Según la RAE nada es la inexistencia total o carencia absoluta de todo ser, otra acepción sería Sensación de vacío o inexistencia y la situación o estado de carencia absoluta. La tradición clásica filosófica afirma que el universo está lleno de ser y que la nada absoluta es imposible... Un jardín, muy grande además. Vayamos a referencias culturales. Nada es una novela de Carmen Laforet. La tengo siempre pendiente. También es una canción de Los Deltonos. Nada no tiene buena fama porque siempre es mejor estar haciendo algo o aparentarlo, sobre todo en el trabajo. La nada absoluta toda para mi. Me veo con esta edad como mi progenitor retirado del laboro y pienso; quiero abrazar esa nada, caminar por la calle y ante la inquisitoria pregunta de qué estas haciendo ahora, responder con una amplia sonrisa: nada. En realidad algo muy valioso. Caminar. Nothing's shocking...
There goes the last dj, who plays what he wants to play, and says what he wants to say...
martes, 8 de septiembre de 2026
Pildoras: Hoy, Nada
jueves, 3 de septiembre de 2026
For The Record
En cualquier caso, las ventas aunque se resentían cada año, (se pasó de las 931 millones de unidades vendidas en 2000 a 38 millones en 2021) todavía eran boyantes. Y es que, aunque no han pasado tantos años, en un par de décadas el modo de disfrutar de la música ha cambiado por completo. Lo físico, aunque vive cierto repunte está arrinconado y no deja de ser un tema de frikis o casi. El supuesto auge del vinilo tiene más de moda que de cifras que se puedan asemejar al auge del formato físico, la cierta recuperación del cd está entre algodones y lo que impera es la suscripción a una de esas plataformas. No nos engañemos. El paradigma ha cambiado por completo.
En 2005 se vendía mucho cd de serie media y en el mercadillo con cuatro paredes donde yo trabajaba (así lo llamaba un compañero hoy ilustre creador de una exitosa saga nostálgica que menciona la EGB) también se despachaban un número considerable de novedades porque poníamos unos precios irrisorios, casi sin margen de beneficio. De modo que una novedad podía costar entre 12-14 euros mientras que en la FNAC o Power Records eran más caras. Muchos famosos que años después en las redes sociales hacían propaganda de las tiendas pequeñas compraban en el mercadillo en cuestión. Se quiénes son. Sus nombres. Donde viven. Ja ja. Pero quedaba más guay decir que comprabas en esos sitios antes mencionados que en el mercadillo con cuatro paredes. En fin, Ley de Protección de Datos. Juas.
Soy de los que cree que todo esto tiene una influencia decisiva en la consideración que tiene la música. Más accesible que nunca, su difusión es extraordinaria y las posibilidades de conocer discografías enteras más sencilla que nunca. Sin embargo, su impacto cultural se reduce porque igual que es fácil y cómodo acceder, la forma de escucharla invita a olvidarla rápidamente. Se llevan las playlist o dejarse guiar por los algoritmos. Cada vez hay menos personas que escuchan discos enteros. Algunos aducen falta de tiempo. El gran mal de la vida moderna. El querer abarcar más de lo que se puede. En fin, estoy a años luz de esa forma de disfrutar de la música pero soy consciente de que voy con la minoría. Sigo encontrando un placer infinito en pinchar un vinilo, poner un cd o escuchar un álbum entero mientras salgo a dar una vuelta. Ayer sin ir más lejos cayeron Weapons Of Beauty de Jay Buchanan a la mañana y The Art Of Loving de Olivia Dean a la noche. Entre medias en formato físico el cd de Tuesday Night Music Club de Sheryl Crow y el Tearing At The Seams de Nathaniel Rateliff & The Night Sweats en vinilo.
