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viernes, 21 de agosto de 2026

Top Seventeen Bass Player

Para romper el hielo comencemos con unas cuantas chanzas sobre los bajistas, esos grandes incomprendidos sobre los que figuran chistes y desprecios por doquier. Quién no ha contado uno alguna vez. Vamos cobardes, admitirlo, las puyas siempre van dirigidas a los mismos... Que si no eran buenos con la guitarra por eso se encargaron del bajo, que si son sólo cuatro cuerdas por lo que es mucho más fácil, que no se les escucha ni falta que hace, que son los que cargan con el equipo... ¡Basta ya, fariseos! Aquí uno que les aprecia y mucho. Eternos relegados al segundo plano su labor es tan importante como la de cualquier otro instrumento aunque luzca menos. Sólo hace falta escuchar y gozarás. Por no escribir sobre su importancia capital en el estilo que más invita al baile: el Funk. Palabras mayores. Porque si no bailas estás muerto.

Esta es una lista que no tiene ningún sentido como todas las de este cochambroso blog, como el blog en sí. Lo que cuenta es mi gusto personal, única y exclusivamente. Hay nombres históricos que he dejado fuera, algunos porque apenas les he escuchado, otros por obvios... Todos están en la listas más prestigiosas, o sea lejos de aquí.  No los voy a nombrar. Los buscas en google o se lo preguntas a la IA. O mejor a un amig@. El orden es del más veterano al más jovenzuelo. Las primeras veces en las que el bajo captó mi atención fueron en el Remasters de Led Zeppelin, el Nothing's Shocking de Jane´s Addiction y por supuesto el Blood Sugar Sex Magik de Red Hot Chilli Peppers. Fueron unos inicios netamente rockeros pero en los que ya asomaba con brillo la veta funk que tanto me pirra. Ahondar años después (y seguir haciéndolo) en el legado soul me ha proporcionado una ristra inmensa de bajistas fundamentales en el sonido de la Motown, Stax o Hi Records. Locura total. 

Lo importante siempre es por encima de todo la canción, las florituras de cualquier instrumento si suman para el tema bien, de lo contrario, son eso, florituras. Hay muchas líneas de bajo en teoría sencillas que son pura ambrosía para los oídos, que navegan a favor de la canción, que contribuyen de manera definitiva al resultado final, enriqueciéndolo sobremanera. Desde Donald Duck Dunn en In The Midnight Hour de Wilson PickettCarol Kaye en These boots are made for walking de Nancy Sinatra pasando por Roger Waters en Breathe de Pink FloydBernard Edwards en Material Girl de Madonna, Dave Taylor en Heat Of The Night de Bryan AdamsEric Avery en Mountain Song de Jane´s Addiction, Kim Deal en Here comes your man de Pixies, John Baker Saunders en Wake Up de Mad Season, Van Conner en No One Knows de Screaming Trees, Jeff Ament en Present Tense de Pearl JamDavid Piltch en Sit This One Out de Solomon BurkeLes Claypool en Hoist That Rag de Tom Waits, Jennifer Condos en New York City's Killing Me de Ray LamontagneDave Roe en Still Gone de Yola, Joseph Pope III en Shoe Boot de Nathaniel Rateliff & The Night Sweats, Gianluca Buccellati en Hurt de Arlo Parks, Theo Ellis en Bread Butter Tea Sugar de Wolf Alice y llegando a Vince Chiarito que me tiene loco en I can’t never leave you de Jalen NGonda. Por supuesto citar a Rhonda Smith bajista en muchas de las giras de Prince porque en directo el locuelo no lo podía tocar todo, ja ja. 

Esta entrada está dedicada al bajista de Gruff (que por cierto tienen nuevo álbum Back To Roots) un músico con el que comparto nuestra eterna, inalienable y entusiasta pasión por la música, el cine y la literatura hasta el fin de los tiempos. Seguro que se caga en mis muelas por no haber incluido a tal o pascual. Maldecirá mi ignorancia. Tal vez no lo lea. No le pienso avisar. Ja, ja. Ahora mismo ya os estáis escuchando su nueva rodaja y estos tres temas favoritos del menda donde el bajo contribuye por todo lo alto o eso me parece a mi, ja ja. Ahí van: Rusty Train, The Holler y Velvet Skin. A gozar.

