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miércoles, 6 de octubre de 2021

SIN TIEMPO PARA MORIR. EL DECEPCIONANTE CIERRE DEL JAMES BOND DE DANIEL CRAIG

SIN TIEMPO PARA MORIR de Cary Joji Fukunaga - 2021 - ("No time to die")

Posiblemente "Sin tiempo para morir" quede como una de las películas más polémicas de la historia de la franquicia del agente 007. Tengo que decir que a mí no me ha gustado: desde el principio de la reseña lo advierto.

El James Bond de Daniel Craig ha sabido sorprender desde su primera e inmortal película, "Casino Royale", actualizando a nuestros días a un mito que se había quedado anclado en otras décadas para bien y para mal. 

No solamente se ha actualizado este mito, además: también lo han hecho sus personajes secundarios y, también, ha gozado por fin de una continuidad seria que, en general, en el resto de la franquicia, por desgracia, ha faltado o no se ha cuidado casi nada.

Las ha habido mejores y peores, pero para mí las cuatro películas anteriores a ésta última de este 007 han cumplido de sobra (incluso la por lo general despreciada "Quantum of Solace") y han recreado un universo muy rico que nos ha enganchado una a una.

"Sin tiempo para morir" cierra a este Bond. Por lo menos, hasta nueva orden (o así tiene toda la pinta). Y lo cierra solamente regular. Es fiel a su evolución, eso desde luego (porque otra de las grandes maravillas del Bond de Craig es que evolucionaba, y sentía, y no era siempre un tipo perfecto que no se despeinaba y que no quería a nadie o a casi nadie). Pero en esta evolución descuida muchos aspectos relevantes que la película trata regular o directamente mal.

Cary Joji Fukunaga dirige ahora. Pienso que tras las cámaras lo hace bien. Sin embargo, el guión le hace aguas y toma soluciones apresuradas casi siempre, y esto hunde su película en su tramo final.

"Sin tiempo para morir" dura la friolera de tres horas. No habría problema si estuviesen bien aprovechadas. Pero no lo están. La primera hora interesa: ok. Las otras dos, empiezan a meter la pata una vez tras otra.

En especial, creo que esta quinta aventura de este 007 maltrata mucho a los secundarios. No voy a decir nada porque incurriría en "spoilers", pero pienso que los maltrata. Tanto a los buenos como a los villanos. Y con esto, maltrata a su universo. Todo lo que se construyó en las anteriores cuatro obras casi, casi se va a la basura. Y lo peor es que lo que lo sustituye, tanto a nivel de personajes como de trama, no da la talla.

El nuevo villano está muy bien interpretado por Rami Malek, pero es bastante plano y es un refrito de temas de los cuatro anteriores. Sus planes, ídem. Sus secuaces, ídem. Acabar con tan poco respeto con muchas cosas previas que eran geniales y que prometían un cierre digno es pecado gordo, pero sustituirlo todo encima con algo que no da la talla es directamente pecado mortal.

Los nuevos secundarios tampoco dicen mucho. Algunos están directamente desperdiciados: daban para bastante, pero para bastante más. Y mientras tanto, los clásicos están un poco perdidos y haciendo bulto. Mal.

Finalmente, hay, como he dicho, muchas lagunas en el guión general. Hay reacciones poco creíbles de los caracteres (de todos) y giros de guión muy forzados. Y no, el desenlace no me convence tampoco. Y me voy a los espacios para los "spoilers" para desarrollar esto.

Sí cumplen las escenas de acción. Frenéticas, muy bien rodadas, con garra, con fuerza. Como siempre. ¡Menos mal! Por lo menos, el espectáculo habitual sí lo tenemos aquí, y siempre es disfrutable. Que lástima que lo principal, el guión, falle tanto.

"Sin tiempo para morir" me parece un cierre apresurado y simplón y bastante indigno para una saga que me encanta, que cambió a su personaje y que nos entregó películas inolvidables. Una verdadera lástima que a última hora lo tiren todo por el desagüe de esta manera.

ESPACIO PARA SPOILERS: Lo de cargarse a toda Spectra y al propio Blofeld de una forma tan rápida y cutre me parece una chapuza. ¿Para esto una trama que abarcaba cuatro películas? ¿No se les ocurrió otra cosa? Decepcionante no: lo siguiente. 

Por otra parte, el nuevo villano, una suerte de reinvención del clásico Dr. No, tiene planes totalmente absurdos y mal trazados y su pasado está retratado a trompicones. Nada de lo que pretende y hace es creíble. Y estamos en una saga que se ha caracterizado por tener a malvados con objetivos más o menos realistas dentro de sus reglas. Un desastre.

