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jueves, 3 de septiembre de 2026

For The Record

Hace veintiún años empecé a trabajar en la sección de música de unos grandes almacenes cuyo nombre no voy a escribir aquí. Ya se hablaba de la crisis en las ventas discográficas. El declive había comenzado y el enemigo estaba claro: la piratería. Sin embargo, el volumen de negocio todavía era reseñable. De hecho teniendo en cuenta que el pico de ventas de la industria discográfica fue en el 2000, aquel año 2005 todavía se vendía mucho el formato físico, concretamente el cd. Del vinilo, ni rastro. Los cds estaban presentes en la vida del personal. Los coches tenían reproductor de cd que parece un dato baladí, pero su desaparición fue la puntilla hace cuatro o cinco años. 

En cualquier caso, las ventas aunque se resentían cada año, (se pasó de las 931 millones de unidades vendidas en 2000 a 38 millones en 2021) todavía eran boyantes. Y es que, aunque no han pasado tantos años, en un par de décadas el modo de disfrutar de la música ha cambiado por completo. Lo físico, aunque vive cierto repunte está arrinconado y no deja de ser un tema de frikis o casi. El supuesto auge del vinilo tiene más de moda que de cifras que se puedan asemejar al auge del formato físico, la cierta recuperación del cd está entre algodones y lo que impera es la suscripción a una de esas plataformas. No nos engañemos. El paradigma ha cambiado por completo. 

En 2005 se vendía mucho cd de serie media y en el mercadillo con cuatro paredes donde yo trabajaba (así lo llamaba un compañero hoy ilustre creador de una exitosa saga nostálgica que menciona la EGB) también se despachaban un número considerable de novedades porque poníamos unos precios irrisorios, casi sin margen de beneficio. De modo que una novedad podía costar entre 12-14 euros mientras que en la FNAC o Power Records eran más caras. Muchos famosos que años después en las redes sociales hacían propaganda de las tiendas pequeñas compraban en el mercadillo en cuestión. Se quiénes son. Sus nombres. Donde viven. Ja ja. Pero quedaba más guay decir que comprabas en esos sitios antes mencionados que en el mercadillo con cuatro paredes.  En fin, Ley de Protección de Datos. Juas.

Soy de los que cree que todo esto tiene una influencia decisiva en la consideración que tiene la música. Más accesible que nunca, su difusión es extraordinaria y las posibilidades de conocer discografías enteras más sencilla que nunca. Sin embargo, su impacto cultural se reduce porque igual que es fácil y cómodo acceder, la forma de escucharla invita a olvidarla rápidamente. Se llevan las playlist o dejarse guiar por los algoritmos. Cada vez hay menos personas que escuchan discos enteros. Algunos aducen falta de tiempo. El gran mal de la vida moderna. El querer abarcar más de lo que se puede. En fin, estoy a años luz de esa forma de disfrutar de la música pero soy consciente de que voy con la minoría. Sigo encontrando un placer infinito en pinchar un vinilo, poner un cd o escuchar un álbum entero mientras salgo a dar una vuelta. Ayer sin ir más lejos cayeron Weapons Of Beauty de Jay Buchanan a la mañana y The Art Of Loving de Olivia Dean a la noche. Entre medias en formato físico el cd de Tuesday Night Music Club de Sheryl Crow y el Tearing At The Seams de Nathaniel Rateliff & The Night Sweats en vinilo.

Algunos estudios psicológicos sobre atención y bienestar han demostrado que las actividades que requieren atención física y mental sostenida generan mayor satisfacción que el consumo pasivo. Vivimos en una época de caos, saturados de notificaciones, pantallas y mandangas que desvían nuestra atención.... El acto de escuchar música, ya sea prestándole toda tu atención al álbum que escuchas con cascos en la plataforma de streaming en cuestión, pinchando un vinilo o poniendo un cd en el reproductor, implica la escucha activa y la recompensa sigue siendo maravillosa al menos en mi caso. Me levanto a la mañana y la música empieza a sonar. Siempre tengo en mente varios discos que van a a caer ese día. Mi ilusión lejos de disminuir aumenta exponencialmente. Yo, minoría absoluta. Ja ja.