James Jamerson. Asombrosa la cantidad de temas míticos de la Motown en los que el bajo corre a cargo del amigo James Jamerson formando parte de The Funk Brothers. El sonido de la fábrica de éxitos se nutrió del poder armónico y sereno del bajo de James, capaz de aportar en todas las canciones su peculiar estilo. Fundamental. Trío de ases: Ain’t No Mountain High Enough, What's Going OnI Heard It Through the Grapevine.

Chuck Rainey. Seguimos con el soul, alimento  esencial para el alma. Otro bajista pionero y muy prolífico fue este hombre nacido en Cleveland que trabajó con Aretha Franklin, Quincy Jones, Donny Hathaway y que colaboró con Steely Dan en su exitoso Aja. Groove. Esa es la clave. Estilo contagioso, puro y absoluto. Trío de ases: I Believe In Music, Rock Steady, Come Live With Me Angel.

Larry Taylor. Bajista fundamental en la carrera de Tom Waits. Brilla con luz propia en el universo Waits asociándose a la perfección con el baterista Stephen Hodges. Estilo agresivo y trotón ideal en la época dorada del loco de Pomona. Esencia blues. Trío de ases: Union SquareJockey Full of Bourbon, Dirt In The Ground

Leroy Hodges. Mi esqueleto se pirra por el bajo de Leroy, músico fundamental en la carrera de Al Green. Es una gozada escuchar como se asocia con los bateristas Al Jackson Jr y Howard Grimes. Suavidad y elegancia a raudales. Dicen que era el bajista ideal para que el resto de músicos brillasen más, les hacía mejores. Y yo digo si. Tired Of Being Alone, Love and HappinessI Can't Stand the Rain.

John Entwistle En las antípodas de Hodges está el correoso bajo de este hombre capaz de ser hacer de su instrumento el centro de atención, la pieza clave sobre la que gravita todo. Diabólico y juguetón a más no poder. Excelencia técnica al servicio de la canción. Y momentos de absoluta pirotecnia pero integradas en el tema en cuestión. Trío de ases: My GenerationBaba O'Riley, Heaven And Hell.

Larry Graham Se dice que es creador del estilo slap en el bajo eléctrico. Ni lo se ni mi importa me basta con escucharle en el material que grabó con Sly Stone para gozar de lo lindo con un bajista imaginativo, poderoso y sutil a partes iguales. Un todo terreno. Trío de ases: Thank You (Falettinme Be Mice Elf Agin), I Want to Take You Higher, Now Do-U-Wanta Dance

Bootsy Collins Otro fenómeno de la naturaleza, impulsor del bailoteo hasta límites insospechados. Su asociación con James Brown vale su peso en oro. Escuchas su primera nota y te dice aquí estoy yo, vas a bailar hasta que te duelan huesos que ni pensabas que existían. Trío de ases: Soul Power, Up for the Down StrokeAh... The Name Is Bootsy, Baby!

Geezer Butler Músico fundamental en la historia no sólo de Black Sabbath sino de la música. La oscuridad del grupo de Birmingham le debe tanto a su perfecta asociación con Bill Ward como a los riffs de Iommi. Así de claro. Podía ser contundente, agresivo y sutil sin despeinarse. Esa afinación grave se pegaba a la guitarra de forma colosal. The Wizard, N.I.B, Solitude

Garry Tallent Tremendamente infravalorado el bueno de Garry ha desarrollado una carrera perfecta al lado de Springsteen. Me chifla su trabajo en los dos primeros discos, especialmente en The Wild, the Innocent & the E Street Shuffle. La huella soul está más presente que nunca en esa época. Blinded By The LightThe FeverKitty´s Back.

