Lo confieso, no tenemos smartphones. En casa somos unos antiguos y además tenemos la desgracia de que no se estropea nada. A la tele de culo que preside el salón, se une una nevera que ya va durando más de lo que nos dijeron, un microondas de hace más de 20 años que no da ni vueltas cuando calienta, un vídeo VHS del que seguimos disfrutando las noches de los sábados y un par de móviles que mas que risa dan pena. No, no se trata de esnobismo ni nada parecido, simplemente en casa se cumple la norma de que algo no se tira mientras no se rompa y los dos ladrillos en forma de teléfono que tenemos no lo hacen ni tirándolos por la ventana desde un décimo piso. Bueno, para ser sincera, el mío es algo más reciente, no del siglo pasado, pero tampoco hace nada más que su primitiva función, es decir, hacer llamadas o recibirlas. Pero no hay problema, hay veces que nos olvidamos en encenderlos en días o incluso semanas, así que seguramente sigan con nosotros por los siglos de los siglos. Para nuestros otros quehaceres recurrimos a nuestros ordenadores o tabletas que viven en perfecta armonía con los demás viejos trastos aunque muy bien cuidados. Además, no hay que olvidar el dinero ahorrado todos estos años. Lo malo será cuando como se estropee todo a la vez.
El vídeo que os muestro a continuación se ha convertido en viral y es un reflejo de lo que te puedes encontrar cualquier día normal por la calle o en muchas otras situaciones reales. De momento, puedo reírme a lo grande y decir que a mí no me pasa. ¿Cuánto más durará nuestra virginidad intacta?