Luego, los planes de Blofeld para engañar a Bond con Madeleine no tienen sentido. Lo engaña porque sí, porque lo dice el guión, y punto. Que Bond no investigue nada y lo dé todo por hecho siendo uno de los mejores agentes secretos del mundo es una cutrada de las grandes.

Por último: matar a James Bond me parece una cagada, y también de las grandes. Su evolución hacia alguien más cálido me parece lógica, pero no que tenga que morir para crear dramatismo forzado cuando trabaja para una organización que le podría haber buscado un antídoto o una cura con los medios que tiene, que son los de todo un país y más allá. Fatal.

sábado, 11 de septiembre de 2021

SPECTRE. SAM MENDES REPITE EN OTRA EXCELENTE ENTREGA DE JAMES BOND

SPECTRE de Sam Mendes - 2015 - ("Spectre")

Repite Sam Mendes en la saga de James Bond con "Spectre" tras la excelente "Skyfall" y vuelve a entregar una película magnifica, a pesar de algún que otro desliz en su trama creo que sin gran importancia. 

La cuarta aventura del nuevo agente 007 vuelve a jugar con todas las influencias de la saga clásica y amplía el universo de éste e integra con coherencia a las tres partes anteriores atando sus cabos sueltos y respetando siempre la herencia de los personajes de dichas partes. 

Daniel Craig vuelve a estar maravilloso en un papel hierático y atormentado, con profundidad y con aristas, que le vuelve a confirmar como el mejor de todos los James Bond (los cinco anteriores podrán ser todo lo míticos que quieran, pero eran también muy planos en general y algunos ni siquiera se tomaban en serio a sí mismos). 

Vive este Bond una historia de enfrentamiento contra algo que inicialmente no comprende, y tenemos amor, lealtad, integridad, lucha por la justicia, diablos del pasado y un villano de altura interpretado por un Christoph Waltz con un carisma apabullante. 

Tenemos también una trama que se sigue con agilidad y que nunca deja de interesar, tenemos unas escenas de acción como siempre vertiginosas e impecables y con una garra tremenda, tenemos unos clímax magníficos, tenemos unos secundarios absolutamente fantásticos (desde el nuevo M y la nueva "chica Bond" pasando por el genial Q, el pérfido C o una Monneypenny que por fin pinta algo en la franquicia más allá de ser la patética secundaria cómica que era en casi todas sus películas anteriores). 

Y además, tenemos un cúmulo de homenajes y referencias que los que hemos visto la larga (e infumable muchas veces) saga clásica de los primeros 007 disfrutaremos especialmente. No revelo nada, pero me lo pasé teta con ellos.

"Spectre" tiene, como he dicho, algunos fallos en su trama. Algunas partes son verdaderamente obvias y algunos giros argumentales están algo cogidos con pinzas y no se terminan de sostener en condiciones. 

Sin embargo, no lastran un conjunto perfectamente equipado para ser una de las películas de acción de su década. Es vibrante, es personal, es honda, es visualmente bella, mezcla a la perfección el drama con la mencionada acción, tiene el toque de comedia justo (y es comedia fina) y es respetuosa con su herencia pero sin repetirse, siempre planteando y desarrollando algo nuevo. 

En fin, "Spectre" es otra joyita de su saga, como lo eran "Casino Royale" y "Skyfall" ("Quantum of Soalce" sí que fue la más floja de todas en líneas generales). Ojalá solo la mitad de las películas de acción que se estrenan fuesen así. Veremos qué nos encontramos en la quinta parte de esta saga.

viernes, 10 de septiembre de 2021

SKYFALL. LA MAGISTRAL CONFIRMACIÓN POR SAM MENDES DEL 007 DE DANIEL CRAIG

SKYFALL de Sam Mendes - 2012 - ("Skyfall")

Se comentó mucho en su estreno que "Skyfall" bebía muchísimo del concepto de la trilogía de Batman de Christopher Nolan, y algunas cosas similiares tiene, aunque he de matizar que el James Bond de Daniel Craig ya se reinició con la firme idea de crear un agente 007 más realista y alejado del concepto de los cinco anteriores, más fantasioso (aunque Timothy Dalton y Pierce Brosnan cambiaron un poco con respecto a Sean Connery, George Lazenby y Roger Moore, tenían el pie todavía más cerca de estos que del mencionado Craig, el Bond que sangra, que es torturado, que llora, que tiene amigos y amores de verdad y que, por fin en "Skyfall", tiene un pasado oscuro que se desvela). 

La tercera entrega de las aventuras del nuevo 007 es una maravilla, una joya del cine de acción en todos los aspectos que homenajea los cincuenta años de franquicia del agente británico con miles de guiños (no voy a nombrarlos que son muchísimos, pero están por todas partes) a las anteriores películas (esto ya lo hizo para celebrar sus cuatro décadas la horrenda "Muere otro día"). 

