Es definitivo, creo, con los años, uno descubre que, definitiva es la muerte y los impuestos, y la
necedad humana, y la luz vigorosa de las personas buenas, y el talento y la pasión de algunos y algunas que hacen este mundo más luminoso.
Pero digo, creo definitivo terminar esta andadura que empezó como dialogo y terminará como monologo. Sin embargo, aún quedan algunas balas en la recámara y la necesidad de hablar de algunas obras musicales que esperaba ilusionado y de algunas más que están en el horizonte, espero que cercano. Y la necesidad, también, de agradecer a todas las personas que han perdido unos minutos de su tiempo en escribirme y alentarme o lo que sea. A todos, gracias de corazón.
Vuelve el Turner. Vuelve a mi vida con la ilusión y el engranaje de mi corazón y mi deseo de devorar esas canciones ardientes y arrebatadas que el de Wessex siempre nos ha regalado. Vuelve el Turner, intenso y apasionado, el Turner irónico y, joder, absolutamente borracho de poesía, el Turner Punk rebozado en el lodo del Folk y puesto a secar al sol del Rock and Roll.
Las canciones que conforman este " Positive Songs for Negative People", ¡maravilloso título donde los haya joder!, aúnan el esquema vital del niño bien con alma socialista que ha sido Frank Turner, con esa andadura que, creo está digiriendo bastante bien, de músico de estadios y festivales multitudinario que últimamente prodiga.
Turner saca a este, su sexto disco de estudio la esencia más poderosa de ese cambalache sonoro que es su obra. La influencia del productor, músico adorado por este que suscribe,el norteamericano Butch Walker flota en las canciones del inglés sin que fagocite la personalidad del mismo. “The Angel Islington”, canción Joyceiana, si se me permite el palabro, que narra el peculiar paseo del autor por ciertas zonas del norte de Londres, da paso a un tipo de canción curiosa en su estructura y, sobre todo texto, preñado de un mesianismo ateo que flota en bastantes esquinas del disco... “to wash my feet and cleanse my sins.” espiritualidad de pub, diría yo, que empuja la ilusión de las orejas a avanzar por un álbum cargado de energía y belleza, de rabia y fuego anímico. “Get Better”, “Out of Breath”, o “Demons” abundan en esa sana locura de escenario o viernes a la noche que el autor sabe transmitir como nadie.
Hay en el disco un viaje del propio Turner hacia si mismo. Hacia la asunción de que ya no está donde estaba en 2007, de que las cosas son distintas y la luz del sol es más intensa y hermosa: (“Rejoice, rebuild, the storm has passed”), canta en “The Next Storm” es un sentimiento positivo y necesario el que el músico nos brinda en muchas de las estrofas y las canciones del disco, “God damn, it’s good to be alive.”, canta en "Demons"
“Mittens”,“Silent Key” y la preciosa “Song for Josh” están cargadas de un sentimiento agridulce y terriblemente sincero respecto de la vida, de su ausencia, del dolor que supone lo que se te escapa de las manos como agua en tu palma por mucho que la quieras apretar y aferrar, si no se escurre, se evapora y desaparece, dejándote el eco difuso de algo que estuvo en ti, igual que un sueño al despertar.
Las luces y las sombras que la vida proyecta sobre cada uno de nosotros son interpretadas por nuestra mente o nuestro corazón como mejor nos conviene, pero no dejar de ser más que un truco de humo y espejos, que decía el de Stratford-upon-Avon. La vida es algo más grande, o deberíamos de empeñarnos en que así fuera. La vida la mía al menos, tiene que rebosar poesía, y sudor, boquear el aire de fuera para darle oxigeno a mi alma, cansarme de sentir y querer siempre más, forzar al limite el músculo de la emoción y llenarme de la magia de la música, de la palabra, del Rock and Roll..Turner es viento del norte, fresco, poderoso, revitalizador, Turner es magia y poema, palabra y sudor..Música positiva para gente negativa,,¡¡joder que título más cojonudo!!