Sabía de qué iba y
sin embargo me atreví con ella. Me dije: “tal vez tenga algo divertido con lo
que quedarme y pueda merecer la pena de alguna manera”; pero nanainas. Fue una
pérdida de tiempo, y en este caso no diré de dinero porque ni fue una película
que viera en el cine ni la compré en dvd o blue ray, me la bajé directamente de
mi maltrecho y envejecido emule, y digo envejecido no porque tenga muchos años
sino por el duro trabajo al que está sometido, sin descanso y en continua
producción para su insaciable dueño. Eso sí, mi cara de asombro duró toda la
película.
Esto sólo se podría
entender y tener su sentido si lo viésemos en la serie b, pero no en este cine
comercial; lo irónico es que en Amanecer
rojo las situaciones resultan más fantásticas que en cualquier película de
género fantástico, aunque ésta fuese una producción de bajo presupuesto.
¿Y qué es lo que nos
ofrece el producto? Pues la tragedia de la guerra, con su crueldad, y
sentimentalismo, en este caso bastante barato y patrióticamente patético, como
ocurría en tal sentido con la protagonizada por el simpático Will Smith en Independence day.
Tiene el espíritu de
series de televisión tipo V en eso
de la lucha por la libertad y la resistencia ante un enemigo fuerte que parece
imponerse, o de películas como Están
vivos (sólo que ésta, y a pesar de sus recortes presupuestarios, mucho más
conseguida); lo que busca preferentemente es asombrar, e incluso impactar
(véase la escena inicial de los paracaidistas en el colegio... demasiado
efectista), como lo hacía el cine de Spielberg, con las evidentes diferencias
en cuanto a equilibrio narrativo y buen hacer en general, aunque en el presente
caso en vez de hacerlo con la mirada que pudiera tener un niño ante
acontecimientos que resultarían impresionables para cualquiera, se hace con la
mirada de un adolescente recién entrado en ese tramo vital en el que la
tontería es una constante. El denominar a ese periodo de tiempo la edad del
pavo tiene su justificación ;-P
El grupito de chicos
que se echa al monte cual Curro Jiménez acompañado de sus correligionarios ante
la presencia de los franchutes es una coña en sí misma, como la película en
general. Y es que el asunto no resulta nada creíble, es más: es ridículo por
tan descarada y absurda propuesta en la que los rusos (de aquellas todavía
soviéticos), ayudados por cubanos, comunistas también ellos, y muy malvados,
intentan invadir los Estados Unidos of América... pero, ¿Qué hay del país que
se suponía más poderoso militarmente de la tierra? ¿No defienden? ¿Y su
estructura militar? ¿No había espías que informasen del plan enemigo? ¿Dónde
estaban? El desarrollo del guión es descabellado y la explicación que da el
piloto de aviación militar que ayuda al grupo de jóvenes guerrilleros para
intentar arreglar tal desaguisado de guión es una solemne estupidez, al igual
que las respuestas que da ante todas las preguntas que surgen.
Poco más hay que
contar porque tampoco merece la pena, sólo decir que en el epílogo se deja caer
algún que otro mensaje antibelicista curiosamente formulado, y con cierto
lirismo, por uno de los jefes militares comunistas cubanos que hace un adiós a
las armas verdaderamente enternecedor :-P.
Como única curiosidad
que os traigo decir que en el reparto está
Patrick Sawyce, C. Thomas Howell y
Jennifer Grey … Los dos primeros ya habían trabajado juntos en la película Rebeldes, de Francis Ford Coppola; Sawyce
lo haría junto a Gray años después en el despiporre pseudoeróticodancante Dirty dancing.
Antes de irme quiero
resaltar que se me hace difícil entender que un director como John Milius haya hecho algo tan
entretenido, recomendable y lleno de aventura como Conan, el bárbaro y algo como Amanecer
rojo que es tan diametralmente opuesto en cuanto a propuesta y resultados.