía y se vivió formando para poder sostener esas ideas y discusiones. Hizo eje de su existencia ese sentido del humor que tenía; fue un convencido de la necesidad de reivindicar, pero principalmente promover y divulgar activamente a nuestros pensadores y autores nacionales. pero no solo lo pensaba sino que actuaba en consecuencia. Toda su vida se agigantaba en cada proyecto que un escritor o dibujante nacional encaraba. Por eso fue feliz, porque siempre fue consecuente en sus decisiones con sus deseos profundos.

Y lo mismo nos transmitió y enseñó sobre la familia. Nos enseñó que el amor es una elección y una decisión a defender todos los días, que la familia se elige, y se construye. Que hermanos suyos eran sus amigos, y que sus amigos eran sus ídolos, las personas en las que creía y admiraba.

Y por todo esto creo que además de nuestro reconocimiento a mi papá, es tarea obligatoria de todos nosotros el siempre hacer que alguien más lea lo que escribió, o vea sus dibujos y sus creaciones, pero no solo las de mi papá, porque eso no le habría alcanzado, sino la de todas y todos los demás también. Porque él tenía conciencia de ser parte de algo más grande. Esa es su forma de renacer, esa es su forma de perdurar y trascender.

Y con mi hermano somos hijos de eso, de esa historia nuestra dignificada por todo lo que incorporamos de él. Que siempre va a ser menos de lo que hubiéramos querido compartir. Pero me quiero quedar con esa idea. Mi viejo siempre persiguió activamente la felicidad. Esa que no es una alegría superficial, sino la felicidad genuina de saberse en el lugar exacto, en el lugar elegido.


Y siempre voy a sentirme conmovida y agradecida porque nos haya ayudado a saber encontrar, identificar y defender a tiempo todo lo importante de esta vida."
Victoria Ávila



Martha Barnes, a sus 87 años, no podía faltar a la cita de quien fue su gran admirador y amigo

Finalmente, me toca recordar al amigo, extrañándome todavía de no tenerlo sentado al lado; tantas fueron las charlas que compartimos

Con los dos esforzados organizadores del homenaje: Gabriel Bianchini y Juan Rozz. A ambos los conocí por medio de Felipe, cuando Rebrote

Con José María Gutiérrez, responsable, junto a Judith Gociol, de la espectacular muestra-homenaje a H G Oesterheld

Morhaín, Mandrafina y Massaroli,  las tres M de la noche

Con Beto Lorenzo

Con Sonia Olmo y Martha Barnes

Con Mar Carper


Los que quedamos poco antes de cerrar, con Martha Barnes y Cacho Mandrafina, Jorge Claudio Morhain, Mario Andres Lessa, Germán Cáceres, Mario C. Carper, Sergio Ibáñez, Gala Giais, Gabriel Bianchini, Juan Rozz, Marcelo Bukavec y Roberto Beto Lorenzo 

También fueron de la partida Martín García, guionista, ex-director de Telam y conductor de la Agrupación Oesterheld, quien dijo unas sentidas palabras,  y Cacho Mandrafina y Quique Alcatena, dos maestros muy admirados y queridos por Felipe. 

Fue un muy merecido homenaje a quien tantos homenajes hizo a los historietistas que amaba, a la historieta argentina,a los olvidados de la "historia oficial",  y que, de alguna manera,  estoy seguro, estaba (y estará siempre) entre nosotros. 

lunes, 9 de septiembre de 2019

Gran Convención de Historietistas en La Bancaria

Los días 29 y 30 de Agosto, en el marco de una muestra verdaderamente impresionante, de Homenaje a la Historieta Nacional, los amigos de La Bancaria citaron a un grupo de historietistas a recibir un generoso reconocimiento y pasar un día muy grato.

El Director Nacional de Cultura de la bancaria, Matías Layús, da la bienvenida a los artistas

Daniel Flores, curador de la muestra y secretario de cultura de La Bancaria mendocina, nos recibe junto a dibujos emblemáticos de nuestra historieta y cuenta sobre la múltiple y generosa actividad que desarrollan a favor de la Historieta Argentina




Uno de los nietos de H. G. Oesterheld, Fernando Araldi,  recibe un reconocimiento por el inmenso legado y trayectoria de su abuelo y nos recuerda que su vida, su destino y su obra son inseparables 

 Reconocimiento para el genial Hugo Pratt recibido por una de sus hijas, Marina 

 Verónica Vogt recibe el reconocimiento a su padre, el extraordinario historietista Carlos Vogt

 Gianni Dalfiume, también reconocido por su descollante carrera

¿Qué pensarán el personaje y su autor...?

