Empieza con un “Tanananá tump tá tump tump tá tump tump tá Tanananá tump tá ” y sigue con un “Timp to ninó” Y la cristalina voz de Doug Fieger te arranca del suelo, te engancha de las orejas con lo más básico de la música: Guitarras, bajo y batería, y, sobre todo, pasión, pura alma derramándose por cada nota. Y sabes, que nada va a ser lo mismo a partir del momento en que los has escuchado. Y sabes que The Knack ha invadido tu vida para siempre. Y sabes que siempre habrá un pedacito de emoción que se lo reservarás a ellos. Porque sabes, que necesitas unos minutos luminosos, volver al alma gominola. Dejar que la melodía te arrastre a cielos azules, a horizontes verdes, al sol pasando su caluroso brazo por tu hombro mientras te cuenta que canción más cojonuda es “Good Girls Don´t”
The Knack hicieron canciones poderosas desde sus inicios. Influenciados por los sonidos más contundentes del Pop inglés, los Beatles, claro y contaminados por el Hard Rock, desde luego que Cheap Trick, aunque Fieger dijo en una entrevista que, aún gustandoles, no fueron influyentes para The Knack…eeeh,,,si, Doug, claro. También los sonidos Mod, ¡¡The Who, tío!!, así como de los maravillosos The Raspberries, la banda radicada en Los Ángeles, presentó a las orejas del mundo su puto megahit de todos los tiempos: “My Sharona” maldición y bendición a un tiempo. Canción que describe una adictiva narración de ansia sexual. Las ganas de follar se transmiten en cada nota. Fieger aúlla su necesidad, sus gemidos son, otro instrumento más y el solo, ¡¡¡Joder, el poderoso, abrasador, visceral y acojonante solo!!!, de Berton Averre, clama, con ese puto riff venenoso, la pulsión erótica y de mandril en celo que todos los tíos tenéis….tenemos, perdón.
Doug Fieger (Voz y Guitarra), Berton Averre (Guitarra, coros y teclas), Prescott Niles (Bajo) y Bruce Gary (Batería), fueron la formación original de The Knack que se presentó al mundo en Junio de 1978.
Gente como Tom Petty, Bruce Springsteen, Ray Manzarek acudían a sus shows y eventualmente, terminaban haciendo coros, o versionando temas de Rock N Roll de toda la vida.
Con este bagaje, Los sellos discográficos se los rifaban y ellos terminaron en Capitol, en donde graban uno de los mejores discos de power-pop de todos los tiempos, “Get The Knack” (1979).
En el álbum, producido por Mike Chapman, conocido productor junto a Nicky Chinn de Suzi Quatro o The Sweet.
En el debut, se encuentra uno de los temas más significativos de la historia de la música moderna, “My Sharona” (número 1 en el Billboard). Iniciada con una batería que te salta los empastes y un ritmo tan hipnótico como adictivo.
Al margen de “My Sharona”, en el disco, ¡grabado en poco más de diez días!, y número 1 en los Estados Unidos, con ventas considerables en todo el mundo, la banda revelaba ya un más que apreciable talento compositivo con temas presurosos, anfetamínicos y llenos de fuerza, melodía y mala ostia interpretativa como “Let me out”, “Your number or your name”, “Oh Tara”, “That’s what the little girls do”, “Selfish (She’s So)” o ese precioso medio tiempo llamado “Maybe Tonight”.
Asimismo, en sus surcos aparecía su segundo single, el clásico “Good girls don’t” y una versión de aquel chaval que fue Rock N Roll llamado Buddy Holly, con su “Heartbeat”.
Cantaban y titulaban los New York Dolls en su discazo del 72 ¿O era en el 73? “Too Much Too Soon” Y esto es lo que les pasó a los chavales de Los Ángeles. Demasiado rápido un éxito que, literalmente, casi, se los comió. Tras su primer, e imprescindible álbum y convertidos en los Marilyn Monroe del panorama musical estadounidense, los miembros del grupo despreciaron el papel de la prensa, evitando entrevistas y actuando de manera prepotente, abanderando un engreimiento que no voy a disculpar pero que entiendo que le puede pasar a cualquiera. Si, a ti también. Este hecho puso en contra a los medios de comunicación americanos, quienes comenzaron una campaña de desprestigio del grupo conocida como “Knuke The Knack” (“Destruir a The Knack”).
En ese momento, la banda publicaba su segundo LP, “… But the little girls understand” (1980), una muy buena continuación de su debut que recibió críticas negativas y ventas escasas en comparación con “Get The Knack”. Con la producción, de nuevo, de Chapman, The Knack volvían a escribir canciones absorbentes como “Baby talks dirty” o “Mr. Handleman” y entablaban su particular homenaje a sus adorados Kinks versionando “The Hard Way”.
“Round Trip” de 1981, producido por Jack Douglas (Aerosmith, John Lennon, New York Dolls, Cheap Trick) presentaba un sonido más variado y ampliaba su estructura Power-Pop con retazos psicodélicos. La prensa americana volvió a aplaudir su habilidad como compositores e intérpretes. Peerooo…ayyynss… no consiguió los resultados comerciales deseados y el grupo decidió romper poco después de su publicación, quedando Fieger fuera del grupo y la banda contratando al cantante Michael DesBarres como nuevo frontman. Demasiado ego, amigo Sancho, vuelve al hombre necio y esclavo de sus más viles ademanes.