ADVERTENCIA: ESTE ES UN TEXTO SOBRE ANÁLISIS DEL DISCURSO Y RETÓRICA. SOBRE TEMAS SANITARIOS PUEDE INFORMARSE EN ORGANISMOS OFICIALES Y CONSULTAR A ESPECIALISTAS EN MEDICINA Y ENFERMERÍA PARA TOMAR DESPUÉS DECISIONES LIBRES E INFORMADAS.
Son tiempos complejos estos que estamos viviendo, tiempos de apocalípticos e integrados en el campo de la comunicación. Acabo de llegar del congreso COMRED en Sevilla, el primero al que he asistido en mi nueva etapa de estudiante, y he vuelto con cansancio pero también con alegría. Son muchas presentaciones y charlas, muchas ideas que se quedan resonando en la cabeza, mucha socialización, mucho ruido. Pero, al final, me ha parecido una experiencia enriquecedora y creo que he aprendido del resto de participantes, de sus investigaciones, de su forma de hablar y de presentar en público lo que han estudiado. Hay mucho trabajo detrás. Además, los organizadores me han hecho sentir como en casa, muy empáticos en todo momento, lo que una principiante como yo agradece.
Por otro lado, también he visto ideología, que yo creo que tendría que estar alejada de los planteamientos teóricos a la hora de abordar los problemas, y también algunas mesas redondas en las que ha destacado el discurso polarizante, como en la mesa redonda en la que estaba Rubén Sánchez de FACUA y la matemática y divulgadora Clara Grima. Es curioso cuando ves en vivo y en directo el uso reiterado de técnicas como el recurso al endogrupo y al exogrupo de las que se habla en “Discurso y poder” de Teun Van Dijk. De hecho, medio en broma medio en serio, creo que ya hay algún investigador preparando un estudio cuantitativo sobre el número de veces por minuto que el representante de FACUA dijo “extrema derecha”. Otra cosa que me ha sorprendido, no de las comunicaciones sino de los miembros de las mesas redondas es que muchas veces asumen que están ante un auditorio monocromático (perteneciente a su endogrupo político) y no aceptan que en ese público puede haber personas de todos los colores y visiones de la vida. No se puede asumir que, por que uno mismo sea de izquierdas, las personas de la sala también lo son y no se les puede despersonalizar con etiquetas despectivas que, además, no se ajustan a la realidad. Estas etiquetas solo se usan como caricatura de deslegitimación. Y, ¿saben una cosa? Ya no cuela. Y mucho menos en un congreso sobre comunicación donde se nos presupone unos mínimos conocimientos de los recursos de manipulación y persuasión con el lenguaje.
Respecto a otras etiquetas manidas, yo no sé pero todavía sigo sin encontrarle la lógica al planteamiento de Clara Grima sobre criticar a los que denomina “antivacunas” mientras ella dice que no la vacunaron de pequeña del sarampión, que no ha pasado la enfermedad y que tampoco está vacunada ni de adolescente ni de joven ni de adulta y que, de hecho, se puede vacunar y se va a vacunar (en el futuro). Pero los antivacunas “ponen en peligro a la gente que no se puede vacunar”. Si alguien entiende este argumentario, a lo mejor nos lo puede explicar. Yo, de verdad, sigo confusa. ¿Me habré perdido en la pragmática? ¿No he comprendido algo implícito que todo el mundo en la sala sí ha entendido? Pero si esta mujer es matemática debe ser muy buena en lógica… ¿Tendré un sesgo cognitivo? ¿Estaré incurriendo en una falacia de autoridad? Comienzo a hacerme luz de gas a mí misma… ¿Lo estoy soñando? Dejo de darle vueltas y sigo mi vida. Ha dicho lo que ha dicho, parece contradictorio y creo que lo es.