Cacho Mandrafina, otro de los extraordinarios artistas reconocidos en la jornada

El talento sin par del gran Lito Fernández encuentra un justo reconocimiento

Es mi turno de recibir el generosos reconocimiento de La Bancaria

¡¡¡Muchas gracias, amigos y compañeros de La Bancaria!!! 


Dos Grandes conversando 

Claudio Morhain presentando su libro Oesterheld y la Argentina Premonitoria, junto a Marcelo Bukavec, representante del grupo Rebrote, que editó la obra. Se hizo un minuto d e silencio en memoria del querido compañero y líder del grupo Felipe Ávila, inspirador de éste y tantos emprendimientos del grupo.

Con el amigo y autor de un libro esencial sobre la profética obra de Oesterheld,
Jorge Claudio Morhain 

La alegría enorme de mostrarle la obra de uno al Maestro que con su enseñanza, a través del tiempo, la hizo posible: Lito Fernández 

El gusto de reencontrarme con Marina Pratt, a quien conocí fugazmente en 1976, en ocasión de una visita al país de su padre, y nunca más la había vuelto a ver.

El origen de Ann, uno de los primeros personajes creados por Hugo Pratt, Ana Frognier

Marcelo Bukavec presenta los dos libros sobre Martha Barnes, uno de ellos de su autoría, publicados por el grupo Rebrote. Habla la protagonista, siempre simpática y ocurrente


Otra heredera de un apellido ilustre, Carmen Columba, y Martha Barnes

Algunos de los homenajeados, con Daniel Flores. Mandrafina, Dalfiume, Fernández, Marina Pratt, Massaroli y Verónica Vogt

Foto de familia, aunque ya se habían retirado algunos de los presentes: Massaroli, Barnes, Fernández, Verónica Vogt, Morhain, Barreiro, Marina Pratt, Layús, Dalfiume, Zapietro, Aldo Pravia, Sasturain, Mandrafina  y Flores

También hubo reconocimientos para Alberto BrecciaJorge Morhain, Eugenio Zapietro, Ricardo Barreiro, Juan Sasturain, Aldo Pravia y... espero no olvidar a ninguno. Todo en un clima de camaradería  y común amor por lo que nos apasiona a todos: la Historieta Argentina, una de las más conocidas y respetadas del mundo.

Al día siguiente...

El día anterior no había visto que en la sala dedicada a las historietas que reflejan los tiempos oscuros de nuestro país aparece mi historieta Soldadito, junto a un gran trabajo de Carlos Barocelli


Presentación de la revista A Tiza y Carbón, editada por la libreria Lipi-bropos, de Moreno, con Sonia Olmo, Fernando Ochoa y Juan Sánchez. Tengo en mis manos el número 4, donde aparece una historieta de mi personaje Orquídeo Maidana en homenaje al gran Fontanarrosa, como todo el contenido de este número de colección, incluidos trabajos que se realizaron durante el taller de historieta humorística que di en la librería en 2017


Gente del Oeste,Juan Sanchez, Cristian Mallea, Jok LP y Horacio Lalia. Habla Mallea​, también reconocido en esta ocasión, solicitando la unión de todos los que nos interesamos por la historieta nacional

El reconocimiento a un grande: Horacio Lalia 

Con personajes "más grandes que la vida": Ernie Pike y El Eternauta


Con los amigos de la revista A Tiza y Carbón, junto a impactantes dibujos de los Breccia, padre e hijo


Rompiendo filas

El mismo día Viernes 30, más temprano, se presentó la revista Revólver, Diego Arandojo presentó su libro sobre García López y Juan Sasturain dio una charla. O sea, que la cantidad de actividades fue amplia y variada.

Se agradecen fotos aportadas generosamente por Daniel Flores, Gisela Morhain y Juan Rozz, 

Un agradecimiento enorme a toda la gente de La Bancaria, Nacional y de Mendoza, a Daniel Flores, motor del evento, y en especial a los mendocinos que portaron lo suyo y no pudieron estar presentes: Sara Carosella, Ricardo Treglos, Mario Montecchiari, Betsabé Stay, Damián Pérez Santos y Eliana Mauceres
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