Algunos estudios psicológicos sobre atención y bienestar han demostrado que las actividades que requieren atención física y mental sostenida generan mayor satisfacción que el consumo pasivo. Vivimos en una época de caos, saturados de notificaciones, pantallas y mandangas que desvían nuestra atención.... El acto de escuchar música, ya sea prestándole toda tu atención al álbum que escuchas con cascos en la plataforma de streaming en cuestión, pinchando un vinilo o poniendo un cd en el reproductor, implica la escucha activa y la recompensa sigue siendo maravillosa al menos en mi caso. Me levanto a la mañana y la música empieza a sonar. Siempre tengo en mente varios discos que van a a caer ese día. Mi ilusión lejos de disminuir aumenta exponencialmente. Yo, minoría absoluta. Ja ja.
Es complicado establecer unos criterios para determinar la relevancia cultural de un disco. Tal vez sea una cuestión que aúna cierto nivel de ventas, apoyo de la crítica y tiempo transcurrido. Esas premisas encuentran un apoyo que parece más posible con la forma en que se escuchaba la música cuando el formato físico era el rey. Pero es discutible, como todo y de hecho el menda sigue disfrutando de la música de la misma manera, dándole cancha a los discos varias veces, rascando antes de abandonarlos. Incluso leo que en Estados Unidos están en auge los clubes de escucha de discos (listening bars o vinyl clubs) que ofrecen experiencias inmersivas centradas en la alta fidelidad y la escucha atenta de álbumes completos, influenciados por la cultura japonesa de los años 20. Igual monto uno en mi pueblo. Ja, ja. Esos discos que aparecen en la foto pertenecen al periodo que va desde el 2005 (año que comencé a trabajar en la sección de música de unos grandes almacenes cuyo nombre no voy a escribir aquí) hasta el pasado año. Toma ya. Estoy preparando una exhaustiva sobre el periodo 2000-2025 que va a encabezar si o si ese disco que tu ya sabes...
And there are people still in darkness and they just can't see the light
If you don't say it's wrong, then that says it's right
We got try to feel for each other, let our brothers know that we care
Got to get the message, send it out loud and clear
miércoles, 5 de agosto de 2026
Vacacaciones (again)
A riesgo de parecer un excéntrico de mucho cuidado confieso que lo que más me gusta del trabajo, con una diferencia abismal respecto a lo segundo, son las vacaciones. Cuantas más mejor. De hecho he ido a personal con toda mi humildad a solicitar que nos las aumenten, que haya más días de asueto y de libre disposición. No me han hecho caso pero no pierdo la esperanza. Esta primera tanda de vacaciones he disfrutado de la costa cantábrica; dame un playa de cuatro o cinco kilómetros, la dichosa plataforma cuyo nombre no voy a mencionar aquí ni por un millón de dólares y que me subvenciona mi hermana, fruta y buena compañía y podría batir un récord mundial de permanencia en tales menesteres.
Mis pies se posaban en la arena de la playa a las 08:30 o 09:00 de la mañana y tira millas. Los cuatro zumbados de todos los días terminábamos saludándonos. Ya traía unos cuantos discos que me han llamado poderosamente la atención y se le han sumado otros cuantos. Disfrute total. Banda sonora espectacular para le mejor época del año. Días largos, buen tiempo, soleado la mayoría pero alejados del terrible bochorno del Botxo. Lo escrito podría batir un récord de días consecutivos en tal tesitura, pero ¡no me dejan! Porca miseria. Que me quiten lo bailao. Y todavía quedan tandas y verano.
De hecho aquí está la segunda tanda. Sin horarios, sin presiones, sin tener que ir a tal o cual lugar. Es indudable que el tiempo transcurre de forma diferente cuando no estás trabajando. Y es mucho mejor, créeme. Ninguna duda al respecto. Si de habitual estoy enfrascado con abundante material musical, literario y visual en vacaciones se multiplica por mil. Es mi forma favorita de disfrutar el tiempo... El menda no concibe el mundo sin sumergirse todos los días en la cultura, en continuo remojo. No hay negociación posible y no habrá paz para los malvados.
miércoles, 15 de julio de 2026
Hoy voy con Inglaterra, y ¿ayer?