Os dejo la transcripción y que cada uno extraiga sus propias conclusiones:
Transcripción minutaje: 02:42:57:
Clara Grima: En el caso de las vacunas por ejemplo a mí sí me afecta porque yo soy una persona que nació en 1971 aunque no lo parezca porque parezco más joven y yo estoy en el grupo de riesgo porque yo no tuve el sarampión de pequeña y a mí no me vacunaron de pequeña porque no existía la vacuna del sarampión. En España cada vez hay más sarampión, el brote de sarampión en España se está haciendo grande, yo estoy en el grupo de riesgo, o sea soy una de las personas que puede contagiarse porque tú no creas en la ciencia y tú no vacunes a tu niño contra el sarampión o sea que son cosas que nos afectan y que cuando se pone uno a explorar que hay dentro de este movimiento anticiencia, que es la contracultura, ¿no? el ser antisistema se está convirtiendo en ser anticiencia, no sé me ocurre nada más loco que ser anticiencia y cuando se pone uno a explorar qué hay detrás pues de hecho, no me acuerdo del nombre de la socióloga estadounidense que ha sacado un libro hace poco que resulta que están todos los movimientos de la extrema derecha intentando controlar la ciencia, controlar el movimiento anticiencia, no la ciencia… eso ya lo hicieron los nazis, poner al pueblo en contra de la ciencia, o sea que no estoy respondiendo a la pregunta (…)
Transcripción minutaje: 03:12:35 (…)
Clara Grima: Cuando me pusieron la tercera dosis creo de la vacuna del COVID o la segunda, me pidió la persona… Nos vacunaron en la Universidad de Sevilla, en Derecho, no me acuerdo, nos llamaban a los profesores y, entonces, la persona que estaba allí vacunando, la enfermera que estaba vacunando me dice Clara tú que tienes muchos seguidores, por qué no pones una foto para que la gente venga a vacunarse, porque no sé si era la segunda o la tercera dosis, y la gente estaba empezando a no ir a vacunarse. Y me dijo, tú que eres influencer (…) y puse una foto que básicamente era yo vacunándome que era falsa, porque ya me había vacunado, sino haciendo la pose de que me estaba vacunando la enfermera, mírala a la cara que es la tercera, viva la ciencia o algo así, y tuve que estar 2 días sin entrar en Twitter porque me dijeron que estaba vendida a Pedro Sánchez, que era una borrega, o sea que fue una cosa, y lo único que puse fue eso y porque la enfermera me lo puso. Y eso creo, esa bronca también venía un poquito de la extrema derecha.
Transcripción minutaje: 03:15:30:
Tania Gálvez: Sí, yo quería puntualizar por el tema de la vacuna del sarampión que se ha comentado aquí, para no caer en las noticias falsas, que una persona adulta que no haya sido vacunada del sarampión puede vacunarse del sarampión pero…eh, me parece que se ha dicho que no te habías vacunado y que… no he entendido eso bien.
Clara Grima: Que yo no me vacuné porque cuando yo era pequeña no se vacunaba a la gente.
Tania Gálvez: Pero ahora te puedes vacunar.
Clara Grima: Ahora sí me puedo vacunar, claro, y de hecho me voy a vacunar.
Tania: Claro, pero es un argumento un poco falaz porque has dicho yo no estoy vacunada y me ponen en peligro.
Clara Grima: Claro, te ponen en peligro.
Tania: Pero tú tienes la oportunidad de vacunarte.
Clara Grima: Sí, pero yo me puedo vacunar pero hay gente que no se puede vacunar.
Tania Gálvez: Pero como has hablado de tu caso en concreto quería aclarar que sí que se pueden vacunar los adultos, quería que quedase claro para que no se crease confusión y que la gente pensase que no se puede vacunar de adulto.