El homenaje es patente incluso en el hecho de que la trama de la organización Quantum se interrumpe para presentar una historia aparte que, a priori (a priori), nada tiene que ver con ésta tal y como ocurría en la mítica "James Bond contra Goldfinger", que aparcaba momentáneamente la trama de la organización terrorista SPECTRA de "007 contra Dr. No" y "Desde Rusia con amor", que se retomó en la siguiente "Operación Trueno".

El gran Sam Mendes es el encargado de dirigir la película, y lo hace a las mil maravillas, equilibrando sin fisuras la acción (realista y brutal, cruda y dolorosa, como siempre), el toque cómico con su cinismo y cachondeo (leve, pero ahí está) y una historia de odio y venganza en la que se desarrollan plenamente los personajes de Bond (conocemos por fin su pasado y el porqué de su forma de ser y de su trabajo) y de M, con un conflicto humanísimo y trágico que explota al personaje como nunca antes había sido expltoado (Judi Dench brilla, brilla y brilla).

Completa el trío el genial villano interpretado por Javier Bardem (que a su vez homenajea al Christopher Walken de "Panorama para matar" en su aspecto), que da vida a un malvado con personalidad y gancho y también con un terrible conflicto interior que quedará para los anales de la saga.

Los demás personajes son, por otra parte, un dechado de carisma igualmente: aparecen por fin en la saga Q y Monneypenny, a los que echábamos ya de menos (Ben Whishaw y Naomi Harris son divertidísimos), mientras que Ralph Fiennes se come la pantalla (y su personaje además viene con sorpresa) y Albert Finney hace lo propio como secundario inesperado. 

No termina aquí la cosa: la trama como he dicho presenta una tragedia atípica en la franquicia de 007 (cuestiona todo el papel del MI6 y de todos sus agentes y les somete a la prueba de credibilidad más dura que nunca han afrontado), los diálogos son inteligentes e irónicos, las mencionadas escenas de acción son un prodigio (la del edificio de Shanghai sobre todo es una delicia) y el clímax ya ha quedado para la historia de todas las películas del agente inglés. 

"Skyfall" es la confirmación absoluta de que el nuevo Bond tiene mucho que ofrecer y de que la franquicia se ha reiniciado en plenísima forma.

jueves, 9 de septiembre de 2021

QUANTUM OF SOLACE. UNA PELÍCULA DE TRANSICIÓN INJUSTAMENTE DESPRECIADA

QUANTUM OF SOLACE de Marc Foster - 2008 - ("Quantum of Solace")

"Quantum of Solace" es la continuación directa de "Casino Royale" (desde "007 Al Servicio Secreto de Su Majestad" y "Diamantes para la eternidad" no se daba este hecho de interconectar filmes "en seguido" en la saga de EON) y una cinta de clara transición hacia la tercera parte de este reinicio de las aventuras de James Bond. 

En ella se narra la historia de la venganza del agente 007 y de Camille, una sobria Olga Kurylenko que realiza un genial papel de mujer fuerte y luchadora.

En dicha historia de venganza se solapa la misión del protagonista, que ahora ha de acabar con dos villanos que se mantienen en la línea de antagonista realista del anterior filme: un excelente Mathieu Almaric da vida al patético criminal Dominic Green y un también notable Joaquín Cosio hace lo propio con el repugnante General Medrano (también aparece muy brevemente Mr.White, el villano secundario de "Casino Royale"). 

Ambos están relacionados con una misteriosa organización criminal llamada Quantum de la cual en este filme no se revela apenas nada (salvo que es enorme y poderosa y que además tiene infiltrados en todas partes).

Los secundarios de "Quantum of Solace" vuelven a cumplir de manera notable: regresan M, René Mathis y Felix Leiter (que goza ya de un protagonismo más acentuado) y la segunda chica Bond, Fields, está interpretada con solvencia por Gemma Arterton, la cual protagoniza el genial homenaje a "James Bond contra Goldfinger" que el filme contiene. 

Daniel Craig, por otra parte, no decepciona: se vuelve a comer la pantalla con su personaje brutal, expeditivo, hierático y vengativo y, además, protagoniza una inolvidable escena que no revelo pero en la que muestra una cara sensible y tremendamente emotiva de su atípico Bond, que desplegará unos sentimientos de amistad que hasta entonces no había mostrado. 

Por otro lado, el genial Marc Foster, autor todoterreno que no le hace ascos a ningún género, rueda con precisión, con sobriedad (dentro de la sobriedad que se puede exigir a un filme de James Bond) y con pulso y nervio una trama muy equilibrada en la que vuelven a brillar unas enormes escenas de acción (especialmente me quedo con la persecución del prólogo, maravillosa) entre las que, por desgracia, abulta una que desentona con el conjunto: la de la precipitación en paracaídas, una tremenda idiotez que, sin embargo, no lastra un excelente filme que termina bruscamente de manera consciente.

