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lunes, 17 de septiembre de 2012

Psicosis (Psycho, 1960)

Si sigue alguien por ahí, quiero que sepa que no estamos muertos. Y tras más de dos meses de ausencia creo que es hora de retomar el blog. 

Antes de nada, decir, que tras tanto tiempo sin publicar nada, me sorprende que el número de seguidores siga aumentando. Gracias, gente =)

Y que mejor vuelta que revisando una de las películas más famosas de todos los tiempos. Así, a lo grande, a lo loco...






Si entre los presentes queda alguien que no haya visto Psicosis, que vaya a verla, le esperamos, porque aquí va a haber SPOILERS.





La que con toda probabilidad sea la película de terror más influyente de la historia, para Alfred Hitchcock fue un lienzo donde experimentar con la técnica. Y es que, esta película rodada en 1960, fue calificada por el propio Hitchcock como su película más experimental.
Psicosis y, más tarde, Los Pájaros (The Birds) en 1963, fueron películas con las que el maestro del suspense se propuso experimentar con la técnica para adaptarse a las exigencias de un nuevo público, ávido de más realismo y menos mojigatería.


Psicosis cuenta la historia de Marion Crane, (Janet Leigh) una mujer que trabaja como secretaria y que está enamorada de un hombre casado, con el que mantiene encuentros esporádicos en hoteles. Hitchcock nos la presenta en un hotel de Phoenix, a las tres menos diecisiete de la tarde. El director, acostumbrado a abrir sus películas con un plano de exposición de lo más lejano a lo más cercano, en esta ocasión, sintió la necesidad de mostrarnos la ciudad y la hora exacta del momento: las tres menos diecisiete, para mostrarnos  así que Marion sustituye su hora de almuerzo por acostarse con su amante. Janet Leigh aparece en sujetador, John Gavin con el torso desnudo.



Esta escena, que hoy nos parece trivial, en 1960 no lo era tanto.


Cuando Marion vuelve a la oficina donde trabaja en una inmobiliaria, su jefe aparece y le encarga que lleve al banco cuarenta mil dólares. Pero el dinero nunca llega a ser ingresado en el banco. Marion ve la oportunidad de fugarse con su amante. En su fuga, es perseguida por un agente de policía e incluso tiene que cambiar de coche.

Por la noche diluvia y decide hospedarse en un hotel, el de Norman Bates, (Anthony Perkins) un tipo simpático y tímido. Atiende el hotel, es taxidermista por afición y cuida de su madre enferma.




Ahora todos conocemos la famosa escena del asesinato en la ducha y a algunos les sonará de oídas el nombre de Norman Bates como psicópata aún sin haber visto la película. Pero cuando la película se estrenó quien se iba a esperar un asesinato tan inesperado, tan brutal y tan pronto de la protagonista de la película.

Hasta el momento en que asesinan a Marion en la ducha, lo normal hubiera sido esperar el desenlace de la historia de una chica que roba cuarenta mil dólares. Hitchcock hace especial hincapié en la cifra y en el policía que sigue a Marion. En definitiva, en la historia del robo. La gente esperaba saber que pasaría con la chica, nadie esperaba que una anciana la acuchillara en la ducha. Y de eso se trataba.




Los chirriantes violines de la famosa banda sonora del habitual de Hitchcock, Bernard Herrmann, acompasan el ritmo de cada cuchillada.


Entonces oímos a Norman Bates gritándole a su madre que "hay sangre".



Vemos a Norman limpiando la escena del crimen. Mete el cadáver en el coche y hunde el coche en el río. Sabemos que se ha cometido un asesinato y que hay un cadáver dentro del maletero del coche y, sin embargo, cuando el coche para de hundirse y, por un momento, parece que quedará fuera del agua, una parte de nosotros desea que se hunda de una vez. "Es un instinto natural" dijo Hitchcock.

Nunca antes, un personaje protagonista había muerto tan pronto en una película. Y, sin embargo, a partir de aquí comienza la verdadera película. Hitchcock juega a despistar al espectador durante todo el metraje: "Usted sabe que el público intenta siempre anticiparse a la acción, adivinar lo que va a pasar, y le gusta decirse: "¡Ah! ya sé lo que va a pasar ahora". Por tanto, no sólo hay que tener esto en cuenta, sino dirigir los pensamientos del espectador". (El cine según Hitchcock, de François Truffaut)


Por eso, por ejemplo, cuando Norman Bates sube las escaleras de la casa para convencer a la madre de que tiene que llevarla al sótano se las arregla para que el espectador, ocupando toda su atención en la conversación de Norman y su madre, no se de cuenta de que mientras escucha, la cámara a cambiado de posición en un golpe maestro: "Elevé la cámara cuando Perkins sube la escalera. Entra en la habitación y no se le ve, pero se le oye. Luego vemos a Perkins que baja a su madre a la cueva. No podía cortar el plano porque el público tendría sospechas: ¿por qué se retira la cámara tan pronto?. En ese momento, mantengo la cámara suspendida que sigue a Perkins cuando sube la escalera y, para que el público no se interrogue sobre este movimiento, le distraemos haciéndole oír una discusión entre la madre y el hijo. El público presta tal atención al diálogo que ya no piensa en lo que hace la cámara, gracias a lo cual ahora estamos en la vertical y el público no se extraña de ver a Perkins transportando a su madre vista en vertical por encima de sus cabezas. Para mí es apasionante utilizar la cámara para engañar al público, desviando su atención".  (El cine según Hitchcock, de François Truffaut)




En Psicosis, los experimentos con la cámara de Hitchcock hacen casi todo el trabajo. Utilizó un equipo de televisión para rodar con mayor rapidez y la película costó ochocientos mil dólares y en 1974 ya había recaudado trece millones de dólares. Seguramente sea la película más rentable del maestro.