Clara Grima: Los antivacunas ponen en peligro a mucha gente por ejemplo, a la gente que no se puede vacunar. ¿Quién no se puede vacunar? Pues gente trasplantada y, de hecho, hay una chica, que se llama Marine Eraville, que es francesa, que murió porque ella era una niña que transplantaron el corazón con dos años, que era deportista a pesar de eso, y lo único que no podía hacer era vacunarse porque un transplantado tiene toda su vida un objeto extraño. Tú nunca aceptas ese órgano como tuyo con lo cual estás todo el tiempo inmunodeprimida y se contagió de sarampión y se murió. Entonces, yo sí me puedo vacunar, pero si tú no te vacunas pones en peligro al resto de la población. Lo sintetiza muy bien Federico Martinón, que es jefe de pediatría en un hospital gallego que ahora no recuerdo. Si tú usas homeopatía para curarte un cáncer pues estás conduciendo sin cinturón, si pasa algo te pasara a ti, pero si tú no te vacunas y no vacunas a tus hijos estás conduciendo en mi carril en sentido contrario porque hay gente que tienen cáncer, gente que está…
Tania Gálvez: Pero, usted dice que no está vacunada, usted está poniendo en peligro…
Clara Grima: No, yo estoy en un grupo de riesgo y me voy a vacunar.
Tania Gálvez: Vale, vale, es que no entendía el argumento. De todas formas, una cuestión, ¿no les parece que el término “antivacunas” son términos que realmente fomentan una polarización y que no definen bien el concepto? Por ejemplo, existe la vacuna para la gripe, por ejemplo en mi trabajo, en mi empresa, la vacuna para la gripe se promueve y se propone para los trabajadores, pero no es obligatoria y no todo el mundo se vacuna, se vacuna quien quiere. Por ejemplo, en esa vacuna en concreto, la de la gripe. ¿Una persona que no se vacuna de la gripe es un “antivacunas”?
Clara Grima: No.
Tania Gálvez: Entonces, ¿no creen que usar ese tipo de etiquetas está fomentando una sociedad polarizada porque no define bien los conceptos y la lengua tiene que ser precisa y, además, está fomentando este poner cartelitos a la gente como ha comentado un poco la persona que ha intervenido antes de mí? Esa es mi pregunta.
Clara Grima: No, para mí un antivacunas es una persona que no cumple el calendario vacunal recomendado por la OMS, o sea que no vacuna a sus hijos, por ejemplo, de las vacunas que recomienda el calendario vacunal que tenemos en este país. Bueno, en este país y en cada comunidad. Eso es un antivacunas.
(CONTINÚA…)
Les dejo alguna noticia y enlaces oficiales por si los quieren consultar, no entro en juicios de valor ni expreso mi opinión sobre los mismos, pero creo que es necesario mencionarlos para comprobar si existen contradicciones lógicas e incluso algún tipo de disonancia en el discurso crítico hacia los “antivacunas” por parte de una persona que dice ser “no vacunada” del sarampión y que no ha pasado la enfermedad y que, de hecho, “se va a vacunar”.
Nos podemos plantear, entonces, en un nivel más general y sin hablar de casos concretos, si existe alguna diferencia en el plano práctico (en “lo real” y no en lo “decible”) entre una persona no vacunada del sarampión porque sus padres no quisieron y una persona no vacunada del sarampión porque sus padres no pudieron (porque en los 60-70 no se ponía y ninguna instancia médica lo recomendó). La realidad es que esas dos personas están no vacunadas del sarampión y pueden, si quieren y lo desean, con 16-18 años ir al ambulatorio a vacunarse. ¿Cuál es la diferencia en el plano material? Yo no lo entiendo. ¿En qué se diferencia un adulto, hijo de “antivacunas” que no le vacunaron por decisión consciente, de un “antivacunas” de facto pero que no es consciente de que lo es?”.
