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martes, 7 de enero de 2020
Kelo Palacios - EL HUMAHUAQUEÑO
Kelo Palacios
EL HUMAHUAQUEÑO
RCA Victor SWX-7033 -SVIR-7016X)
Ed. Japonesa
01. Fiesta Aymara - Alberto Véliz - Mario Rudón
02. Vasija De Barro - Benitez - Valencia
03. La Boliviana - Popular Tradicional
04. El Arria - Angel Toribio Palacios
05. Viva Juyjuy - Popular Tradicional - Rafael Rossa
06. Cancion Del Derrumbe Indio - Juan Manuel Figueredo
07. El Humahuaqueño - Edmundo Zaldivar
08. Dos Palomitas - Popular Tradicional - Manuel Gómez Carrillo
09. Flor De La Leña - Armando tejada Gómez - Angel Toribio Palacios
10. Guadalquivir - Gilberto Rojas
11. Corazoncito – Víctor Véliz
12. Carnavalito Quebradeño - Hnos. Abalos
N.del R.: Falta pista 04.
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Aporte Alberto Orozco
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Etiquetas: Kelo Palacios
martes, 26 de julio de 2016
Kelo Palacios, Ricardo Domínguez - LAS GUITARRAS DE AMERICA
Kelo Palacios, Ricardo Domínguez
LAS GUITARRAS DE AMERICA
01. CAMINITO
02. LA LOCA DE AMOR
03. LA NOCHERA
04. TE VAS MILONGA
05. FINA ESTAMPA
06. VIVA JUJUY
07. ZAMBA DE LA CANDELARIA
08. CAPRICHO OTOÑAL
09. LA TRAMPERA
10. LA TELESITA
11. SELECCION DE CARNAVALITOS:
EL HUMAHUAQUEÑO
NARANJITAY
FLOR DE LEÑA
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Aporte de El Canario, enviado por Alberto Orozco
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Etiquetas: Kelo Palacios, Ricardo Domínguez
lunes, 25 de julio de 2016
Kelo Palacios - PARA SUDAMERICA
Kelo Palacios
PARA SUDAMERICA
De como un artículo de contratapa puede ser una carta abierta a Kelo Palacios.
CHE, USTED, CHE, KELO
Según cuentan las normas formales un artículo de contratapa debe ser la presentación del artista y su repertorio.
(Sabés, Kelo, me pregunto si cada vez que vos tomás entre tus manos la guitarra o el charango te ponés a pensar que estás dándote nuevamente, como si fuera la primera vez, como aquella primera vez en que recibiste la herencia soñadora de tu madre, la imborrable Margarita Palacios.
Y me respondo que si).
Entonces, el paso siguiente es explicarle a usted que ANGEL "KELO" PALACIOS no es un improvisado. Y cuando después de mucho de la vos lo que hubo de ser su primer long play, pudo demostrar que todas las frías y señoriales formalidades debían quedar de lado si lo que se buscaba era la tan mentada comunicación.
(Si, Kelo. Me respondo que si porque nadie puede poner en duda que tu ancestral comunicación con las cosas de la tierra él fue marcando el camino. Y nadie puede, entonces, dudar que la guitarra, el charango, o tu misma voz son nada más que un pretexto para darte a nosotros como si la vida misma fuera tu música, lo que es igual a decir que vos, sin música, no vivirías.
