El Martin escritor de relatos SIEMPRE me ha gustado más que el Martin novelista, pero El dragón de hielo me ha cojeado en un final un poco abrupto. ElEl Martin escritor de relatos SIEMPRE me ha gustado más que el Martin novelista, pero El dragón de hielo me ha cojeado en un final un poco abrupto. El resto, top <3...more
Ya era la mitología griega la que imaginaba –y creía– que el barquero Caronte del inframundo, gobernado por Hades, era el encargado de transportar lasYa era la mitología griega la que imaginaba –y creía– que el barquero Caronte del inframundo, gobernado por Hades, era el encargado de transportar las almas de los fallecidos a través del río Aqueronte hacia el más allá. Su historia y su figura, símbolo de la transición de la vida a la muerte, ha sido revisitada y reinterpretada a lo largo de los años y por las diferentes culturas del mundo. Para Frances Hardinge, en La isla de los susurros (obra nominada a la medalla Carnegie), más que una figura tenebrosa, utiliza su mito (que no su inmortalidad) para contar un cuento tradicional, una especie de fábula para niños (¡y adultos!) en la que Milo, su protagonista, se enfrenta –y encuentra– a una peligrosa misión que le hará encontrarse consigo mismo y su lugar en el mundo. Una aventura marina de cuento de hadas gótico con fantasmas, enriquecida con ilustraciones atmosféricas de Emily Gravett.
El viaje de Milo En Merlank, el padre de Milo –nuestro protagonista– desempeña un papel vital: es el barquero. Como tal, es el encargado y responsable de transportar a los muertos (o más bien, sus almas) a un lugar donde los espíritus puedan ser al fin libres de este mundo, tras sobrevivir obstaculizados por la niebla pegajosa de la isla. Milo, de la noche a la mañana, cuando su padre es asesinado por negarse a dejar el espíritu de la hija del Lord en Merlank, se ve obligado a convertirse en barquero, a pesar de que su padre siempre consideró que no lo podría hacer por su comprensiva forma de ser. Empieza así un viaje de aventura y descubrimiento, mientras dos magos oscuros y un lord vengativo lo persiguen por un extraño y peligroso mar insondable.
La isla de Merlank En la brumosa isla de Merlank los espíritus no son como los que existen en cualquier otro lugar. Estos, atascados por la niebla pegajosa que rodea Merlank, deambulan por la isla hasta que el barquero guía su espíritu a dónde deben ir, más allá del mar. Podrías captar sus voces, escuchar sus lamentos o peticiones si vistar Merlank, pero eso sólo desembocaría en un desastre para todos. Podría ser incluso la muerte. Para ello, el barquero creado por Frances Hardinge, nuestro Caronte de La isla de los susurros, debe tomar los zapatos del recién fallecido y llevarlos, invitándolos a su barco, más allá de Merlank –a través del mar– hasta ser libres en la Isla de la Torre Rota, cercana pero lejana a la vez, que juega con sus propias reglas y compromisos. Algo para lo que Milo, aunque no lo crea, está más preparado de lo que parece.
La fábula de los susurros La isla de los susurros, una lectura destinada a un público de grado medio (+12 años), hace que Francés Hardinge reduzca –un poco– su prosa familiarmente exuberante (y de nuevo bellamente traducida por Noemi Risco Mateo) que vemos en algunas de sus otras obras (El destramador de maldiciones), así como su alambicado telar de tramas. La isla de los susurros se asemeja más a un cuento, a un viaje físico y personal, repleto de obstáculos y observaciones, que nos hacen pensar en los conceptos de muerte, dolor, legado, duelo y responsabilidad. Narrado con una estructura sencilla de fábula tradicional, Hardinge maneja un tema clásico con una relación paternofilial como centro emocional, y un protagonista, que pese a lo que parece, está a la altura de las circunstancias. Sin embargo, tranquilos fans de Frances Hardinge, que esta nunca deja de lado su halo de oscuridad e imaginación.
El arte de ilustrar cuentos Si bien el viaje de Milo en La isla de los susurros narrado por Francés Hardinge es lo suficientemente significativo y poderoso para mantenerse a flote como un buen libro de grado medio, son las ilustraciones de Emily Gravett –con la que también ha publicado este año The Forest Of A Thousand Eyes– en tonos índigo y negros las que resaltan las sensaciones conmovedoras y enigmáticas de la historia, así como su esencia oscuramente gótica. El lenguaje poético propio de Hardinge se ve complementado y enmarcado por las sencillas y evocadoras imágenes de Emily Gravett, elegantemente intrincadas, melancólicas y misteriosas que demuestran la importancia emocional del arte a la hora de contar historias. Un valor añadido a una obra escalofriantemente encantadora, nunca condescendiente con el lector, y que cuenta una recomendable –sobre todo por sus complejos conceptos– historia de transición a la edad adulta.
Hace unos meses —en octubre, concretamente— la editorial Duermevela nos sorprendía con la publicación de la primera entrega (de dos) de una fa3,75 / 5
Hace unos meses —en octubre, concretamente— la editorial Duermevela nos sorprendía con la publicación de la primera entrega (de dos) de una fantasía épica (compactada) de inspiración africana, escrita por Tobi Ogundiran. Dioses orishas, una guerra cósmica a punto de estallar y una joven exiliada atrapada por una red de secretos son los ingredientes para esta primera parte, que me recuerda a la capacidad de El velo de Greta Mustieles para crear una pequeña gran aventura dentro de un mundo que parece inmenso. La novela, titulada Después de la caída, construye una típica historia de transición a la edad adulta, la de una heroína que intenta comprenderse y descubre las mentiras que rodeaban su mundo. Esta primera entrega de la Saga de la Guardiana de los Dioses, prepara una ambientación mitológica y presenta todas las posibilidades abiertas para su siguiente entrega —La fuente de la creación— que llegará en español este 2025 por parte de Duermevela.
La acólita olvidada Ashâke es la única acólita del templo Ifa a la que los orishas parecen haber olvidado. La única que no puede ascender para convertirse en sacerdotisa, el sueño por el que ha estado trabajando toda su vida. Desesperada, inicia un peligroso ritual para invocar y atrapar a un orisha, pero, en su lugar, tendrá una horrible visión que despertará la atención de una poderosa secta enemiga y la catapultará al centro de una guerra ancestral que lleva siglos librándose y que destruirá todo aquello en lo que creía. Impregnada de folclore y mitología de África occidental, lo que funciona como una historia de mayoría de edad y una leyenda moderna con raíces yorubas, también lo hace del nacimiento de una heroína impulsiva, rebelde y apasionada que huye de su vida tranquila para descubrir lo que hay más allá de su propio mundo.
