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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Wilco, The whole love, en Nikochan Island

Llevo días queriendo escribir algo, lo que sea, pero la total falta de tiempo, de tiempo necesario, me lo impide. Algo sobre música sobre todo, sobre el disco de Ray Manzarek y Roy Rogers, sobre el último de The Jayhawks, sobre las Lecciones de vértigo de Josele Santiago y sobre The whole love de Wilco. Corto y pego una entrada de un blog al que soy asiduo porque, ante la idea de escribir sobre Wilco y su último disco (y la pena de no haber podido conseguir entradas para su concierto en el Circo Price, va a ser la primera vez que vienen y yo no estoy allí...) no me veo con la capacidad, no ya de decir algo más, sino de decir algo siquiera después de leerla. Gran blog y gran reseña de la que subscribo casi todas las palabras, una por una.

Publicado el viernes 9 de septiembre de 2011 por Nikochan Island

"Deeper down" y "Sonny feeling"... Ese es el único botín que yo pude extraer, exiguo a más no poder, del ahora penúltimo y camellero disco de la banda de Tweedy. Y no veas lo que me escoció el asunto (aún hay días que me acuerdo y me tengo que sentar a media nalga). Wilco son, en esa categoría nunca reconocida pero que todos entendemos avezada a la justa proporción fama/calidad: la repanocha, la apuesta más firme y el caramelo al que más le dura el sabor si hablamos de bandas yanquis surgidas en el último par de décadas. Aquí el nene tiene, en dicho espacio de tiempo y lugar, en Pearl Jam su debilidad más marcada por temas generacionales (que, quieras que no, alcancé la mayoría de edad escuchando su tripleta inicial, es lógico) y también, claro, andan los Robinson al acecho (como terceros en discordia, si, pero pese a quien pese también).

Pero Wilco, sigamos, posteriores y emergidos desde las cenizas de los folk-countrescos Uncle Tupelo -como es tan sabido-, aparecieron en mi vida cual elefante en cacharrería con "summerteeth" y el anterior "being there" bajo el sobaco (el eternamente ninguneado y primero del grupo, "A.M.", lo descubrí a posteriori)... Imposible que no me dejaran huella, vaya. Qué de puta madre los dos, qué distintos entre si: uno folk-rock de altos vuelos y otro pop de cámara con mil guiños a los good old times... Imparable que decía aquél. Wilco llegaron para quedarse, sin duda (no veas lo anchos que después íbamos por la calle los que ya apostábamos por ellos como "banda a seguir seriamente " a finales del milenio pasado). Para más leña, por no poner cojones, después vino lo que vino (ya en los dos miles), en formato de tres elepés cuya fama y renombre no merecen mayor explicación por parte de (sospecho) el lector asiduo de este bloj. De verdad que me descojono bastante cuando el personal se lia en comparativas entre dichos álbumes... Sras/es: los tres son la repera al cubo y punto (la orfebrería impagable de "YHF", la encriptación -que tampoco es tanta- enrollada de "a ghost" o la lectura de Lennon según Tweedy en "sky"... todo es un maldito escándalo en cuanto a calidad... y qué canciones en cualquiera de ellos, joder). Todo el mundo adoraba a Wilco y su manera de proceder: los puristas tenían los evidentes ecos del pasado (y ponían, religiosamente, los discos de Wilco después de los de los Who en su discoteca particular), los amantes de superventas se hacían con "el disco del año" según la publicación soplapollil de turno (y lo ponían, sin vergüenza alguna, al lado de la última bosta de U2, Coldplay o Bon Jovi), y los gafapastas sonreían a su repelente manera con los "ruiditos" que también integraban de vez en cuando en su sonido (y ponían el disco al lado de "biorcs" y "radiojetos", entre demás "fieras del rocanrol")... Y en estas, cuando todo el mundo era feliz: argh, llegó el camello.