Y ese es otro tema interesante, el de las autopercepciones (cómo nos posicionamos en el discurso respecto a un esquema amigo-enemigo, bien-mal, nosotros-ellos) y su relación con la realidad material. El sarampión, en principio, no razona y no le importa nuestra postura frente a un tema; no va a hacer distinciones entre dos personas mayores de 18 años por sus motivos para no estar vacunado contra él. Por esta misma razón, es posible que uno se perciba en el lado del endogrupo del Bien (de la Razón, de la Ciencia…), cuando en realidad, a efectos prácticos está en el mismo punto que una persona mayor de 18 años a la que sus padres no vacunaron de pequeña por ser “antivacunas”.
Las palabras “grupo de riesgo” pueden tener varias interpretaciones. En el contexto de las vacunas se puede interpretar como colectivo de personas que pueden tener complicaciones graves si sufren la enfermedad a la que nos estemos refiriendo. Otra interpretación para “grupo de riesgo” podría ser la de colectivo en riesgo de contraer la enfermedad, sin implicaciones en cuanto a la gravedad de la misma.
Por eso, una autopercepción interesante, en tanto a su ambigüedad, que puede darse en un discurso sobre vacunas (hablo en plano teórico, no del caso mencionado al principio) es la de sentirse en un “grupo de riesgo” (que es un concepto de endogrupo con connotaciones de víctima o pasividad), en lugar de considerarse una persona no vacunada y que no ha pasado la enfermedad con capacidad activa de contagiar a otros. En concreto, las instancias médicas oficiales (una institución de poder y autoridad) nos dicen que solamente hay tres colectivos que no deberían vacunarse del sarampión (esto es importante en cuanto al concepto de “legitimación”): “Está contraindicada la vacunación de embarazadas, personas inmunodeprimidas e infección por VIH con CD4<200/μl”.
Pero, el mero hecho de haber nacido antes de 1978, no estar vacunada y no haber pasado la enfermedad, no le hace a nadie pertenecer a un “grupo de riesgo” solo como sujeto pasivo, eso se podría entender si en el discurso hablamos de menores de edad, pero a partir de los 16 años ya pueden dar su consentimiento y vacunarse por sí mismos. Obviamente, esa persona está en riesgo de contagiarse de sarampión. Pero la persona que le podría contagiar potencialmente también sería tan “grupo de riesgo” como ella, porque tampoco está vacunada. Estarían en un plano de igualdad. ¿Qué nos hace posicionarnos en el discurso de una u otra manera? ¿Se hace de forma consciente? Bueno, seguiremos aprendiendo sobre análisis del discurso en los próximos años y quizás obtengamos respuestas a estas y otras preguntas.
ENLACES:
Noticias recientes en medios: https://www.europapress.es/esandalucia/sevilla/noticia-andalucia-estudiar-hacer-llamamiento-captacion-activa-adultos-no-vacunados-sarampion-20250318145634.html Andalucía estudia hacer un “llamamiento y captación activa” de adultos no vacunados del sarampión
https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20240123/volver-vacunar-adultos-medida-frenar-brotes-sarampion-europa/826917674_0.html. Las personas que no recibieron la vacuna de niños, de adultos se han convertido en un importante problema, pues además de enfermar son un gran reservorio para el virus y pueden enfermar cuando los pequeños son más débiles.
https://vacunasaep.org/profesionales/enfermedades/sarampion En España, las recomendaciones sobre vacunación en adultos aprobadas en la Comisión de Salud Pública en 2004 insisten en la necesidad de vacunar con 2 dosis de triple vírica a los adultos no vacunados o sin historia documentada de enfermedad previa aprovechando los contactos que realicen con los servicios sanitarios.
https://www.rtve.es/noticias/20190907/por-importante-para-nacidos-a-partir-1970-revisar-vacuna-del-sarampion/1978713.shtml Ante la duda de si se está vacunado o se ha tenido el sarampión, “siempre es mejor vacunarse” porque no comporta ningún riesgo aunque se haya pasado la enfermedad.
https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/vacunaciones/vacunas/ciudadanos/sarampion.htm