MENSAJE DEL SUPERVISOR GENERAL: todas las fotos que aparecen con la dirección de este blog sobreimpresionada son de artículos de mi propiedad y han sido realizadas por mí. Todo el texto es propio, aunque puedan haber citas textuales de otros autores y se usen ocasionalmente frases típicas y reconocibles de películas, series o personajes, en cuyo caso siempre aparecerán entrecomilladas y en cursiva. Todos los datos que se facilitan (marcas, fechas, etc) son de dominio público y su veracidad es comprobable. Aún así, al final de la columna de la derecha se ofrece el típico botón de "Denunciar un uso Inadecuado". No creo dar motivos a nadie para pulsarlo, pero ahí esta, simplemente porque tengo la conciencia tranquila a ese respecto... ¡y porque ninguna auténtica base espacial está completa sin su correspondiente botón de autodestrucción!
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martes, 11 de agosto de 2026

EDEN SURVIVORS

  LA HOLOCUBIERTA                                                                                                        ¡ALERTA DE EXPOILERZ!

Presentado por... Gelmerk.

¡Saludos, jugadores! ¿Ya estamos todos? ¡Pulsad Start para empezar!

En El Planeta del Espacio somos defensores acérrimos del formato físico, pero en este caso hemos hecho una excepción. Una excepción obligatoria porque este juego no tiene formato físico como tal; únicamente es posible jugarlo en formato digital. La parte buena es que es gratuito. Realmente es uno de esos juegos que te dan gratis y los hacen difíciles con la intención de que te desesperes y pagues por los extras que te facilitan el juego. Ahora bien, los extras de pago de este juego son solo aceleradores; no hay material bloqueado al que únicamente puedas acceder si pagas por él. 

Todas las armas, todas las copilotos, todos los modelos de mech están disponibles desde el inicio y puedes acceder a ellos a base del dinero simulado y los recursos que obtienes en el propio juego. No hay ningún elemento del juego que sea imprescindible pagar con dinero real. Todo puede desbloquearse a base de echarle ganas. Esta es la forma correcta de hacer un juego gratuito con extras de pago. Es lo que lo diferencia de los odiados pay to win, en los que si no pagas dinero real por los extras no hay ninguna otra forma de obtenerlos.

Hay una cierta confusión entre este juego y otro llamado exactamente igual y con temática similar, que surgieron el mismo año. Este Eden Survivors del que hablo es claramente un juego mucho más barato que el otro que hay circulando por ahí. Los gráficos son más simples y el desarrollo de habilidades también. Pero realmente prefiero estos gráficos planos 2D estilo RPG de los 80-90 que los modernos con gráficos 3D, con montones de brillitos y de auras en los que nada parece realmente sólido. Es una cuestión de gustos, simplemente.

La historia tampoco es muy complicada. En este juego somos Ace, un exsoldado que actualmente es dueño de un bar ubicado en una estación espacial que ha convertido en su hogar. La historia se va explicando muy a trompicones, puesto que todo te lo van contando sobre la marcha y en forma de conversaciones entre los personajes, la mayoría de los cuales solo hablan desde su propia perspectiva e intereses, en lugar de hacer una valoración general de la situación.

En líneas muy generales, el área de la galaxia en la que está la estación espacial está sufriendo una invasión de kaijus de origen incierto. Simplemente millones y millones de criaturas gigantescas han aparecido o van apareciendo sobre distintos planetas sin que nadie tenga muy claro de dónde salen. Aprovechando esto, diferentes facciones (Federación, Ingenieros, Psíquicos y Piratas) han comenzado a luchar entre ellas por apoderarse de los mundos que todavía están libres de estos kaijus, o saquear la tecnología y recursos que puedan quedar en los que ya han caído ante ellos.

En medio de todo este caos está la estación espacial, convertida en una de las pocas zonas neutrales donde miembros de todas las facciones pueden encontrarse en relativa paz e incluso colaborar entre ellos. Ace conserva un mech de cuando era soldado y ha estado modificándolo todo ese tiempo. De algún modo que tampoco se explica, lo ha convertido en el mejor mech existente, desarrollando una tecnología propia y única que lo hace mucho más resistente que ningún otro jamás visto. El mech es también reconfigurable, por lo que su armamento puede cambiar continuamente adaptándose a lo que necesite en ese momento.