Con lo que llegamos al principio de la entrada y justo al momento antes de empezar a valorar, por mis partes, su continuación de inminente estreno dos años después de las jorobas: "The Whole Love" (2011). Ya de entrada... aviso, warning, cuidao: evitar primeras impresiones (propias o/y ajenas). Wilco no son una banda especialmente difícil pero si merecen un cierto "empape" previo (o, si se prefiere, no son los Ramones pero tampoco Zappa desatado en pleno arranque de jam lisérgica -por mentar de lo mejor de cada barrio-) y este TWL es, en resumen, un muy buen disco que, tras dos días de escuchas compulsivas, a mí ya me ha hecho olvidar casi del todo el chasco the "Wilco (the album)". Ahora iremos a cachos (trataré de ser breve) pero, para los impacientes que no quieran seguir leyendo: quuuué siiii, haceeeedme caaaso que el dijco esta muu bieeen, no hagáis el panooooli, que después tendréis que venir de aquí un tiempo con lo de "pues, ¿sabes qué?, he recuperado el disco este en serio y la verdad es que no está nada mal y...". Qué son los Wilco, joder, no os precipitéis. Dicho queda.

Y es que es fácil hacerse un lio con "todo el amor" en su inicio. "Art of almost" es extraña, si, pero de un modo harto cerebral... Da la impresión de vender vanguardismo y modernez pero, a su vez, se antoja calculada y pre-fabricada de cojones. Espontaneidad "0 patatero" vaya, y mal que empezamos... Pero, al loro, el tema se va rearmando y se remata con un minuto de guitarreo desbocado que para los que amamos a Wilco por su acepción de banda clásica y no por los "ruiditos" nos creará cierta expectativa... Nos tenemos que petar el grano por el efecto "radiojetos" del principio para poder disfrutar de ese galope eléctrico final.

"I might"... La que ya nos conocemos todos al dedillo por ejercer de avanzadilla del disco (y que ya de entrada crea cierta bifurcación entre seguidores). Organillo sesentero en la oreja izquierda, guitarrita a juego en la derecha y, así, hacia el segundo 50 a mi ya me lleva al huerto. Además, Tweedy le roba las lentejuelas a Bolan por el camino y, como eterno fan de "sliders" y "guerreros eléctricos", yo ya como que me quedo la mar de contento con la cancioneta y, más importante, la cosa va mejorando. O eso parecía.

"Sunloathe", la primera "lenta", tiene una parte instrumental en su parte media bonita de narices (pianito de quilates, aquí), si, pero la canción en si no me merece tanto dramatismo, se me antoja algo sobreafectada y, por qué no, al pensar en cotas alcanzadas en el pasado en esta dirección, mmm... Pasa nada, llega al rescate "dawned on me" con su buen rollo y estribillo coreable. La parte central con fugaz guitarra "foxtrottera" y silbido pueden hacer pensar que "ojo, aquí hay bicho"... El tiempo (y no mucho se necesita, me temo) recompensará a esta canción en el bestiario popular "wilquero" cuando termine la tormenta de opiniones variopintas, lógicas tras el estreno. Vamos para bingo con "black moon" ... Qué lenta, qué monótona en las dos primeras escuchas y con qué poca sustancia... Qué pedazo de canción después, y que poco necesita Jeff para hacer bien lo que sabe (de ahí que a veces joda que se abuse de producción por parte del susodicho). Si hubiera aparecido en el segundo disco de "being there" nadie levantaría la mano pero, ay, sale en este...

Pero, en cualquier caso, para celebrar la mitad del disco, llegamos a "born alone" que, como ya puse en alguna otra parte, me recuerda a los Teenage Fanclub con guiños "tompettyeros" y está de cojones (ese acelerar por en medio y en la conclusión -no extraña que el bateria de wilco tenga banda propia- no tiene precio). Tras el subidón volvemos a la calma. Y es entonces cuando vemos, de alguna manera, el principal "pero" que se le va a encontrar al disco: se ha querido contentar a todos los fans (por épocas) con alguna canción suelta en vez de ofrecer algo homogéneo, como si se quisiera mostar todo el catálogo de golpe ("somo los Wilco y mirad si sabemos hacer cosas")... Los fans de siempre no tendremos problemas (un disco de "dentro hacia dentro") tras una semana de escuchas y una vez se entienda eso (y siempre y cuando no esperemos una aventura con mil variaciones pero compacta a su vez, al nivel de "YHT" o el del huevo, en cuanto a emociones).

En cualquier caso llega esa maravilla que és "open mind"... Robada directamente del básico (que no meramente "recomendable") "King of America" costelliano del 86. Chorrea talento la hija de puta de canción esta. Se rompe al fin con la temática "una rápida, una lenta" que caracteriza al elepé con la siguiente "Capitol City"... Algo así como Lennon en solitario de paseo por Broadway en otoño (incluso del brazo la china y comiendo churros, si se quiere)... Simpática (por qué no), pero con el claro handicap de quedar en el tracklist, siempre para mi, detrás de la mejor "lenta" y justo antes de la mejor "rápida": "standing O", que me tiene loco perdío (qué les costaría hacer un disco con solo canciones de este estilo y titularlo algo así como "Wilco visita la new wave/punk de 1980").