Simplificando que es gerundio Después de la caída juega desde su inicio con el tropo de “el Elegido” a la vez que narra una historia de transición a la adultez, cubriendo una sección de muchos eventos en poco tiempo. Eso hace que la prosa este trabajada en torno a la economía narrativa, optando por reducir la forma en que se cuenta a un único punto de vista —salvo un par de interludios— y basarse más en lo acontecimientos que en los momentos personales. Eso hace que sea una novela con un ritmo tremendo, pero que no sea de las de demorarse en frases preciosas. Es una novela corta aventurera, que simplifica algunas cosas para mantener sus limitaciones de formato y ritmo, y que incluso podría albergar una fantasía de proporciones épicas, pero que prefiere jugar en su propia liga, ofreciendo pistas prometedoras sobre la amplitud y su complejidad de mundo más que profundizando en ellas. Nada se explica de forma exhaustiva, ni la magia misma, pero su misticismo anclado en el mundo real y su desarrollo resultan, de alguna manera, apasionantes.
Escala humana en lo épico Si hablaba al principio de El velo de Greta Mustieles como referencia era por algo. Ambas trabajan una trama notablemente simple para hacer justicia al arco de desarrollo de uno (o varios) personajes, jugando a una escala humana en algo que parece realmente épico. En este sentido, Después de la caída sigue un esquema familiar, pero trata de romperlo cada vez que tiene ocasión. Su construcción del mundo africano es un vivo tapiz en el cual se desarrolla la historia de Ashâke, entrelazando elementos del folclore y la cultura africana, así como la tradición oral, en el propio desarrollo y clímax de la novela. La obra de Ogundiran —como hace Nnedi Okorafor— humaniza estos tropos al contextualizarlos dentro de su propia cultura y darles sus propios motivos. El mundo de la novela se siente amplio, enorme y épico, un lugar donde parece que podrían contarse cientos de historias, pero centrarse solo en Ashâke hace que la novela funcione a un ritmo demoledor (a veces, demasiado) y perfecto, en formato compacto, para los amantes de la fantasía épica.
Una parte de la historia La pregunta obvia, dado que es la primera parte de una bilogía, es si funciona de forma independiente. La respuesta es... complicada. En parte, Después de la caída, funciona como una historia satisfactoria que resuelve el conflicto principal establecido para su protagonista. La novela, en ese aspecto, termina en un punto en el que Ashâke está dando nuevos pasos en el mundo para enfrentar lo desconocido, y nosotros, vamos en su mismo barco. Mirando a fondo, la novela responde a las preguntas planteadas al principio y asienta las cosas que Ashâke descubre sobre ella. Sin embargo, sin tener un final abierto ni nada por el estilo, la novela queda en un punto donde sabemos que el conflicto es más amplio y cual es el verdadero villano de todo. Después de la caída es como un cierre emocional para su protagonista, como un paso adelante que no se siente como media historia y se sostiene por si sola, pero si que es un puzle que se completará en la siguiente entrega, La fuente de la creación.
Solo por el último relato ("The Book That Finds You") ya merece la pena, pero es que la gran mayoría del resto también están muy chulos (como 3,75 / 5
Solo por el último relato ("The Book That Finds You") ya merece la pena, pero es que la gran mayoría del resto también están muy chulos (como todo antología, algunos gustan más, otros menos) en este repaso a la carrera de Lisa Tuttle desde los 80 hasta el 2017. Otros como "Dream Detective", "Mr. Elphinstone's Hands" o "Closet Dreams" también son excelentes....more
Unute, el inmortal El protagonista de El libro de otro lugar (al igual que en BRZRKR) es Unute, más conocido como B, un guerrero inmortal de 80.000 añoUnute, el inmortal El protagonista de El libro de otro lugar (al igual que en BRZRKR) es Unute, más conocido como B, un guerrero inmortal de 80.000 años con un poder curativo parecido al de Deadpool o Cell en Dragon Ball. Sin embargo, en ocasiones, se le ponen los ojos azul eléctrico y entra en modo Berserker, abocando a una especie de masacre sin fin de sangre y vísceras. Cuando alguien logra (raramente) matarlo, reaparece saliendo de un huevo. El B. actual trabaja para el gobierno de EE. UU. en un equipo de operaciones encubiertas mientras algunos de los mejores científicos lo estudian. Violencia a cambio de ciencia. No obstante, entre saltos temporales e hiperviolencia, un ciervo-cerdo (un babirusa) furioso y con colmillos lleva a persiguiendo a B. miles de años. ¿Por qué? Nadie lo sabe, solo que su nueva aparición está teniendo consecuencias y solo Unute puede resolverlas.
Saltos temporales y ultraviolencia Si alguien ha leído el material original, sabe a lo que viene: acción, ultraviolencia (al estilo Frank Miller) y morales ambiguas. Miéville aceptó todo eso y se lo tomó en serio, como dijo en un entrevista, Si vienes queriendo violencia horrible y una persecución en helicóptero, la vas a tener, porque sería hacer trampa no darte eso. Y es cierto, ahí están, descritos con la increíble habilidad (pictórica) de Miéville para contar lo imposible, a lo que ayuda la fantástica traducción de Manuel de los Reyes y Pilar Ramírez Tello, que no lo han debido tener nada fácil para sobrevivir con nota a todos estos vericuetos, y sin la que no podríamos disfrutar del libro. China Mieville emplea aquí su estilo atrevido, barroco, erudito en ocasiones, introspectivo en muchas otras, que va un poquito más allá de la línea plana y horizontal que planteaban los cómics, aportando cierta profundidad a los personajes —a veces redundante— permitiendo a la novela incluir elementos políticos de raza, clase y género.
El mayor logro (reconocible) es su uso mezclado de perspectivas, donde intercala fragmentos contado por el propio Unute; diferentes miembros del equipo y/o una serie de flashbacks con personas que conoció durante su larga vida, encadenados como una matrioshka exploratoria y filosófica sobre la identidad y lo que significa ser mortal, que cambia de primera a segunda persona según sea necesario, saltando entre eras, culturas, países y religiones de un capítulo a otro. Lo mejor de todo son esos interludios, anexados como historias externas, que parecen una antología de fábulas sobre Unute, sobre un ser inmortal viviendo a lo largo de los milenios. Encajados con el ritmo fragmentado —o empinado— de la novela, esta especie de fábula(s) se desmarca(n) del thriller militar y remueve el pasado a través de los ojos de otra persona que también conocía a Unute. La esencia del cómic está ahí, algunos personajes centrales también (Diana, Keever…) pero el darles voz a todos como ha hecho Miéville, es un verdadero acierto, donde el cómic se quedaba en algo más soso y más plano.
Unute no quiere morir, solo ser mortal Unute no quiere morir, pero sí quiere –desesperadamente– ser mortal, y eso implica una gran diferencia para la novela. El libro de otro lugar es una aventura pulp con mucha sangre, pero también con reconocibles momentos de misterio y acción, pero siempre está atravesado, como si fuera un puñal, por momentos de melancolía existencial. Unute intentar saber quién es, después de todos estos miles de año sin poder morir. Serán los capítulos externos, las fábulas, las que dan ciertas emociones complejas al personaje. Por qué en el presente, lo que podemos leer, no parece más allá de un Campeón Eterno que no para de regresar y (solo) tiene un enemigo ancestral que enfrentar. Asimismo, hablando de papeles de Reeves en el cine, podría decirse que El libro de otro lugar anda —temáticamente— entre la ensalada de hostias y acción que es John Wick entremezclado con todo el existencialismo que rodea la filosofía de Matrix.