Esto nos convierte, cómo no (después de todo, somos el protagonista principal), en la única esperanza de salvar a los mundos del sector de la invasión de los kaijus y de la guerra entre facciones. La estación espacial se convierte así en un refugio de los escasos supervivientes que logran huir de estos planetas invadidos o en guerra. Y, curiosamente, casi todos ellos son mujeres jóvenes y hermosas, aunque no todas humanas, porque algo que hay que aclarar desde ya mismo, antes de continuar adelante, es que es un juego con un componente hentai alto.

El mech del personaje tiene la capacidad de montar hasta doce armas y elementos de alta tecnología. Sin embargo, no podemos elegir que llevaremos a la batalla. Lo que podemos elegir es a seis de las copilotos disponibles para que nos acompañen a cada misión, estando cada una de ellas especializada en una de estas armas o elementos.

Empezamos cada misión con el mech en vacío. Cada enemigo que destruimos tiene la posibilidad de dejar caer un cristal de energía que puede ser, en orden de valor de menor a mayor, verde, azul o amarillo. Al recoger estos cristales vamos aumentando la energía del mech y, cuando llegamos a un tope que es cada vez más alto, el mech se reconfigura. Entonces se nos dan a elegir una de tres opciones escogidas al azar. Si llevamos con nosotros una copiloto especializada en un equipo concreto se doblan las posibilidades de que ese equipo sea uno de los que aparezca cada vez que se nos da a elegir. Por tanto, aunque no podemos configurar como tal el equipamiento del mech, sí que podemos favorecer las posibilidades de que aparezca lo que más nos interesa si llevamos con nosotros a cada misión a las seis copilotos que estén especializadas en las armas y elementos que queremos.

Además, cada una de las copilotos tiene su propio nivel, que al ir subiendo nos proporciona otros extras, como aumentar la armadura del mech o su ataque básico, a partir del cual se calculan todos los otros. Cada una da también beneficios extras relacionados con su propia especialidad, como pueden ser hacer que el arma, si finalmente la obtenemos, haga más daño o se recargue más rápido, o que su área de efecto sea mayor. Si el equipo no es un arma sino un elemento de protección o reparación, este nos proporcionará aún más blindaje o nos permitirá reparar más rápidamente al mech si llevamos con nosotros a la experta en el tema, etc.

La mayoría de todos estos elementos funcionan automáticamente, incluso las armas, que o bien disparan en todas direcciones, o se disparan en una dirección al azar, o disponen de autoapuntado. Básicamente, nuestra función como piloto es mover el mech, esquivando a los enemigos. Mientras necesitemos hacerlo, al menos, porque hay elementos como campos de fuerza o barreras de cartas mágicas (sí, cartas mágicas, habéis leído bien) que, cuando los tenemos a un nivel lo suficientemente alto, lo mejor que podemos hacer es ir nosotros al encuentro del enemigo, porque los matamos por simple contacto. Hay algunas armas en particular que sí tenemos que apuntarlas, lo cual hacemos con el cursor. Son bastante incómodas de usar y tiendo a rehuirlas, pero, de nuevo, eso es una cuestión de gustos. Por una parte, el que no puedas elegir el equipo exacto antes de cada misión te perjudica, porque empiezas sin nada y dependes de lo que te vaya apareciendo aleatoriamente. Hay veces que no terminas con la configuración que querías y tienes que apañarte con armas y equipos que no estás acostumbrado a utilizar o que consideras menos efectivos que otros. Pero, por otra parte, esto se compensa con la ventaja de que eliges al momento: puedes verte en una situación en la que se te permite escoger un equipo que en circunstancias normales no habrías montado de entrada, pero tal como se ha desarrollado la partida, en ese momento necesitas desesperadamente.

Entre misiones tenemos la oportunidad de gestionar el bar, lo cual sirve para aumentar el nivel de afinidad que tenemos con las copilotos. Es casi un mini juego aparte, porque cada día recibimos un número de clientes genéricos que aportan beneficios. Esos beneficios tenemos que ir repartiéndolos en aumentar la capacidad de atender a más clientes, mejorar el local para obtener más ingresos, atraer más a determinadas facciones, etc. 

