PUEBLA (México)
A partir de su restauración, se convirtió en la sede del Museo de la Universidad Autónoma de Puebla. Dentro de sus salas se exhibe la colección de la Pinacoteca Universitaria, la cual está compuesta por más de 200 pinturas coloniales, así como exposiciones temporales.
En la puerta principal se ubica el escudo de la familia Ovando y Villavicencio; el perímetro del marco está decorado con elementos vegetales.
Se le da el nombre de Casa del Alfeñique debido a su abundante y delicada ornamentación de mezcla blanca que recuerda a los dulces de azúcar, llamados alfeñiques que eran famosos en Puebla.
Esta Casa fue construida por Antonio Santamaría de Incháurriegui, Maestro Mayor de Arquitectura y Agrimensor titulado y recibido en la Real Academia de San Carlos, por encargo del Maestro herrero Juan Ignacio Morales, abuelo del célebre pintor Francisco Morales.
La leyenda de la casa de dulce.
El corazón de don Ignacio Morales latía con fuerza; su amor pertenecía a una mujer, que al paso de los años, algunos sólo llaman “Ana”.
La belleza de esta poblana había arrebatado el sueño del herrero español, que esperaba el momento para poder casarse con ella.
Pero su prometida –aún con los planes de boda avanzados– impuso una condición para desposarse: él debía construirle “una casa de dulce”.
El amor no tiene barreras y por tanto, don Ignacio se dio a la tarea de construir una casa digna de los caprichos de su amor, su próxima esposa.
En 1790 y gastando 14 mil 900 pesos en oro, que poco significaron para conseguir su objetivo, concluyó la casona con una dulce fachada.
Don Ignacio y Ana por fin contrajeron nupcias, y llevaron su amor a la anhelada casa de dulce, que en la actualidad es reconocida como uno de los inmuebles más hermosos de Puebla.La Casa perteneció a la familia Morales hasta 1874. En el año de 1926 fue restaurado y se abrió como museo regional.