¿Tiene sentido tomar decisiones relevantes en una vida que nunca va a terminar? ¿Qué tipo de relación puedes tener con alguien que sabes va a morir antes que tu? Las cosas y las personas son efímeras: se pierden, se encuentran y se vuelven a perder, le dice un trasunto de Freud a Unute. Si bien El libro de otro lugar transita por muchos lugares comunes y artificios de la ciencia ficción, la nota discordante del libro la pone Mieville con su estilo y estructura, nada placentera para cualquier tipo de lector, pero que sirve para (intentar) comprender quién o qué es B, y como sobrevive en este laberinto de vida, siempre presente, siempre recordando. Miéville ha jugado con el juguete de Reeves —como él mismo reconoce— y aplicado su brochazo lingüístico y referencial, filosófico y mitológico (el filtro Miéville) que añaden, a una historia sencilla y de pura acción, una pátina de rompecabezas del que solo el escritor de Embassytown sería capaz.
La novia empapada en sangre Ya dice la sinopsis que la novela nace de un retelling de Barba Azul (¡ojo a los nombres!), un cuento de hadas adap4,25 / 5
La novia empapada en sangre Ya dice la sinopsis que la novela nace de un retelling de Barba Azul (¡ojo a los nombres!), un cuento de hadas adaptado por Perrault (1695) que cuenta la historia de un hombre, varias veces casado y viudo, cuya nueva mujer descubre que oculta en una habitación prohibida los cadáveres de sus anteriores esposas. Aquí, en La novia roja, Marina pone nuestro punto de vista en el de Camila, una joven que huye de su hogar y llega a las puertas de la casa de Samil, empapada en sangre, lista para entregarse y dispuesta a todo por conseguir su amor. Sabe que Samil ha estado prometido con numerosas mujeres, y que todas ellas desaparecieron. Acepta los lujos que le ofrece, así como los retos y los misterios que llenan la casa, como no abrir la única puerta que él le ha prohibido, aquella que da al sótano donde, a veces, le parece escuchar voces que pronuncian su nombre. Solo la visita Ana, su hermana mayor, a la que admira tanto como envidia. Ha crecido a su sombra y, aunque la necesita, también la detesta. Camila se ha cansado de luchar contra sus sombras: ahora se entrega a ellas. Nada le importa, está dispuesta a todo, ella será quien se convierta en la esposa de Samil.
Erotismo perverso Es a finales del siglo XVIII cuando la literatura española se aproxima al lenguaje del erotismo y el terror, cuando la tendencia hacia el lado oscuro y onírico gana fuerza en una corriente gótica que explora el germen del mal en la naturaleza humana, como plásticamente representaba Goya. El horror en Espronceda, por ejemplo, abierto a espacios investidos de deseo, sexualidad y violencia. Recogiendo el guante de esa tendencia en la actualidad, La novia roja plantea un erotismo perverso, envuelto en la voz de Camila, que nos embriaga ante la belleza y la sensualidad de su narración. Lo que pasa es que incluso los monstruos necesitamos ser héroes cuando contamos nuestra historia. Entre grises y escarlatas, hay en toda La novia roja un erotismo casi perverso, un romance gótico en combustión por una pasión desenfrenada (y autojustificada) propulsándose hacia un final terrible que vemos venir de forma inexorable, pero que no podemos dejar de mirar. No,mi amor. No habrá muerte que te rescate. Serás mía por toda la eternidad. Unas imágenes y sensaciones difíciles de olvidar, recargadas en su detalle, que caracterizan a la novela.
Poesía en el miedo Deleitados en la calma, hipnotizados por la tensión, cautivados por su belleza poética. Los episodios de La novia roja nos atrapan en su desconcierto, en esos diálogos cargados de coraje escondido bajo sus frases, de sentimientos a punto de desbordar fuera de la carne de la propia Camila. Pura poesía en el miedo, capaz de conseguir contar cosas tan atroces con palabras tan bonitas. La intriga de lo prohibido, el dolor de lo traumático, transmitidos página a página, como si fuera un diario. El descenso a la locura justificada como Hannibal, lo maquiavélico de Petyr Baelish. Lo gris como atractivo, la curiosidad como castigo, como Vanessa Ives liberándose de sus cadenas envueltas en un halo de misterio y peligro. La novia roja es una historia ya contada, reescalada de un cuento de hadas clásico y oscuro, pero envuelta por la mente y los recuerdos de una protagonista que, tras su ira, rencor y celos, solo muestra la desesperación por salir de la cárcel que ha sido siempre su vida. Y conseguirlo puede costarle la vida, pero parece, en todo momento, más que dispuesta a ello.
La escritora que no sabe que escribir Desde la prematura muerte de su marido, la narradora anónima de la historia no ha podido trabajar ni escribir. ReLa escritora que no sabe que escribir Desde la prematura muerte de su marido, la narradora anónima de la historia no ha podido trabajar ni escribir. Reside, instalada en una casa de la costa oeste de Escocia, pasando sus días sin hacer especialmente nada. Sin embargo, su agente la urge a que continúe escribiendo. Para ello, concierta una cita con ella en Edimburgo, tanto para ayudarle a revivir su carrera profesional en decadencia como para charlar con ella sobre su próximo libro. No obstante, nuestra narradora no tiene nada, aunque le asegura que si por teléfono. Paseando por la National Gallery, un encuentro casual con una de sus pinturas favoritas (Circe, de W.E. Logan), recibe lo que podría ser una milagrosa respuesta: escribirá la biografía de Helen Ralston, la conocida protagonista del cuadro y la inspiración para un clásico libro infantil de W.E. Logan. Así, nuestra narradora comienza a trabajar en la biografía con una obsesión (casi) enfermiza, y en los meses siguientes, donde puede conversar con la propia Ralston, descubre extrañas resonancias entre la historia de la mujer mayor y la suya propia.
Perdidos en nuestra madriguera de conejo Concebido como mitad diario de viaje, mitad exploración de las divagaciones filosóficas y reflexiones de la protagonista, My Death se construye como una novela de misterio digna de una película de A24. Mientras que en las primeras páginas Lisa Tuttle parece contarnos un acogedor relato de investigación literaria, la narradora anónima, que son los hombros en los que avanzamos sentados dentro de la historia, comienza a convertir el relato en algo mucho más espeluznante y siniestro desde que consigue conocer a la protagonista de su libro, Helen Elizabeth Ralston. Es a medida que la narradora pasa más tiempo con Ralston y en su casa que la sensación de inquietud aumenta para el lector. My Death parece estar siempre moviéndose, aunque pasan unas cuantas páginas para que sepamos hacia dónde se dirige, donde unas ruedas invisibles en la historia nos indican que el pasado y el presente están más relacionados de lo que parece.