Es complicado establecer unos criterios para determinar la relevancia cultural de un disco. Tal vez sea una cuestión que aúna cierto nivel de ventas, apoyo de la crítica y tiempo transcurrido. Esas premisas encuentran un apoyo que parece más posible con la forma en que se escuchaba la música cuando el formato físico era el rey. Pero es discutible, como todo y de hecho el menda sigue disfrutando de la música de la misma manera, dándole cancha a los discos varias veces, rascando antes de abandonarlos. Incluso leo que en Estados Unidos están en auge los clubes de escucha de discos (listening bars o vinyl clubs) que ofrecen experiencias inmersivas centradas en la alta fidelidad y la escucha atenta de álbumes completos, influenciados por la cultura japonesa de los años 20. Igual monto uno en mi pueblo. Ja, ja. Esos discos que aparecen en la foto pertenecen al periodo que va desde el 2005 (año que comencé a trabajar en la sección de música de unos grandes almacenes cuyo nombre no voy a escribir aquí) hasta el pasado año. Toma ya. Estoy preparando una exhaustiva sobre el periodo 2000-2025 que va a encabezar si o si ese disco que tu ya sabes...

And there are people still in darkness and they just can't see the light

If you don't say it's wrong, then that says it's right

We got try to feel for each other, let our brothers know that we care

Got to get the message, send it out loud and clear


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Top Seventeen 2025

Este ha sido el año que más novedades discográficas he escuchado con diferencia. Al currar a turnos tengo tandas de varios días libres y las noches de hospital también dan mucho juego. De modo que dispongo de cantidad de horas para mi. Soy un tanto misántropo y me chifla escuchar música, actividad que hago a menudo mientras me afano en las tareas del hogar. Otras veces escuchamos música en comuna en casa y eso no tiene precio y gracias a ello he descubierto a artistas fuera de mi radar. Muy lejos quedan los tiempos en que prácticamente la única fuente de información era Popular 1 (sigo comprándola y disfrutándola), al igual que Ruta 66 y aunque mis intereses confluyen en un porcentaje bastante alto con ambas publicaciones recurro a otras muchas fuentes descubriendo excelentes artistas o grupos. Varios ejemplos; en cuanto a Podcast referencia absoluta es La Hora Chinaski, picoteo también de Turbo 3 o El Sótano y por las redes sociales gracias a algunos conocidos virtuales y reales he descubierto auténticas joyas. Así que agradecido a todos ellos. Ha sido un año glorioso, al menos en mi casa pero tampoco pretendo convencer a nadie ja ja. Cada uno a su bola. Habrá un anexo seguro porque tengo serias dificultades en elegir solo diecisiete discos.

Joy Crookes - Juniper 

Esperaba con ansia el regreso de Joy Crookes tras el fantástico Skin de hace cuatro años. Juniper es otra maravilla, diferente al anterior, manteniendo la esencia pero con un sonido distinto y con un par de insertos hip hop que quedan muy molones. Adoro a esta chica y por supuesto me encantaría verla en directo. Su música es muy especial y bebe del mejor soul con algún toque jazz. Su propuesta es luminosa a mas no poder. Trío de ases: Brave, Mathematics, Paris.

Olivia Dean - The Art Of Loving

Otro colosal descubrimiento cortesía de Su que todos los años me trae a alguien realmente especial. Al parecer esta chica lo está petando en el Reino Unido. Tiene una clase de no te menees y su música se mueve por terrenos similares a la de Joy Crookes. Gloria bendita para el que este escribe. Trío de ases: Lady Lady, So Easy (To Fall In Love), A Couple Minutes.

Wolf Alice - The Clearing

Ni se las veces que he escuchado este álbum que de tan bueno parece un grandes éxitos. Al igual que las anteriores, también provienen del Reino Unido y su música tiene un enorme potencial comercial. Bebo los vientos por verles en directo en una sala, nada de festivales ni mandangas ja ja. Ellos y nosotros en la sala BBK por ejemplo. Trío de ases: Thorns, Just Two Girls, The Sofa.

Myron Elkins - Nostalgia For Sale

No lo tenía nada fácil el bueno de Myron para igualar un debut tan impactante como Factories, Farms & Amphetamines. Y ha conseguido un disco tan bueno como aquel. En este gana la veta soul lo cual hace que me derrita por completo. Al parecer su grabación no estuvo exento de dificultades. Si este tío con ese talentazo no lo tiene fácil es que el mundo esta como una puta cabra. Trío de ases: Red Ball, Nostalgia For Sale, Givin Up and Givin In.

