sábado, 23 de mayo de 2026
Apocalypto
Contra lo que muchos pueden creer Mel Gibson es un buen cineasta. Su cine no es muy intelectual pero lleva sustancia. Sabe hacer películas realmente entretenidas, como las de nuestra infancia-juventud (los 80s, los 90s), y al mismo tiempo no es vacío, te da cosas para pensar y lo hace de manera fácil. Uno puede criticarle el exceso de sangre en La Pasión de Cristo (2004), pero quien podría decir que es una mala película. Además, Gibson con ella hace una obra para un gran público y logra convencer, atraer, cuando por la temática religiosa conseguirlo puede ser un poco arduo, pero Gibson hace algo notable y con miras a ser rentable a su vez, a entusiasmar a mucha gente. Braveheart (1995), su mejor carta de presentación es tremenda maravilla. Otra de su filmografía, Hacksaw Ridge (2016), es un ejemplar decente, tiene de interesante. Apocalypto (2006) es la segunda mejor película de la filmografía de Mel Gibson, que hasta la fecha consta de 6 obras para cine. Es un excelente filme, en sus mismos términos, una propuesta entretenida. Tiene mucho de cine de acción, que ostenta su sustancia. En mucho puede leerse como una película a lo la magnifica Depredador (1987). Una tribu pequeña que vive libre en medio de la selva es atacada por la gran civilización maya, por el imperio maya, por sus guerreros, cazadores de otros indígenas de pequeñas comunidades, para venderlos y hacer sacrificios humanos. El filme empieza mostrando a un grupo de ésta pequeña tribu, también de cazadores, pero de animales, riendo como cualquier gente de hoy en día, haciéndose bromas, muy masculinos todos, con las típicas burlas. Bromean a uno porque no puede hacer que su mujer tenga un hijo varón, algo muy apreciado en las tribus, porque son los cazadores, pieza principal de su mundo. Garra de Jaguar (Rudy Youngblood, americano de ascendencia india, que ha tenido una escueta carrera como actor, pero que aquí luce sensacional) es el hijo del jefe de la tribu y él es Apocalypto, la señal del apocalipsis. Su tribu será atacada por los cazadores/guerreros mayas liderados por Lobo Cero, interpretado por Raoul Trujillo, americano de larga carrera como actor, quien yace acompañado de Ojo Medio (Gerardo Taracena), quien hace de un tipo sádico y que le tendrá especial ojeriza a Garra de Jaguar. Tanto Trujillo como Taracena serán bastante histriónicos en sus expresiones. Lobo Cero es corajudo, además es corpulento. Alguien que se toma especialmente en serio su liderazgo probando todo el tiempo que de verdad lo merece o es el más rudo/duro. Ojo Medio es más ladino, más frágil, pero malicioso, perverso e igualmente un guerrero difícil de vencer. El filme abre mencionando que las grandes civilizaciones, los grandes imperios, se destruyen no por fuerzas externas, sino por su consistencia interna, por las resquebrajaduras que vienen de adentro, es decir, que uno se autodestruye en realidad. Esto alude a la humanidad en general, a todos los imperios y civilizaciones, desde la puesta en escena de los mayas. El imperio maya gobernó durante cerca de 3500 años, un tiempo impresionante, y aquí el contexto se encuentra entre el siglo XVI y el XVII, en su decadencia/descenso, a poco tiempo de que llegue a dominarlo otro imperio, el español. Ésta es la sustancia del relato, en un filme que en mucho es de acción, porque Garra de Jaguar será cazado junto a sus amigos y su entorno social, luego escapará y enfrentará en solitario a los feroces guerreros mayas. Ésta propuesta tiene una visualidad y una producción de arte de máximo nivel, cuando la tribu capturada es transportada donde los mayas, por mercados y piedra gigante, pirámides. Es como ver la Babilonia de las sagradas escrituras. El conjunto tiene su toque bíblico. Vemos prostitutas indígenas, exuberantes, exóticas, llamativas, vulgares. Así