"Rising red lung" es otra pieza pausada en la linea de "black moon" que te va erosionando y venciendo por sesiones la puñetera (completa con ella tu hat-trick del disco en estas ciernes). Casi al cierre tenemos al fin la canción que da título al asunto y que ya veo que se viene destacando por buena parte del personal... y es que es bastante bonita, si, con su falsete de quita y pon y marchamo positivo. Lástima que, según lo veo, no se hayan currado un "chorrus" a la altura y se limiten a repetir el título hasta casi el final (supongo que aunque esto sea un paso hacia, de nuevo, la buena dirección ese retorcerse en el estribillo hasta hacerte llorar a lo "Jesus etc." es pedir demasiado). En cualquier caso te proyecta el estado de ánimo adecuado (bueno, se entienda) para los doce (quizá innecesarios) minutazos de "one sunday morning" donde Tweedy se despide a lo Lucky Luke en largo (larguísimo) fade out crepuscular de esos. No se entienda mal, suena muy bien, pero es que, leñe, te puedes hacer una tortilla a la francesa, zampártela, pillar un kiwi y aún te sobra tiempo para el café...

CONCLUSIÓN: muy buen elepé, sobre todo viniendo de lo que venían, que abusa (sin duda) del efecto "montaña rusa" en su sonido y durante el trayecto lo que, eso si, le aleja de sus mejores y más celebrados álbumes que gozan de una entidad ("empaque", que algunos dirían) que aquí no encontraremos. Con todo, por sistema de gota malaya, el putas te va derrotando poco a poco... Por mi, que no se corten, pueden hacer una de este calibre cada año si quieren (que el cielo ya se lo ganaron hace largo tiempo) que, y aunque alguien se referirá (sin duda) a esto como "obra menor", ese bloque central de "dawned on me" a "rising red lung" ya no me lo quita nadie. (GUZZTÓMETRO: 8/10)

Haz el cántaro y ve a la fuente...

lunes, 31 de enero de 2011

El suave desfile de las noches en vela rodeado de peces mudos

Abro la tienda, enciendo el ordenador; mientras se cargan los programas, barro, me hago un té, elijo el disco que quiero que suene hoy lunes el primero, abro el blog y sin pensarlo mucho pincho en Nueva entrada. Suenan Wilco con Billy Bragg y, mientras tecleo, pienso que me quedan dos meses exactos de ser librero. En abril ya no seré librero. Hay muchas cosas que arreglar y entre todas ellas a veces se cuela la pregunta de qué haré con este blog. Qué mejor para escribir que voy a dejar de ser librero (y autónomo) que hacerlo mientras escuchas una canción que se llama "California Stars" pero lo malo de escuchar canciones así es que al final hacen que no puedas escribir. Parar de teclear y poner cara de tonto es lo único que se puede hacer escuchando algo así, y soñar, aunque uno odie esta palabra, por hueca, torpe y por ser el comodín de los lugares comunes. I'd like to rest my heavy head tonight, on a bed of California stars... I'd like to lay my weary bones tonight, on a bed of California stars. I'd love to feel your hand touching mine and tell me why I must keep working on. Yes, I'd give my life to lay my head tonight on a bed of California stars... I'd like to dream my troubles all away on a bed of California stars. Jump up from my starbed and make another day underneath my California stars. They hang like grapes on vines that shine. Woody Guthrie... Wilco poniendo música a letras de Woody... Descansar mi pesada cabeza en una cama de estrellas californianas...