Si. Por eso me respondo que si)
Por eso aquel "Tiempo de Kelo Palacios" no quedó encerrado en un disco. Por el contrario, se perfiló hacia el universo de América como testimonio del trabajo de un hombre profundo, profundo conocedor de su tierra argentina, de su esencia y de sus hombres. Y quizás, mas que ninguno, lo tomo a don Atahualpa Yupanqui para buscar, en la guitarra, la respuesta a todas y cada una de sus preguntas ("porqué la noche es tan larga, guitarra, dímelo tu")
(y me respondo que si, Kelo, desde aquella noche en que por primera vez nos compartimos con Oscar Alem, con Domingo Cura, con el negro Eduardo Lagos. Una primera vez que siguió para siempre con Dino Saluzzi, o con el Chango Farías Gómez. Tantos y tan pocos. Tantos en lo profundo de ellos mismos quizás tan pocos para un movimiento renovador, necesariamente renovador, para ustedes y para nosotros. Estos "ustedes" que vuelven a ser, o el, Oscar Alem en bajo, Luis Ferreyra en quena, Alberto Alcalá en percusión, Rodolfo Mederos en bandoneón, Carlos Goldberg en tumbadora, Amadeo Monges el arpa, Fernando Suárez Paz como violín solista en la orquesta de cuerdas, Ricardo Domínguez como segunda guitarra, Carlos Marrodán, Chango Farías Gómez en percusión y, para confirmar definitivamente la herencia, tu hijo Angel Luis, también en percusión).
Por eso usted (y no lo tuteo porqué a pesar de estar juntos no tenemos confianza) dispongase, definitivamente, a dejar de lado sus preconceptos sobre lo que es un guitarrista o un charanguista formal. Olvidese, al momento de sentarse frente a su tocadiscos, quien va a escuchar un solo género musical y, relajandose, penetre decididamente en la propuesta que KELO PALACIOS le formula. Una propuesta que no es pretensiosa cuando afirma ser "PARA SUDAMÉRICA". Porque si aquel tiempo de KELO PALACIOS marcó discográficamente un comienzo, esto de hoy, esto de ahora, es el reflejo de esa maduración, de esa profundidad de la que le hablaba antes. Ah, y aunque usted no lo crea, yo hice exactamente todo lo que acabo de proponerle.
(Ahora, Kelo, te pido un favor. Seguí mirando adelante. Seguí construyendo tu vida con cada una de las notas que vos te has propuesto conseguir para compartir.
Te puedo asegurar que nos es absolutamente necesario)
LUIS BENITO ZAMORA
PARA SUDAMERICA
De como un artículo de contratapa puede ser una carta abierta a Kelo Palacios.
CHE, USTED, CHE, KELO
Según cuentan las normas formales un artículo de contratapa debe ser la presentación del artista y su repertorio.
(Sabés, Kelo, me pregunto si cada vez que vos tomás entre tus manos la guitarra o el charango te ponés a pensar que estás dándote nuevamente, como si fuera la primera vez, como aquella primera vez en que recibiste la herencia soñadora de tu madre, la imborrable Margarita Palacios.
Y me respondo que si).
Entonces, el paso siguiente es explicarle a usted que ANGEL "KELO" PALACIOS no es un improvisado. Y cuando después de mucho de la vos lo que hubo de ser su primer long play, pudo demostrar que todas las frías y señoriales formalidades debían quedar de lado si lo que se buscaba era la tan mentada comunicación.
(Si, Kelo. Me respondo que si porque nadie puede poner en duda que tu ancestral comunicación con las cosas de la tierra él fue marcando el camino. Y nadie puede, entonces, dudar que la guitarra, el charango, o tu misma voz son nada más que un pretexto para darte a nosotros como si la vida misma fuera tu música, lo que es igual a decir que vos, sin música, no vivirías.
Si. Por eso me respondo que si)
Por eso aquel "Tiempo de Kelo Palacios" no quedó encerrado en un disco. Por el contrario, se perfiló hacia el universo de América como testimonio del trabajo de un hombre profundo, profundo conocedor de su tierra argentina, de su esencia y de sus hombres. Y quizás, mas que ninguno, lo tomo a don Atahualpa Yupanqui para buscar, en la guitarra, la respuesta a todas y cada una de sus preguntas ("porqué la noche es tan larga, guitarra, dímelo tu")
(y me respondo que si, Kelo, desde aquella noche en que por primera vez nos compartimos con Oscar Alem, con Domingo Cura, con el negro Eduardo Lagos. Una primera vez que siguió para siempre con Dino Saluzzi, o con el Chango Farías Gómez. Tantos y tan pocos. Tantos en lo profundo de ellos mismos quizás tan pocos para un movimiento renovador, necesariamente renovador, para ustedes y para nosotros. Estos "ustedes" que vuelven a ser, o el, Oscar Alem en bajo, Luis Ferreyra en quena, Alberto Alcalá en percusión, Rodolfo Mederos en bandoneón, Carlos Goldberg en tumbadora, Amadeo Monges el arpa, Fernando Suárez Paz como violín solista en la orquesta de cuerdas, Ricardo Domínguez como segunda guitarra, Carlos Marrodán, Chango Farías Gómez en percusión y, para confirmar definitivamente la herencia, tu hijo Angel Luis, también en percusión).
