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jueves, 30 de mayo de 2024

SAW X. MÁS DIGNA QUE OTRAS SECUELAS, PERO LLEGA MUY TARDE Y DESBARRA AL FINAL

SAW X de Kevin Greutert - 2023 - ("Saw X")

Suelo ser completista con las sagas que me gustan, aunque sus secuelas degraden hasta niveles espectaculares, y sigo "Saw" porque soy fan de su primera entrega, la de James Wan de 2004, que fue muy fresca y el inicio de su carrera cinematográfica y que fue además una película de culto inmediato.

No obstante, el resto de esta serie de terror gore me ha resultado siempre bastante lamentable: repetitivo, manoseado, tonto incluso. No hay ni una sola de sus secuelas que dé la talla, y las mejorcitas de ellas, como la que nos ocupa hoy, son mediocres.

He tardado un año en ver "Saw X". No fui al cine por pura falta de interés en verla en la pantalla grande y he ido dejando durante meses y meses su visionado en casa por esta misma pura falta de interés, porque sabía que me iba a encontrar otra vez lo mismo de siempre. Y bueno, por vez primera no ha sido así, aunque la película no sea tampoco una joya.

Repite un habitual de la saga, Kevin Greutert, a la dirección, y lo cierto es que por vez primera, insisto, en mucho tiempo, veo que se trata de hacer algo diferente (la anterior entrega, de la que por cierto se pasa cutre y olímpicamente, también quería hacer esto pero se revelaba como un "reboot encubierto").

Ahora nos introducimos en un aspecto desconocido de la historia de Jigsaw y en una precuela de otras entregas de la saga, y lo cierto es que se busca retratar a un asesino en serie con una mínima hondura. De hecho, la primera parte de la película va precisamente de esto, de su drama, y es de agradecer porque se le humaniza de una forma inesperada dentro de su sangriento y enfermo fanatismo moralista. 

También, manteniendo el tono oscuro habitual y esperable, se usa sin embargo una estética algo más sobria, menos efectista, más realista, que es de agradecer de la misma manera.

Por desgracia, la segunda parte se va ya por los derroteros habituales y todo se vuelve bastante predecible, a pesar de ciertas sorpresas que existir existen pero que son insuficientes para levantar lo que finalmente es el conjunto de siempre, con su espectáculo gore de serie B de siempre, sus personajes carne de cañón de siempre y su moralina barata de siempre. Se puede ver, pero es que es eso... Lo de siempre.

"Saw X", de haber sido tal vez la segunda o la tercera entrega de su saga, habría resultado interesante (dentro de lo que sabemos que estamos viendo: una franquicia de terror comercial que busca pasar la gorra), pero llega ya muy tarde, casi veinte años, y no hace más que alargar lo que ya está requetemuerto, aunque le ponga más ganas que anteriores partes.

martes, 11 de enero de 2022

SPIRAL: SAW. ¡DEJEN YA A ESTA SAGA CANSINA DE UNA VEZ EN PAZ, POR FAVOR!

SPIRAL: SAW de Darren Lynn Bousman - 2021 - ("Spiral: Saw")

Soy de terminar las sagas (por muy chungas e infumables que se pongan). Soy, también, de comentarlas en este blog. No obstante, reconozco que hay algunas que me cuestan, y una de ellas es la de "Saw", de la que hasta un par de días llevaba medio año faltándome la última de sus entregas por visionar.

Había tenido oportunidad de verla en el cine allá por su estreno, creo que cerca del verano, y luego en plataforma. La verdad, he perdido el interés en todo lo que tenga que ver con "Saw" y me la he puesto al final por puro completismo un domingo por la tarde.

Y bueno, pues... No me equivocaba. "Spiral: Saw", curiosamente dirigida por Darren Lynn Bousman, que vuelve a la saga tras haberse encargado de tres de sus secuelas, es un despropósito infecto en todos los aspectos.

¿Adivinan que tenemos aquí? ¡Efectivamente! ¡Reboot encubierto! Una nueva historia emparentada con las anteriores entregas de la serie donde se aprovechan estas para ver si cuela la cosa y empezar una nueva saga dentro de la saga en la que es todo absolutamente igual. 

