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sábado, 28 de diciembre de 2019

J. M. COETZEE, Siete cuentos morales


Este libro ha tenido la mala fortuna de que lo haya leído tras el de Theodor Kallifatides, Otra vida por vivir y muy próximo al suyo de Elizabeth Costello. Empatizo más con los de mi propia especie que con los de otras especies, si alguien me quiere llamar especista, pues bueno, no me va a molestar. Adoro los animales y la naturaleza, me siento holista desde muy joven y le he dedicado muchas horas de militancia a la ecología que forma parte de mi manera de entender el mundo. Estoy convencida de que todas las especies podemos convivir y respetarnos, soy muy crítica con el capitalismo neoliberal y su manera de explotar el mundo para obtener beneficios… en fin, podría seguir pero no es el caso que nos ocupa porque aquí quiero hablar solamente de estos Siete cuentos morales.

Elizabeth Costello se mueve en estos cuentos entre su defensa a ultranza de los animales que son criados (más bien maltratados) para ser alimento de la especie humana en granjas industriales, transportados y matados sin contemplaciones. Y empatizo con estos animales y con lo que me explica Costello/Coetzee. 

El otro gran tema es el de la vejez, el deterioro del ser humano y las soluciones que damos a personas que, gracias a la eficacia de la medicina moderna, viven cuando ya no tienen calidad de vida. Me llama la atención que Costello/Coetzee no reivindique la muerte digna de la que soy partidaria (para ello he tomado mis decisiones personales que espero funcionen).

Resumiendo, el libro me ha gustado sin entusiasmo. Ya digo, quizás no era el momento. Así que lo dejó reposar en mis estantes por si un día lo releo.

viernes, 18 de octubre de 2019

J. M. COETZEE, Elizabeth Costello

Hay libros que te sorprenden desde el inicio: 
En primer lugar está el problema del arranque, es decir, de cómo ir desde donde estamos ahora, y ahora mismo todavía no estamos en ninguna parte, hasta la orilla opuesta. Solo es cuestión de cruzar, de tender un puente. La gente soluciona problemas así todos los días (7). 
Siento y percibo que Elizabeth Costello es el álter ego de Coetzee, no solo porque sea escritora como él, sino porque ella se atreve a escribir sobre aspectos difíciles que, quizás, él prefiere encarar a través de Costello.



Esta magnífica novela desarrolla diversos temas a través de ocho conferencias y un epílogo. Conferencias que Costello imparte en diversos lugares del mundo y que nos aproximan a una mujer de difícil carácter, solitaria, obsesiva, atormentada y rebelde. 

Su defensa de los animales es uno de los temas clave de la novela, la idea de que los seres humanos han sometido a los animales a un dominio y explotación sin piedad, comparable según Costello al exterminio nazi respecto a la población judía, provoca reacciones en el auditorio que la escucha dentro de la ficción y en los lectores/as de la novela. 

Partiendo de esta posición animalista y vegetariana, el problema del mal era otro tema clave cantado. Sin embargo que sorprende que no ahorre imágenes duras respecto al “asesinato” de animales para comer y se plantee la necesidad de evitar entrar en descripciones duras respecto a manifestaciones del mal en el nazismo (por cierto, amantes de la naturaleza y de los animales y, algunos de ellos entre los que se encontraba Hitler, vegetarianos).

La literatura en África, el autor es sudafricano, es también un tema polémico. ¿Para quién escriben los y las escritoras africanas? ¿Para la población de su continente o para el público occidental? Unos temas que llevan a otros y que dan una gran importancia a la importancia de narrar historias. 

Una novela poliédrica donde las haya, muy bien escrita, como cabe esperar de un Nobel de Literatura, y con un personaje excepcional que, parece ser, aparece en otras novelas.