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sábado, 18 de junio de 2022

Petros Márkaris, Suicidio perfecto





Y con esta acabo la segunda de las novelas que tenía en casa pendientes de lectura, siendo la tercera novela que leo de este autor. Como la anterior novela forma parte de la seria del comisario Kostas Jaritos (y me temo que esta es anterior a Con el agua al cuello). La verdad es que Jaritos es un buen personaje literario y no queda más remedio que empatizar con su cotidiano combate para circular, en su viejo Mirafiori, por las atestadas calles de Atenas (es un auténtico placer leer los nombres de las calles con las que puedes recorrer la mitología y la Grecia clásica, entre otras posibilidades).

En este caso, Jaritos se recupera de las graves heridas por disparos sufridas y está más que harto de los cuidados controladores de Adrianí (lo cierto es que su mujer no sale muy bien parada, peor en esta que en Con el agua al cuello). Por ese motivo, el comisario enseguida que puede decide volver a trabajar para evitar que le quiten el puesto de trabajo que ha ocupado un sustituto. 

El suicidio en un programa de TV del constructor Iásonas Favieros le da la oportunidad de volver a investigar extraoficialmente un suceso tan extraño. Dos suicidios más complicaran el caso que nos mantiene en vilo a lo largo de toda la novela. 

Como en el caso de las otras novelas hay un trasfondo histórico muy interesante que, al final, será decisivo para resolver el caso. Por un lado, la trama transcurre en la Grecia preolímpica (las últimas Olimpiadas en este país se celebraron en 2004) en la que se produjeron grandes negocios relacionados con dicha celebración deportiva. Por otro lado, se recuerda un pasado difícil de olvidar que es la etapa de la Dictadura de los coroneles (1967-1974) en la que gobernaron militares de extrema derecha. 

Todos estos componentes muy bien combinados convierten estas novelas en una lectura interesante, entretenida y que te mantiene pegada a la trama que construye con habilidad Márkaris.

lunes, 18 de abril de 2022

Petros Márkaris, Con el agua al cuello

Es la segunda novela que leo de Márkaris, la anterior (y que había olvidado) fue Muerte en Estambul que leí en 2009 (escrita el año anterior). Con la crisis económica se puso muy de moda hace unos diez años y como hago siempre, o casi siempre, dejo pasar esas lecturas. Pero en casa se compraron dos novelas y ahora he encontrado el momento para acercarme a este autor de novela negra y a su serie del comisario Kostas Jaritos (esta novela está por la mitad de la serie que está compuesta por quince títulos). 



Mi primera sorpresa fue recordar que Márkaris es turco, nació en Estambul en 1937 aunque debe hacer tiempo que reside en Atenas. Desde luego conoce muy bien la ciudad y la realidad griega. 

Kostas Jaritos es un comisario que no es ambicioso, un hombre común que, como le dice un personaje de la novela, no parece muy listo, pero lo es, digamos que es una inteligencia sin brillo pero que sabe buscar datos y encajarlos para resolver los casos. Está casado con Adrianí, una mujer también lista por sus reflexiones que se dedica a los «cuidados», tiene una hija abogada que se acaba de casar con un médico y ambos tienen una situación de precariedad por la situación económica por la que atraviesa el país (la novela se publicó en 2011). 

El caso para resolver tiene contenido social porque los asesinatos se dirigen contra personas relacionadas con la banca, causante principal de la crisis financiera y de la intervención de la Unión Europea. La crisis y la intervención de la troika (grupo de decisión formado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) provocaron recortes sociales muy severos que son el trasfondo de la novela. 

La trama de los asesinatos está bien, pero me parece más interesante la problemática social que se entrelaza con el caso que Jaritos resolverá y con el constante malestar de la sociedad griega (la propia policía, los atascos por las manifestaciones de todo tipo que inundan siempre la ciudad, etc.) que está presente en la novela.