Sexo, robo, asesinatos y, como colofón final, una psicopatía. 

Tras asesinar a su madre, el sentimiento de culpabilidad hace que Norman adopte su personalidad. La taxidermia, le ha ayudado a conservar el cadáver de su madre y, de vez en cuando, como negación a su matricidio, se viste como ella, se peina como ella y cuando le amenazan los sentimientos sexuales se transforma en su madre muerta.

¿Cómo lo descubren? Bueno, algo tengo que dejaros a vosotros.






La película está basada en la novela de Robert Bloch que basó el personaje de Norman Bates en un asesino en serie de Wisconsin, Ed Gein, que mantenía el cádaver de su madre en el sótano. Lo que animó a Hitchcock a realizar la película fue el inesperado asesinato de Marion Crane. 



Cuando se estrenó, Psicosis recibió unas tibias reseñas por parte de los críticos, pero las colas de los cines daban la vuelta a la manzana. 

"Creo que para nosotros es una gran satisfacción utilizar el arte cinematográfico para crear una emoción de masas. Y, con Psycho, lo hemos conseguido. No es un mensaje lo que ha intrigado al público. No es una gran interpretación lo que ha conmovido al público. No era una novela de prestigio lo que ha cautivado al público. Lo que ha emocionado al público era el film puro." (El cine según Hitchcock, de François Truffaut)

Amén.






Hasta pronto, gente.

viernes, 7 de mayo de 2010

Sed de mal (Touch of Evil, 1958)



Tras haber estudiado en Estados Unidos y haber contraído matrimonio con una estadounidense, el inspector Vargas (Mike, Charlton Heston), regresa a su pueblo de México para liderar la lucha contra el narcotráfico en la frontera entre USA y su vecino del sur.
Nada más entrar por la frontera le sorprende, junto a su mujer la explosión de una bomba colocada en el interior del maletero de un coche. Es en este momento cuando contacta con el capitán Hank Quintana (Orson Welles) y otros investigadores que trabajan con él.

Mientras, la delincuencia y el tráfico de drogas son manejados por Joe Grandi "tío Grandi" (Akim Tamiroff). En medio de estos sucesos, Sussie (Janet Leigh) es secuestrada por Risto Grandi, sobrino de tío Joe.

Vargas comienza a desconfiar de todo cuanto acontece, y a partir del descubrimiento de una falsa prueba inculpatoria, que lo que en realidad demuestra es la corrupción de Hank Quintana, empieza a desenredar este lío...
Vargas visitará a Tania (Marlene Dietrich), antigua amante de Hank Quintana y poco a poco empezará a atar cabos.


Nos encontramos ante un maravilloso film noir, según los expertos, el último gran título de este género de la época dorada de Hollywood. Y es que sólo un genio como Orson Welles pudo elevar esta obra, con algunos rasgos de película de serie B, a la categoria de arte.

Personalmente, prefiero otras películas de Welles, como La dama de Shangai o Ciudadano Kane, pero sin duda alguna esta es una obra maestra.

La fotografía de la película es digna de mención, ya que con los juegos de luces y sombras, crea un clímax perfecto para meterte dentro del film.



El barroquismo de la fotografía me recuerda en ocasiones a Josef von Sternberg, de quien Orson Welles siempre dijo que era un maestro.



En 1957 los directivos de la Universal llamaron a Charlton Heston por la posibilidad de contratar a Orson Welles como actor para esta película. Al mismo tiempo le hicieron saber que no tenían director para el proyecto Bondage of evil, un guión flojo y difícil de seguir escrito a partir de una novela de quiosco. En seguida todas las piezas del puzzle encajaron: ¿por qué no dirigía Welles la película? Orson modificó el guión e introdujo cambios para hacerla más suya.

La verdad es que esta cinta esta dirigida por él gracias a Charlton Heston, que convenció a los "jefazos" del estudio para que lo contratasen como director cuando muchos lo daban ya por acabado.



Lo mejor de la película, junto con la fotografía y el guión, son las interpretaciones de Orson Welles y Charlton Heston: titánicos.

Janet Leigh y Akim Tamiroff están correctos; y la aparición de Marlene Dietrich, se trata más de un guiño a la fuerte amistad que les unía que otra cosa, y además, quiso contar con ella tras su "exilio" de Hollywood, ya que en total, el papel de la actriz no supera los cinco minutos.



Genio y figura: eso era Orson Welles. Este genio maldito, divorciado y totalmente alejado ya de Rita Hayworth, y con un evidente desgaste físico, deambulaba por Europa en producciones americanas rodadas por lo general en Italia. Su último trabajo en USA había sido La dama de Shangai (al poco de estrenar esta película él y Margarita se divorciaron y fue ahí cuando Welles cayó en picado).
Considerado por todos como un director y actor acabado, y machacado por otros por comunista, sin Heston y su insistencia ante los altos cargos de la Universal, Sed de mal no existiría.


Lo más impactante de la película, la primera escena: se trata de un plano secuencia de alrededor de 4 minutos que es estudiada en todas las universidades del mundo donde el cine y/o todo lo relacionado con lo audiovisual es materia académica. Acompañado por la música de Harry Mancini, este plano sin fin en el que una cámara sigue una bomba a punto de estallar y que acaba cuando explota la bomba... es arte.

Un beso y hasta la próxima entrada corazones.