Hay, no obstante en todo esto, un cierto intento por parte de Lynn Bousman y de su equipo de dignificar una saga, valga la redundancia, que se había vuelto desde sus primerísimas secuelas un show rocambolesco y ya prácticamente cómico de gore absurdo y estúpido.


El acabado visual es más sobrio y recio
, y se abusa mucho menos de la oscuridad impostada y de los escenarios lóbregos artificiales. También hay menos muertes y algo menos de sangre (aunque las hay) y la trama trata de aportar unos personajes con dilemas que sean algo más que carne de cañón barata. 

Hay hasta nombres en el reparto como los de Chris Rock o Samuel L. Jackson, que no es que hagan los papeles de su vida pero que por lo menos van algo más allá de la norma de la serie hasta este momento (salvo un par de intérpretes, la mayor parte eran casi desconocidos o actores de segunda fila).

Lástima que esto no sea suficiente. Porque lo cierto es que el guión es un despropósito que calca (calca) a los antiguos "Saw" y que les da una vuelta improvisada, precedible y cutre para estirar el chicle de una manera lamentable.

Porque por mucho que se intenta lavar la imagen de "Saw", "Saw" es "Saw": sangre barata, vísceras baratas, moralina barata y serie B barata. Y eso lo conserva todo, con sus diálogos malos, su thriller de andar por casa, sus giros de guión tontos y esperables, sus secundarios que no aportan nada y su desenlace chorra.

Por favor, dejen ya esta saga en paz. Tuvo su tiempo de gloria en la segunda mitad de la década de los 2000 y este es el segundo intento de reflotarla tras la también horrenda "Saw VIII" de 2017. Hay cosas que tienen que abandonarse cuando se queman y en las que todo lo que se trate de aportar ya va a ser caspa y repetición de todo a un euro. Finiquiten esto, por favor. 

lunes, 15 de marzo de 2021

SAW VIII. POR FAVOR, DEJAD EN PAZ DE UNA MALDITA VEZ A ESTA POBRE SAGA

 SAW VIII de Michael y Peter Spierig - 2017 - ("Saw VIII")

"Saw", como tantas películas en su día originales del género del terror, tuvo una ristra infumable de secuelas que la desprestigiaron y la devaluaron hasta transformarla en una suerte de comedia gore chorra donde un asesino moralista y anacrónico que usaba cintas de cassette se pasaba por el forro a toda la policía de los USA y al FBI hasta después de muerto. 

Nada nuevo: lo mismo le acabó pasando a sagas como "Viernes 13" o "Pesadilla en Elm Street", que terminaron como auténtico "fan service" de puro cachondeo. 

En 2010, sin embargo, los artífices de "Saw", que fue una de las franquicias más exitosas de su década, dijeron que "Saw 3D", que venía incluso anunciada ya con una clara vocación de "despedida", sería ya de una vez la última de todas sus entregas. 

Por supuesto, esto no se lo creían ni ellos, y siete años más tarde llegó la octava de rebote, a ver si se podía rebañar algo de la vieja gloria comercial de las anteriores o, con un poco de suerte, empezar con una nueva sub-saga dentro de la saga para seguir viviendo del cuento. 

No sé si les ha funcionado (el tiempo dirá si aparece una novena parte de la serie), pero lo que es la película en sí fue igual de desastrosa que prácticamente todas las demás de su universo.

Y miren que los directores de la bazofia esta han sido los hermanos Peter y Michael Spierig, que no es que sean la quintaesencia del cine fantástico moderno pero que han rodado películas resultonas como "Daybreakers" o, sobre todo, la interesante "Predestination". 

Pero aquí no hay nada que rascar por ninguna parte. Se han limitado a tomarse esto como un simple trabajo de encargo y a colar una suerte de "reinicio encubierto" de la saga (algo que está bastante de moda) cepillándose todo lo anterior sin miramientos y metiendo incoherencias lamentables a lo bestia; total, el público palomitero ni se acuerda ya de qué pasó en la película de 2010, para qué se van a currar que algo encaje si a nadie le importa.

"Saw VIII" es basura hedionda. Con todas las letras. Pero vaya, que todo esto era lo que se esperaba de esta película (tampoco sé por qué me sorprendo). 

