Mostrando entradas con la etiqueta Charlton Heston. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charlton Heston. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de septiembre de 2012

SOYLENT GREEN: CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE


El cine norteamericano de los años setenta está plagado de filmes que reflexionan sobre los peligros derivados de la evolución científico-tecnológica de la raza humana. El frágil control del hombre del siglo XX sobre la energía nuclear (“El Síndrome de China” 1979), la investigación bacteriológica (“El Último Hombre Vivo” 1971), el medioambiente (“Naves Misteriosas” 1972) y la inteligencia artificial (“Almas de Metal” 1973) despierta nuevos miedos globales en una sociedad occidental moderna que se debate entre el consumismo y el descontento.  
La película de Richard Fleischer “Soylent Green: Cuando el Destino nos Alcance”, ocupa un lugar privilegiado dentro esa tendencia cinematográfica. ¿Y por qué? Os preguntareis. 
La respuesta es sencilla, Fleischer dirige con brillantez una trama de cine negro-policíaco ambientada en un futuro distópico  terriblemente realista. Equilibrando con maestría los contenidos puramente cinematográficos (drama, acción, intriga) con una reflexión pesimista de índole social y medioambiental. 
Pero cuidado, no todo el mérito se lo podemos atribuir a Fleischer, ni mucho menos. Buena parte de la culpa de que “Soylent Green” sea considerada a día de hoy como un clásico del cine de ciencia ficción se la debe a la interpretación, poderosa y emotiva, de sus dos protagonistas: Charlton Heston y Edward G. Robinson. ¡Ahí es nada!

martes, 21 de junio de 2011

SED DE MAL



Tras diez años de exilio cinematográfico por tierras europeas, Hollywood volvía a llamar a Orson Welles su hijo pródigo más afamado, para dirigir una nueva película en la Meca del cine. Corría el año1957 y Welles se reincorporaba a la maquinaria de “La fábrica de sueños” (en la que nunca encajó) para escribir, dirigir y protagonizar “Sed de Mal”, en uno de los come back más celebrados de la historia del cine.
Una película imprescindible que a pesar de su aparición relativamente tardía dentro de la etapa clásica del género ha pasado a convertirse en una de las piedras angulares del Film Noir. En esta obra maestra indiscutible, Welles retoma de forma exuberante la dialéctica del género enriqueciéndola en el apartado dramático con ecos shakespearianos a los que se suma una puesta en escena pletórica de virtuosismo consiguiendo con ello un inigualable ejercicio de estilo.

martes, 12 de octubre de 2010

HORIZONTES DE GRANDEZA



Sin habernos recuperado del impacto de “Ben-Hur” vuelve William Wyler con otra obra maestra y es que su western “The Big Country” entra plenamente dentro de esta categoría por muchas razones. Entre ellas podemos citar el excelente uso del formato panorámico Technirama, unos actores sobresalientes interpretando un muy buen guión y una banda sonora de esas que se quedan en la retina (o más bien en el tímpano) para siempre.
Con la secuencia inicial en la que una diligencia surca al galope la inmensidad semidesértica del far west el director hace ya una declaración de intenciones, combinando las fantásticas panorámicas de este Big Country que se extiende como un océano de tierra y polvo a lo ancho de toda la pantalla, con planos medios en los que los caballos galopan a destajo. La rueda de la diligencia gira y gira en un plano superpuesto al de las patas de los caballos y la chispeante música de Jerome Moross nos mete de lleno en el Gran País.
Y es que el principal protagonista del film no es otro que ese sobrecogedor paisaje de grandes horizontes en el que los individuos y sus acciones se tornan minúsculos en medio de sus vastas extensiones.

martes, 28 de septiembre de 2010

BEN-HUR



Pocas escenas de acción están tan soberbiamente rodadas como la vertiginosa carrera de cuadrigas del film que hoy nos ocupa.
La carrera fue rodada sobre una reproducción fidedigna de un circo romano (concretamente el de Antioquía) sin miniaturas ni trucajes de cámara y con miles de extras. Tras semanas de entrenamiento actores, especialistas y caballos consiguieron dominar la técnica para correr con sus cuadrigas en grupo soportando choques, golpes y saltos dejando para Wyler la magistral planificación de la secuencia.
Eran otros tiempos, la magia del cine aún no se sustentaba en la informática ni en sus recreaciones virtuales y para competir con la pujante televisión los estudios apostaron por superproducciones del llamado cine “Kolossal  siendo Ben-Hur su máximo exponente.