Por eso usted (y no lo tuteo porqué a pesar de estar juntos no tenemos confianza) dispongase, definitivamente, a dejar de lado sus preconceptos sobre lo que es un guitarrista o un charanguista formal. Olvidese, al momento de sentarse frente a su tocadiscos, quien va a escuchar un solo género musical y, relajandose, penetre decididamente en la propuesta que KELO PALACIOS le formula. Una propuesta que no es pretensiosa cuando afirma ser "PARA SUDAMÉRICA". Porque si aquel tiempo de KELO PALACIOS marcó discográficamente un comienzo, esto de hoy, esto de ahora, es el reflejo de esa maduración, de esa profundidad de la que le hablaba antes. Ah, y aunque usted no lo crea, yo hice exactamente todo lo que acabo de proponerle.
(Ahora, Kelo, te pido un favor. Seguí mirando adelante. Seguí construyendo tu vida con cada una de las notas que vos te has propuesto conseguir para compartir.
Te puedo asegurar que nos es absolutamente necesario)
LUIS BENITO ZAMORA
Kelo Palacios
PARA SUDAMERICA
Trova JXT-600011 ( estereo - móno )
1976
01. GUADALQUIVIR-tonada tarijeña-GILBERTO ROJAS
02. BALDERRAMA-zamba-GUSTAVO LEGUIZAMON, MANUEL J. CASTILLA
03. LA PESCA DEL INDIO-yaravi huayno-KELO PALACIOS
04. AÑORANDO-chacarera-Hermanos SIMON
05. TEMA PARA MALENA-estudio-KELO PALACIO (*)
06. EL CONDOR PASA-canción andina-DANIEL ROBLES, J.MILCHBERG, PAUL SIMON
07. LA DANZA DE LOS DIABLOS-fantasía de malambo-KELO PALACIOS
08. CHIQUILIN DE BACHIN-vals-ASTOR PIAZZOLLA, HORACIO FERRER (*)
09. PARA SUDAMERICA-ritmos sudamericanos-KELO PALACIOS
Acompañamiento
OSCAR ALEM bajo
LUIS FERREYRA quena
ALBERTO ALCALA percusión
RODOLFO MEDEROS bandoneón
CARLOS GOLDBERG flauta
"NENE" GIMENEZ tumbadora
AMADEO MONGES arpa
FERNANDO SUAREZ PAZ violin solista en Orquesta de cuerdas
RICARDO DOMINGUEZ 2º guitarra
CARLOS MARRODAN
CHANGO FARIAS GOMEZ percusión
ANGEL LUIS PALACIOS percusión
Arreglos y Dirección KELO PALACIOS
Arreglos en (*) JUAN CARLOS CUACCI
Grabado en Estudios AUDION en febrero, marzo y abril 1976
Técnicos de grabación CARLOS PIRIZ y ROBERTO ALDONIS
Diseño grafico JUAN B ARRUABARRENA
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Aporte de "Eduardo Arolas"
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Etiquetas: Kelo Palacios
Kelo Palacios - TIEMPO DE KELO PALACIOS
Kelo Palacios
TIEMPO DE KELO PALACIOS
Kelo Palacios ( Angel Toribio Palacios), San Miguel Tucuman, 5 de Junio de 1932
Hijo de la folklorista Margarita palacios.