Laufey - A Matter Of Time

Otra jovenzuela que lo esta petando. Esta procedente de Islandia. Su jazz vocal es irresistible en mi casa. Escuchas sus canciones y parece que han estado ahí toda la vida. Ideal para hacerla sonar estos navideños. Veo un triple cartel al lado de mi casa: Joy Crookes, Olivia Dean y Laufey. Ahí se que me dejaría la pasta a gusto. De traca ja ja. Trío de ases: Clockwork, Lover Girl, Carousel.

Ty Segall - Possession

Con el tiempo y las escuchas este último disco de Ty Segall me ha terminado de gustar tanto como aquel tremendo Freedom´s Globin siendo bastante diferente. Es otro trabajo irresistible con la poderosa influencia de los Beatles pululando por ahí. Menudo tipo Ty, siempre en continua búsqueda. Trío de ases: Shoplifter, Possession, Skirts Of Heaven.




Hans Chew - Land Of Dreams

Este lo descubrí gracias al FB de Sergio Martos, colaborador habitual de Ruta 66. Flipante e inclasificable disco. Bendito piano. Cuando lo descubrí lo escuché de forma compulsiva. Lo pongo hoy en día y no ha perdido ni un ápice de poder. Trío de ases: Dying on Borrowed Time, Heart Of A Fisherman, Theatre of Dionysus.

Ryan Davis & The Roadhouse Band - New Threats From The Soul

No me acuerdo como llegue a este. Y suelo tener buena memoria para estas mingadas.. En fin eternamente agradecido. Otro álbum inclasificable que exige plena atención, con canciones que superan los seis minutos. Trío de ases: New Threats From The Soul, Monte Carlo/No limits, The Simple Joy.

Frank Meyer - Living between the lines

Excelente debut discográfico del bueno de Frank Meyer. Un trabajo ecléctico que va mucho más allá del punk rock y que tiene sabrosas incursiones en el pop e incluso el soul. Espero que Frank continúe con su carrera en solitario y se rodee siempre de tan buenos músicos y grandes colaboraciones. Trío de ases: Living betweeen the lines, Dead Winter, Piece of Me

Tanner Usrey - These Days

Otro country rocker con retazos soul que tiene una serie de canciones fantásticas que merece la pena escuchar. Este es su debut para un sello importante Trío de ases: If You Call Me Again, Better Weather, With You

Early James - Medium Raw

Tras este nombre artístico se encuentra Frederick James Mullis Jr. Dan Aurbebach le fichó para su sello Easy Eyed Sound y con este ya van tres discos. Este último el mejor. Se editó a principios de año e incluso lo presentó por estos lares. Esa si que me fastidió perdérmela. Trío de ases: Steely Knives, Gravy Train, I Got This Problem.




Tyler Childers - Snipe Hunter

Producido por el omnipresente Rick Rubin, Snipe Hunter es un pedazo de disco que me atrapó desde la primera canción. No conocía nada de este tipo que ya va por su séptima rodaja ni sabía de su asociación con el gran Sturgill Simpson en su álbum Purgatory de 2017. Desde luego este disco lo tiene todo. Trío de ases: Eatin´Big Time, Cuttin´Teeth, Bitin´List.

The Avett Brothers & Mike Patton - AVTT/PTTN

Encantando con la conjunción de las voces de los hermanos Avett y el gran Mike Patton, una de mis cantantes favoritos de los noventa y que mantiene el mojo. Unas cuantas canciones colosales y un sonido envolvente. Cada día me gusta más el disco. Trío de ases: Dark Night of My Soul, To Be Known, Disappearing.

Ron Pope - American Man, American Music

Al igual que el disco de Early James el de Pope también es de comienzos de año pero el menda no se ha olvidado de él. Excelentes canciones cantadas con toda la fuerza del mundo por Ron Pope. Otro que descubrí por La Hora Chinaski, y que si, indudablemente tiene puntos en común con Will Hoge. Trío de ases: Nobody´s Gonna Make It Out Alive, The Queen of Fort Payne Alabama, Klonopin Zombies.

Ace Monroe - Wild Card

Mi banda sonora del verano por playas cántabras. Un disco de hard rock procedente de Nashville que como acertadamente señala Eduardo Izquierdo en su crítica de Ruta 66 tiene similitudes con Tesla. Estoy de acuerdo. El disco va a todo trapo y es irresistible de la primera a la última. Trío de ases: Inside Out, Talk, Baby, Please Come Home.

