Un relato muy breve, la historia es aparentemente muy simple pero lleva aparejada una carga de profundidad. Luce, cuya madre Varienne es retrasada, se ve incluida en el paquete y se la considera también retrasada.
Las dos mujeres, madre e hija, han logrado crear un microcosmos aislado basado en el afecto y el cariño. Pero Luce tiene que ir a la escuela y eso lo viven como un auténtico desgarro, así que la niña se negará a aprender pese a la obstinación de la maestra, Solange, que no entiende por qué Luce no va a poder tener derecho a la educación.
La lucha de la maestra por enseñar y de Luce por no aprender llegará a causar la enfermedad primero de una y luego de la otra. Sin embargo el relato plantea que no siempre se aprende a través de la palabra y que, a veces, las letras someten, normativizan la manera de ver el mundo. La experiencia y los afectos y emociones pueden ser, quizás, otro camino para el conocimiento.
Un relato muy hermoso. Siempre habrá un dolor y una felicidad intensas. Saber que alguien nos echa en falta y que echamos en falta a alguien (55). Algo tan simple y tan complejo como eso.