El papel de la mujer, duelo y arte Con el ritmo tenso que caracteriza a My Death, resaltado por la brevedad del relato y por que los acontecimientos tenga lugar entre mentes y recuerdos, Lisa Tuttle nos relata una metáfora del proceso del duelo a la vez que examina el proceso de escribir una biografía, como exploración de los obstáculos de ser una artista femenina, sea el momento que sea. Sin embargo, el elemento que más me fascina dentro de My Death es el análisis que hace de la capacidad humana para insertar, como si fuera parte de nuestro propio ADN y relato personal, lo que aprendemos de otros. ¿Puede una investigación obsesiva cambiarnos hasta tal punto de no saber quién somos? Lisa sondea, en cierto sentido, cómo los pensamientos e ideas de los demás, aquellos que leemos e idealizamos en nuestra existencia, se filtran por nuestros canales mentales de una manera tan permanente que nuestra identidad puede llegar a diluirse en una mezcolanza que no sabemos distinguir (del todo).
¿Somos un yo completamente distinto, ahora infectado por los pensamientos de (los) otro(s), cuando nos vemos sometidos a este influjo? Bajo la atenta mirada del duelo como eje principal y con el arte de las mujeres sutilmente resaltado —A. S. Byat o Virginia Woolf hacen una breve aparición— My Death también se centra en la idea del redescubrimiento y el renacimiento, tanto como de la propia persona tras el trauma como de una artista perdida en el limbo. My Death no es una novela corta que cambie la vida a nadie (o eso creo), ni que explote especialmente el cerebro con su lectura, pero su estructura abisal en bucle, finita e infinita a la vez, hace de su narrativa una historia disfrutable, memorable y exploratoria en parte, y de esas que te dejan, si cabe el caso, con alguna que otra pregunta rondando en la cabeza.
Publica en español Muñeca Infinita en febrero de 2025 :)
En los días oscuros de la era victoriana, cuando el príncipe Alberto ha muerto y la reina Victoria lleva años atormentado a los pobres, toda la basuraEn los días oscuros de la era victoriana, cuando el príncipe Alberto ha muerto y la reina Victoria lleva años atormentado a los pobres, toda la basura de Londres ha sido desterrado a un páramo culminado con una mansión, construida a su vez por partes de otros edificios, conocida como Heap House. Allí gobierna la familia Iremonger, que preside este lúgubre reino, aislados y casados entre sí durante generaciones. Cada uno, por tradición familiar, viven desde su nacimiento ligados a un objeto que deben proteger con su vida. En las plantas superiores, vive la familia; en las inferiores, el servicio. A su alrededor, los Cúmulos, montones de basura provenientes de todo Londres y que se expanden más allá de lo que la vista de cualquier humano puede observar.
La historia comienza con algo tan sencillo como que el pomo de bronce de la puerta de la tía Rosamud de Clod Iremonger desaparece justo cuando la nueva sirvienta Lucy Pennant comienza a trabajar en Heap House. Su llegada es una tempestad que va a destapar grandes secretos familiares. Alternando las narraciones de uno y otro, interrumpidas ocasionalmente por documentos del interior de Heap House (un inventario de la cocina, una declaración post mortem secreta) la mayor parte del libro se centra en la creciente toma de conciencia de Clod y Lucy sobre el misterio que se esconde en la casa, la importancia los objetos de nacimiento con nombres que solo Clod puedes escuchar y por qué esos nombres son diferentes a los de los Iremonger que pertenecen.
La vida (secreta) de los objetos Si algo he aprendido de leer a Laura Fernández, es que los objetos forman una parte fundamental de nuestra vida, son testigos de las cosas que nos ocurren y siempre están presentes. Funcionan como anclas emocionales, que nos cuentan nuestra propia historia a través de su filtro inanimado y son una prueba de que hemos existido. En los Iremonger, esta cualidad va un paso más allá, ya que cada miembro tiene un objeto (estrafalario) de nacimiento asignado e inseparable. Ya puede ser un grifo, una taza bigotera, un zapato de mujer, una estantería o un tapón, que un Iremonger pertenece a su objeto y viceversa. Cautivados y esclavizados por sus posesiones, los objetos cobran vida, tienen voz (y nombre), llevándonos a esa infancia donde éramos capaces de imaginar sus vidas sin pestañear. Edward Carey va un paso más allá en su metáfora, y los ancla uno a otro, en una sociedad distópica y estratificada, sujeta a reglas muy estrictas extrapolada de la historia real del servicio doméstico en la Inglaterra victoriana y eduardiana. Los objetos se vuelven una parte fundamental de la historia, siendo aquí más que plenos testigos. Tienen una vida secreta, y pocos lo saben.
Daguerrotipos en la oscuridad Una de las peculiaridades de Los secretos de Heap House es su atmósfera. Al igual que los cuentos de hadas antiguos, o algunos momentos de los libros de Lemony Snicket o Neil Gaiman, el escenario se vuelven deliberadamente tétrico. Ayuda a ello un gran trabajo en la voz narrativa de Carey, que dibuja personajes peculiares, en pleno viaje de descubrimiento compartido, que nos descubren su propio mundo. Y también colabora la faceta ilustradora de Carey. Al igual de Little, la trilogía Iremonger está repleta de daguerrotipos sombríos y extravagantes que matizan a los personajes y escenarios que nos encontramos en la narración. Dice el propio Carey que siempre dibuja los personajes sobre los que escribe, dado que es la mejor manera que tiene de conocerlos. Y se nota, por que Los secretos de Heap House está repleto de inteligencia, descripciones acertadas, personajes memorables y un enfoque de lo más calculado. Entre las cuestiones de clase social, muerte, abuso, incesto y destrucción ambiental, se vislumbra una novela única, que por fortuna para su lectores (y amantes), continúa con Trilogía IREMONGER 2: La caída de Foulsham este 2 de octubre....more
En el país de Radiz algunas personas tienen la capacidad de maldecir a sus enemigos. Otras, como Kelen, tienen la habilidad de destramarlas. Y4,25 / 5
En el país de Radiz algunas personas tienen la capacidad de maldecir a sus enemigos. Otras, como Kelen, tienen la habilidad de destramarlas. Y algunas, como Netel, han sido salvadas por su poder. Ahora, junto a su fiel aliada y compañera, Kelen viaja a través del país deshaciendo (o destramando) las maldiciones que puede a su paso. Pero aquel que destrama los maleficios lleva una maldición en sí mismo, a menos que Netel y él mismo puedan destruirla. Kelen es un peligro para todo y todos a su alrededor. Una gran organización, a instancias del Gobierno, parece estar detrás de ello. Kelen y Netel, acompañados y respaldados por un miembro (especial) del gobierno, se embarcarán en una gran aventura para sacar el mayor de los secretos de Radiz a la luz y encontrar a la Organización que parece estar orquestando, bajo las sombras, todo un ejército de maldecidores.