Tarjeta de visita de un librero diletante
La librería cambia de dueño. Ser librero es un estado de ánimo (y ser librero en NY debe ser la pera entonces). Tengo dos meses para decidir qué hago con esta página, este blog, este cajón desastre totalmente impúdico que poco a poco ha ido recluyendo en un ostracismo alienante a mi libreta y mis lapiceros, que apenas salen ya de mi mochila. Seguramente recuperaré el arte de escribir a mano cuando deje de estar tanto tiempo frente al ordenador porque ya no venga a abrir la tienda que pinté yo solo, cuyas paredes cubrí de estanterías yo solo, cuyo luminoso ayudé a poner tomando a Herman Munster como santo patrón y a Moby Dick como mascota, cuando deje de venir a diario a esta librería que pronto dejará de ser mía. No me entusiasma la idea de cerrar el blog, no porque tenga como título el mismo que un negocio del cual dejaré de ser dueño, lo cual entiendo hasta cierto punto (hasta el punto de la cifra del traspaso acordado tras el regateo feroz), sino porque siempre he separado muy bien el blog de la librería, tomando como narrador/autor a un librero que es mitad sosias mitad némesis de mí mismo, jugando al despiste y escribiendo tomando como excusa la librería, no haciendo del blog un vehículo de publicidad de la misma. Mi error fue llamarla igual, pero es que al principio pensé que la librería La Pecera era yo, y yo era la Pecera, pero no, y ahora tenemos un problema, meramente nominal, pero problema al fin y al cabo.  Tengo dos meses para decidirlo, no tengo prisa. Me tomé el rescate de mis batallitas por París de hace 5 años como un paréntesis para pensar cómo volver a escribir sabiendo que mi definición como librero tenía fecha de caducidad; ha pasado la semana y no sé qué hacer aún. Una cosa sé, me siento menos atado, menos precavido, más relajado, pero a la vez tengo cierta angustia por ver cómo corto el cordón umbilical que me une a la librería sin mandar a la mierda más de dos años de dietario voluble (y que Vila-Matas me perdone).

 
No me perdono haber olvidado por completo el vídeo que una amiga hizo de la librería cuando la librería no estaba más que en mi cabeza, un día que vino a visitarme desde Madrid y le enseñé el local vacío y lleno de polvo que acababa de alquilar. Días después me envió dicho vídeo que no reparé que hacía mientras yo subía persianas y hablaba sin parar sobre lo que quería hacer y me compraba ropa que me estaba grande, cuando no sabía lo que suponía eso de ser trabajador autónomo y repetía la gracieta de que ésta era la única manera que tenía de ganarme la vida con la literatura, aunque fuese con la de otros, como si fuese una genialidad cuando en el fondo, y siendo benévolo, era hacer una victoria de lo que yo creía que era una derrota. Y de esa victoria o de esa derrota he vivido cuatro años y medio. Ahora he vuelto a ver el video; cuando ayer recordaba cómo era el local antes de que los libros lo inundaran lo recordé; Andrea lo hizo a principios de agosto del 2006. Empiezo a pensar que echaré mucho más de menos de lo que creo eso de ser librero y dueño de tu propia librería, pero sé que es la única salida para seguir...

martes, 16 de febrero de 2010

Cuando el diablo se aburre... mata mis moscas con el rabo



1. Esta es una de esas entradas improvisadas, bizarras y sin sentido aparente que a veces no sé por qué hago. Culpa de ello lo tiene el frío que hace en La Pecera. En condiciones normales subiría arriba, cogería mi libreta y escribiría algo en ella, pero por no moverme de la silla y dejar el ligero airecillo templado que sale del asmático aparatillo de aire que malvive a mis pies, acabo haciendo esto.
Supongo que es una mezcla entre terapia soft, confesión pagana y ramplona metanarrativa, y aunque siempre me acabo arrepintiendo, sigo teniendo la máxima de si escrito está, escrito queda, aunque sea en la pantalla tramposa de internet. Claro que así nos va. La vidilla que le doy al blog es poca comparada con la que tendría si asumiera mis tendencias suicidas, pero como soy una incomprensible mezcla de vergonzoso (y vergonzante) sol de invierno, repito, así nos va (soy un solete, como todos, pero siempre salgo tarde y caliento poco).
El 80% de las entradas que pienso subir acaban en los rincones de mi masa encefálica (nunca mejor dicho). Soy mi mayor censor (afortunadamente). Este blog, o más concretamente escribir en internet es como mear contra el viento mientras a la vez uno escupe al mar. No vale para nada pero como llamda de atencióin infantil nos vale, aunque nos empapemos de nuestra propia mierda (en este caso, orín, terrenal valhalla freudiano).
La Pecera es un estado aconfesional, pero aquí a su dueño a veces le entran ganas de escribir sobre lo que le pasa más íntimamente; afortunadamente tengo un grandioso amigo llamado Iván que siempre que puede me ata corto, y con el cual, de un modo no evidente, "reflexiono" sobre este blog, todo para no caer en eso a lo que tiendo, pornografía mental, exhibirme de más, convertirme en personaje, pecar de bocazas (ejemplo, entrada anterior). Lo sé, el origen de este blog se supone que es ser un menudo escaparate de la librería en sí y de mis filias literarias y, por extensión, musicales y de otro tipo de artes, pero como todo en mi vida, la cago al final y acabo meando fuera del tiesto.
El mundo es de los valientes, y yo no lo soy.