mismo especies de monjes corruptos, totalmente fríos, centrados en ellos mismos. Lleva un aire al imperio romano desde lo autóctono mesoamericano, junto a circos para el pueblo, fiestas paganas, máscaras, pintura, humillaciones, mezclado con lo familiar, como niños cerca de los sacrificios. Es una propuesta que es super entretenida, tiene un aire harto casual en el inicio, marca de Mel Gibson, que recuerda al cine de Clint Eastwood de cierta manera. Gibson tiene tremenda habilidad para generar emoción, fuerza, vitalidad, a lo Braveheart, cuando Garra de Jaguar debe hacerle cara al miedo, un miedo natural a la muerte, o a la vida misma se podría decir. Debe emprender, confiar en sí mismo, salir a flote, triunfar, si bien aquí literalmente, físicamente, debe vencer a una gran mayoría de predadores. Pero Garra de Jaguar no solo es valiente y un guerrero, otro cazador, sino sabe ser muy inteligente. Así lo vemos como salva a su propia familia, a la que debe volver para completar el círculo. La trama es un llamado al heroísmo debido a las circunstancias, a nuestra fuerza interna, a salvar nuestros ideales, ideales que nos preceden. Es como decir que es una lucha por no dejarse vencer por la corrupción, aun enfrentando a un poder mayor, cuando recordamos qué clase de líderes o personas queremos ser y a qué nos debemos, a otros. Mel Gibson sabe ser muy dinámico y adrenalínico desde el ataque a la comunidad y ese correr para salvar la vida frente al pastizal y nunca rendirse. Le pasa a montón de películas que se les critica fuertemente por llevar muchos errores históricos, cambios, tergiversaciones o simplificar demasiado el pasado pero una película de ficción y encima de entretenimiento nunca va a ser rigurosa. Se tomará lógicamente muchas licencias para hacer el filme accesible a un gran público y generar entusiasmos básicos. Tratamos notoriamente con una cultura de otro tiempo aun cuando en muchas cosas fueron vastamente inteligentes y efectivos como en la agricultura o la infraestructura e incluso la astronomía y la matemática, pero son tiempos mucho más salvajes, mucho más agrestes, ásperos, fueron participes de otro tipo de naturalezas y otras prácticas religiosas (politeístas) y de combate. Ciertamente el filme al ser predominante de acción simplifica bastante lo histórico, aun cuando uno puede rescatar cierta esencia o materia de estudio, pero no es un filme intelectual, una fuente totalmente veraz, pero en su recreación resulta fascinante, en su producción de arte o en su puesta en escena como con los mercados barrocos. Entender plenamente cómo o porqué específicamente declinó la cultura maya -una cultura demasiado rica y que se debe a muchos factores- no se va a palpar/juzgar en toda magnitud en éste tipo de película con un Mel Gibson que apunta a emular un blockbuster de Hollywood, producir un hit comercial, de lo que decididamente hace una película valiosa, con su pequeño pozo, pero la idea es otra, entretener, subyugarnos de hedonismo con la magia del cine en su capacidad de traer a la vida universos sumamente interesantes y de paso proporcionar un acercamiento. La meta de Garra de Jaguar es simplemente que no lo maten, cuando es visto como una simple presa, la nada prácticamente, dentro de un mundo en parte opresivo y, aunque en la ley del más fuerte que ha gobernado a todo imperio, abusivo. Garra de Jaguar debe recordar una enorme y sencilla lección, trasmitida por su padre, vencer el miedo, un miedo que ramifica en muchas situaciones y paralizan/destruyen todo tipo de gloria, cuando se le exige excepcionalidad, derrotar a poderosos rivales. Y no sólo es sobrevivir o un triunfo para sí mismo, sino salvar a su familia y restituir su pequeña comunidad, su modo de vida, sus principios, su estado feliz y en paz con la naturaleza.