Aventura detectivesca Gran parte de la obra de Hardinge suele estar en relación con el poder, la corrupción y, por supuesto, las mentiras (piadosas) que sostienen el mundo. Aquí, en esencia, El destramador de maldiciones se trata de una novela de aventuras y de detectives. No es el caso de la semana, pero Kelen y Netel nos sumergen en su mundo como el detective y su brújula moral, resolviendo un misterio criminal (tras otro) y tratando de encontrar el hilo conductor de todo. Un mal en ciernes que va cobrando forma, caso a caso, pista a pista, guiándonos con mano firme (y a veces despistándonos) por una ingeniosa construcción tanto de su mundo como de sus personajes. Todo fluye, todo parece ir solo, y como el cauce de un río, todo parece encontrar su final y desembocadura adecuada. No es Agatha Christie —y a veces se repite un poco— pero tampoco le hace falta. La estela de Kelen y Netel es suficiente andamio para desentrañar y sostener todos los misterios que rodean Radiz y a nuestros protagonistas.
Kelen y Netel Si algo sostiene con fuerza a El destramador de maldiciones es Kelen, que tiene el don de deshacer y revertir las maldiciones, y Nettle, que fue maldecida en el pasado y encerrada en forma de garza, y ahora, vive con sus remordimientos a la vera de Kelen. Ambos, forman una especie de amistad tóxica, de una relación compleja de dependencia sin estar de acuerdo en varios puntos vitales, como los malditos o los maldecidores. Mientras Kelen solo busca entender y resolver cada una de las maldiciones que se le presentan, es Netel la que ve el otro lado, aunque no lo expresa, de resolverlas. Como lo ha vivido en sus carnes, sabe lo que significa volver de estar maldecida. Piensa en el increíble trastorno de volver, en los pedazos de sus vidas que les queda. Lo mejor de El destramador de maldiciones es como ambos comienzan a curarse entre sí, a entenderse y confiar con el tiempo, poniendo de su parte, convirtiendo su dilema principal en un aprendizaje y fortaleza para ambos. Simplemente sobreviven rotos buscando cómo existir en el mundo.
El mundo inmersivo de Hardinge ¿Acaso Radiz y su folclore no existen? Cuando uno cierra El destramador de maldiciones piensa y siente que ha vivido en Radiz por un tiempo. Que existe y es real. La inventiva y la acomodada construcción de su mundo es de lo más inmersiva. Si tienes que viajar al país de Radiz, prepárate bien, comienza la novela. No me extraña. Hardinge sabe moverse como pocos en los mundos de las hadas, otorgando ciertas reglas estrictas y costes que aprendemos con el tiempo. Los escenarios se sienten reales, las maldiciones y maldecidores, así como las instituciones, otorgan verosimilitud a lo que narra; y las criaturas que pululan por la historia, son de lo más originales (aunque un poco spoiler mencionarlas). Sin embargo, la clave, es la propia historia del pasado de Radiz. La tregua entre la nación y la Tierra Salvaje es un equilibrio insostenible y peliagudo, entre lo conocido y lo desconocido, entre fronteras y medias tintas. El viaje de Kelen y Netel nos mostrará las dos partes del conflicto, construyendo una visión global de lo rota que esta la sociedad de Radiz, aunque ellos no sean conscientes de ello. Aquí, es un tabique central, el ladrillo que no puede faltar y que apuntala, quizás un poco más, el proceso de crecimiento de Kelen y Netel.
Elementos en conflicto Si algo me fascina de El destramador de maldiciones es como muestra dos mundos fronterizos que viven en un conflicto permanente y silencioso. El mundo humano, dirigido por la cancillería, y el mundo salvaje, gobernado por el poder de las leyendas, el de los hermanitos. Ambos viven en tensión, unos más conscientes que otros, dando forma a las causas y consecuencias de las maldiciones. Maldecidores, maldecidos y humanos conviven, sin embargo, en el miedo, en las leyendas, en el del odio y la traición que pesa sobre ellos. Las consecuencias —físicas o psicológicas— que muchos han vivido hacen temblar los cimientos del mundo. La amistad y la lealtad no son elementos que convivan en Radiz. Departamentos gubernamentales e instituciones tratan de controlarlo (y casi ocultarlo) todo. Sin embargo, los huevos de maldición y los maldecidores no desaparecen. ¿Cómo se convive con ese regalo? Hardinge tiene la respuesta, y es el verdadero meollo de todo: tratando el daño y cuidándolo en el tiempo.
El fin de una era. El inicio de otra. Roshar nunca será lo mismo. Cualquier nuevo libro de El archivo de las tormentas es un gran evento en el mun4/ 5
El fin de una era. El inicio de otra. Roshar nunca será lo mismo. Cualquier nuevo libro de El archivo de las tormentas es un gran evento en el mundo de la fantasía en general, pero Viento y verdad ha sido algo más. Como punto medio del Cosmere, y final del primer arco de la serie, este quinto libro de El archivo de las tormentas se sentía como algo grande, desmedido, repleto de hipótesis —que no teorías, otro día hablaremos de esto y de su diferencia— a su alrededor y una serie de expectativas (como si esto fuera un Avengers: Endgame) casi imposibles de cumplir. Algunos dicen que de lo peor que ha escrito Brandon Sanderson. Otros, lo viven con una pasión y aceptación desmesurada con fe ciega. Y otros, entre los que me incluyo, tienen una percepción y sensación de satisfacción, pese a tener cosas que no les convencen del todo.
Ninguna de ellas es (posiblemente) correcta del todo para el otro, por qué no hay una respuesta acertada a tal dilema más allá de lo objetivo, tan solo lo que cada uno de nosotros hemos vivido con el libro. Y en mi caso, antes de entrar en esta reseña sin spoilers —al menos en lo que respecta a Viento y verdad—, más allá de sus (comprensibles) fallos de edición y sospechosos habituales (cada vez más) que no me entusiasman de Sanderson, me quedo (MUY) conforme con la culminación de esta primera mitad del extenso universo interconectado de Brandon Sanderson.
Viento y verdad está organizado en torno a estos diez días previos al combate, con un par de interludios entre cada día. Una estructura efectiva para su propósito. Una cuenta regresiva que refleja la urgencia del momento a medida que avanzamos hacia el final. Sanderson hace malabarismos entre cinco historias diferentes (que dividen a los personajes principales) y diez o quince puntos de vista que avanzan paso a paso, centímetro a centímetro, hacia el esperado clímax final. Ese número diez, que siempre ha estado en la serie (diez heraldos, diez puertas juradas, diez órdenes,…) simboliza, de alguna manera, la importancia de estos viajes separados hasta la llegada del angustioso décimo día, donde la contienda eleva el juego más allá de Roshar.
Y es que si en El ritmo de la guerra y en Juramentada la mayoría de mis quejas iban respecto al ritmo, con secciones enteras que necesitaban una edición más rigurosa, Viento y verdad se siente como el libro más enérgico de El archivo de las tormentas. El compás del tiempo no se detiene ni un segundo —Every second counts, que dirían en The Bear— desde el minuto uno haciendo zoom ante el mínimo detalle pero también siendo, de alguna manera, maximalista en su foco. Es realmente emocionante ver como Viento y verdad forja conexiones dentro del Cosmere de una manera más completa (y compleja) que cualquier otro libro de Sanderson, pero a la vez, indaga y perfora en las semillas (y secretos) que llevan planteadas en la serie desde El camino de los reyes.
