Sueño con la Hydra en Marte

El destino lógico de todo esto es la muerte,
la ausencia de vida.
La dinámica interna, la bola de nieve,
lleva al infierno de Marte,
ese sueño distópico capitalista
en el que todo será artificial
en el que ser totalmente dependientes
donde ya no habrá nada dejado al azar
por el Mal.

Sus sueños son nuestras pesadillas,
su cielo es nuestro infierno,
pero sus sueños son también sus pesadillas,
solo que no se han dado cuenta todavía,
que ellos son nosotros, que nosotros somos ellos
que vamos en el mismo barco o en la misma nave espacial
antes del diluvio…

En Marte por fin toda la reproducción será artificial,
pero quizás la llamen “asistida”.
Allí quizás ya podrán hablar de “todos” y “todas”,
pero ya no quedará nadie.
Quizás en Marte todas las semillas serán transgénicas,
de esas que guardaron en el Polo Norte,
antes de la Guerra.

¿Habrá Hydras en Marte? ¿Habrá uroboros? ¿Círculos viciosos? ¿Desequilibrios dinámicos?
No lo sé.
Sé que el experimento de la industrialización nos ha llevado al desastre.

Ya no creo en ninguna revolución,
me conformo con la supervivencia de la Vida y del Amor.
Es lo único que nos jugamos después y antes de la Guerra en esta batalla.

Después de pagar todas mis facturas y emitir a mis hijos las mías
después de que todo quedara mercantilizado y tasado impositivamente,
después de acabar en una base de datos, un catálogo humano del desencuentro,
recorrí los buscadores encontrando respuestas, amantes, gametos, un puesto de trabajo, semillas…

Soledad de esta vida,
soledad sin tu abrazo,
soledad sin sentir tu piel contra mi piel,
soledad sin valentía, sin pulsión, sin energía, sin verdad.

Sueño con una Hydra en Marte,
le corto la cabeza y aparecen dos,
distopía de capitalistas e ilustrados locos,
que buscaban el control total
sin saber que eso es la Muerte.
Tanatosabiduría, lo llamaron.

En Marte todo estará planificado,
tanto el debe y el haber,
lo producido y lo consumido,
el déficit y el superavit,
el trabajo y el ocio.

Compraremos y venderemos el aire para respirar.
No podrá existir ninguna conducta espontánea o natural,
nada que nos recuerde nuestra animalidad, ni nuestra humanidad.
Todo estará encapsulado y enriquecido con vitaminas.

Pero toda solución encarna un nuevo problema.
El Diluvio.
Marte.
La Hydra.
El Beso.
El Parto.
Lo Sagrado.
El Colapso es el Apocalipsis de los ateos.
El límite y su desbordamiento.

Frente a Marte, el pueblo y la Naturaleza.
Frente a las mentiras, puñados de verdades.
Con lo bueno y rescatable de la Hydra,
que lo hubo,
haremos las maletas,
será huida y ataque,
en pensamiento y acción,
medios y fines.

 

*La canción de Silvio Rodríguez y la realidad cubana nos muestran que a veces lo que viene después de matar a la Hydra puede ser peor que la Hydra misma, y no podremos culparla.