Como parte de la gestión del bar también tenemos la posibilidad de conversar con las copilotos o invitarlas a copas. Cada una tiene una bebida preferida, que tenemos que descubrir a base de prueba y error, y aumenta mucho más su afinidad que cualquier otra, o que la simple conversación con Ace. Debido a la invasión kaiju y a la guerra de facciones, los cargamentos de suministros que recibe la colonia son pocos y las provisiones (bebidas incluidas) escasean. Las recibiremos con cuentagotas y tendremos que estar atentos de ofrecer a cada una su bebida preferida para no desperdiciarlas.

Aumentar la afinidad con las copilotos sirve para ir desbloqueando otra serie de beneficios y recursos extra. Además, a medida que las copilotos aumentan su nivel de confianza con Ace su vestuario va volviéndose más liviano hasta llegar al punto en que se pasean total o casi totalmente desnudas por el bar, sin el menor problema. Como es habitual en este tipo de juegos de temática hentai, a medida que avancemos también iremos desbloqueando imágenes fijas y pequeñas animaciones que oscilan entre lo erótico y lo pornográfico. No nos encontraremos con nada más explicito que lo que hemos podido ver en imagen real en series como Espartaco o Juego de Tronos, pero para los que estén incómodos con esto, existe la opción de desactivar todo el material de esta índole y reducir el juego únicamente a las misiones de combate.

Es bastante entretenido y los combates se vuelven rápidamente frenéticos y desesperados. Hay momentos en los que tienes que quedarte completamente inmóvil contra una esquina porque, aun estando desplegando la totalidad del armamento del mech a plena potencia, este únicamente contiene a duras penas las oleadas de enemigos que se nos echan encima, literalmente, por miles. Hay otros en que eres tú quien va persiguiendo a los enemigos para aniquilar a todos los que puedas antes de que termine el plazo de tiempo, porque has logrado una configuración de armas y equipos que combinan muy bien entre sí y estás destrozando a docenas de ellos cada segundo.

Es un juego sobre todo de esquivar, y de tomar decisiones sobre la marcha, adaptándote a cada situación cuando esta se presenta. Está en un punto de equilibrio entre arcade estilo bullet hell, gestión ligera y fanservice descarado. Es bueno para pasar el rato, gratuito (que hoy en día es algo muy a tener en cuenta), y al estar la duración de los escenarios limitada a tres, diez o quince minutos, y solo tener permitidas una serie de partidas cada cierto tiempo, ni tan solo tienes la posibilidad de obsesionarte con él y pasarte el día enganchado.

Otro detalle a tener en cuenta, por si alguien no lo conocía y se anima a probarlo (está disponible en Steam), es que el juego parece estar abandonado desde hace meses: los desarrolladores ya no añaden material nuevo y tiene algunos errores pendientes por corregir. Yo no lo he terminado, así que no sé si la historia está completa. Pero, aun así, con lo que ya hay, es muchísimo material y horas de juego las que ofrece en este momento.

miércoles, 6 de mayo de 2026

MINI KAIJUS PARA PIÑATAS

 EL GREMIO DE EXPLORADORES

Presentado por... Bonk.

¡Hola exploradores!

Hace poco uno de nuestros contactos del planeta Tierra (al que, para preservar su anonimato, llamaremos Agente E) nos pasó unas fotos de estos artículos que había visto en una tienda tipo bazar. Son pequeñas figuras de kaijus aparecidos en la serie de Ultraman, pero no se anuncian como tales. Vienen en unas bolsitas bajo el nombre genérico de «accesorios para piñata».

En este mismo tipo de bolsitas se venden otras cosas, como pequeños instrumentos musicales de plástico, cochecitos y otras baratijas. Esto me hace suponer que lo que se entrega en estas bolsitas no son cosas hechas expresamente para venderlas como accesorios para piñatas, sino cualquier pequeño artículo de la que haya excedentes en ese momento y de la que sea necesario deshacerse.