"Quantum of Solace" es la película de la nueva saga de James Bond más despreciada en general. No veo las razones. Ciertamente, no llega al nivel de "Casino Royale" y el ser como he dicho una película de transición la lastra y la limita bastante, no se puede negar. Sin embargo, creo que es una buena obra de acción y que en su género es notable.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

CASINO ROYALE. EL MEJOR REINICIO POSIBLE Y EL MEJOR JAMES BOND POSIBLE

CASINO ROYALE de Martin Campbell - 2006 - ("Casino Royale")

Como he comentado en otras críticas, los derechos de "Casino Royale", la primera novela de Ian Fleming sobre las aventuras de James Bond, pertenecían a Charles K. Feldman, fallecido en 1968 y habitual productor de Columbia Pictures, que fue comprada por Sony, la cual también terminó por absorver a la Metro Goldwin Mayer, que previamente había adquirido a United Artists... La cual operaba con EON, la productora de Harry Saltzman y Albert R. Broccoli que ha desarrollado hasta la fecha todos los filmes oficiales del espía británico. 

En su día EON no pudo rodar "Casino Royale" al no disponer de sus derechos (de lo cual surgió la versión cómica de Charles K. Feldman que está comentada en este blog). 

Tras las mencionadas fusiones de compañías, en el año 2006, por fin salió a la luz el "Casino Royale" oficial, que no fue otra cosa que un reinicio de la saga de James Bond a todos los niveles, saga que ya era muy difícil de seguir por los que no eran fans acérrimos de ella debido a que veinte películas eran demasiadas para mantener una continuidad fluida y con sentido y a que, con seis Bond distintos y cuatro décadas de aventuras interminables, el personaje, que había sido cínico, atormentado, cachondo o brutal según la ocasión, ya aparecía demasiado diluído e incluso corría peligro de volverse anodino (además, convivían en dicha saga títulos tan adultos como "007 al Servicio Secreto de Su Majestad" o "Licencia para matar" con otros tan estúpidos e infantiles como "Moonraker" o "Muere otro día", por lo cual el conjunto estaba ya plagado de lagunas y de baches de guión y de estilo insalvables). 

Así, el clan de los Broccoli decidió despedir a Pierce Brosnan, de cuyas exigencias estaban al parecer ya cansados (sus cuatro películas arrasaron en las taquillas y dicen él empezó a verse como un elemento indispensable de la saga, lo que le acomodó en todos los aspectos) para sustituirle por un actor no muy conocido entonces llamado Daniel Craig que había aparecido como secundario en películas tan diversas como la primera entrega de "Tomb Raider" o las excelentes "Camino a la perdición" y "Munich". 

Aunque nadie confiaba mucho en este nuevo Bond (algunos fans llegaron a quejarse de que era feo, rubio y de ojos azules), lo cierto es que "Casino Royale" supuso una sorpresa totalmente inesperada para todo tipo de público y crítica.

El tal Daniel Craig dejó a todos con un palmo de narices: se comía la cámara interpretado a un agente 007 muy serio y casi hierático, brutal, expeditivo, helado y "realista" que rescataba lo mejor del injustamente olvidado 007 de Timothy Dalton mostrándose además, como el del también olvidado George Lazenby, atormentado y desolado. 

"Casino Royale" ha sido a la saga de James Bond lo que, por ejemplo, "Batman Begins" ha sido a la del hombre murciélago. 

Daniel Craig es, desde mi punto de vista, el mejor James Bond de la historia, el que mejor se pliega al original de las novelas de Ian Fleming y el que de nuevo no renuncia a la acción frenética y a la aventura y al espionaje puros a la hora de protagonizar una trama profunda. 

Martin Campbell repite como director en la franquicia estrella de EON (se encargó de "Goldeneye") y Judi Dench vuelve a ser M, una M que mantiene la genialidad, la dureza y la comprensión final de la que interpretó en "El mundo nunca es suficiente", la mejor película que protagonizó el irregular 007 de Pierce Brosnan. 

También es rescatado el personaje de Felix Leiter, que vuelve a ser el aliado principal de Bond (lo interpreta con notable solvencia Jeffrey Wright). 

El estilo de las nuevas películas del espía británico también cambia notablemente: hay mucho menos humor, Bond es mucho menos mujeriego y sibarita, las chicas Bond son tan protagonistas de la trama como él y los villanos no son megalómanos excéntricos (se encuentran en la línea de los instaurados en la breve etapa de Dalton y en la de los de "Goldeneye" y "El mundo nunca es suficiente"). 

En definitiva, todo se torna más realista, más posible en todos los aspectos. Siguiendo la estela de filmes como los de la trilogía de Jason Bourne, James Bond protagoniza unas escenas de acción que, sin renunciar a la espectacularidad, se muestran, como he dicho, realistas (dentro de lo que supone el realismo en un filme del agente 007). 

