A comienzos de 2009, el Museo del Louvre albergó una breve exposición titulada “El Louvre invita al Comic” y cuya provocativa frase de presentación rezaba: “¿Quién podría haber imaginado que un día el Louvre podría exhibir comics?”. Ese acontecimiento fue la culminación de un acuerdo entre esa institución y la prestigiosa editorial francesa Futurópolis en virtud del cual se publicarían una serie de álbumes en los que el museo, reinterpretado por diferentes autores, gozaría de un protagonismo especial.