La soprano australiana Joan Sutherland, una de las voces más importantes del siglo XX, inolvidable como intérprete belcantista, imprescindible como Lucia di Lammermoor, Norma, Elvira y en tantos otros papeles, falleció ayer en Suiza. Nos quedamos todos un poco más huérfanos en este año que está siendo terrible para tantas grandes figuras de la historia de la ópera.
Con Marilyn Horne y Joan Sutherland. ¿La razón? Porque después de tres entradas hablando de Helga, ya tocaba desconectar con una música que es belleza en estado puro. Por muy mal que vaya todo, por mucho que a uno le indigne lo que está pasando, es escuchar esto y uno se olvida de Helga, de las sustituciones, de los impagos y de lo que haga falta.
Vídeo de sexybcl21
Pero aunque uno intente desconectar, la actualidad no descansa. Leo en el blog de Zerlina que Chailly ya ha firmado ser el sucesor de Maazel al frente de la orquesta de Les Arts. Me alegro.
Escena V de The Beggar's Opera. Pintura de William Hogarth.
En el año 1728, mientras G. F. Haendel se esforzaba en componer sus óperas y oratorios para deleite del público londinense, el poeta John Gay (autor del pema Acis and Galatea, que el propio Haendel había musicado diez años antes) creaba The Beggar's Opera (La ópera del mendigo), que rápidamente alcanzó una gran popularidad. Haendel se tiraba de los pelos (no le dolía, es lo bueno de llevar peluca) al ver el éxito que tenía esta nueva obra, que en lo musical no dejaba de ser una simple recopilación de canciones populares, mientras que sus propias obras no siempre triunfaban entre el público. Entre las canciones populares había unas cuantas arias operísticas muy conocidas, y entre ellas algunas del propio Haendel. No existía la SGAE por aquel entonces.
El origen de The Beggar's Opera lo encontramos en una carta que un titán de la literatura inglesa, Jonathan Swift, le escribió al no menos importante Alexander Pope, sugiriéndole, en tono de broma, la posibilidad de escribir un poema pastoral cuyos protagonistas fueran los ladrones y las prostitutas de Newgate. John Gay, enterado de la propuesta, decidió que el tema sería adecuado para una sátira y se puso manos a la obra, escribiendo una ballad opera, género musical típico de la época basado en la ópera pero que carecía de recitativos y usaba melodías populares. La única ballad opera que se conserva es precisamente The Beggar's Opera, pero la influencia de este estilo es clave en la comedia musical del siglo XIX (Gilbert and Sullivan) y en el moderno musical.
John Gay
En The Beggar's Opera, John Gay ridiculizaba a las clases altas y se reía de su afición a la ópera italiana. También hacía una dura crítica social y comparaba su amoralidad con la de los rateros de Newgate, dejando claro que lo único que diferenciaba a unos de otros era el dinero. Además, entre los personajes de The Beggar's Opera era fácil para el público reconocer parodias de políticos y personajes célebres de la época, como Robert Walpole, de quien dicen que asistió a una función sin darse cuenta de que estaba siendo ridiculizado sobre el escenario.
Aunque la idea original de John Gay era la de que los actores cantaran las 69 canciones de la obra sin ningún tipo de acompañamiento, pocos días antes del estreno el empresario teatral John Rich contrató al compositor Johann Christoph Pepusch para que arreglara los acompañamientos de las canciones y compusiera una obertura de estilo francés basada en dos de las 69 melodías. El éxito fue tal que con el dinero recaudado John Gay pudo pronto construir un nuevo teatro, el Theatre Royal, Covent Garden, antecesor del actual Royal Opera House. El público, que conocía las melodías, podía tararearlas y hacer los coros en las funciones, identificarse con los personajes y reirse de los poderosos y de los convencionalismos de la ópera italiana. Podemos decir que lo que hacía que Haendel se tirase de los pelos no es ni más ni menos que el principio de lo que hoy vivimos, el éxito mayoritario de la música popular en detrimento de la música culta. Y eso que Haendel, por fortuna para sus tímpanos, nunca llegó a escuchar el reguetón ni los 40 principales.
Vamos a escuchar una selección de cinco canciones con Dame Joan Sutherland interpretando el papel de Lucy Lockitt. En la segunda la acompaña otra Dame austral, Kiri Te Kanawa.
1.Is then his fate decreed 2.Why how now, Madam Flirt 3.When young, at the bar 4.I'm like a skiff on the ocean tost 5.Come, sweet lass
Vídeo de LadyArmide
Veamos ahora dos fragmentos de la versión fílmica de 1953, dirigida por Peter Brooks y protagonizada por Laurence Olivier en el papel de Macheath. En el primero escucharemos las canciones Fill Every Glass y Let Us Take the Road, ambas cantadas por la banda de Macheath, y en el segundo el dúo amoroso Over the Hills and Far Away.
Vídeos de ponto
Entre las canciones populares usadas por Gay se encuentra la celebérrima Greensleeves, aunque lógicamente la letra fue cambiada para adaptarse a la dramaturgia. Escuchemos Tyburn Tree, la versión de Greensleeves con la letra de John Gay cantada por el tenor ruso Anatoly Ponomarev. En este caso, dado que luego se pasa al ruso, estamos ante una tercera versión bilingüe.
Y de esa misma producción bilingüe rusa veremos el finale, con todos los personajes bailando.
Vídeos de beggop
En 1928, Bertolt Brecht y Kurt Weill crearon una popular adaptación de The Beggar's Opera a la que llamaron Die Dreigroschenoper (La ópera de tres peniques). Pero de eso hablaremos otro día.