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04 enero 2020

TORTOSA (España)
Iglesia de la Reparación
Tan solo del exterior del que admiré el centro de la nave se erige el lucernario, de base octogonal, coronado por un pequeño campanario de hierro batido con cruz terminal.



Convento de la Purísima Concepción Victoria
El convento, edificado sobre el antiguo palacio Montcada, se inauguró el 30 de mayo de 1644, con la entrada en clausura de nueve religiosas procedentes de Santa Clara.
La bóveda está decorada con motivos florales y en la capilla se destaca el altar del veneradísimo Santo Cristo de la Purísima, que, esculpido en 1635 por Inocencio de Palermo, es una magnífica pieza escultórica del Barroco y refleja plenamente el espíritu contrarreformista de la época.




Los Reales Colegios Legis:
En el siglo XVI Tortosa contaba con un colegio para la formación de los teólogos de la Orden dominica.
La construcción del Colegio de San Jaime y de San Matías tuvo por misión la de educar a los jóvenes musulmanes conversos. Las obras empezaron en 1564. Con la expulsión de los moriscos de 1610 pasó a ser utilizado para la educación de los jóvenes sin recursos de la ciudad.
El conjunto arquitectónico conocido con el nombre de Reales Colegios está formado por tres edificaciones: el Colegio de San Jaime y San Matías, el Colegio de Santo Domingo y de San Jorge, y la iglesia de Santo Domingo (actualmente Centro de Interpretación del Renacimiento).
  
Iglesia de Santo Domingo, fue construida en el siglo XVI, es de una sola nave sin crucero con capillas laterales situadas entre los contrafuertes. Destaca la portada decorada por esculturas de gran calidad, que fueron descabezadas el siglo XIX. El portal está coronado por las armas episcopales del fundador, el Obispo Izquierdo.

 
En la nave central encontramos el armario del antiguo archivo de Tortosa. Cabe destacar su valor simbólico que nos remite a los orígenes del archivo municipal, así como la decoración interior con el escudo de Tortosa y la presencia del Ángel Custodio, patrón de la ciudad.



En el interior encontramos las lápidas sepulcrales de Baltasar Sorió, lector de la Catedral, y Juan Izquierdo, obispo de Tortosa de 1574 a 1585, principales impulsores de la fundación y construcción de los Reales Colegios legis.

 
Empotrada en el muro interior encontramos la portalada del estudio del antiguo ayuntamiento, correspondiente al edificio construido en el siglo XVI en la calle Ciudad, que fue derribado en 1915.
 
Colegio de San Jaime y San Matías: Presenta un fachada bastante sencilla, en la que la portada de acceso centra la atención al recibir un pronunciado tratamiento monumental. En la parte central se representa el escudo imperial de su fundador, Carlos I.
Las figuras de San Jaime y San Matías, patrones del colegio, aparecen dentro de hornacinas coronadas por la figura de un ángel, el Ángel Custodio, patrón de la ciudad. 



 
El alféizar de la segunda galería se convierte en un friso esculpido con las efigies y los escudos de las parejas reales de la Corona de Aragón, desde Ramón Berenguer IV y Petronila de Aragón hasta Felipe III y Margarita de Austria. En las enjutas de la primera galería aparecen bustos de los que podrían ser judíos y moriscos, y en los de la segunda, la imagen efigiada dentro de medallones de profetas y apóstoles. Los símbolos de los evangelistas son representantes en la planta baja del patio, mientras que en la segunda galería, en la parte exterior, y ocupando los ángulos, aparecen, cuatro muecas como personificaciones del vientos. Actualmente acoge el Archivo Hstòric de las Tierras del Ebro.






 
El monumento conmemorativo de la Batalla del Ebro, es un monolito arquitectónico y escultórico situado en medio del río Ebro. Con la llegada de la democracia a España, el Ayuntamiento de Tortosa retiró algunos de los elementos de carácter franquista del monumento, como por ejemplo el vítor de Franco que el águila portaba entre sus garras.
El conjunto se compone de un pilar de hormigón sobre el cual se erigen dos pináculos o puntas de forma piramidal, de hierro. La más alta, de 26 metros, tiene una cruz de Santiago de grandes dimensiones y la otra está coronada por una estatua que representa el soldado guiado por el astro, levantando el brazo derecho para tocarlo.