Inicio su estudios de guitarra con Felix Dardo palorma, mientras integraba el conjunto de su madre en el cual permaneció 13 años.
Entre 1959 y 1964 integro el grupo Los nativos ( Norberto Pereyra, Jose Tolosa, Oscar Quiroga y Carlos Rivas).
Paralelamente y durante 9 años fue el guitarrista y arreglador de Mercedes Sosa. También acompaño esporádicamente a Amelita Baltar, Mariquena Monti y Susana Rinaldi
En 1973 formo parte del grupo que acompaño a el Gato Barbieri en su gira por Europa, Japón y Latinoamerica
1974, Forma el grupo Inti Trio.
1975, junto a Dino Saluzzi y el Chango farias gomez, forman El Trio.
en 1982 volvió brevemente a trabajar con Mercedes Sosa, ya que fue el arreglador de el LD, "Como un pájaro libre".
Desde 1986 se dedico a la docencia, en la Escuela de música popular de Avellaneda, y de SADAIC
1972 1º Disco de Kelo Palacios, "El Tiempo de Kelo Palacios" acompañado por Domingo Cura, Luis Ferreyra, Enrique Roizner, Oscar Alem, Dino Saluzzi, Hugo Díaz, Eduardo Avila, Eduardo Lagos
Usted sabe que la zoología llama "quelonios" a ciertos reptiles que, entre otras cosas, tienen una caparazón bastante dura y caminan despacio como las tortugas. Nunca le pregunté a Angel Toribio Palacios porque le decimos "Quelo" pero no será seguramente por tener analogías con los quelonios.
He visto pocos tipos menos rígido que él. No existe la dureza en su expresión artística, ya se trate de tocar la guitarra, el bombo, el charango, cantar o bailar. Ni se imagina lo que puede llegar a hacer Kelo zapateando un malambo. Escasos bailarines ha habido con su capacidad para marcar con los pies subdivisiones rítmicas tan sutiles como las que le veíamos en el viejo Achalay-Huasi, cuando lucía Margarita Palacios -su madre, naturalmente- junto a "sus coyas" -o sea, buena parte de sus hijos-, entre ellos un adolescente como Kelo (que de esto han pasado un poco más de quince años, qué barbaridad...) Y es evidente que las tortugas zapatean extremadamente mal, al menos la que tengo en casa.
Tampoco se nota dureza alguna en la concepción mental de Kelo para enfocar el hecho musical, tal como sus dedos lo ratifican. Usa de la técnica en la medida indispensable, si virtuosismos insolentes, pero con la autoridad del que se reconoce solvente, lo que le permite contar con toda la velocidad -cerebral y guitarrística- que a un determinado tema convenga. Tampoco es el caso de los quelonios, absolutamente incapaces ni de final, que digo una guitarra, tan sólo un mandolin.
Usted ve, nada de nada entre Kelo y las tortugas. Salvo que tomáramos en cuenta el hecho de que los quelonios no son exclusivos de la Argentina, así como los Palacios no se originan solamente en Catamarca, como Margarita, ni en Tucumán, como Kelo y su hermana ni en Mendoza o Salta como su hermano y su padre. Hay tortugas aquí y allá, en América y en todo el mundo, en la tierra y en el agua. Tal vez por eso este disco parte de una esencia folclórica Argentina para darse la mano con otras vertientes americana comunes. Las fronteras musicales no son una línea de puntos en el pentagrama, como en los mapas. Y tan esencial es que, en diversas bandas se establece tan sólo una estructura armónica, un esqueleto de acordes, y no largamos a improvisar lo que salga.
Les voy a contagiar un secretito: en la "Siete de Abril" nos ubicamos para ir probando el nivel de los respectivos micrófonos, y tocábamos un poco cada uno, según órdenes del director de grabación. Cuando todo estuvo equilibrado no pidieron que tocáramos una ves el tema entero, a manera de ensayo, sin grabar, para que los técnicos tuvieran una idea completa.