Toby Myers Igual de valiosa la contribución de Myers al sonido de la banda de Mellencamp. Otro al que le pirraba el R&B, soul y el funk y lo aplicaba con ahínco en el cancionero de John brilland también en el heartland rock y el country. Trío de ases: Paper In Fire, Void In My HeartWhen Jesus Left Birmingham

Michael Anthony Adoro a Van Halen y no concibo su sonido sin la exquisita contribución de este hombre casi siempre en segundo plano aportando certeras líneas de bajo bien pegaditas a la batería de Alex Van Halen y dejando que Eddie brillase a la guitarra. Esencial. Trío de ases: Push Comes to Shove, Running With The Devil, Everybody Wants Some

Pino Palladino Uno de los bajistas más versátiles sobre la faz de la tierra. No se le resiste ningún estilo. Tuve la fortuna de verle en directo formando parte de The Who en 2006 en su mítico concierto en Zaragoza. Un absoluto crack. Esa esbelta figura es de lo más elegante que hay. Se lo rifan.  Trío de ases: Murder, Lovely Day, Stone Me.

Davey Faragher Tal vez no tenga tanto prestigio como Palladino pero Davey es otro todoterreno con una polivalencia demoledora. Miembro fundador de Cracker, habitual de Elvis Costello, ha colaborado con John Hiatt, Joan Osborne, Allen Toussaint o Sheryl Crow. Trío de ases: This Is Cracker SoulSweet Rosalyn, Safety In Numbers.

Prince Apártense todos pero ya que viene Prince y el cabroncete tocaba el bajo tan bien como la guitarra que ya es escribir. Cuidado. Furibundo admirador de Larry Graham al que reclutó para su banda mítico es el día en el que le rindió pleitesía en el escenario (Quiero sentarme a tus pies y verte tocar. Yo no estaría en ningún lado sin él) Oh yeah... Trío de ases: Let´s Work, The Ballad of Dorothy ParkerPheromone

Flea Se cuenta que a Flea le enseño a tocar el bajo el guitarrista Hillel Slovak cuando estaban en la Secundaria. Después el angelito voló solo y de qué manera. Picoteando en el jazz, el funk e incluso el punk armó un estilo reconocible, pilar angular sobre el que descansa el mejor repertorio de RHCP. Trío de ases: BackwoodsBehin The Sun, Mellowship Slinky in B Major

Fast ¿Alguien en su sano juicio pensaba que iba a dejar fuera de mis favoritos a Brian Leiser? Por supuesto que no. Siempre que les he visto en directo he flipado con su habilidad con su instrumento pasando del punk al soul con exquisitas pinceladas hip hop. Trío de ases: Passive/Aggressive, Southside, Got Our Love

Nick Movshon El más joven de esta lista es este muchacho oriundo de New York, pieza angular en unas cuantas pistas de aquel mítico Back To Black de Amy Winehouse, colaborador de Bruno Mars y bajista en media docena de discos del gran Lee FieldsTrío de ases: You Know I'm No GoodTalk To Somebody, It Rains Love.

martes, 22 de febrero de 2022

Lee Fields & The Expressions. It Rains Love

Durante algunos años se ganó la vida imitando a James Brown (le llamaban Little JB) también colaboró con estrellas de la talla de BB King, Clarence Carter o Bobby Womack y tuvo una carrera alejada de cualquier éxito comercial desde que grabase su primera referencia, el single Bewildered en la cara A y Tell Her I Love en la B allá por 1969. Pero Lee Fields fue perseverante y de alguna forma los astros se aliaron cuando grabó para el sello Truth & Soul. Su primera referencia para la disquera con sede en Brooklyn data de 2002 y ya se empezó a hablar más de el a rebufo del éxito de Amy Winehouse. El retro soul lo llamaron algunos y todavía lo hacen. Error para con Lee Fields. El estuvo allí desde el principio. Ahora recoge los frutos y bien que me alegro. Cada día graba mejores discos y su última referencia me tiene loco desde que la escuché en mi antiguo laboro hace un par de años. It Rains Love es uno de mis discos favoritos de soul, no de los últimos tiempos sino de toda mi vida. 