Encontramos estos tres lotes, pero hay uno de los monstruos que se repite en dos de ellos, con lo que solo tenemos cinco monstruos diferentes. Y de los cinco solo hemos podido confirmar la identidad de dos de ellos, que vamos a aprovechar para presentaros. 

Quiero hacer notar que estas dos criaturas pertenecen a series de Ultraman que no he tenido ocasión de ver, por lo que toda la información que viene a continuación es de segunda mano. Es decir, no es algo que yo haya podido ver y constatar, sino información que he ido picoteando aquí y allí en diversos foros y páginas oficiales, contrastándola en un lugar y otro para asegurarme de presentar únicamente aquellas cosas en las que todas las páginas consultadas coinciden y explican igual, y saltándome aquello a lo que solo hacían referencia algunas o aquello en lo que se contradecían.

 

Cuerpo de reptil escamoso, un par de cuernos de cabra inclinados hacia delante, un solo ojo gigante dentro de la boca, una cresta dorsal plana como la de una cobra real, cabezas de serpiente en los brazos superiores y garras en los inferiores, dos colas... sin duda se trata de una kaiju bastante peculiar. 

Gargorgon es una kaiju de la serie Ultraman X. Su diseño está inspirado a partes iguales en las gárgolas medievales y el mito de las gorgonas. Su nombre, de hecho, combina los términos ingleses «gargoyle» y «gorgon». Apareció por primera vez en el episodio The Man With the Memories of a Planet, donde se la presenta como capaz de convertir en piedra civilizaciones enteras. Y digo «la» porque el monstruo es oficialmente femenino. 

Normalmente no llegamos a enterarnos de si un kaiju es masculino o femenino debido a sus extrañas anatomías, que no dan muchas pistas al respecto, pero en algunos casos, como el de Gargorgon, la información de trasfondo del kaiju sí especifica esto. Probablemente el especificar que es hembra sea otra referencia a la gorgona Medusa, por su poder de petrificar con la mirada.

Gargorgon llegó a la Tierra en la antigüedad y petrificó una gran civilización que terminó hundida bajo el mar. También petrificó a toda la población del planeta Gold, salvo por un solo habitante, que logró escapar. En Ultraman X, Gargorgon regresa a la Tierra para acabar con ese superviviente, que se ha refugiado ocultándose entre los humanos. Tras un poco de destrucción aleatoria para dejar claro que va en serio, Gargorgon emite un ultimátum a la humanidad: entregar al superviviente del planeta Gold en cuarenta y cuatro minutos o afrontar la petrificación total de la vida terrestre.

Su cabeza principal no tiene ojos visibles, pero oculta un enorme ojo dentro de la boca, que es desde donde emite su rayo petrificador. Además, tiene un par de cabezas serpentinas en los hombros que, por la calidad de la figura, pueden confundirse al primer golpe de vista con un par de brazos extra. También tiene dos largas colas. Su arma principal y más característica es su rayo de petrificación, y puede lanzar rayos eléctricos, atacar con sus colas y garras, teletransportarse, absorber energía y regenerarse. Su resistencia es altísima, ya que llegó soportar ataques combinados de Ultraman X, del mecha del superviviente del planeta Gold (que este había llevado consigo miniaturizado) y de las fuerzas terrestres, durante un combate prolongado.

 

Guebasser es un kaiju perteneciente a la familia de los Basser, un linaje de monstruos con apariencia de distintas aves de presa que aparece en varias de las series de Ultraman. Su nombre procede de la onomatopeya japonesa basabasa, que se emplea para representar el sonido del aleteo. Sus poderes principales están relacionados con la manipulación telequinética del viento. Puede generar tormentas y tornados, crear nubes oscuras y vientos de gran velocidad. También puede lanzar disparadas sus plumas como una ráfaga de misiles naturales que, con el tiempo, vuelven a crecerle. Además posee gran velocidad de vuelo, alcanzando hasta Mach-8, lo que lo convierte en uno de los kaiju voladores más rápidos.