"Primero largo yo, con un homenaje a mamá" -dijo Kelo- " después entrás vos con la Siete de Abril, sigue él, después él, y así toda la primera. Para la segunda, podría quedar Domingo con el bombo en la introducción, y ya veremos quién sigue".
Empezamos. Kelo hizo un emocionado recuerdo de su Madre, en guitarra sola, y me pasó la pelota a mí. Seguimos como nos fue saliendo, a los cabezazos, para darle su entrada al siguiente, levantando las cejas para avisarle que uno terminaba en solo. Por momento hablamos, nombrando al que se derivaba la interpretación.
De pronto, hubo un corte total de luz en la sala de grabación. Como lo considerábamos nada más que una prueba de sonido continuamos en completa oscuridad. Nadie dejó de tocar ni de entusiasmarse. La luz volvió antes del final. Terminamos donde nos pareció y esperamos para, ahora sí, comenzar a grabar.
Pero no. Habían grabado sin saberlo nosotros. Lo escuchamos y decidimos que no valía la pena intentar otra toma. Quizás podría haber salido mejor, pero allí estaba el calor espontáneo que sentimos durante la improvisación y hubiera sido muy difícil superarlo. Quedó.
De modo que sigo sin poder explicarme si la denominación Quelo tiene origen en los quelonios. Creo que no por lo primero razonamientos. Kelo Palacios no tiene una caparazón rígida, ni lentitud de movimientos. Pero comparte una distribución geo-musical no localista, que disfruta mirando su alrededor americanos y universal aquí si como las tortugas.
Al fin y al cabo no importa. Lo único que vale es poder contar desde ahora contar prueba de eficacia (no quiero decir talento porque él me lo va a tachar) como la que Kelo deposita en este disco. Un guitarrista habitualmente considerado "acompañante de primera" hoy puede ser valorado en su cabal dimension de solista. Ya no me interesa averiguar si Kelo tiene algo que ver con los quelonios. No sé si, en todo caso, es de tierra go de agua, pero puedo afirmar con énfasis que dispone para sí de un elemento donde ninguna otra tortuga podría reinar: el aire.
Eduardo Lagos
Nota: desgraciadamente lo supe. A Ángel Toribio Palacios le pusieron Kelo de niño como una deformación fonética de "Angelito" tal vez medialenguado en "Anquelito". Toda mi teoría sobre los quelonios se vino abajo
Músicos que intervinieron en la grabación de este disco
Kelo Palacios, guitarra y arreglos
Domingo Cura, percusión y bombo
Luis A. Ferreyra, flauta
Alberto Avila, quena
"Zurdo" Roizner, percusión y accesorios
Oscar Alem, bajo
Dino Saluzzi, bandoneón
Hugo Díaz, armónica
Eduardo Lagos, piano
Kelo Palacios
TIEMPO DE KELO PALACIOS
RCA CAMDEM CAS-3338
1972
01. FLOR DE LA LEÑA - huaino - Kelo Palacios, armando Tejada Gómez
02. TRISTE DE LA TARDE - milonga - - Kelo Palacios, armando Tejada Gómez
03. LA ARRIBEÑA - zamba - Atahualpa Yupanqui
04. LA OLVIDADA - chacarera - Hnos. Díaz
05. TRISTE ESTOY - zamba - Margarita Palacios - SIETE DE ABRIL - zamba - Andrés Chazarreta
06. ZAFRERITA JUJEÑA - zamba - Kelo Palacios, Oscar Alem, Oscar Valles
07. VIRGENES DEL SOL - danza incaica - Jorge Bravo de Rueda
08. AY... SOLEDAD - canción - Chacho Müller
09. CRIOLLITA SANTIAGUEÑA - zamba - Andrés Chazarreta
10. CHACARERA DEL TIEMPO - chacarera - Kelo Palacios
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(de Folklore Raíz)
TIEMPO DE KELO PALACIOS
Kelo Palacios ( Angel Toribio Palacios), San Miguel Tucuman, 5 de Junio de 1932
Hijo de la folklorista Margarita palacios.
