Y fue lo que pasó ayer noche. Si el pasado año la cantautora americana lograba congregar a unos 200 fieles esta vez difícilmente pasaron de la media centena.
Con algo de retraso por culpa del dichoso fútbol comenzó el concierto de anoche, con el mismo line-up de la vez anterior, una banda que se conoce a la perfección y a la que se le ve disfrutar en todo momento dirigida y comandada por una frágil de aspecto EILEN JEWELL pero potente en su voz, aunque delicada, que nos volvió a dar muestras de su buen hacer.
No recuerdo el orden de las canciones ni tengo el set list porque no les hacía falta, como bien quedó demostrado, pero sí tengo vaga idea de lo que sonó anoche. Como acabo de mencionar, los de Boston repasaron su discografía donde no faltaron “Blue Highway”, “Rich man’s world” de ese Lettrers from Sinners & Strangers; “Sea of Tears”, el clásico “Shaking all over” de Johnny Kidd and the Pirates y esa otra maravillosa “I’m gonna dress in black” de Them donde EILEN se luce con extrema sutileza, de su anterior álbum Sea of Tears; “Deep as yur pocket”, “This haunted House” y “Fist City”, esta última dedicada a todas aquellas mujeres que se acercan a tontear con su marido y batería JASON BEEK, de ese precioso tributo a Ms. LYNN que es su último disco, y hasta un atípico góspel con su otra banda titulado “Travelin’ shoes”.