Una historia de risa y como he dicho llena de incoherencias (que no es que las otras no las tuviesen, pero esto es que ya es de traca), que se pasa los personajes clásicos por el forro sin decir ni "mu", que reincide con avaricia en todas las gilipolleces de lo peor de las anteriores películas (y miren que son miles y miles), que hace saltos temporales estúpidos y que tiene como protagonistas a unos personajes tristísimos y pésimamente interpretados por unos actores desganados y desastrosos que lo único que hacen es berrear. 

En fin, es todo esto una cosa innombrable de serie de tercera con una estética televisiva cutre de cojones. Apestosa y patética mamarrachada que ya no vale ni como estafa consciente para provocar risas sangrientas en sesiones cachondas de festivales de cine de terror. Por favor, que dejen ya "Saw" aquí. Que no la maltraten más, que ya está bien.

domingo, 14 de marzo de 2021

SAW 3D. EL CIERRE DE LA SAGA (HASTA 2017) QUE VOLVÍA A SER OTRO DEJA VU

SAW 3D de Kevin Greutert - 2010 - ("Saw 3D")

Me aburre mortalmente ya hablar de esta saga interminable y sin sorpresas desde su tercera entrega, pero ya se termina el aburrimiento tras esta semana entera dedicada a ella: sólo me quedan sus dos últimas entregas (hasta la fecha). 

"Saw 3D" cerró por fin y durante un largo paréntesis la franquicia del que posiblemente fue el asesino en serie del cine comercial más famoso de su década. Aunque el propio James Wan, productor y director de la primera parte, dijo que quedaba abierta la cosa para una octava película sobre el universo del personaje, ésta no llegó hasta siete años después, por lo que durante todo ese tiempo se pensó que aquí terminaba todo.

Preparada expresamente para ser vista en 3D, "Saw 3D" vuelve a mostrar otra vez lo miiiiiiiiiiiiiiiiiiiiismo de siempre, solo que por fin sabemos quién leches se queda de una puñetera vez con el legado de Jigsaw (aunque a estas alturas poco o nada nos importa -y además, como he dicho, en 2017 llegó de improviso otra entrega más-). 

El agente Hoffman se sigue peleando con Jill, la ex mujer del asesino, y aparecen personajes de anteriores entregas como el Doctor Gordon (un Cary Elwes algo devaluado ya, tristemente, y que repite papel con bastante poca gracia) y ya por fin todo se resuelve. 

Tenemos otras cuantas pruebas violento-chorras, otras cuantas muertes estúpidas, a unos asesinos invencibles y onmipresentes a los que nadie es capaz de pillar (delirante y tonto hasta límites insospechados) y escenas de vergüenza ajena como la del prólogo en el escaparate en plena calle (pueril y ya totalmente ida de mano) o la de ese psicólogo "gurú" que trata a los supervivientes de las matanzas de Jigsaw (de infarto). 

No hay mucho más que decir: la crítica me va a salir bien corta hoy. Pero es que no hay más, lo aseguro. El final de este bodrio cierra la saga hasta la mencionada "Saw VIII", sí, pero es la única novedad de este producto que se vendió como definitivo de una franquicia trillada hasta la extenuación, gastada hasta la muerte por éxito y repetitiva hasta lo indecente. Una lástima, porque el primer "Saw", el de 2004, era, sin ser perfecto, un thriller más que fresco.

sábado, 13 de marzo de 2021

SAW VI. EL DEJA VU DE UNA SAGA AGOTADA QUE HA PERDIDO YA TODO SU SENTIDO

SAW VI de Kevin Greutert - 2009 - ("Saw VI")

A estas alturas de la película no sé ya qué comentar sobre una cinta como "Saw VI", en la que absolutamente tooooooooooooooooodos los tópicos de esta saga ya interminable y pesadísima se vuelven a repetir una vez más. 

El agente Hoffman (tal vez el secundario más importante de la saga junto con Amanda) es el sucesor de Jigsaw pero finalmente no lo es porque "digamos que no ha superado su propia prueba" (oh, vaya, nadie se lo esperaba, que sorpresa) y un despiadado agente de seguros tiene que pasar una serie de sádicos juegos en los que muere mucha gente y al final de los cuales... ¡Sí, lo adivinan, él termina muriendo también y siendo castigado por sus pecados en el último minuto, otra sorpresa que nuuuuuuuuunca se ha visto en la saga! 