Inicio su estudios de guitarra con Felix Dardo palorma, mientras integraba el conjunto de su madre en el cual permaneció 13 años.
Entre 1959 y 1964 integro el grupo Los nativos ( Norberto Pereyra, Jose Tolosa, Oscar Quiroga y Carlos Rivas).
Paralelamente y durante 9 años fue el guitarrista y arreglador de Mercedes Sosa. También acompaño esporádicamente a Amelita Baltar, Mariquena Monti y Susana Rinaldi
En 1973 formo parte del grupo que acompaño a el Gato Barbieri en su gira por Europa, Japón y Latinoamerica
1974, Forma el grupo Inti Trio.
1975, junto a Dino Saluzzi y el Chango farias gomez, forman El Trio.
en 1982 volvió brevemente a trabajar con Mercedes Sosa, ya que fue el arreglador de el LD, "Como un pájaro libre".
Desde 1986 se dedico a la docencia, en la Escuela de música popular de Avellaneda, y de SADAIC
1972 1º Disco de Kelo Palacios, "El Tiempo de Kelo Palacios" acompañado por Domingo Cura, Luis Ferreyra, Enrique Roizner, Oscar Alem, Dino Saluzzi, Hugo Díaz, Eduardo Avila, Eduardo Lagos
Usted sabe que la zoología llama "quelonios" a ciertos reptiles que, entre otras cosas, tienen una caparazón bastante dura y caminan despacio como las tortugas. Nunca le pregunté a Angel Toribio Palacios porque le decimos "Quelo" pero no será seguramente por tener analogías con los quelonios.
He visto pocos tipos menos rígido que él. No existe la dureza en su expresión artística, ya se trate de tocar la guitarra, el bombo, el charango, cantar o bailar. Ni se imagina lo que puede llegar a hacer Kelo zapateando un malambo. Escasos bailarines ha habido con su capacidad para marcar con los pies subdivisiones rítmicas tan sutiles como las que le veíamos en el viejo Achalay-Huasi, cuando lucía Margarita Palacios -su madre, naturalmente- junto a "sus coyas" -o sea, buena parte de sus hijos-, entre ellos un adolescente como Kelo (que de esto han pasado un poco más de quince años, qué barbaridad...) Y es evidente que las tortugas zapatean extremadamente mal, al menos la que tengo en casa.
Tampoco se nota dureza alguna en la concepción mental de Kelo para enfocar el hecho musical, tal como sus dedos lo ratifican. Usa de la técnica en la medida indispensable, si virtuosismos insolentes, pero con la autoridad del que se reconoce solvente, lo que le permite contar con toda la velocidad -cerebral y guitarrística- que a un determinado tema convenga. Tampoco es el caso de los quelonios, absolutamente incapaces ni de final, que digo una guitarra, tan sólo un mandolin.
Usted ve, nada de nada entre Kelo y las tortugas. Salvo que tomáramos en cuenta el hecho de que los quelonios no son exclusivos de la Argentina, así como los Palacios no se originan solamente en Catamarca, como Margarita, ni en Tucumán, como Kelo y su hermana ni en Mendoza o Salta como su hermano y su padre. Hay tortugas aquí y allá, en América y en todo el mundo, en la tierra y en el agua. Tal vez por eso este disco parte de una esencia folclórica Argentina para darse la mano con otras vertientes americana comunes. Las fronteras musicales no son una línea de puntos en el pentagrama, como en los mapas. Y tan esencial es que, en diversas bandas se establece tan sólo una estructura armónica, un esqueleto de acordes, y no largamos a improvisar lo que salga.
Les voy a contagiar un secretito: en la "Siete de Abril" nos ubicamos para ir probando el nivel de los respectivos micrófonos, y tocábamos un poco cada uno, según órdenes del director de grabación. Cuando todo estuvo equilibrado no pidieron que tocáramos una ves el tema entero, a manera de ensayo, sin grabar, para que los técnicos tuvieran una idea completa.