Profundizo un poco más en el tema y el asunto no es tan idílico como pensaba ya que lo que donan los jugadores es la tarifa básica de dos mil libras esterlinas que perciben por encuentro. Es decir, esa cifra va directamente a las cuentas de las organizaciones benéficas con las que colaboran pero las grandes sumas que percibiesen si ganasen el Mundial las negocian con la Federación Inglesa y entonces ahí el asunto queda a discreción individual. Puaff, qué chasco. Era demasiado bonito. Rasco un poco más y consulto cuántas veces a lo largo de la historia se han dado casos similares de donar lo que se gana a causas benéficas tanto de forma individual como colectiva. Me llama la atención el caso de Mbappé que en 2018 donó la totalidad de sus primas de juego y el bono por ser campeón del Mundo a una ONG francesa que organiza actividades deportivas para niños hospitalizados y con discapacidades. El jugador francés dijo lo siguiente: Representar a mi país es un honor, no necesito cobrar por ello. Toma esa.
Ayer vi el partido de Spain contra Le France. Hacía que no veía un partido de fútbol entero desde el 8 de julio de 2014 cuando Alemania le metió un baile descomunal a Brasil en su casa. Buenas risas me eché aquel día con mi amigo Rober. En fin, ayer disfruté de un partido de fútbol acudiendo totalmente virgen al mismo porque estoy absolutamente desconectado del balompié sin tener ni puta idea de los jugadores que forman parte de ambas selecciones. No sabía donde jugaban la gran mayoría, excepto Mbappe, Oyarzabal y Unai Simón. Los demás nada de nada. Ayer reconozco que lo disfrute y que aunque lo veía más por el morbo y el trasfondo sociológico que por el partido en si, me sorprendió el nivel de Spain que dominó por completo a una Francia que partía como favorita. Por supuesto tras el partido vino la retahíla habitual de declaraciones grandilocuentes de representar al país y tal, banderitas por allá y por acá. Por estos lares al personal le gustan más las pulseritas y las banderitas que hacer como Mbappe, juas. Money, get away....
La gracia de un partido de estas características desde mi perspectiva es el morbo que me genera cada vez que juega la selección española y por estos lares y se escucha al personal celebrar a grito pelado los goles de la Roja. Eso es algo que hace veinte o treinta años no pasaba, al menos no tengo esa percepción. Y que conste que me da igual, allá cada cual, mientras haya respeto no le veo ningún problema a eso como tampoco a reivindicar una Euskal Selekzioa. El problema por aquí suele ser el respeto, siempre. Durante el partido el WhatsApp echa humo. Me jarto a reír con los comentarios de un ilustre familiar de ascendencia italiana muy hábil para provocar al sector abertzale de la family, ja ja. Y me acuerdo de la anterior vez que vi otro partido entero en su compañía y de mis sobrinos pequeños en el mundial de 2006. Menudas risas me eché viendo el Italia Francia en el que Zinedine Zidane le arreó un cabezazo a Marco Materazzi. No se me olvida el apellido Materazzi. Donaría alguien pasta en aquel mundial. Lo voy a investigar...
Ardo en deseos de conocer como vivieron el choque de ayer un par de amigos futboleros. Uno ubicado en un pueblo de tradición abertzale en Gipuzkoa, el otro en el mismo barrio que mi ilustre familiar de ascendencia italiana. ¿Se escucharían celebraciones del gol de Spain en la Gipuzkoa profunda? Estarían los txokos a reventar de gente, cerrados a cal y canto, sufriendo en silencio las acometidas de Oyarzabal... Por cierto qué bueno es. Como otros cuantos que no conocía de la selección española y me parecieron extraordinarios: Rodri, Dani Olmo, Cubarsí o el Cucurella ese que estaba en todos los lados... Pero la gran pregunta es, ¿donarán la pasta para contribuir a la mejora del país que tanto aman? En fin, hoy con Inglaterra, lo tengo claro.
domingo, 21 de junio de 2026
Get up and dance to the music
Vivimos tiempos confusos y la música puede ayudar como siempre lo ha hecho. Se siguen publicando excelentes discos que caen a menudo en el olvido en estos tiempos de consumo rápido y voraz. Pero aquí hay uno que le presta toda su atención. Tengo esa plataforma cuyo nombre no voy a mencionar ni por un millón de dólares repleta de jugosas novedades discográficas. Ya tengo más de una decena de discos con los que estoy entusiasmado publicados en estos seis primeros meses del año. Y he escuchado más de cincuenta. Sólo hay que buscar y prestar atención. Y encuentras, ya te digo que encuentras. A cholón. Premio gordo para el que adivine de qué canción es el siguiente extracto. Y no os olvidéis de las mallas, purpuras a ser posible.