Además, como el propio Bourne o como el Batman de Christian Bale, James Bond sufre como el ser humano que es tanto en lo psicológico como en lo físico: recibe golpes, sangra, se despeina, se ensucia y hasta es torturado de manera brutal. 

Y, como he dicho antes también, Daniel Craig borda a este James Bond devorando la pantalla en una actuación soberbia que deja con dos palmos de narices a todos los que le criticaron.

Ya hablando concretamente de "Casino Royale", hay que decir que Martin Campbell realiza una excelente labor de dirección equilibrando a la perfección la acción y los eventos de una trama que incluye un atormentado romance y que trata asuntos como la venganza, la redención, la ambición desmedida o la amistad. 


Los secundarios por si fuera poco son excelentes y están interpretados de una manera soberbia: a M y a Felix Leiter se les une una genial Eva Green como Vesper Lynd que borda a una de las mejores chicas Bond de la historia (independiente y, como el propio Bond, atormentada), un también genial Giancarlo Giannini como el ambiguo agente René Mathis (el otro aliado de 007 junto al mencionado Leiter), un destacado Jesper Christensen como Mr. White (el villano secundario) y un magnífico Madds Mikkelsen como el gran villano, Le Chiffre, un avaricioso de métodos sádicos y notables debilidades. 

Para el recuerdo quedan escenas inolvidables de "Casino Royale": su brutal prólogo, su impactante desenlace, la tortura de Bond a manos de Le Chiffre (que duele de sólo recordarla), el romance de 007 con Vesper, la presentación de Felix Leiter, los breves toques cómicos (en especial brilla uno: el del fugaz diálogo con el camarero sobre el martini seco con vodka) y escenas de acción como la primera persecución, todo un ejemplo de ritmo frenético y dinámico. 

"Casino Royale", que catapultó a la fama a Daniel Craig y que revitalizó la saga a la que pertenece, es una obra maestra y el mejor reinicio posible para James Bond. Para mí es ya un clásico indiscutible.

martes, 23 de marzo de 2021

NUNCA DIGAS NUNCA JAMÁS. EL RARO BOND ALTERNATIVO PARA EL QUE VOLVIÓ CONNERY

NUNCA DIGAS NUNCA JAMÁS de Irving Kershner - 1983 - ("Never say never again")

"Nunca digas nunca jamás", la otra película de James Bond que no pertenece a la franquicia oficial junto con la "Casino Royale" de 1967, es un remake de "Operación Trueno", la cuarta película de EON, y es producto nada más y nada menos que de Kevin McClory, que como comenté en la entrada dedicada a aquella y también en la de "007 contra Dr. No" entabló una batalla legal contra los productores de EON, Saltzman y Broccoli, y contra el propio Ian Fleming para exigir que se le reconociese co-autor del mundo de James Bond. 

Como expliqué también en esas entradas, la cosa le salió bien a medias: fue reconocido co-creador de la organización criminal SPECTRA y de su líder, el mítico Blofeld, y se le otorgó el derecho a rodar la película que hoy comento.

Kevin McClory no pudo desarrollar su propia serie del agente 007, que era lo que buscaba, pero sí que pudo golpear a EON con esta cinta alternativa que rivalizó en las taquillas con "Octopussy" y que, aunque al parecer ganó en recaudación la primera, casi la alcanzó y le proporcionó sustanciosos dividendos (entre otras cosas, por volver a tener a Sean Connery dando vida a Bond tras doce años retirado de la franquicia de Saltzman y Broccoli).

Lo que el filme de Kevin McClory ofrece (filme dirigido con solvencia por el habitualmente mediocre Irvin Kershner, especialista en puros encargos como éste o como su mejor obra, "El Imperio Contraataca") es una versión alternativa de "Operación Trueno" que subsana los principales errores de éste, uno de los más flojos de los siete primeros de EON: las escenas submarinas están aquí muy acortadas (en la mencionada "Operación Trueno" eran insufribles) y se ofrece en esta ocasión a un Largo de altura (el de Adolfo Celi era solvente pero estaba ensombrecido por villanos anteriores como Dr. No o Goldfinger) que viene interpretado ejemplarmente por el gran Klaus Maria Brandauer. 


La película, sin embargo y a pesar de esto, se muestra irregular en líneas generales: puede resultar más divertida que la original, pero también tiene personajes y escenas muy flojas que la lastran.