En fin, señoras y señores, llevo una semana escribiendo sobre esta franquicia que ya se me antoja infumable y estoy poco inspirado. Pero es que, además, créanme: no hay nada más en "Saw VI". Nada. Es otro puente tontorrón y 100% predecible hacia la siguiente entrega, en la que por fin terminó la saga (entonces: luego volvió casi por sorpresa en 2017, e igual de mal).

Como curiosidad, en España en 2009 se censuró esta película y se le otorgó la calificación de X (sólo había ya en ese año nueve cines X en todo el país). 

La cosa es que "Saw VI"  es realmente una de las menos violentas de toda su serie (excepto la prueba de apertura, no hay demasiada sangre en el filme, y eso es raro pero también en este caso es cierto). 


Al final, debido a presiones y a polémicas, se le colocó la categoría de "No recomendada para menores de 18 años" y se estrenó con tres minutos menos supuestamente "muy violentos" y, además, en octubre de 2010, un año después de su estreno oficial. 

Igualmente, esta censura idiota no sirvió para nada: vimos la película completa en Internet y en el momento del estreno y Santas Pascuas. Para otra cosa no, pero para crear problemas estúpidos de la nada, los políticos son geniales. 

viernes, 12 de marzo de 2021

SAW V. ENTRAMOS DIRECTAMENTE EN EL DÍA DE LA MARMOTA GORE

SAW V de David Hackl - 2008 - ("Saw V")

“Saw”, ese filme independiente que fue un hasta cierto punto sorprendente, impactante y divertidísimo thriller, se ha terminado transformando en un mito del cine de terror y, también debido a ello, en otra de esas sagas interminables y alargadas hasta el éxtasis de manera completamente absurda.

“Saw V”, que supone el debut de David Hackl como director (fue el diseñador de producción de las cuatro anteriores) tras el abandono de Darren Lynn Bousmann, es otra innecesaria y chapucera vuelta de tuerca a todo lo ya visto que únicamente tiene un objetivo: saciar el morbo de un público para el que el gore ya está completamente superado y que únicamente quiere vueltas de tuercas constantes supuestamente sorprendentes dentro de un estilo de trama que se conocen de memoria. 

Y es que todos sabemos que en “Saw V” va a terminar perdiendo el protagonista en el último momento y que la mayoría de los secundarios van a morir de una u otra manera irremisiblemente, mientras que el desenlace dejará una estela abierta para la futura sexta entrega de la saga. 

El que el Jigsaw original haya por fin muerto no consigue reorientar una trama quemadísima ahora al mando del aparecido en “Saw IV” detective Mark Hoffman (Costas Mandylor) que, como era de esperar, se enfrenta a otra prueba dentro de las pruebas que él propone para sus víctimas. 

El protagonista de turno (pura carne de cañón), el agente Strahm (Scott Paterson), también aparecido en “Saw IV”, no tiene por otra parte ningún carisma (sobre todo porque su papel consiste en ser eso: pura carne de cañón), mientras que la trama, vulgarmente enrevesada (aunque por lo menos medianamente coherente, lo que ya no eran las de “Saw III” y “Saw IV” –en esto sí gana un poco “Saw V”-), únicamente consiste en tapar huecos de las anteriores entregas. 

El estilo videoclipero más zafio sigue predominando, aunque por suerte el gore delirante se ha visto notablemente reducido (increíble pero cierto) en la previsible historia que se narra (se ve a leguas que los cinco prisioneros tenían que colaborar juntos... es que no se puede ser más infantil a la hora de construir un argumento). 

Por último, sigue resultando irritante la maldita pretenciosidad que el guión tiene, guión en el que Jigsaw habla de nuevo de moralidad de una manera asquerosamente beata y con razonamientos filosóficos y sociológicos de patio de recreo que, para colmo, intentan pasar por el culmen de lo visionario. 