No dejo de sentir Viento y verdad, además de un libro importante y emocionante, como un paso valiente hacia una historia más épica en el futuro. Un final cocinado a fuego lento en estos cinco libros que hace madurar (finalmente) todas sus semillas (poderes, magia, mitología, criaturas, visiones, reinos) planteadas desde hace años, y lo devuelve como un punto y seguido a sus lectores. Aquí hay una culminación predestinada, pero quizá no la que todos esperaban. O la que creían que iba a ser. Si eres consciente del Cosmere, te deleitarás con este libro, pero si no lo eres, todavía hay mucha riqueza en la que puedes profundizar a partir de aquí.
Me da mucha pena (y rabia) que siempre que se habla en España de Samantha Shannon se menciona solo El priorato del naranjo y dejan —por algún motivo qMe da mucha pena (y rabia) que siempre que se habla en España de Samantha Shannon se menciona solo El priorato del naranjo y dejan —por algún motivo que no llego a encontrar ni dilucidar— en segundo lugar (o incluso sin mencionar) su saga La era de huesos. Distopía, fantasía urbana, personaje femenino fuerte protagonista y una construcción de mundo que con cada volumen va a (mucho) más. Esta tercera entrega (de las siete que serán en total) es un gran gran clímax final que cierra (en parte) la trama de estos tres libros publicados de La era de huesos, pero que a su vez plantea caminos emocionantes (para el futuro) en su tramo final. Sabemos que esta será una serie de siete libros, por lo que este libro no termina ni de lejos con todo lo planteado, pero si que cierra algunas tramas. La canción del mañana es a la vez un cierre (más bien emocional) y un comienzo de un nuevo camino para la saga que deja, definitivamente, con (muchas) ganas de más.
Para situarnos Es muy complicado hablar de la tercera parte de una serie sin ningún spoiler, por lo que si queréis llegar hasta aquí sin ninguna información, este es un buen momento para dejar de leer. La acción en La canción del mañana continúa justo apenas unos días después de donde la dejó La orden de los mimos, con Paige Mahoney coronada Subseñora de los bajos fondos londinenses después de una sangrienta batalla, asumiendo la tarea de intentar estabilizar el inframundo londinense. Sin embargo, nunca había parecido tan desafiante. La introducción del Senshield, una tecnología mortal que será la perdición para la comunidad clarividente, revuelve las aguas. Los antinaturales pueden detectarse automáticamente, y Paige debe buscar ayuda fuera de la ciudad para mantener a sus súbditos a salvo. Sin embargo, muchos no la ven como legítima líder, y se verá obligada a tomar decisiones difíciles tanto para mantener el control como para poder enfrentar a Nashira y Jaxon Hall, el hombre que probablemente mejor la conoce a ella y sus habilidades.
Evolucionando que es gerundio Pensar en la Paige Mahoney que conocimos enLa era de huesos a la que se ve en La canción del mañana es ver una evolución en toda regla. Aquí ya es una líder que acepta su papel de Subseñora, de líder, y sabe paliar con las consecuencias de sus decisiones. Sigue decidida a mostrar lo que vale, a seguir unos valores única y a ser una líder que toma las medidas necesarias para la supervivencia del grupo, aunque tenga que dar marcha atrás en sus planes. Quiere demostrar su valía y a la vez redimirse. Maneja los conflictos, no se convierte en mártir, solo sobrevive, lucha y se hace más fuerte. Desde una primera parte del libro más flojita, más situacional, la segunda se vuelve mucho más fuerte y deja un buen regusto en la boca. Es La canción del mañana, en general, un libro de viajes (personales y físicos) que buscan más ampliar y poner la lupa en los personajes principales y el mapa que otra cosa. Es a la vez un cierre y una apertura de miras, un recuerdo de traumas pasados y una cicatriz para poder continuar.
Un mundo que sigue creciendo Una de las mayores fortalezas de La era de huesos desde el primer libro ha sido su mundo y su sistema magia. En esa versión alternativa de nuestra realidad construida en base a una conspiración interdimensional y unos poderes clarividentes de lo más asombrosos. Si en La orden de los mimos esto seguía siendo así, profundizando en la política interna del sindicato clarividente y el sistema de clasificación de las habilidades dentro de sus castas, esta tercera entrega es un pasito más allá. La canción del mañana amplia todo lo anterior dando más contexto sobre los Ranthen y los Refaitas, sobre lugares cercanos a Scion, como Edimburgo, donde la rebelión es un polvorín que solo le falta media chispa para explotar. La introducción finalmente del Shenshield —mencionado desde la primera entrega— es un elemento disruptivo que ha cambiado todas las fichas de juego en el tablero. La amenaza es cada vez mayor y ahora afecta a todos. Que ganas de explorar los caminos que promete su cuarta entrega, The Mask Falling.
Creo que hay buenos mimbres, pero demasiados rodeos para lo que quiere contar, con unos saltos de ritmo que no le ayudan nada. El estilo de As3,25 / 5
Creo que hay buenos mimbres, pero demasiados rodeos para lo que quiere contar, con unos saltos de ritmo que no le ayudan nada. El estilo de Asier es atractivo, el mundo es interesante y tiene algún que otro giro que no te ves venir, pero la trama tiene más continente que contenido hasta llegar al tramo final. De todas formas me parece una interesante novela debut y demuestra que hay futuro para la fantasía épica patria. Pronto reseña extensa en el blog....more
¿Puede una reunión sobrenatural, una convención de vampiros y licántropos concretamente, suceder en Murcia? La respuesta, según Inés Galiano (f3,5 / 5
¿Puede una reunión sobrenatural, una convención de vampiros y licántropos concretamente, suceder en Murcia? La respuesta, según Inés Galiano (flamante ganadora del Ignotus el año pasado por Proyecto Ketchup) creo que es: ¿por qué no? O al menos, así lo demuestra su Crónica de dos noches sin verano, que lejos de ser un homenaje a El sueño de una noche de verano de William Shakespeare, se refiere al “Año sin verano” en el que se escribió Frankenstein (Mary-Shelley) y El Vampiro (Polidori), ese 1816 en que las temperaturas resultaron inusualmente bajas y Villa Diodati ejerció como lugar de creación y punto referencial de la literatura. En un homenaje, repleto de humor y guiños, la Crónica de dos noches sin verano de Inés ejerce como legado actualizado de los mitos y pone un gota de su parte,la del humor, formulando una fantasía urbana donde la propia autora es la primera —antes que nosotros— que se lo pasa bien escribiendo. Y se nota.
Nos vamos a la VampiCón 2025 Por primera vez Murcia alberga la VampiCón 2025 (que aunque tiene hombres lobo también, no aparecen en el nombre por clasismo, ya sabéis), el encuentro de criaturas fantásticas organizado por Anne Victoria Bean, la mejor vampiresa de todos los tiempos. Laura Love, una humana atraída por lo paranormal desde pequeña, acude sin saber que se reencontrará con una antigua conocida, Carmilla. Mientras tanto, la licántropa Kate Lestat, junto a la asociación Amigos de los Lobos, planea proponer los Juegos Fantalímpicos para reivindicar su superioridad. Y, por si fuera poco, el vampiro agente Polidori se infiltra entre los mortales tras la pista de una conspiración que amenaza el orden sobrenatural. La paz entre las tres especies pende de un hilo, pero ¿qué podría salir mal juntándolos durante dos noches en una fiesta donde la sangre fluye tan al rojo vivo como las intrigas?