Comencemos hablando de los méritos de "Nunca digas nunca jamás": Sean Connery, productor en secreto de la película, vuelve a ser 007 (el título del filme es una broma a este respecto: el actor escocés aseguró que "nunca jamás" volvería a serlo) y la verdad es que cumple con solvencia en su papel, que repite conscientemente con todos sus tópicos clásicos (aunque, como Roger Moore en "Octopussy", se ve ya basante viejo para ser un galán y un héroe de acción), mientras que el mencionado Klaus Maria Brandauer, como he comentado, borda a un antagonista excelente, con personalidad, obsesivo y atormentado pero también soberbio y terrible. 


Por otra parte, la chica Bond principal (Dominó) es una Kim Basinger en estado de gracia y Felix Leiter es ahora Bernie Casey, que entrega al primer Leiter negro (el siguiente sería el Jeffrey Wright de la saga de Daniel Craig) y que tiene considerablemente más protagonismo que el de Rick Van Nutter del primer "Operación Trueno". 

En el filme se pueden encontrar además escenas geniales como el tango de Bond y Dominó (momento mítico de ambas sagas, oficial y no oficial) y secundarios magníficos como el Blofeld de Max Von Sydow (enorme), de aparición muy breve pero cargada de carisma.


Ya en el aspecto negativo de "Nunca digas nunca jamás", hay que mencionar muchas escenas de acción verdaderamente mediocres entre las que sobresale especialmente la de la lucha con el videojuego de Largo y Bond, muy pulp pero también tremendamente tonta y, además, cutre y ridícula. 

Por otro lado, hay personajes que pierden muchísimo en la versión del mundo de 007 de McClory: M (Edward Fox) es un gafotas cascarrabias un poco histérico pero sin fuerza, Q (Alec McCowen) y Moneypenny (Pamela Salem) no resultan tan simpáticos como sus dobles de EON y Fatima Blush está interpretada por una Bárbara Carrera sobreactuadísima que resulta ser vergonzante (otra escena terrible: su lucha final contra Bond). 


"Nunca digas nunca jamás" es una cinta que subsana muchos de los defectos de "Operación Trueno" pero que cae, inexplicablemente, en otros nuevos. 

Este filme fue amado por unos fans de Bond y odiado por otros. Yo creo que es una "rareza" aceptable y esencialmente divertida a pesar de sus ridiculeces, pero que desde luego podría haber sido un remake redondo, y no lo fue.

En los siguientes meses comentaré, tras esta película y la cómica "Casino Royale", la saga de 007 de Daniel Craig, cuya quinta entrega estamos esperando todavía a causa de la crisis sanitaria que estamos viviendo.

lunes, 22 de marzo de 2021

CASINO ROYALE DE 1967. UNA COMEDIA PARÓDICA TAN AMBICIOSA COMO FALLIDA

CASINO ROYALE de John Huston, Val Guest, Kenneth Hughes, Joseph McGrath y Robert Parrish - 1967 - ("Casino Royale") 

Tras haber reseñado, en el mes de enero, la primera saga oficial cinematográfica de James Bond, procedo a reseñar ahora, en marzo, las dos películas independientes que generó la franquicia de 007: "Casino Royale" (la de 1967) y "Nunca digas nunca jamás".

En 1952 Ian Fleming publicó la primera novela de la saga de James Bond, "Casino Royale", y ese mismo año, el productor y director Gregory Ratoff se hizo con sus derechos. Por desgracia, murió de leucemia a sus 63 años, y su viuda los vendió a Charles K. Feldman, que fue el artífice de una versión para la televisión de dicha novela que contó con un James Bond encarnado por Barry Nelson (y con el gran Peter Lorre dando vida a su enemigo de turno). 

Tras el éxito de este telefilme (y el de la novela en la que se basaba, que encumbró a 007 como uno de los grandes héroes de la literatura de espionaje de la historia), el propio Fleming se puso manos a la obra junto al director Kevin McClory y al guionista Jack Whittingham para desarrollar una teleserie que fue cancelada. 

Tras ello, ya llegaron, como todos saben, Harry Saltzman y Albert R. Broccoli, que se hicieron con los derechos de todas las obras del escritor exceptuando a la mencionada "Casino Royale" para llevarlas a las grandes pantallas, en donde sí que funcionaron, y de sobra. 

Así, su productora, EON, se ha encargado hasta la fecha de todos los títulos oficiales de las aventuras del espía británico. 

Sin embargo, debido a numerosos problemas legales y de licencias, existen dos películas no oficiales basadas en el mundo del agente 007. Una es el filme de 1983 llamado "Nunca digas nunca jamás", remake de "Operación Trueno", la cuarta película de EON, producto nada más y nada menos que del antes mencionado Kevin McClory, que entabló una batalla legal contra Saltzman, Broccoli y contra el propio Ian Fleming para exigir que se le reconociese co-autor del mundo de James Bond, batalla que le salió bien a medias y que le permitió crear dicho filme, del que hablaré mañana. 

Pues bien, la otra película no oficial sobre el mundo de James Bond fue precisamente "Casino Royale", ya que Charles K. Feldman tenía en su poder los derechos de esta novela.

