A principios de los años 80 del pasado siglo, el papel que jugaba Stan Lee en Marvel en lo que a comics se refiere, era ya mínimo. Sí, seguía figurando en los créditos de todos los títulos de la editorial, pero su tiempo, atención y carisma los invertía en otro lugar, concretamente en Hollywood, relacionándose y entrevistándose con ejecutivos cinematográficos y televisivos en un intento de llevar al medio audiovisual los personajes que él había ayudado a crear. De hecho, su primer gran éxito, la serie televisiva de “Incredible Hulk”, protagonizada por Bill Bixby y Lou Ferrigno y que había comenzado en 1978, llegaba a su temporada final el mismo año que “Silver Surfer” nº 1 (junio 82) aparecía en los quioscos.