“Saw V” vuelve a ser una soberana porquería que, como no, anticipaba otra nueva secuela, que llegaría ooooooooooootra vez al año siguiente y que volvería a ser otro bodrio.

jueves, 11 de marzo de 2021

SAW IV. MÁS DE LO MISMO OTRA VEZ, Y TODAVÍA PEOR, MUCHO PEOR (Y LO QUE QUEDA)

SAW IV de Darren Lynn Bousman - 2007 - ("Saw IV")

Supongo que James Wan, director de la "Saw" original, no se imaginaba la repercusión que ésta iba a tener en tan poco tiempo y mucho menos que su Jigsaw se convertiría con tanta velocidad en uno de los iconos del cine de terror moderno. 

Por supuesto, y por desgracia (era previsible) la saga que derivó de su creación no siguió en buena forma más allá de su primera entrega. 

“Saw IV”, como ya lo era "Saw III", dirigida de nuevo por el ya habitual Darren Lynn Bousman, es, más que nunca, una simple excusa para contentar al público más sediento de sangre y de gore delirante (con el objetivo que sea: pasarlo mal o pasarlo bien o echar unas risas). Y fin. 

Ni la enrevesada trama ni el hecho de que se narre el porqué de la locura de Jigsaw (que sigue siendo un psicópata de moral judeocristiana tremendamente beato) ayudan a aportar algo más a la obra, entre otras cosas porque el argumento ya no hay por donde cogerlo. 

Jigsaw ha muerto pero sigue dando por saco y ha dejado pruebas preparadas que son ejecutadas, al parecer, por otra mano en la sombra. Ya suena todo a cachondeo, y la cosa no anda descaminada: la total y absurda inmortalidad y omnipresencia del personaje central produce a estas alturas pura rabia, y la historia de su locura es tremendamente pueril y simplona y no crea ni mantiene el más mínimo interés por trillada y predecible. 

La trama, por otra parte, está dislocada en un infumable juego de flashbacks en el que el tiempo se descoca constantemente buscando en la confusión gratuita más descarada la originalidad y la hondura narrativa de la que carece totalmente. 

Para colmo, “Saw IV” está llena de fallos y de lagunas en el guión (algunas de bulto), los personajes (pésimamente aprovechados todos) de planos que son dan risa (y las horrendas actuaciones también) y los diálogos lo que producen es la vergüenza ajena. 

En el campo estético tampoco mejora: vuelve a ser un despreciable videoclip de casi dos horas; su estética tenebrosa y sucia artificial y sus constantes y cansinos filtros, flashes, ruidos y deslumbramientos cansan a la vista y en vez de otorgar ritmo y agilidad sumergen a los espectadores en el sopor más insostenible. 

El resto ya se lo pueden imaginar: autopsias muy detalladas, miembros volando por los aires, cabelleras arrancadas, martillazos en los ojos, cuchillos cortando caras, electrocuciones, ahorcamientos, cabezas aplastadas… 

El cuento ya no se lo traga nadie: “Saw IV” es una basura de película, una bazofia con todas las letras, un conjunto de estupideces gore con un argumento totalmente idiota para hacer caja pasando la gorra. Y lo mejor es que la cosa sigue, y sigue, y sigue.

miércoles, 10 de marzo de 2021

SAW III. SADISMO DESCEREBRADO, LÚDICO Y PALOMITERO SIN TRAMA DIGNA

SAW III de Darren Lynn Bousman - 2006 - ("Saw III")

Después de la mala “Saw II”, Darren Lynn Bousman repite como director y rueda, en apenas un año, la tercera entrega de esta saga entonces ya millonaria, y en ella logra rizar el rizo de lo grotesco y de lo violento y también de lo simple y de lo zafio. 

El “argumento” de “Saw III” importa muy poco: Jigsaw está vivo (o mejor dicho está muriéndose) mientras tiene secuestrada a una doctora que si no le mantiene con vida pierde la suya propia y mientras su víctima nueva lucha por superar una nueva serie de sádicas pruebas impregnadas de la más rancia moralina americana para redimirse de su vida "desaprovechada". 

La trama se limita a observar cómo ésta víctima va superando estas pruebas (en las que van muriendo otras personas de muy variadas formas) y cómo Amanda, la compañera de fechorías del antagonista/protagonista Jigsaw que conocimos en la anterior parte, se va volviendo cada vez más desquiciada (por supuesto, con vistas a un gran baño de sangre y vísceras). Nada más. 