Cualquier vestigio de Little JB está más que sepultado en este álbum cuya cadencia soul es aplastante. Sensual, adictivo y cocido a fuego lento en él destaca la arrebatadoramente pasional interpretación vocal de Lee Fields, soberbio en todas las pistas y el excelso acompañamiento musical de The Expressions comandados por el productor y multiinstrumentista Leon Michels a la sazón productor del álbum. A sus pies. Comandar con esa clase la sección de viento y dotar al disco de un sonido tan especial y caluroso es un mérito que está al alcance de pocos. Si hay un sonido con el que emparentar este disco lo sitúo más del lado de Hi Records o Stax que de la Motown por nombrar referencias clásicas pero que quede claro que el disco es una aplastante reivindicación de un músico en estado de gracia y con un toque único y especial.

Grabado en el estudio The Legendary Diamond Mine situado en el barrio de Queens It Rains Love está repleto de singles perfectos, canciones soul con un toque clásico imbatible. No hay tema malo, nada de relleno. La música fluye de tal manera que el disco podría estar secuenciado sin cortes y funcionaría como una suite atemporal y vas a notar el poderío de un tipo que cree en lo que canta y lo hace una forma épica, lo sientes desde el primer tema que da título al álbum: It Rains Love que lo abre de forma mágica con unos breves arpegios de guitarra que se funden con sutiles toques de platillos secundados por una carnal línea de bajo a cargo de Nick Movshon. Un monumento para este tipo que se sale en todo el disco. Vaya forma de envolver cada tema con su instrumento. Qué gozada.

El nivel de la banda en todo el disco es tal que en la edición que me compré viene un segundo disco con todos los temas en su versión instrumental. No es necesario escuchar ese disco extra para certificar la descomunal clase de estos tipos que se compenetran a la perfección: el mencionado Nick Movshon al bajo, Leon Michels que además del saxo le da al piano, el víbrafono, órgano y guitarra, Homer Steinwess a la batería son un trío imbatible, un pilar fundamental en el que se apoyan el resto de músicos al servicio de unas canciones adictivas. Podría desgranar una a una con verdadera pasión pero voy escoger cuatro de mis favoritas... 

Que me aspen si You´re What´s Needed In My Life no podría ser un mega éxito de los años setenta. Toda la canción es fascinante pero me vuelve absolutamente loco el inicio con esa batería, bajo y piano dándose la réplica hasta que aparece con toda la sutileza del mundo la sección de viento y la gloriosa voz de Lee Fields susurrando eso de First of all, finding words to express my feelings, is almost impossible to do, when it comes to talking about you Enganchadísimo a esta soberbia canción y a esos coros que te llevan a los años gloriosos del soul. En bucle. No me canso de escucharla. 

Igual o más arrebatadora es Will I Get Off Easy que cuenta con el espectacular añadido de una sección de cuerda precisa metida con el mejor gusto del mundo. No se puede tener más clase. De nuevo la banda se complemente a la perfección dejando respirar el tema para que la interpretación vocal de Lee Fields le de el punto perfecto. Y esto es una constante en todas las canciones del disco. Otro ejemplo despampanante es A promise is a promise. En esta hay unas líneas chispeantes a más no poder a cargo de Thomas Brenneck. Hacia el minuto dos de la canción y hasta el final la gloria bendita. Vaya forma de darse espacio unos a otros y convertir el tema en una delicia sonora, un auténtico manjar.   

El álbum fue grabado con los músicos tocando al unísono en el estudio y uno se se los imagina gozándola sin límites en temas tan serpenteantes y llenos de sutileza como Love Is The Answer. Madre mía que poderío, qué inicio más seductor, sensualidad en cada nota ejecutada. Otro comienzo que no puedo evitar poner una y otra vez de forma obsesiva. Aunque pueda parecer exagerado uno de mis discos de soul favoritos de todos los tiempos y mira que he escuchado material clásico a mansalva en los últimos tres lustros. Absoluta devoción por este artefacto.