Guebasser habita en el planeta D-60, donde ataca a Ultraman Regulus cuando este llega accidentalmente hasta él. El monstruo da una tremenda paliza a Regulus, pero la situación cambia cuando interviene Tubahn, un alienígena dracónico que vive exiliado en el mismo planeta. Tubahn ayuda a Regulus a recuperarse, le ofrece refugio y le da apoyo hasta que este puede enfrentarse de nuevo a Guebasser. En este encuentro posterior, Regulus derrota a Guebasser y hace que se retire malherido pero no logra destruirlo, siendo uno de los pocos casos en la franquicia en la que un nuevo tipo de kaiju sobrevive a su capítulo de presentación. 

Y eso es todo por el momento. Veremos en más detalle las otras figuritas cuando logremos enterarnos de a que monstruos representan. Hasta entonces, podéis ver más material de Ultraman pulsando aquí

Nombres desconocidos. Colección desconocida. Marca desconocida (distribuido en España por Color Party/Happy Party). Presentado en blister. Sin puntos de articulación. Año desconocido.  

sábado, 26 de octubre de 2024

GIGANTE

 EL TEMPLO DE LOS PERGAMINOS                                                                                 ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

                                             Presentado por… el profesor Plot.

 

Saludos, ávidos lectores.

Bien, vamos a ver. Se está acabando octubre y ya hemos dado un buen repaso a historias de terror y monstruos de todo tipo. ¿Qué podríamos reseñar hoy? ¿Algo de un monstruo gigante destruyendo una ciudad? ¿Un parásito espacial? ¿Un robot de combate descontrolado? ¿Un científico loco nazi? ¿Un asesinato motivado por infidelidad conyugal? ¿Agentes del FBI avasallando al personal? ¿Zombis tambaleantes? ¿Todo lo anterior a la vez, decís? Muy bien, entonces reseñaremos el comic Gigante, el nº 36 de la colección Made in Hell. Originalmente se publicó en dos partes. La edición española recopila los dos comics en un solo tomo.

Nos encontramos en el año 2013 (lo cual era ocho años en el futuro cuando se publicó el comic). El astronauta Maggert abandona la estación espacial JFK para hacer un vuelo en solitario de regreso a la Tierra en un trasbordador. No tiene muy claro que pasará con su matrimonio a su regreso a casa porque justo antes de partir hacia la estación su esposa le confesó que lo estaba engañando con otro. Hasta cierto punto también Maggert la había engañado a ella, porque a pesar de haber prometido respetarla y cuidarla y todas esas cosas que se prometen en las bodas (en las cristianas, al menos) luego la había descuidado durante largas temporadas, dedicando más tiempo a emborracharse que a ella. El caso es que ya ha dejado la bebida, ya está volviendo a casa, y está dispuesto a hacer lo posible por recobrar el afecto de su esposa.

De camino a la Tierra su trasbordador es invadido por un extraño parásito espacial, una gran masa de gusanos que se abren paso a través del casco de la nave y del traje sellado de Maggert, invadiendo su cuerpo, devorando y sustituyendo las funciones de su cerebro y gran parte de sus órganos. 

Poco después el trasbordador explota, pero no queda claro si es debido a los daños que los parásitos espaciales provocaron al invadir la nave o porque esta haya sido destruida de forma remota por la NASA o el ejército para evitar que trascienda lo ocurrido. El caso es que los restos de la nave se precipitan contra la Tierra y la mayoría de ellos se calcinan con la reentrada. Pero entre los restos que sobreviven está lo que queda de Maggert, que está infestado hasta tal punto que ya es más parásito que humano. Es esto lo que le salva, porque los gusanos se multiplican continuamente, lo que provoca un efecto similar a la regeneración. Algunos fragmentos metálicos y el cuerpo de Maggert terminan por hundirse en el mar, a unos 240 kilómetros de la costa de California.    

En el légamo abisal, la cosa que antes fue Maggert empieza a alimentarse de la fauna marina. Devora un banco entero de tiburones, y a los buzos que el gobierno envía a buscar los restos del trasbordador. Y a medida que come, crece. De hecho crece tanto que cuando se sube al barco de guerra de donde vinieron los buzos termina por hundirlo con su mero peso. Y los intentos del gobierno de mantener la crisis en secreto se desmoronan cuando un helicóptero de una cadena de noticias empieza a transmitir en directo imágenes del monstruo.