Yufu - Heal Me Good

Espectacular debut del taiwanés Yufu. Un álbum en el que por cada canción pulula el espíritu de Curtis Mayfield o Marvin Gaye. Los referentes son claros y los abrazo con entusiasmo. Grandes canciones ricas en instrumentación predominando el funk y el soul. Trío de ases: Honey, If You´re Extra, Are You Elevated?, Heal Me Good.

The Damn Truth - The Damn Truth

Mi banda sonora matutina que me ha cargado las pilas muchos días al ir al laboro. Entra a la perfección y cuenta con la espectacular voz de Lee-la Baum. Y como escribí está repleto de canciones con gancho comercial, de esas que tarareas a cualquier hora del día. Trío de ases: Be SomebodyIf I Don´t Make It HomeLove Outta Luck.



domingo, 7 de diciembre de 2025

Wolf Alice. The Clearing

Uno de los discos que va a estar muy alto en mi Top Seventeen de 2025 va a ser sin duda The Clearing de Wolf Alice. Recomendación de Su. Acierto total, descomunal. De tan bueno que es parece un grandes éxitos. Palabrita de honor. Todas las canciones con un enorme potencial comercial. Cada vez que lo escucho pienso en esos grandes discos superventas que por muchas veces que haya escuchado no me canso de ellos jamás: Recklees de Bryan Adams, Born in the USA de Bruce Springsteen, Dreams de Fleetwood Mac o Dark Side of the Moon de Pink Floyd. Estoy haciendo adrede una referencia a discos multiplatinos y para mi de una calidad indudable porque una cosa no está reñida con la otra y porque, qué leches, me encanta el disco y creo que en otra época sería un clásico en toda regla. De momento parece que no les va mal.

Vaya por delante que es el primer álbum que escucho de esta banda que ya tiene una trayectoria de quince años. The Clearing es su cuarto disco y se están convirtiendo en una de las bandas de rock referencia en el Reino Unido. Su primer trabajo para una multinacional parece que les puede hacer a más llegar a más gente, les va a hacer ganar más seguidores aunque algunos se queden en el camino.  Y me parece maravilloso porque el disco está repleto de tremendas canciones, hit tras hit. Se mencionan como referencias e influencias Fleetwood Mac, Abba o Elton John. Nada que objetar porque insisto lo que predomina son excelentes canciones que es de lo que se trata.

Caí rendido desde la primera escucha ya con la inicial Thorns, arrebatadora balada al piano con arreglo de cuerdas en el que me dejé embrujar por la voz de Ellie Rowsell, absolutamente cautivadora durante todo el trabajo. En una onda muy distinta Bloom Baby Bloom es un tema juguetón, de ritmo irresistible. Just Two Girls me tiene loco, ese inicio al piano, la exquisita forma de cantar de Rowsell me tiene totalmente atrapado y ese final tan chulo que te deja en un tremendo subidón. Leaning Against The Wall me hace pensar en mi adorada Susana Hoffs. Aquí me encanta la guitarra acústica de Joff Oddie, sencilla y evocadora y ese minuto final de canción con esos coros tan chulos. Por cierto esa parte final me remite por completo a Queen.

Tanto Passenger Seat como Play It Out son tremendas canciones pop que crecen de forma exponencial a cada escucha. La segunda tiene unos arreglos y un espíritu Beach Boys total. No salgo de mi asombro según avanza el disco y te encuentras con joyas como Bread Butter Tea Sugar, una canción que resume todas las virtudes del álbum. Me gusta el groove, la perfecta conjunción entre la batería de Joel Amey y el bajo de Theo Ellis y la excelente parte de guitarra de Joff Oddie. El inicio de Safe In The World me remite al sonido de una canción clásica que no logro recordar ja ja. Me detengo, largo y tendido en Midnight Song. La escucho una y otra vez y pienso haz conmigo lo que quieras, Ellie Rowsell. Que barbaridad de canción. En White Horses creo que la voz principal al inicio es de Joel Amey y las apariciones vocales de Rowsell me remiten a Tori Amos. Por cierto el tema es vacilón a más no poder. El cierre con The Sofa no puede ser mejor, vaya pedazo de canción. De nuevo guiada por el piano y unos excelentes arreglos orquestales. Vaya pedazo de disco. Ardo en deseos de ver a esta banda en directo, incluso a sabiendas de que trasladar todos esos arreglos al directo no tiene que ser tarea fácil.