If music got to free your mind
Just let it go cause you never know, you never know
If your rhythm ever falls out of time
You can bring it to me and I will make it alright
And if your soul is let go
Oh you never know, no you never know
And if your heart is beating free
For the very first time it'll be alright
viernes, 1 de mayo de 2026
Pildoras: Hoy, Capitalismo
La narrativa capitalista se extiende por todos los ámbitos de la vida. El deporte, no escapa a ello. Es más, es el caldo de cultivo perfecto para desarrollar y promocionar las milongas que hacen hincapié en el individualismo. El puedo yo solo. MVP. No me cabe duda de que el deporte contemporáneo es una extensión de la cultura empresarial y el neoliberalismo. Y todo el mundo cae en ello. La discusión se extiende en el foco equivocado... El equipo es lo que importa. Así debería ser. La colaboración. Solo así avanza un equipo y también la sociedad. MVP, mis cojones treinta y tres. Pero vende mucho más el glamour, los focos sobre un individuo... Todo tiene que ver con el capitalismo. No cabe duda de que es más fácil comercializar la imagen de un individuo que la de un equipo. El error es pensar que el individuo logra el éxito sólo, con su propio esfuerzo y nada más, sublimando el yo. Las cartas están marcadas desde el principio. Una vez que triunfa esta premisa todo es más fácil para el sistema. Y me las piro. Ya vale por hoy, copón.
martes, 21 de abril de 2026
Nick Hornby. Dickens y Prince. Un tipo de genio muy particular
Las disquisiciones que Hornby plantea sobre los aspectos creativos son la mar de interesantes. En el caso de Prince es muy interesante la reflexión sobre supuesto perfeccionismo ya que como acertadamente señalo su ingeniera de sonido Susan Rogers, el de Minneapolis no lo era en absoluto: Si hubiera sido un perfeccionista, no habría producido tanto... Las cosas le brotaban de forma natural... no podía esperar a la perfección... Ese torrente creativo que le salía a cholón rara vez era cotejado de forma obsesiva por Prince como también indica el músico Terry Lewis quién afirma que Prince nos enseño que la perfección está en la espontaneidad.. De modo que en el estudio que se construyó en su casa comenzó a crear como si no hubiera un mañana. Hornby no entra a desentrañar cuánto de su producción fue excelente, genial, normal o mala...Se nota que le encanta su música y dada su forma de proceder se entiende que habrá de todo pero que lo genial lo era de forma superlativa.
El tema de la precocidad también asusta. Tanto Dickens como Prince crearon algunas de sus obras más emblemáticas antes de los veinticinco. A esa edad ya eran veteranos. Lo cual es un arma de doble filo. Estirar el momento creativo es otra de las cuestiones que aborda con acierto Hornby. Y de nuevo ahí entra la cuestión de los gustos, que como bien señala el autor es subjetiva y siempre lo será. ¿Cuándo empieza el declive en la carrera de Prince, si es que lo hubo? Muriendo con tan solo 58 años es inevitable pensar que todavía le quedaba mucha música por crear y tal vez recorrer caminos diferentes, alejados de todo lo que había hecho. Eso era muy propio del músico de Minneapolis. Puedo imaginármelo grabando un disco de blues crudo, de gospel electrónico o de rock´n roll desaforado... Aunque tal vez si rastreas en su discografía ya encuentras trazas de todo ello...