En el momento en que la criatura llega hasta la costa ya tiene la altura de un rascacielos, y ataca el puerto lanzando contra él uno de los barcos de guerra que levanta con las manos como quien lanza un ladrillo.

Entre la gente que huye por las calles hay dos niños, los hermanos Héctor y Corey. El general Gorgos, al mando de las operaciones de contención del monstruo y evacuación de las zonas afectadas, se los encuentra deambulando por ahí y los sube a su tanqueta blindada para ponerlos a salvo. Los intentos del ejército de acabar con el monstruo mientras este derrumba edificios se revelan inútiles, por lo que Gorgos pone rumbo al Área 51, donde se está experimentando con diversas armas avanzadas.

Por su parte, el FBI tiene otra cosa en mente. Envían dos intimidantes agentes a casa de Mónica, la esposa de Maggert, para animarla a hablar con el monstruo en el que se ha convertido su esposo. Mónica está en ese momento en compañía de Paul, el amante con el que le estaba poniendo los cuernos a su marido. Cuando los agentes convencen a Mónica para que los acompañe, Paul va con ellos también. Y la cosa parece funcionar, al principio. Mientras que los helicópteros del ejército hacen pasadas de ametrallamiento sobre el monstruo sin suponerle nada más que una ligera molestia, la voz de Mónica, ampliada por un megáfono, lo calma.

El gigantesco monstruo detiene su destrucción indiscriminada y toma en la palma de su mano a Mónica para acercarla a su rostro y verla mejor. Incluso parece alegrarse al reconocerla, demostrando que aún queda algo del hombre en el monstruo. Sin embargo Mónica comete el error de nombrar a Paul, lo que trae un nuevo recuerdo al agusanado cerebro de Maggert: la infidelidad de su esposa. Le arranca la cabeza a Mónica golpeándola con un dedo, aplasta a Paul de un pisotón, y continúa desatando su rabia contra la ciudad.

Los agentes del FBI ven con asombro como el cadáver reventado de Paul se levanta a trompicones y hecha a andar con las tripas fuera y los huesos rotos. De hecho, no es el único que lo hace. Varios cadáveres aplastados más deambulan por la calle y todos parecen cubiertos de un líquido brillante, como babas. Es una sustancia que recubre la superficie del monstruo y que actúa como un poderoso anticuerpo, favoreciendo su curación. Aquellos que mueren estando en contacto con la piel del monstruo, como todos a los que ha aplastado al andar sobre ellos, quedan impregnados de la sustancia. El anticuerpo está “curando” el hecho de que hayan muerto, reactivando al menos parcialmente los organismos, convertidos en una especie de zombis.

Por su parte, el general Gorgos y los chavales han llegado al Área 51. Allí son recibidos por herr doktor Hans Fenstermacher, uno de los científicos nazis que los aliados capturaron al fin de la Segunda Guerra Mundial. Herr doktor tenía diecinueve años al término de la guerra y ya era una de las mentes más brillantes del mundo. Ahora es un anciano postrado en una silla de ruedas, pero su mente está más activa que nunca. Herr doktor les muestra uno de los inventos que estuvo desarrollando para el 3er Reich pero que no llegó a tener oportunidad de terminar a tiempo de cambiar el curso de la guerra. Se trata del Super Attack Bot, un robot de combate de no menos de cuarenta metros de altura armado con misiles y rayos láser, y la capacidad de volar. Su aspecto es muy anticuado pero su tecnología muy avanzada. El general Gorgos autoriza el uso del robot, y herr doktor prepara su lanzamiento.

De vuelta en la ciudad, el monstruo ya es tan grande que cada vez que se llena la boca de humanos traga docenas de ellos. El robot cae sobre él y ambos titanes, el de carne y el de hierro, entablan una terrible lucha. 

A pesar de la enorme fuerza del monstruo-Maggert, pronto queda claro que el robot es superior. Su armamento avanzado provoca daños al monstruo más rápido de lo que este es capaz de regenerarlos. Finalmente el robot vence y los ciudadanos que contemplaban el combate lo aclaman… hasta que, una vez cumplida su misión actual, se activa su verdadera misión principal: conquistar el mundo. El robot empieza a disparar sus armas contra las mismas personas que unos segundos antes lo aclamaban. El general Gorgos, que había vuelto a la ciudad para supervisar en directo la operación, no puede hacer más que tratar de salvar a la gente que hay a su alrrededor.