"Primero largo yo, con un homenaje a mamá" -dijo Kelo- " después entrás vos con la Siete de Abril, sigue él, después él, y así toda la primera. Para la segunda, podría quedar Domingo con el bombo en la introducción, y ya veremos quién sigue".
Empezamos. Kelo hizo un emocionado recuerdo de su Madre, en guitarra sola, y me pasó la pelota a mí. Seguimos como nos fue saliendo, a los cabezazos, para darle su entrada al siguiente, levantando las cejas para avisarle que uno terminaba en solo. Por momento hablamos, nombrando al que se derivaba la interpretación.
De pronto, hubo un corte total de luz en la sala de grabación. Como lo considerábamos nada más que una prueba de sonido continuamos en completa oscuridad. Nadie dejó de tocar ni de entusiasmarse. La luz volvió antes del final. Terminamos donde nos pareció y esperamos para, ahora sí, comenzar a grabar.
Pero no. Habían grabado sin saberlo nosotros. Lo escuchamos y decidimos que no valía la pena intentar otra toma. Quizás podría haber salido mejor, pero allí estaba el calor espontáneo que sentimos durante la improvisación y hubiera sido muy difícil superarlo. Quedó.
De modo que sigo sin poder explicarme si la denominación Quelo tiene origen en los quelonios. Creo que no por lo primero razonamientos. Kelo Palacios no tiene una caparazón rígida, ni lentitud de movimientos. Pero comparte una distribución geo-musical no localista, que disfruta mirando su alrededor americanos y universal aquí si como las tortugas.
Al fin y al cabo no importa. Lo único que vale es poder contar desde ahora contar prueba de eficacia (no quiero decir talento porque él me lo va a tachar) como la que Kelo deposita en este disco. Un guitarrista habitualmente considerado "acompañante de primera" hoy puede ser valorado en su cabal dimension de solista. Ya no me interesa averiguar si Kelo tiene algo que ver con los quelonios. No sé si, en todo caso, es de tierra go de agua, pero puedo afirmar con énfasis que dispone para sí de un elemento donde ninguna otra tortuga podría reinar: el aire.
Eduardo Lagos
Nota: desgraciadamente lo supe. A Ángel Toribio Palacios le pusieron Kelo de niño como una deformación fonética de "Angelito" tal vez medialenguado en "Anquelito". Toda mi teoría sobre los quelonios se vino abajo
Músicos que intervinieron en la grabación de este disco
Kelo Palacios, guitarra y arreglos
Domingo Cura, percusión y bombo
Luis A. Ferreyra, flauta
Alberto Avila, quena
"Zurdo" Roizner, percusión y accesorios
Oscar Alem, bajo
Dino Saluzzi, bandoneón
Hugo Díaz, armónica
Eduardo Lagos, piano
Kelo Palacios
TIEMPO DE KELO PALACIOS
RCA CAMDEM CAS-3338
1972
01. FLOR DE LA LEÑA - huaino - Kelo Palacios, armando Tejada Gómez
02. TRISTE DE LA TARDE - milonga - - Kelo Palacios, armando Tejada Gómez
03. LA ARRIBEÑA - zamba - Atahualpa Yupanqui
04. LA OLVIDADA - chacarera - Hnos. Díaz
05. TRISTE ESTOY - zamba - Margarita Palacios - SIETE DE ABRIL - zamba - Andrés Chazarreta
06. ZAFRERITA JUJEÑA - zamba - Kelo Palacios, Oscar Alem, Oscar Valles
07. VIRGENES DEL SOL - danza incaica - Jorge Bravo de Rueda
08. AY... SOLEDAD - canción - Chacho Müller
09. CRIOLLITA SANTIAGUEÑA - zamba - Andrés Chazarreta
10. CHACARERA DEL TIEMPO - chacarera - Kelo Palacios
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