2. Una de las respuestas la tiene la palabra "Manzanares", un pueblo que merece un estudio freudiano-malthusiano en toda regla. "Manzanares" es como el juego ese de nuestra infancia, en los que un niño, maza en mano, esperaba atento a que asomase la cabeza desde un agujero un cocodrilo (creo) para atizarle. Ayer quise escribir una entrada sobre mis últimas y amargas experiencias con el director del cortijo-festival de teatro Lazarillo, pero me reprimí por no acabar recibiendo un mazazo (que sí, que al final solamente es de gomaespuma y da risa, pero oye, uno tiene su orgullo). También quise escribir sobre lo que hablé con un amigo que vino ayer solamente a hacer terapia y a quejarse de... "Manzanares", pero poner lo que pienso de los lugareños y sus contumbres es peligroso (en ese sentido son como un paleto "ramoncín"). Hace poco programaron en el Gran Teatro a Victor Manuel, por lo que se me ocurrió escribir algo sobre la vida cultural, sobre qué se programa, cómo, y por qué (cosa que aunque sea tangencialmente, conozco) pero de nuevo sería buscarme "problemas" (una vez, alguien cercano al ayuntamiento me dijo que no comprendía cómo alguien que no vota tiene la desfachatez de quejarse y exigir cosas... y me miró a los ojos... Yo pensé, cómo sabe éste que yo no voto?... Y me reí por ser tan ingenuo)... Y podría seguir... A veces pongo algo en el facebook, lo cual es lo lógico en estos tiempos, pero no sé por qué, en primera instancia, sigo pensando en este estúpido blog...
Supongo que la nefasta experiencia con lo más amargamente profundo de la ranciez humana hace unos meses por culpa de dos impresentables (casi me busco la ruina, no sólo económica sino física...) tiene mucho que ver. Sé que es algo que tengo que digerir de a poco, pero no puedo hacer como mi antiguo profesor Gabriel Albiac, que se autodiagnosticó fobia al edificio de filosofía de la Complutense e íbamos a sus clases a otro edificio (igual es sólo una leyenda urbana pero incluso así, es d emis preferidas) y diagnosticame fobia a Manzanares... En el afán de marcharme de aquí estamos, pero la suerte nunca ha sido mi aliada, y con eso he de contar.
Vivir aquí es asumir que los niveles de rabia contenida estén siempre en rojo, y cada uno ha de aprender a sobrellevarlos lo mejor que pueda. La evasión (que es como la pesa de la olla expres que libera presión) es necesaria y obligatoria, y algunos la llevan mejor que otros. El defecto es que soy incapaz de llegar a la lobotomía consensuada, pero por fortuna tengo a mi peke, Madrid, mis amigos, mi muñeca rusa, Dio, mi vater y mi municipal piscina cubierta.
Estas líneas son como tirar la piedra y esconder la mano, digo que estoy como en "un día de furia" pero no digo por qué; pero pienso que no merece la pena decirlo.



3. Con respecto al blog he llegado al punto de pensar qué hacer realmente con él. De un modo más o menos visible estoy expuesto, o mis opiniones están expuestas, pero como dije antes, yo soy mi peor censor. Es el signo de los tiempos, a la más mínima se esgrime como fundamental la libertad de opinión, pero en el fondo todo se queda en medianía porque somos unos cobardes (ojo, yo el primero), o porque no queremos problemas, o porque pensamos que, qué cojones, qué más da lo que pensemos o lo que piensen que pensamos...

4. Yo no tengo casa, o más concretamente, no tengo hogar. Normalmente como en un sitio, duermo en otro, me aseo en otro y me evado en cualquier parte. Me niego a considerar La Pecera como mi hogar, aunque sea el lugar donde más tiempo paso. Mis cosas o están en cajas o no sé dónde están; sé dónde está mi hogar pero el mundo es como es. Un cuarto propio, como diría Virginia Woolf; yo con un vater propio me conformaría. Por fortuna tengo a Celia, pero soy el peor nómada que pueda haber.