Produced, arranged, composed and performed by Prince
Más mandanga Púrpura. En el primer disco el pequeño genio norteamericano se hacía cargo de todos los instrumentos (más de veinte). Todo llevaba su sello. Baterías, guitarras acústicas y eléctricas, bajos, sintetizadores, pianos.... Y toda esa artillería para añadir detallitos: campanillas de viento, glockenspiel, platillos de dedo, palmas, tambores de agua, bongos, congas, trapecio de cepillo... Un flipado. Un apasionado total de la música que tuvo mucho tiempo para enredar con los instrumentos que había en las casas de los colegas que le daban cobijo. No hay duda de su obsesión musical, al principio de su carrera practicando a todas horas; cuando ya era una megaestrella ofreciendo largos shows en discotecas después de haber actuado en un estadio o en un pabellón. Flipante. Y en esas noches locas de aftershows se echaba a las espaldas además de temas de su repertorio, canciones de Sly & Family Stone, The Rolling Stones, James Brown, Creedence Clearwater Revival, Al Green, The Staples, James Brown, Joni Mitchell... Toda una orgía sonora.
En cualquier caso ser un multiinstrumentista superlativo, (y Prince lo era como puede que nadie lo haya sido ni lo vuelva ser jamás) no garantiza que seas un compositor fuera de serie. No al menos desde el principio. Y aquí estoy de acuerdo con la reflexión de Hornby de que el primer disco de Prince era un buen arranque, lejos de la genialidad en lo compositivo por mucho que impresionara, y lo hace de veras que el chico que lo graba lo hace todo... Pero tal vez ese detalle en ese momento más que favorecer le perjudicase y fuese algo así como: Mirad soy Prince y vosotros no, ja ja, y toco todos los instrumentos y bailo que lo flipais, mangarranes.... Encontrar el punto en la composición le llevo un poco más de tiempo, bien mirado no demasiado... Algunos señalan Dirty Mind (1980) como su primera gran obra otros creen que Controversy (1981); los más creen que el puñetazo definitivo en la mesa fue con 1999 (1982).
Vuelta a Dickens...
Otra de las acertadas tesis esgrimidas por Hornby es la vital importancia que ha tenido el cine en asentar y volver míticas algunas obras de ambos creadores. Como escribe el autor de este ensayo: Hay algo más que Oliver Twist y Purple Rain tienen en común, además de su perdurabilidad cultural y la juventud de sus creadores: ambas le deben muchísimo al cine. Sin la película Purple Rain es inimaginable que el álbum hubiera tenido el mismo impacto. Y sin el musical Oliver! de Lionel Bart, y el grandísimo éxito de su adaptación cinematográfica dirigida por Carol Reed, es posible que Oliver Twist no se hubiera convertido en la obra más famosa y representativa del autor, por encima de Grandes Esperanzas o David Copperfield.
Seguirá siendo Dickens una de mis asignaturas pendientes... Desde luego la forma en que Hornby acerca al lector la obra del autor británico consigue despertar el interés por su obra pero de momento no encuentro el momento de sumergirme en una de sus largas obras. Con Prince la cosa cambia y cuando tecleo este texto ya me he ventilado varios discos y picoteado a lo loco en diferentes etapas de su prolífica y loca trayectoria. Y el asunto continua. Hoy que se cumplen diez años de su muerte seguro que habrá nuevos podcast a los que hincar el oído. A por ellos.
jueves, 2 de abril de 2026
Procesión... Me pido Barrabas
Hace muchos años incluso fui con mis progenitores a la célebre Pasión viviente de Balmaseda. Un asunto muy serio, camaradas. En ese pequeño pueblo vizcaíno casi todo el mundo se toma la cuestión muy a pecho y guárdate tu, maldito ateo o en mi caso despreciable hereje, de hacer ninguna chanza... Te la juegas... Ja, ja, ja. En cualquier caso voy a dedicar este post que jamás leerá a una compañera de trabajo que es de ese pueblo y a la que por supuesto interrogué sobre múltiples cuestiones en torno a esta celebración. Me contó interesantes y jugosos chascarrillos que por descontado no voy a desvelar aquí ni por un millón de dólares. Lo que más me interesaba es quién hacía de Barrabas. Le dije que me encantaría hacer ese papel, ahí arriba subido en la tarima, escuchar en boca de Poncio Pilato a quién queréis que libere a Jesús o a Barrabás y la chusma eligiendo a Barrabas... Y suena a todo trapo Lust For Life. Que no te digo que me lo mejores, iguálamelo. Que a Judas le condenan...