En un principio, dicho productor, uno de los habituales de Columbia Pictures, trató de adaptar dicha obra escrita de una manera fiel, por lo que, contrariamente a Kevin McClory, quiso acercarse de buenas maneras a Saltzman y a Broccoli para rodar el filme junto a ellos y que éste perteneciese a la línea oficial de la productora de ambos. 

Sin embargo no hubo, por desgracia, un acuerdo, por lo que Feldman entabló relaciones con Sean Connery para que protagonizase la película... Y él le pidió la exorbitada cantidad de un millón de dólares por hacerlo (estamos hablando de mitad de la década de los sesenta). 

Feldman entonces decidió cortar de raíz con toda seriedad o relación con la saga de EON y rodar una comedia alocada que parodiase los filmes de James Bond. Sustentándose en lo más estríctamente básico de la primera novela de Fleming, el productor construyó un argumento base y lineal... Que entregó a varios guionistas, directores y actores para que improvisaran sobre él y que después se armaría como un conjunto. 

Así, "Casino Royale", con un reparto estelar de ensueño (geniales todos sus componentes), fue un extrañísimo popurrí paródico de las aventuras del agente 007 dirigido nada más y nada menos que por cinco directores: John Huston, Val Guest, Kenneth Hughes, Joseph McGrafth y Robert Parrish (aunque el filme fue montado y ensamblado por Guest). 

El resultado fue tremendamente fallido. Y es que este "Casino Royale" de 1967 que pretendía ser una obra maestra de la comedia caótica (fue un filme carísimo y muy ambicioso en su momento) no es más que, precisamente, un caos, pero un caos insufrible por sus pérdidas constantes de ritmo y por sus gags habitualmente sin la más mínima gracia. 

Hay un buen montón de personajes que, aunque están interpretados de manera genial por unos actores y actrices soberbios, nadan en una sinrazón completamente descoordinada en la que se alternan unos muy pocos buenos momentos (como los exámenes de elección de nuevos James Bond o las escenas de espionaje en el extraño mundo expresionista alemán protagonizadas por Mata Bond) con un muy considerable puñado de escenas desgraciadamente patéticas por presentar un humor de tintes absurdos y surrealistas por lo general tontorrón y poco efectivo cuando no directamente vergonzante. 

El filme estrella de Charles K. Feldman es un delirio desaforado de efectos especiales psicodélicos en el que las escenas están mal atadas (cuando no son completamente incoherentes), los tiempos de cada una están mal repartidos, el ritmo está mal llevado y pésimamente acompasado y el humor, su supuesto punto fuerte, está mal explotado y es inefectivo a casi todos los niveles.

Toda la primera parte del filme, en la casa de M, es infumable; el encuentro con Mata Bond está alargado en demasía, la seducción de James Bond II es innecesariamente extensa, la partida de cartas contra Le Chiffre es soporífera, la muerte del mismo James Bond II es absurda y además desentona en la trama, la aparición de la nave espacial no viene a cuento y el desenlace es brusco, facilón y gratuito (una vorágine de efectos especiales y de personajes chorras verdaderamente cansina que termina, como no, estallando por los aires). 

Ni siquiera las actuaciones geniales del reparto de "Casino Royale" son capaces de sacarlo adelante. Y agárrense, porque en esta película participan nada más y nada menos que Peter Sellers, Orson Welles y Woody Allen (sin ninguna duda, los mejores papeles, aunque están muy mal explotados), Ursula Andress (haciendo homenaje a "007 contra Dr. No"), David Niven (que fue barajado como el primer Bond junto a Cary Grant), Deborah Kerr, John Huston o Jean-Paul Belmondo. 

A pesar de resultar un filme pésimo en líneas generales, este "Casino Royale" de 1967 fue la tercera película más taquillera de su año (la superaron "El libro de la Selva" y "Sólo se vive dos veces", la quinta aventura del James Bond de Sean Connery). Desgraciadamente, Charles K. Feldman murió al año siguiente, 1968.

sábado, 30 de enero de 2021

MUERE OTRO DÍA. LA DESPEDIDA DE LA SAGA ANTES DEL REINICIO NO PUDO SER PEOR

MUERE OTRO DÍA de Lee Tamahori - 2002 - ("Die another day")

Tristemente, tras el gran filme que fue "El mundo nunca es suficiente", el que le siguió y el que cerró la primera y larguísima saga de James Bond definitivamente hasta su reinicio (todo recomenzaría con el "Casino Royale" del actual 007, Daniel Craig), fue una de las mayores bazofias perpetradas por el clan de los Broccoli junto a "Moonraker": "Muere otro día". 