5. Me gustaría ser como Nels Cline...


6. En el fondo, y sin que suene a coña, lo único que quería decir es que estoy hasta los huevos de lluvia, de cielos grises, de sensación de frío, de hibernación forzada y forzosa. Prometo que diré algo de algún libro la próxima vez.

lunes, 1 de junio de 2009

Quizá necesite un disparo en el brazo

The ashtray says
You were up all night
When you went to bed
With your darkest mind

Your pillow wept
You covered your eyes
And you finally slept
While the sun caught fire

You've changed

We fell in love
In the key of C
We walked along
Down by the sea

You followed me down
The neck to D
We fell again
Into the sea

You've changed
Oh, you've changed

Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm
Maybe all I need is a shot in the arm

Something in my veins, bloodier than blood
Something in my veins, bloodier than blood
Something in my veins, bloodier than blood
Something in my veins, bloodier than blood

The ashtray says
You were up all night
When you went to bed
With your darkest mind

You've changed
Oh, you've changed

What you once were isn't what you want to be anymore
What you once were isn't what you want to be anymore
What you once were isn't what you want to be anymore
What you once were isn't what you want to be anymore
What you once were isn't what you want to be anymore




El cenicero dice
que estuviste toda la noche en pie
cuando te fuiste a la cama con tu mente mas oscura

Tu almohada lloró
Tu te cubriste los ojos
y finalmente te dormiste
cuando el sol se calentaba

Tu has cambiado

Nos enamoramos
"en la clave de Sol"
Nosotros caminamos
bajo el mar

Tu me seguiste hacia abajo
"el cuello de Re"
Caimos de nuevo hacia el mar

Has cambiado
Oh si has cambiado

Quiza todo lo que necesito es un disparo en el brazo
Quizá todo lo que necesito es un disparo en el brazo
Quiza....

Algo en mis venas, más sangriento que la sangre
Algo en mis venas, más sangriento que la sangre
Algo...
(...)

Lo que una vez fuiste es lo que no quieres ser nunca mas
Lo que una vez fuiste es lo que no quieres ser nunca más
...

jueves, 28 de mayo de 2009

Wilco. Teatro Calderón, 26-mayo-09

No tengo ni idea de qué ni cómo escribir sobre el concierto de Wilco en Madrid, en el Teatro Calderón, el pasado martes 26... Bueno, sí, pero cómo hacerlo sin que suene exagerado, ñoño, infructuosamente estrambótico... No lo sé.
Disfruté como un infante el último día de colegio, sólo me faltaba la niña más guapa del cole de la mano para haber levitado. Al entrar creía recordar el teatro más grande, y me gustó ese ambiente casi familar. A la gente se le notaba nerviosa, con ganas. Habían reutilizado parte de la escenografía que utilizan en las funciones teatrales habituales (no sé qué programan actualmente, y tampoco creo que me emocione saberlo) y, entre las luces y los intrumentos apilados, parecía que íbamos a ver a Wilco en el salón del Nautilus.


Video del concierto del 26-Mayo...

Había teloneros y nadie lo sabía. Akron Family. Tres hippies desmesurados que se ganaron el entusiasmo de los que les escuchamos a base de ganas, locura y música. No hacen folk al uso, no hace psicodelia al uso, no hacen rock al uso, hacen todo eso pero a su modo...