Cuatro voces (y ningún funeral) Para contarnos esta crónica de dos días en el festival, Inés recurre a cuatro voces protagonistas que se intercalan cada pocas páginas, haciendo que todo coja un ritmo endiablado y la novela apenas dura unas horas en las manos. Un vampiro haciéndose pasar por humano en la convención mientras investiga por si sucede algo extraño, una humana que asiste a su primera VampiCón y es seducida por una vampira, un licántropo de lo más abrazable que narra la crónica desde su punto de vista y por último, una vampira que busca conseguir unirlos a todos desde hace años. Cada una de las historias, que pueden leerse como una especie de retelling y homenaje (Bartleby, el escribiente, Carmilla, Frankenstein, o Drácula), van hilándose y encajando entre sí a medida que pasan las páginas. Todas las historias se conectan al final, tienen un último propósito y hacen del libro, si puede, una lectura redonda completa en base a guiños inesperados.
Caminando entre formatos La última baza con la que juega Inés, aparte de esa portada de Libertad Delgado que captura la esencia de toda la novela — y de paso quita el hipo— o los detalles de la maquetación interior, es utilizar un formato diferente para cada uno de los cuatro puntos de vista. Nuestro agente Polidori, el vampiro infiltrado haciéndose pasar por humano, no cuenta como tal su historia, si no que presenta informes de trabajo en su cuaderno de campo. El hombre lobo, de la Asociación Amigos de los Lobos, cuenta lo que pasó en el festival dando su testimonio de los hechos en un podcast (Fangs & Furs) cuya transcripción leemos. La parte de Laura Love, la humana atraída por una vampira, está contada a través de unos relatos por entregas publicados en la Vampinanoth. Y por último, unas cartas del año 1704, terminan por conectar con todo lo que sucede en esta (loca) VampiCón 2025. En conjunto, las cuatro historias se enlazan entre sí dejando la sensación de haber vivido la convención (y los hechos) desde todos los puntos de vista posibles, cierta satisfacción resolviendo cada cabo suelto planteado desde el comienzo y sobre todo — y más importante— de haber pasado un buen rato leyendo....more
Como en TODA colección de cuentos, unos me gustan más y otros, por consiguiente, menos. Pronto espero hacer una reseña más extensa en el blog, pero miComo en TODA colección de cuentos, unos me gustan más y otros, por consiguiente, menos. Pronto espero hacer una reseña más extensa en el blog, pero mientras, dejo mis favoritos: Gente serpiente (el más largo), La casa Bruc (el segundo más largo), El Libro y Mujer del tiempo sobre fondo amarillo....more
"—Yo siempre he querido encajar. Y encajar aquí significa tener alas." Sé que no suelo empezar mis reseñas con una cita, pero en este caso necesitaba "—Yo siempre he querido encajar. Y encajar aquí significa tener alas." Sé que no suelo empezar mis reseñas con una cita, pero en este caso necesitaba hacerlo. ¿Quién no se ha sentido fuera de lugar más de una vez? ¿Quién no se ha sentido solo en el mundo aunque estuviera rodeado de gente, con una imperiosa necesidad de hacer todo lo posible por encajar? Ser diferente suele conllevar una vida de prejuicios, de soledad y pesadez vital que cae como una losa sobre nosotros y no nos deja levantarnos. Y más, en esa época confusa, también llamada adolescencia, donde abrimos nuevas etapas, nos enfrentamos a nuestros miedos y debemos cerrar viejos asuntos. El verano en que llegaron los lobos, Premio SM Gran Angular 2023 de Patricia García-Rojo, es una sensacional historia juvenil sobre encontrar tu lugar, sobre el descubrimiento de uno mismo, y también, sobre un misterio.
Un ciervo en territorio de pájaros Imagina un mundo en el que los humanos se transforman en animales a su gusto. Imagina también, un pueblo donde en su mayoría viven bandadas de pájaros. Y ahora imagina, a una adolescente, esperando una carta de admisión de la universidad, pero que es un ciervo. Es difícil encajar en un pueblo de pájaros cuando eres un ciervo. Y Ana nunca lo ha conseguido del todo. Es el último verano, o eso espera. Y todo cambia, repentinamente, cuando llegan los lobos. Un padre y sus dos hijos llegan para abrir el colmado del pueblo, a reticencia de casi todos sus habitantes. Lobos y pájaros no mezclan bien. Y menos, cuando un cadáver, el de un viejo amigo, aparece el día antes del cumpleaños de Ana. Misterio, aventura, romance y autodescubrimiento se dan la mano en este último verano para Ana que la cambiará para siempre, en que debe descubrir que secreto esconde la isla y quién mató a su amigo.
Es difícil encajar cuando eres diferente Con un simple elemento fantástico, como es esa capacidad para transformarse en pájaros y en otros animales, Patricia nos pone en la situación de Ana. En un lugar donde no termina de encajar y no la ven tal y como es. El verano en que llegaron los lobos tiene la capacidad, a través de su punto poético y simbólico, de llevarnos hasta la nostalgia de ese verano en que todo cambia y que casi todos hemos vivido. El verano antes de que nos vayamos, de que emprendamos nuestro propio viaje. Y lo hace con personajes muy reales, delicados, bondadosos y que casi traspasan la página: ¿quién no es capaz de identificarse con Ana y su necesidad de encajar? ¿Quién no quiso abandonarlo todo y empezar en un nuevo lugar de cero? ¿Quién no se sintió juzgado por los demás al ser diferente? Al final, El verano en que llegaron los lobos es una novela de aprendizaje, envuelta en una novela de misterio, que refleja el descubrimiento de uno mismo y sitúa al amor como un elemento que nos empuja (y nos deja) a ser, de cierta forma, nosotros mismos.
Los tropos bien llevados Si uno se para a analizar El verano en que llegaron los lobos se da cuenta de que Patricia García-Rojo no hace otra cosa que seguir ciertos tropos, desde el triángulo amoroso que nos plantea hasta la aventura de investigación cercana a Las aventuras de la mano negra o a cualquier misterio que persigan Los Cinco. Personajes bondadosos, que en este caso deambulan por escenarios repletos de naturaleza y calma, consiguen atraparte en el centro de la historia. Sin embargo, más allá del misterio, lo hace en sus protagonistas y la exploración de sus propios sentimientos. Ana, Nadir, Samuel, Alicia o Sasha corren, se transforman y toman su propia voz a la vez que leemos y los descubrimos, nos quedamos con ellos mientras encuentran su lugar. Descubrir su sitio en un rincón donde la sensación de no pertenencia es constante, hasta que algo los consigue unir, de cierta manera, a todos. "Por ahora, hasta que el tiempo cerrará mis heridas, tendría que conformarme con eso: con descubrir poco a poco quién iba a ser yo. Quién iba a ser yo sin deseos de volar."