Inexplicablemente, se olvida en este filme el drama psicológico del anterior y se vuelve a aplicar una buena parte de la fórmula de la era de Roger Moore (acción frenética y delirante y mucha comedia) para desarrollar una historia ridícula con personajes planísimos y con escenas de acción vergonzosas. 

El encargado de dirigir "Muere otro día" es el habitualmente mediocre Lee Tamahori, que entrega la primera película de la gran franquicia de EON que se mueve a ritmo videoclipero: cualquier escena es buena para colocar un flash, una aceleración gratuíta, un zumbido o una distorsión... Que, abusivos y burdos, entorpecen la narrativa además de vulgarizarla notablemente (no hay lugar para el más mínimo suspense o misterio porque todo se justifica mediante un flashback o con una dislocación de la imagen o con un salto de escena absurdo). 

Para colmo, la trama es predecible desde el primer hasta el último momento por su linealidad e infantilidad (todo en ella se vislumbra a leguas) y sobre todo por el villano de opereta que la articula (y una vez más se vuelve al megalómano excéntrico y gesticulador incansable, completamente descolocado en el año 2002), el Coronel Moon, un militar corrupto de Corea del Norte que se opera para cambiar su rostro y transformarse en el magnate de los diamantes Gustav Graves. 

Interpretado por dos actores diferentes (Moon es Will Yun Lee y Graves es Toby Stephens), es éste un atangonista previsible, aburrido, sin relieve, sin personalidad y sobreactuado por ambos actores, que se limitan o a permanecer helados (Yun Lee) o a poner muecas sin cesar (Stephens).

Por otra parte, Pierce Brosnan está ya acomodadísimo en su rol, que interpreta con abulia y sin mucho esmero (como le ocurría ya al último Roger Moore), mientras que la chica Bond de turno es una Halle Berry (en aquellos momentos disparada vertiginosamente hacia la gran fama) que no aporta absolutamente nada a la trama y que únicamente se dedica a lucir cuerpo y a propinar golpes (para colmo, su papel es larguísimo para lo poco que tiene que ofrecer su personaje). 

Los secundarios siguen por desgracia la misma línea de los caracteres principales: el aliado del villano, Zao (Rick Yune) es un gorila tópico, mientras que la otra chica Bond, Miranda Frost (Rosamund Pike) ofrece una subtrama de traición al agente 007 muy mal desarrollada y tremendamente predecible. 

Para terminar, las escenas de acción, montadas a ritmo videoclipero (horrendas) resultan por lo general ridículas y, algunas, hasta provocan la vergüenza ajena (una huida de un palacio de hielo que se derrite, Bond surfeando por un tsunami con paracaídas, Bond en el Aston Martin invisible...). 

Únicamente es salvable de "Muere otro día" su genial prólogo en Corea del Norte y sus completamente inesperados títulos de crédito, en los que 007 es torturado y vejado por sus enemigos. El resto, puede ir directo a la basura.

Fue una verdadera lástima que la película que homenajeaba los cuarenta años de existencia del espía británico en su versión cinematográfica fuese tan increíblemente patética. 

Como curiosidad, hay que mencionar que, debido al cuarenta aniversario del estreno de "007 contra Dr. No", "Muere otro día" esconde un homenaje a cada una de las películas de la saga oficial de EON (Halle Berry surge de las aguas como la mítica Ursula Andress y más tarde casi la mata un láser al estilo de "James Bond contra Goldfinger", Bond escapa de una avalancha como en "007 al Servicio Secreto de Su Majestad", los diamantes son armas destructoras como en "Dimantes para la eternidad" -además de que Moon se opera el rostro como Blofeld en aquella-, el palacio de hielo del filme recuerda a la base de Stromberg en "La espía que me amó", Bond vuelve a pelear con un villano por su paracaídas imitando el horrendo prólogo de "Moonraker", el clímax en el avión es muy parecido al de "007: Alta tensión", Bond es relegado de su puesto por segunda vez tras "Licencia para matar"...). 

"Muere otro día" fue la última película que protagonizó Pierce Brosnan y la que cerró la interminable y ya casi absurda en su continuidad saga de 007, que recomenzaría de nuevo con la mencionada "Casino Royale" de Daniel Craig, que por suerte insuflaría mucho aire fresco a una fórmula ya agotadísima hasta lo idiota.

HAGO UNA PAUSA AQUÍ PORQUE LLEVO TRES SEMANAS DEDICADAS A JAMES BOND Y CON ESTA PELÍCULA CIERRO LA LARGA PRIMERA SAGA DEL PERSONAJE HASTA SU REINICIO CON DANIEL CRAIG. 

EL MES QUE VIENE COMENTARÉ LAS DOS VERSIONES ALTERNATIVAS DE LAS AVENTURAS DEL AGENTE Y, EL SIGUIENTE, LA MENCIONADA SAGA DE CRAIG