Regresaron Los Coronas seis meses después de su última visita a Gijon y a la misma sala. No hubo lleno esta vez pero sí muy buena entrada. Venían con un nuevo disco debajo del brazo: "El baile final de los locos y los cuerdos". La excusa era perfecta y la ocasión merecía la pena. El surf instrumental que nos ofrece esta banda es casi con toda seguridad de lo mejor que nos podemos encontrar en el género. Musicalmente estuvieron geniales. Repasaron a lo largo de dos horas lo mejor de sus trabajos anteriores; en especial del "Surfin' Tenochtitlan" cayeron unas cuantas (Polk Salad Annie, Go Kato Go, Supertubos, Coronas Stomp...) y cómo no de su último trabajo. De "El baile final..." hay canciones como Jinetes Radiactivos (una versión de kraftwerk), o Sangre en la arena que pasadas por el estilo Coronas suenan a banda sonora de película de indios y vaqueros.
Fernando Pardo (también guitarra en Sex Museum) es el auténtico líder de la banda sin desmerecer para nada al resto del grupo. Con sus continuos guiños al público entre canción y canción, hizo del concierto un auténtico show tanto en lo musical como en lo humorístico. Imposible no soltar alguna carcajada cuando bromeaba con sus compañeros o el público. Porque el buen ambiente que se respiró en el local es algo que directamente se transmitía del escenario. Se nota que disfrutan con lo que hacen y así nos los hicieron ver. Como también imposible fue resistirse a seguir el ritmo de su música. Alguna canciones como Rumbaleros suenan muy cinematográficas, y en la mayoría de temas la apuesta por la trompeta como instrumento de viento es todo un acierto. Lo más increíble es que quien toca la trompeta ¡es un ruso! Evgeni, que le da un toque muy hispano con un sonido fronterizo-desértico, por calificarlo de alguna manera.
Los contínuos numeritos que se van marcando de vez en cuando: la saeta ucraniana, el cruce de mástiles entre los dos guitarras, el reguetón-surf y la gracieta del "palito" o palanca de la guitarra, hacen que el directo sea muy divertido sin descuidar la parte musical. Para acabar, un maravilloso homenaje al gran Fernando Fernan Gómez con la canción ¡A la Mierda! de su último disco y el público vibrando y coreando todos a uno la mítica frase.
Resumiendo, si os va el Rock, el Western, las pelis de Tarantino y bailar como bellacos ni se os ocurra perdéroslo en directo, me quedo con ganas de repetir.
Gracias Karlam.