Mientras, en el Área 51. Herr doktor se felicita por el desempeño de su creación. Él ha seguido siendo fiel en secreto al 3er Reich, y ahora que le han permitido activar a su obra maestra ya no parece haber forma de detenerla… excepto quizá con una pala. Los dos chavales que Gorgos llevó al laboratorio de herr doktor se quedaron allí porque el general no quería ponerlos en peligro llevándolos de nuevo a la ciudad. Los chicos pillan una pala que encuentran por ahí entre los trastos y herramientas de herr doktor y le abren la cabeza con ella. A continuación clavan la pala en el ordenador que controla de forma remota al robot, lo que hace que este empiece a vacilar y funcionar mal. 

El monstruo-Maggert, que no estaba muerto del todo, aprovecha esto para abalanzarse sobre el robot y derribarlo. Ambos caen pesadamente al suelo convertidos en un revoltijo de carne y metal, quedando aparentemente destruidos de forma definitiva. Y la misma gente que aclamó al robot cuando este derribó al monstruo, aclama ahora al monstruo por haber derribado al robot.  

Y así termina Gigante. Quedan algunos cabos sueltos, como lo que pasa al final con los zombis de baba ¿crean una plaga de zombis o son contenidos? O los propios parásitos espaciales ¿De donde salieron? ¿Hay más? ¿Todos, absolutamente todos los que formaban el cuerpo gigante de Maggert están muertos? Son cosas que quedan para siempre en el aire porque al parecer esto se concibió como una historia autoconclusiva, sin intención de darle continuidad.

Giant Monster. 2005. Steve Niles (guion) Nat Jones (dibujos). Publicado en 2006 por Norma Editorial.

jueves, 12 de septiembre de 2024

RED KING de Ultraman

 EL GREMIO DE EXPLORADORES

Presentado por... Bonk.

¡Hola exploradores!

Red King es uno de los kaijus más reconocibles de Ultraman, por haber sido reutilizado en muchas de sus series y películas. Su nombre (que se traduciría como Rey Rojo) resulta algo chocante teniendo en cuenta que su color predominante es el dorado, seguido del azul claro, y sin una pizca de rojo salvo en algunas de sus muchas versiones posteriores. 

Lo presentamos en nuestra sección de figuras sin identificar porque, aunque sabemos a qué kaiju representa, se trata de un bootleg e ignoramos su fabricante y si se le presentó oficialmente con otro nombre.


SIN IDENTIFICAR

Red King apareció en la primera ultraserie, combatiendo con otros monstruos en una remota isla que estaba siendo explorada por un grupo de investigadores. Algo llamativo de este monstruo, aparte de su aparentemente inadecuado nombre, es que es uno de los pocos kaijus de esta franquicia sin la capacidad de generar ataques de larga distancia. Ni lanza rayos por los ojos, ni un aliento de energía por la boca, ni dispara desde su cuerpo espinas, plumas, escamas, ni nada parecido. 

Para compensar esto es un hábil lanzador de rocas, y una de sus formas de ataque preferidas es agarrar rocas de varias toneladas de peso y lanzarlas contra sus adversarios. También se puede tragar grandes cantidades de rocas más pequeñas que quedan almacenadas en su estómago y a lo largo de su cuello, para luego escupirlas en ráfaga. Pero no puede generar proyectiles propios como suelen hacer otros kaijus.

Este ataque de tragar y luego escupir objetos se empleó en varios capítulos dándoles una variación. En uno de ellos las rocas que había tragado estaban fuertemente irradiadas por una energía desconocida y explotaban al impactar debido a la fuerza con las que las escupía, con lo que en la práctica lo que lanzaba eran ráfagas de bombas. En otro se tragó accidentalmente un par de misiles de hidrógeno (al comerse los restos de una estación espacial estrellada en la Tierra, creo recordar) y los personajes debían buscar el modo de atacarle y matarle de forma casi instantánea para no darle tiempo a que las escupiera. Pero ésta característica que lo hacía tan peligroso era también una de sus debilidades, ya que si había tragado objetos explosivos o combustibles y se lograba perforar con un misil o rayo láser la dura piel de su cuello o estómago, todo el monstruo estallaba en pedazos. ¡En el capítulo de los misiles de hidrógeno esto era a la vez una debilidad y una dificultad adicional, ya que los protagonistas debían encontrar el modo de matar al monstruo sin emplear armas que pudieran hacer estallar los misiles!