lunes, 22 de diciembre de 2025
El día de la Salud
martes, 28 de octubre de 2025
Toda mi atención
Recuerdo que hable con mis amigos de que perdía mucho tiempo con el móvil. Ellos me dijeron que también. Pero había una gran diferencia, mis amigos lo utilizaban para jugar al ajedrez pero eran ajenos a las redes sociales, nada ni de Facebook ni mucho menos de Instagram o Twitter. Sin embargo el menda caía en las tres y confesaba que perdía mucho el tiempo con eso. Demasiado. De hecho ese día algo hizo click en mí y me propuse cambiar mis hábitos al respecto. No estar tan pendiente del móvil, ni chequear cada dos por tres el celular en los llamados tiempos muertos; la cola del supermercado, la del banco, bueno cualquier cola, esos ratos en el trabajo en el que simplemente tienes que estar (turno de noche en el hospital)... Lo cumplí y lo sigo haciendo. Y estoy más contento. Toda mi atención se concentra en que si estoy leyendo un libro, estoy en eso, ni más ni menos, si mantengo una conversación con alguien, le dedico toda mi atención, si estoy en alguna cola, pues estoy pero paso de mirar el móvil... No me lleva a ningún lado.
domingo, 28 de septiembre de 2025
El consentimiento. Vanessa Springora
Bien, de eso nada más y nada menos trata la novela de forma brillante y con un armazón literario de órdago. Es evidente que el lector no puede sustraerse a unos hechos terribles como también es manifiesta la habilidad de Springora para tratar ese tema y numerosos y peliagudos recovecos que le rodean con lucidez y con un irresistible torrente de palabras. La autora hace especial énfasis en como durante unos años la intelectualidad francesa de izquierdas no sólo miro para otro lado con estos asuntos sino que increíblemente perpetró cosas tan horribles como firmar una carta abierta que se publicó en Le Monde en 1977 a favor de la despenalización de las relaciones sexuales entre menores y adultos. Nauseabundo.
Abordar un tema tan turbulento de forma tan lucida como lo hace Springora es algo más que encomiable porque su habilidad literaria está fuera de toda duda. En esta pequeña novela la autora nos cuenta como con trece años conoció y cayó en las redes de un prestigioso escritor francés, Gabriel Matzneff que además se jactaba en su literatura de sus escarceos con adolescentes, vanagloriándose y trufándola de un halo místico que desgraciadamente tenía sus acólitos. De hecho por estos lares, hubo un desgraciadamente célebre escritor ya fallecido que escribió cosas deplorables sobre sus conquistas adolescentes en Japón. Puto asco.
La autora cuenta su historia con determinación, sin rodeos, entrando en detalles y se hace preguntas a priori tan de sentido común que resulta chocante y absolutamente increíble que no sólo no se hicieran en su época sino que en tiempos pretéritos se le diese pábulo a conductas deplorables. Porque el consentimiento nunca puede ser dado por un menor desprovisto por completo del desarrollo humano e intelectual necesarios. Que sin duda la responsabilidad cae siempre en el adulto y que querer vender otra cosa es mezquino y está fuera de la ley. Hay pasajes verdaderamente aterradores en esta pequeña novela, momentos que hacen que te revuelvas y no des crédito a semejante esperpento. Por ejemplo, uno de los que más me llamó la atención es cuando la protagonista acude a la casa de un filósofo rumano, Emil Cioran que poco menos le indica que tiene que estar agradecida de ser la musa de Matzneff que debería ser un honor ser elegida por alguien así. Para flipar.
lunes, 22 de septiembre de 2025
El poder de la música
domingo, 14 de septiembre de 2025
My life with a Springsteen´s fan
The first time we saw Springsteen & E the E Street Band together was on April 30, 2023, in Barcelona. The opening couldn't have been better. My Love Will Not Let You Down is one of my favorite setlist openers. Without a doubt. That day we cried, jumped, and laughed to the incandescent rhythms of the E Street Band and Springsteen. We did it again the following year and were rewarded with a luxurious twist: Racing in the Street was a sublime moment. And we always, always, go crazy with Spirit in the Night and Tenth Avenue Freeze-Out. It's impossible to point out all the brilliant, exhilarating moments that happens at a Bruce Springsteen & E Street Band concert. We continue to enjoy his contagious passion for what he loves. Today marks his eighteenth birthday.
