“Resume lo que es sufrir un desencuentro amoroso
pero desde
la óptica masculina no convencional,
que existe y no es reflejada por el mundo
machista en que vivimos.
Recursos técnicos muy originales y una historia de
amor
con la cual es fácil de identificarse
si alguna vez sufriste por amor
(y todos sabemos que sí aunque no quieras confesarlo).
Todos tenemos un Verano*
en nuestras vidas.”
Iván, el Matado.
Un día como cualquiera
mi amigo El Matado me hizo una de sus clásicas
preguntas “¿Viste la película…” a lo que esa vez agregó “
(500) días con ella?”, y yo
que la había visto y lo único que me había llamado la atención era la mina y la
música (¡el Beatle preferido de ella es Ringo!), le contesté justamente eso.
Qué manera de salirle espuma por la boca a
este muchacho. A partir de ahí me volcó encima la perorata que costosamente ahora resumió en apenas un párrafo.
Otro día como cualquiera cayó en casa y volvimos a verla remarcando él esta vez los detalles
importantes, a veces casi saltando del sillón y otras con ojos empañados. Debo admitir que tiene
varias cosas que rescatar. El que prefiera hacer su propia
experiencia ¡que raje de acá! porque voy a mostrar escenas del film (lo
que ahora suele llamarse espoilear), basándome en lo que más me
gustó del film: la música como medio narrativo.
Dirigida por Marc Webb en 2009, la historia está mostrada desde el
punto de vista de Tom (Joseph Gordon-Levitt) y todo su enrosque amoroso con Summer (Zooey Deschanel). Se convierten en compañeros de laburo. Tiene el acierto de
mostrar los (500) días de relación en forma no lineal. Arranca por el (488) pasan
al día que se conocen (1), de ahí al (290) en que está deprimido, vuelve al (3),
al (4), al (8) y de ahí al día (154) cuando le cuenta a su amigo que las cosas
no están bien y así irá avanzando y retrocediendo, hilvanando los sucesos,
efectos y causas a lo largo de los (500) en que él propuso y ella dispuso.
Es una comedia romántica ironizando comedias románticas, no es la típica historia de amor. Uno de los dos guionistas para desquitarse con su propia Summer (Jerry Beckman), en la frase inicial aprovecha para dedicarle el film y así como a la pasada llamarla perra.
A mi gusto, la mejor escena es la que tiene el tema clásico
“There is a light that never goes out” de The Smiths. A los pocos días de conocerse coinciden en el ascensor. La mina
escucha lo que él está escuchando en los auriculares, ¡The Smiths!, le dice, agregando que
le encanta de Smiths y cantando la parte de
la canción que suena:“Morir a tu lado es una manera celestial de morir” y se va... ¡Flechazo!
Al Matado le gustó mucho la divertida escena en que el flaco
sale a la vida (¿o a la muerte?) después de haber pasado la noche con la
minita. No lo banco en esta, pero lo acepto. El tema es “You Make My Dreams” de
Hall & Oates.
En la que si coincido con él es en la escena de la pantalla
dividida, que muestra las expectativas del flaco a la izquierda y la realidad a
la derecha, como va coincidiendo por momentos y diferenciándose en forma sutil
pero crucial también. Y luego cómo una fue conquistando todo el territorio a la otra hasta coparlo todo.
Sobre el final hay una buena técnica animada, de las que abundan en el film. La canción es “Hero” de Regina
Spektor y habla con desesperanza de desencuentros y traiciones.
Mi personalidad encaja más con la del amigo (Paul) que le da consejos, le dice que no se tiene que enganchar tanto con esa historia, que la mina trata de manipular la situación, a pesar de saber que será ignorado cual Sancho Panza. Lo que si hay que reconocer es que al menos el protagonista va madurando, poco pero al menos avanza hacia una nueva concepción no tan enfermiza. Si quieren repasar las escenas sobresalientes con sus
respectivos temas musicales
recomiendo esta seguidilla.
 |
| "Por un lado quiero olvidarla pero por otro..." |
Otra escena: noche de karaoke en un bar, Summer cantó un tema de Nancy Sinatra que no me llega tanto pero Tom cantó el tema clásico de
Pixies “Here come your man”. Acá va la escena precediendo al original.
Un tema que pasa desapercibido (tanto que ni siquiera formó parte del
soundtrack oficial) es cuando el chabón intenta salir con otra mina para olvidar a Summer y la lleva a ese mismo bar donde habían hecho karaoke. Esta vez, totalmente ebrio por no poder olvidarla sube a cantar uno que me encanta a mi:
"Stand By Me (Train in Vain)", tema de los
Clash del inmortal disco London Calling. Fueron 20 segundos en el film, pero vale la pena recordarlo con el tema completo.
Cuando el pibe describe lo compatibles que son, hablará de René Magritte (amigo de esta casa) y también habrá un gran chiste sólo para rockeros entendidos y estudiosos: Tom vivió un tiempo en Nueva Jersey y ella... tiene un gato que se llama Bruce.
De todo el soundtrack, y aprovechando que desde hace varias semanas no puedo dejar de escucharlos, yo me quedo con la banda de Morrissey y Johnny Marr (y marche de paso un saludo para el bajista Andy Rourke que cuando lo dejaban la rockeaba). Hace bastante hice
una entrada sobre The Smiths, que pasó desapercibida. Dejo otro de los temas que
suena en el film, y varias veces,
“Please Please Please Let Me Get What I Want”
Como bien dice el Matado, la película tiene buenos recursos técnicos y muy variados, como la traslación de los dibujos (del mundo imaginario de Tom) hacia la realidad del mundo que impone Summer.
Lo peor del film: tendría que haber terminado dos minutos
antes. El final casi derrumba todo para los que nos gusta la poesía de
lo que no se dice, pero se sobrentiende.
 |
| Como diría Ringo ¡Buenas Noches! |
PD: se puede
seguir al Matado en "El Fuego de Prometeo", su blog de literatura, viajes, historia y reflexión.
*Nota del Matado: El título original tiene un juego de palabras que en el doblaje se pierde: Summer es el nombre de la mina, verano en inglés. El final también juega con esto.