Curiosa novelita corta de Ian Watson (que al fin tiene otra novela en español), con un estilo es para dar de comer aparte (y cuesta digerir a veces), Curiosa novelita corta de Ian Watson (que al fin tiene otra novela en español), con un estilo es para dar de comer aparte (y cuesta digerir a veces), con frases repletas de ideas y complicaciones que Cristina Macía en la traducción se ha debido de tirar de los pelos más de una vez (como bien asegura en la nota final). Sobre todo, más allá de la historia y la implicación fantástica del mítico Josef Mengele o el doctor Frankenstein, me gusta (e interesa) la idea de pese a los dos monstruos que se mencionan en el título, el único que no lo parece es el más monstruo de todos. Pronto escribo algo más elaborado :)...more
Una de las tetralogías más aclamadas en el mundo anglosajón de la fantasía por fin aterriza en nuestras librerías. Lo hace gracias a Red Key Books, quUna de las tetralogías más aclamadas en el mundo anglosajón de la fantasía por fin aterriza en nuestras librerías. Lo hace gracias a Red Key Books, que apuesta por esta historia de Josiah Bancroft que tiene la peculiaridad de haber sido una de las primeras historias de éxito importante en la SPFBO (The Self-Published Fantasy Blog-Off) y pasar de ser un libro autoeditado a pertenecer y publicarse en Orbit/Hachette. Y todo comienza con El ascenso de Senlin, una narrativa de búsqueda clásica, con influencias victorianas y elementos steampunk, que en esencia, no es más que la historia de un marido que hace todo lo que esta en su poder para encontrar a su esposa. La pregunta es: ¿de verdad son necesarios una serie de cuatro libros sobre como subir los pisos de una torre buscando a su esposa? Bueno, si son pisos tan inexpugnables como parecen los de esta Torre de Babel, es probable que si.
Una luna de miel que sale mal La Torre de Babel es la mayor maravilla del mundo. Inmensa como una montaña, la antigua Torre alberga innumerables reinos en guerra y paz, apilados unos sobre otros como capas de un pastel. Thomas Senlin, el afable director de una escuela de un pequeño pueblo, se siente atraído por la Torre por una curiosidad científica y las maravillosas promesas de una guía. El lujoso Balneario parece un destino ideal para una luna de miel, pero al poco de su llegada, Senlin pierde a Marya en medio de la multitud. La búsqueda de su esposa lleva a Senlin a través de manicomios, salas de baile y teatros burlescos. Deberá sobrevivir a la traición, al asesinato y a las potentes armas de una fortaleza flotante. Pero si quiere encontrar a su esposa, Thomas Senlin deberá hacer algo más que sobrevivir. Este pacífico hombre de letras deberá convertirse en un hombre de acción.
La mujer en la nevera Más que nada, El ascenso de Senlin es la toma de consciencia de una especie de Cándido moderno que se ve obligado a cambiar radicalmente y adaptarse a un entorno inusualmente cruel. El ascenso del propio Senlin no es solo físico, si no que también personal más allá de su búsqueda marital. Su inicial ingenuidad se va erosionando lentamente por las personas y las experiencias que encuentra a medida que sube la torre, y por supuesto, lo van moldeando. Sin embargo, El ascenso de Senlin no deja de cumplir, en cierta manera, el tropo de la mujer en la nevera. Marya, la esposa de Senlin, tiene el único papel y propósito — al menos de momento, la continuaciones dirán— que Senlin debe perseguir. Sus leves apariciones en flashbacks y testimonios no son más que ganchos para que Senlin siga avanzando por la Torre, piso a piso, que es el verdadero atractivo de la novela.
Al final de esta primera entrega, de este prólogo largo, Thomas es irreconocible incluso para si mismo del hombre que entró en la Torre, transformándose de un profesor sofocante en un hombre al que tal vez le guste una buena aventura, aunque intenta conservar — como puede— gran parte de sus valores nobles y compasivos. Pensando un poco en frío y conversando con Luis Zapico, no podía dejar de ver y pensar en El ascenso de Senlin, en cierta manera por su forma episódica, como si fuera One Piece. La estructura de esta primera entrega de Los libros de Babel funciona como si fueran arcos narrativos cerrados, donde al igual que el conocido manganime de Eichiro Oda, cada una de las tres secciones de la novela cierran la aventura en un piso y escapan a por una amenaza que parece aún mayor. Por supuesto, la originalidad de cada uno de esos pisos es lo que endulza, distingue y corona el libro de Bancroft.
Creatividad sin límites La Torre de Babel es intrigante y, en su enfoque desde los primeros capítulos, resulta fascinante para el lector. Cada circunreino, que es como se dividen los pisos de esta insondable Torre de Babel, tiene sus propias políticas y jerarquías peculiares. La Torre de Babel, una columna monolítica en el centro de Ur de la que se dice que es un gran refugio de aprendizaje, sede misma de la civilización y la fuente de innumerables maravillas. El mundo que Bancroft ha construido en esta Torre seduce desde el principio, sobre todo porque el proceso de alimentar al lector con información sobre el mundo en fragmentos está extremadamente bien hecho. Aunque la voz de Senlin resulta algo cargante y un poco insufrible por momentos, como si llevase un diccionario de sinónimos rebuscados bajo el brazo, cada parte importante de la Torre se insinúa y se explica de manera oportuna, en el momento justo podríamos decir, para sumergirse en los detalles pequeños y relevantes exactamente cuando es necesario.
La Torre de Babel resulta elegantemente extraña, donde cada anillo reserva una crueldad aún más inesperada. Cada nueva capa deslumbra por si misma (aunque el Salón es la mejor y la tercera parte pierde fuelle), y cada una aporta un nuevo conjunto de reglas que debes seguir para no formar parte de la misma Torre. Así, esta Babel da la sensación de ser una especie de Infierno de Dante, que cada vez que subes un círculo todo empeora un poco más, aunque no lo parezca de primeras. Los atractivos de cada nuevo anillo, las maravillas que parece esconder, se van retirando para mostrar lo peligroso del lugar. Y a través de ellos, Bancroft no deja de hacer comentarios sociales de lo más inteligentes, siempre extrapolables a nuestro propio universo. Por que entre dirigibles de estilo steampunk y tecnología de vapor, también hay lugar para el comentario de clases, burlarse de la burocracia y la justicia, o mirar con lupa nuestra absurda —a veces— realidad. ¿Qué si hay ganas de seguir explorando la torre en El brazo de la esfinge tras ese adrenalínico final? Ya te digo yo que si, pero de momento, parece que toca esperar.
Como vengo del anime y de ver su segunda temporada lo único que quiero es llorar cuando veo a algunos personajes. El inicio es ultra caótico y no lo rComo vengo del anime y de ver su segunda temporada lo único que quiero es llorar cuando veo a algunos personajes. El inicio es ultra caótico y no lo recordaba así, pero me ha gustado verlo en formato manga :S...more