jueves, 11 de septiembre de 2025
Bordeaux mon amour
Además de lo señalado la arquitectura de la ciudad tiene un atractivo descomunal. Predomina el etilo neoclásico con importantes retazos de gótico y con una presencia constante de elementos contemporáneos. Mi rincón favorito de la ciudad es la Grosse Cloche cuya historia se remonta al siglo XIII. El aspecto que luce hoy en día data del siglo XVIII y cuando entras a la Rue Saint James lo mejor es contemplar al detalle los comercios que hay a cada lado de la calle hasta llegar a la Plaza de Fernand Lafargue y atisbar al fondo un retrato de James Brown que preside un bar llamado L´Apollo. Mejor imposible. Fotos del mítico programa Soul Train decoran sus paredes. En mi salsa.
Lo cierto es que el primer día antes de ponernos en marcha y por primera vez en mi vida acudí a uno de esos Free Tour de un par de horas que nos sirvió para tomar contacto con la ciudad y conocer algunos detalles interesantes para emprender el vuelo en solitario. El primer día suele ser habitual llenar la agenda con cosas que quieres hacer, plantearte visitar las cercanas Arcachon o Saint Emilion pero finalmente lo desechamos y pateamos a gusto y sin prisas por Burdeos. Por ejemplo reservamos una mañana para cruzar el Pont De Pierre para dirigirnos a Darwin Eco-Systeme un espacio diferente, alternativo, respetuoso con el medio ambiente que tienen el reciclaje como eje y con interesantes muestra de arte callejero. En interesante contraste a la tarde visitamos el Barrio Chartrons y tal vez encontramos muchos comercios cerrados y no supimos sacarle todo el partido posible. Con lo que hay que volver. Si o si.
viernes, 5 de septiembre de 2025
Jesse Malin. Almost Grown: A New York memoir
Tal vez sin haber cumplido todavía los sesenta tacos se antoja muy pronto para escribir unas memorias, o quizás no, seguro que ambos tendrán jugosas historias que contar y como confío plenamente en sus habilidades para ello espero con ansia hacerme con ambos. Almost Grown se publicará en abril del próximo año. Ya está en preventa. La carrera de Jesse Malin comenzó cuando era un adolescente hiperactivo de Queens que encontró en el rock´n roll una pasión a la que dedicarse en cuerpo y alma. Despuntó siendo un imberbe con Heart Attack y se hizo grande en los círculos undeground de NYC con D Generation, seminal combo de punk rock. Desde que comenzó su carrera en solitario hace más de veinte años su discografía es esencial en mi hogar. Adoro su trayectoria en solitario. Y la máxima de la misma la define Jesse Malin de esta forma: Me gustan las buenas canciones, y los grupos que tocan baladas tranquilas y cosas fuertes en el mismo disco. Añado, y que surcan diferentes estilos musicales sin complejos, en perfecta y extraña armonía como sus adorados The Clash.
Desconozco si hay algún plan para que el libro se edite en castellano. Lo dudo. Si no es así haré ese esfuerzo extra y lo leeré en inglés. Faltan todavía unos cuantos meses para que se edite y es probable que venga acompañado de un disco nuevo, mientras, es un placer recurrir por enésima vez a rodajas tan bellas y especiales como Sad And Beautiful World, Sunsent Kids, New York Before The War, Love It To Life, Glitter in the Gutter o The Fine Art Of Self Destruction... Toda la suerte del mundo a Jesse en en su proceso de recuperación.
viernes, 8 de agosto de 2025
Sigourney
Puede que me cautivase por primera vez en Los Cazafantasmas, donde luce espectacular, pero yo ahí todavía era un terrible infante. Algunos años después ya me enamoró por completo en Armas de mujer... Pero no sería hasta mediados de los noventa cuando caí rendido antes sus interpretaciones en El año que vivimos peligrosamente (recuerdo verla en el programa de televisión Que grande es el cine de Jose Luis Garcí), Dave presidente por un día, La muerte y la doncella, Copycat y sobre todo La tormenta de Hielo de Ang Lee donde comparte protagonismo con Kevin Kline. Algunas de de mis escenas favoritas de su filmografía están en ese film.