“Saw III” es una película excusa (aún más que “Saw II”) donde ya se sabe todo desde el primer momento; una película excusa para mostrar un verdadero desparrame de violencia gratuita y estrambótica con la que el público pueda horrorizarse y/o reírse un rato entre palomita y palomita. 

Los diálogos son ya de pura risa (aunque los de las anteriores no estaban tampoco muy lúcidos), los personajes planos y pueriles hasta límites insospechados y los actores y las actrices malos con avaricia. 

La insulsa trama está para colmo llena de lagunas que, además, quedan bien a la vista en todo momento, mientras que el desenlace, buscando la sorpresa a toda costa (y fracasando estrepitosamente en esta búsqueda) es la improvisación más cutre, infantil y chapucera que he visto en mucho tiempo. 

Es “Saw III” además, en lo estético, un infumable videoclip de dos horas que atrapa irremisiblemente al espectador en el más irresistible sopor (aunque en la pantalla estén destripando vivo a alguien). 

Esta película fue además famosa en su día por tener algunas de las escenas más crudas y brutales de torturas y burradas que se habían podido ver entonces en circuitos comerciales (en circuitos comerciales). 

Desde una operación de cerebro montada en base a primeros planos en la que podemos ver el cráneo del paciente abierto en todo su esplendor hasta una máquina que desguaza cadáveres putrefactos de cerdos pasando por un potro donde a su “inquilino” se le doblan las articulaciones en ángulos imposibles o una máquina que arranca de un golpe las costillas. 

Hace muchos años, películas mejores o peores como “Holocausto caníbal” o “Braindead” impresionaban al público y revolvían las tripas, mientras que otras como “Perros de paja”, “La naranja mecánica” o “Saló o los 120 días de Sodoma” revolvían hasta las conciencias. 

Por desgracia, y como hemos observado miles de veces, la maquinaria de producción capitalista lo recicla todo, hasta lo a priori más escandaloso y polémico, para transformarlo en algo rentable y ya banal y superficial. 

martes, 9 de marzo de 2021

SAW II. LO QUE EMPEZÓ BIEN SE EMPIEZA A IR RÁPIDAMENTE AL CARAJO

SAW II de Darren Lynn Bousman - 2005 - ("Saw II")

“Saw”, con sus defectos, era un thriller de terror aceptable y ciertamente sorprendente, a pesar de estar, en mi opinión, algo sobrevalorado. Su ya interminable lista de continuaciones, sin embargo, no merece la pena en absoluto.

Todas han nacido motivadas por el inesperado éxito de su antecesora y todas se han limitado a tomar la idea básica de ésta para, eliminando prácticamente todo el suspense y la intriga que tenía, ofrecer al público un inmisericorde festival de sangre y vísceras (sin pies ni cabeza ya a partir de la infumable tercera entrega) con el que hacerle pasar un rato de violencia descerebrada sin dejarle pensar demasiado. 

Todas las secuelas de esta devaluadísima saga (en lo artístico, porque en lo comercial fue uno de los grandes éxitos del terror de los últimos años) están conscientemente preparadas para un breve momento de gloria y para un posterior y eterno olvido en el cajón de las malas secuelas. 

En “Saw II” ya sabemos la identidad del asesino desde el primer momento por haberlo averiguado en la primera entrega. Ahora le encontramos rodeado por la policía y controlándola a su vez por medio de la utilización del hijo del jefe de estas fuerzas de la Ley como moneda de cambio. Este chico está encerrado en un decrépito caserón junto a otras siete personas que deben superar, cada una de ellas, una prueba mortal. 

Para sorprender al espectador ya sólo encontramos, conocido Jigsaw, dos elementos: el diseño de estas pruebas y un desenlace que intenta resultar original, un desenlace con una vuelta de tuerca que intenta ser impactante. 

El caso es que ambas propuestas de sorpresa se quedan a medias tintas. Ninguna de las pruebas es imaginativa: son simples y desaprovechados vehículos destinados a provocar el sadismo como se provoca un vómito, sadismo que se muestra todavía más crudo y sucio que el de “Saw” (alcanzando ya el puro gore) pero que no por ello logra sorprender en absoluto ni tornarse un elemento de interés. 