Y tras media hora salieron Wilco... No sé si afirmar algo así como que son la banda que está en mejor forma del momento es exagerado, o que son la mejor banda de rock actual, no lo sé, pero verlos, allí, ver y oir cómo crean pasajes sonoros inmensos y hermosísimos te hace pensarlo mientras los ves... Se gustaron, se les ve increiblemente seguros de sus recursos y sobre todo de su discurso, tienen canciones para llevar cualquier concierto al niveles que muy pocos pueden, y todos estábamos allí sintiendo eso...
El listado de canciones está en una entrada más abajo y habla por sí solo. Leí un entrevista hace años en donde Jeff Tweedy decía que el arte en sí mismo no te hace sentir nada, sino que a lo sumo te hace saber cómo te sientes, y yo me sentí genial, afortunado, llevado por todo aquello...
Con "A shot in the arm" la gente no pudo más que levantarse de sus asientos y mostrar lo que nos hacía sentir Wilco con una ovación de aupa.
Decir que Nels Cline es un guitarrista impresionantemente genial es redundante, que Glenn Kotche es un percusionista asombroso, que Mikael Jorgensen es imprescindible desde su segundo plano, que Pat Sansone es el apoyo perfecto a los teclados, a las guitarras y a las voces pero que su actitud de rock star a su manera le da un toque que banaliza (seguramente por fortuna) las pretensiones y el halo vanguardista de todo también es redundante, que John Stirratt es el brazo derecho perfecto igual, y qué decir de Jeff Tweedy, uno de los grandes compositores de canciones americanos de los últimos 15 años... Si en un mundo fantástico nos hubiéramos sentado él y yo a escribir el set list del pasado martes, en plan, venga tío, qué canciones quieres oir, creo que no hubiéramos hecho un set list muy diferente al que vi... Fue perfecto, fue emotivo, divertido, doloroso, ruidoso, frágil, sangrante, luminoso, catártico, hermoso, evocador, directo, duro como una roca, y bello, sí, lo diré, fue un concierto lleno de belleza, por todos lados y, joder, hay que llenar la vida de esas cosas...


Una crítica más objetiva...
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/27/cultura/1243393284.html

miércoles, 27 de mayo de 2009

Wilco. Set list Madrid 26-Mayo-09

Set list de ayer....
Mañana la crítica, crónica....

Sunken Treasure
Wilco (The Song)
Hummingbird
Hell Is Chrome
Handshake Drugs
I'm Trying To Break Your Heart
Muzzle Of Bees
A Shot In The Arm
At Least That's What You Said
Bull Black Nova
Jesus, Etc
You Are My Face
Impossible Germany
Via Chicago
Poor Places
Spiders (Kidsmoke)
--------------------------
Misunderstood
You Never Know
Hate It Here
Walken
I'm The Man Who Loves You
---------------------------------
A Magazine Called Sunset
The Late Greats
Hoodoo Voodoo
I'm A Wheel

martes, 5 de mayo de 2009

Wilco dando vueltas alrededor de tu órbita

21 días...

Jesus, don’t cry /you can rely on me honey /you can combine anything you want /I’ll be around / you were right about the stars /each one is a setting sun
tall buildings shake / voices escape singing sad sad songs / tuned to chords strung down your cheeks / bitter melodies turning your orbit around
don’t cry / you can rely on me honey /you can come by any time you want /I’ll be around / you were right about the stars / each one is a setting sun
tall buildings shake / voices escape singing sad sad songs / tuned to chords strung down your cheeks / bitter melodies turning your orbit around
voices whine / skyscrapers are scraping together / your voice is smoking / last cigarettes are all you can get / turning your orbit around
our love
our love
our love is all we have
our love
our love is all of God’s money
everyone is a burning sun
tall buildings shake /voices escape singing sad sad songs /tuned to chords strung down your cheeks / bitter melodies turning your orbit around
voices whine / skyscrapers are scraping together / your voice is smoking
last cigarettes are all you can get /turning your orbit around


Jesus no llores /puedes contar conmigo /puedes combinar lo que quieras /estare por aquí /tenias razon sobre las estrellas: /cada una es una puesta de sol

edificios altos que se tambalean /voces que escapan cantando tristes canciones /al son de notas encordadas en tus mejillas /amargas melodías dando vueltas alrededor de tu orbita

no llores, puedes contar conmigo /puedes pasarte por aquí cuando quieras /estaré por aquí,… / tenías razon con lo de las estrellas: /cada una de ellas es una puesta de sol

edificios altos que se tambalean /voces que escapan cantando tristes canciones /al son de notas encordadas en tus mejillas /amargas melodías dando vueltas alrededor de tu orbita

voces que lloriquean /los rascacielos rascan a coro /tu voz está fumando
los últimos cigarros, que es lo único que puedes tener /dando vueltas alrededor de tu orbita

nuestro amor /nuestro amor /nuestro amor es lo único que tenemos /nuestro amor /nuestro amor es el unico dinero de Dios /cada uno es un sol ardiente

edificios altos que se tambalean /voces que escapan cantando tristes canciones /al son de notas encordadas en tus mejillas /amargas melodías dando vueltas alrededor de tu orbita /voces que lloriquean /los rascacielos rascan a coro /tu voz está fumando
los últimos cigarros, que es lo único que puedes tener / dando vueltas alrededor de tu orbita
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