He seguido su carrera desde esa época y todavía hoy en día disfruto con su presencia e interpretaciones. Sin ir más lejos el año pasado estuvo espléndida cuando le dieron el Goya Internacional. Conservaba todo su carisma y esplendor y esta semana he visto una película (Una buena casa) en la que de nuevo comparte protagonismo con Kevin Kline. El film no es una obra maestra, ni mucho menos pero tiene su encanto y su papel es una golosina que Sigourney borda como tantas otras veces.
lunes, 30 de junio de 2025
Recomendaciones musicales
Me chocó la confesión de otro colega que me dijo que no compraba el Popu desde hace más de veinte años. Ja, ja. Insisto cada cual tiene que seguir su camino y a veces se rompe ese cosquilleo de escuchar nuevos discos, de descubrir nueva música. Lo cierto es que como escribí en un post anterior es tal la cantidad de música de la que disfrutar que podrías perfectamente marcar una línea y quedarte sólo con lo que se editó de 1996 para atrás por ejemplo. Y no te daría la vida. Ja. Pero no se trata de eso y sobre todo al menos en mi caso hay un asunto fundamental: seguir disfrutando de la música en directo. Mi grado de excitación ante la posibilidad de escuchar en vivo a bandas que publican material en la actualidad permanece intacto. Es más fantaseo con la posibilidad de que pasen por aquí artistas y bandas que me están proporcionando grandes momentos hoy en día.
Estamos en la mitad del año y ya tengo más de una veintena de discos echando fuego en la plataforma esa que no citaré aquí ni por un millón de dólares. Y les estoy sacando un jugo que no veas. Con estas temperaturas escandalosas en la Euskal Herria tropical dos discos se han hecho un hueco fundamental y son la banda sonora perfecta para una locaza como el menda: Return To Zero de Neal Francis y Pleasure de Young Gun Silver Fox, tengo un par de discos de lo que algunos etiquetan como americana que me están flipando; Life is Strange de Garrett T. Capps y American Man, American Music de Ron Pope; me ha sorprendido lo nuevo de The Dirty Guv Nahs, Promises, mis mañanas suelen comenzar con la energía hard rockera de The Damn Truth, sigo recurriendo a las noches al personal blues de Early James en Medium Raw; y el mejor soul está presente con el tremendo Heal Me Good de Yufu. Bebo los vientos por Living between the lines, el excitante debut de Frank Meyer. Mucha mandanga rica y sabrosa.
domingo, 22 de junio de 2025
Música: Todos los días, en cualquier lugar y a todas horas
Vivimos tiempos confusos en muchos aspectos y la música puede ayudar como siempre lo ha hecho. Se siguen publicando excelentes discos que caen a menudo en el olvido en estos tiempos de consumo rápido y voraz. Pero aquí hay uno que le presta toda su atención. Tengo esa plataforma cuyo nombre no voy a mencionar ni por un millón de dólares repleta de jugosas novedades discográficas. Ya tengo más de una quincena de discos a los que he sacado partido en estos seis primeros meses del año. Sólo hay que buscar y prestar atención. Y encuentras, ya te digo que encuentras. A cholón.
martes, 28 de enero de 2025
Medio siglo + 1
Ni que escribir tiene que mi amigo tiene el atractivo de Paul, las neuras de Lucinda, la habilidad a la guitarra de Eddie o casi y el don de la eterna juventud de Jesse. Que sea por muchos años más y lo celebremos y lo disfrutemos juntos. Rock on! La selección musical como es habitual en este cochambroso blog exquisita. Dance To The Music, motherfuckers. Y no os fíes en la puta vida de quien no baila o al menos lo intenta.