El desenlace también es fallido: puede resultar en un principio sorprendente, pero en realidad no lo es en absoluto. Lo único que hace es dar la mencionada vuelta de tuerca que se veía venir desde la mitad del filme y que ya la hemos visto miles de veces y colocarla en un lugar que desata sentimientos respecto a la primera entrega y que une ambas tramas. Nada más. 

Por otra parte, los personajes, desaprovechados, son planísimos y se mueven según los más elementales tópicos. 

“Saw II” ofrece un resultado horrible en todos los aspectos, resultado que se ve aún enturbiado por una trama que acaba degenerando en una interminable sucesión de persecuciones por pasillos oscuros y que además está narrada utilizando un montaje videoclipero insufrible por su agotadora y zafia acumulación de imágenes. ¿Algo peor? “Saw III” y todo lo que queda por delante. Mañana.

lunes, 8 de marzo de 2021

SAW. EL DEBUT DE JAMES WAN QUE SE CONVIRTIÓ EN UN RÁPIDO MITO DEL TERROR

SAW de James Wan - 2004 - ("Saw")  

A pesar de sus fallos y de su trama ciertamente tramposa, siempre he considerado a "Saw" (al primero, al prácticamente único bueno y debut de James Wan) un thriller de terror aceptable y con capacidad para sorprender. 

Su caso es curioso: rodado con cuatro duros, con actores famosillos un poco de capa caída y otros desconocidos y estrenado en circuitos comerciales aunque no de forma masiva, resultó ser un éxito del todo inesperado que traspasó fronteras. 

El boca a boca e Internet lo llevaron a lo más alto y su protagonista y villano, Jigsaw, pasó con bastante rapidez al podio de mitos populares globales del terror moderno junto a los eternos Cara de Cuero, Freddy Krueger, Jason Voorhees, Hannibal Lecter y niñas de "El Exorcista" y de “The Ring” entre tantos. 

La película está dirigida, como he comentado, por el hoy más que apreciable James Wan, que se desvinculó pronto y acertadamente de sus horrendas secuelas en la dirección (aunque en el guión de algunas estuvo presente) para dedicarse a otros proyectos.


“Saw” es, como he dicho, un más que meritorio thriller ambientado en una sala interior y en algunos pocos escenarios más. Dos completos desconocidos han de buscar la manera de salir del pordiosero cuarto de baño en el que están encerrados sin razón aparente superando una serie de malévolas pruebas. Mientras, en el exterior, dos detectives intentan pillar al que los tiene atrapados. Finalmente, una tercera línea de acción queda establecida mediante flashbacks de todos los protagonistas que representan sus vidas pasadas. 

“Saw” es un efectivo popurrí de varias películas de horror famosas: su asesino es sofisticado y hasta cierto grado culto (Hannibal Lecter) y busca redimir de alguna manera a sus víctimas a golpe de moralidad rancia de esa que tanto gusta a los americanos (“Seven”) haciéndoles pasar pruebas de arrojo o inteligencia en las que si fallan pierden la vida (“Cube”). 


La violencia, uno de los puntos que lo hizo famoso en su momento, es sádica hasta límites en su día insospechados en una obra comercial, sucia, morbosa y cruel, alcanzando por momentos el puro gore y llegando a lograr que ciertas escenas “duelan”. 

El guión, aún con lagunas y trampillas y diálogos flojetes, contiene acertadas y sorprendentes vueltas de tuerca y sabe provocar e interesar desde el primer momento. Su desenlace, por otra parte, es verdaderamente impactante y del todo inesperado (y ciertamente le hace ganar muchos enteros a toda la película). 


En su aspecto más negativo podemos citar su feo y reiterativo montaje videoclipero (a James Wan le costó pillarle el tranquillo a un estilo cinematográfico en sus inicios) y la línea argumental que protagoniza Danny Glover, que por momentos pierde el ritmo. 

Es, creo, de todas formas, el debut del director de "Insidious" y de "Expediente Warren" un filme bastante aceptable y que recomiendo ver sin prejuicios. Sus secuelas ya son otra historia. Las comentaré, una por día, a partir de mañana.