Es además uno de los pocos kaijus nativos de la Tierra que constituye una raza con capacidad de reproducirse, en lugar de ser un individuo único. Uno de los conceptos más originales que manejaba la serie de Ultraman era El cementerio de los monstruos; una zona del espacio donde se acumulaba la energía vital del último ser en morir de cada especie existente, cuando esa especie se extinguía. Al ser la mayoría de los kaijus seres únicos, cuando morían su energía vital (el “banco de datos” necesario para recrearlos, si se tenían los medios) iba a parar al Cementerio de los monstruos una y otra vez. 

Así se justificaba la reaparición de seres supuestamente únicos, que eran replicados artificialmente por poderosos alienígenas, resucitados por fuerzas cósmicas desatadas que afectaban fortuitamente al Cementerio de los monstruos, o que simplemente volvían a la vida porque La Vida misma había decidido dar otra oportunidad a esa especie o criatura haciéndola renacer en otro lugar del universo. Esto no era necesario con Red King, puesto que sus sucesivas reapariciones eran simplemente otros miembros de esta especie, algunos con variantes de aspecto y coloración, una altura promedio cercana a los sesenta metros, y al menos uno de ellos con verdaderos ataques de energía propios.  

Otro detalle interesante sobre este monstruo es que parecía tener algunos sentimientos complejos. En un capítulo aparecían dos de ellos, un macho y una hembra. Combatiendo con ambos a la vez, el ultraguerrero de turno mataba a la hembra, y entonces el macho se agachaba y rompía en llanto. La escena resultaba tan triste que el ultraguerrero no se vio capaz de acabar con el Red King macho, que había perdido todo ánimo de luchar, por lo que simplemente se marchaba dejándole llorar su pérdida a solas. En un episodio posterior se vio ese mismo macho enfrentarse a otro monstruo, que lo derrotaba con tanta facilidad que daba la impresión de que el Red King simplemente se había dejado matar. 

En estos capítulos el Red King macho sí tenía el rojo como color predominante en su piel, mientras que la hembra tenía los colores dorado y azul con los que aparecen habitualmente estos kaijus. Pudiera ser que los machos de esta raza sean rojos y las hembras doradas y azules, y el nombre de esta especie venga por los machos aunque las hembras sean mucho más comunes. Pero que yo sepa no hay una confirmación oficial de esto. Aclaro también que no he tenido oportunidad de ver estos dos capítulos, por lo que lo indicado sobre ellos es información de segunda mano que no he podido confirmar personalmente. 

Lo que es la figura mide 14´5 cm de altura y tiene cinco puntos de articulación: brazos (es ambidiestro), piernas, y cola. El cuerpo/cabeza y la cola son de plástico hueco y los brazos y piernas de goma blanda. No tiene ninguna clase de logo o marca, ni tan sólo el clásico "Made in China" de toda la vida. 

Puedes ver otro bootleg de Ultraman pulsando aquí

Nombre desconocido. Colección desconocida. Marca desconocida. Presentación desconocida. Cinco puntos de articulación. Año desconocido.  

miércoles, 1 de mayo de 2024

STAG BEETLE de Power Rangers

  LA COLECCIÓN DE FIERAS

    Presentado por… Bem.

¡Hola raros! 

Seguimos con nuestras obras de reforma aquí en nuestro planeta particular. Y el estar moviendo muebles, cajas y muros de sitio ha dejado a la vista a algunos habitantes de los que ya casi no nos acordábamos. Entre los reaparecidos tenemos a Stag Beetle (Escarabajo ciervo), uno de los monstruos de Power Ranger

Como siempre, la información que tenemos sobre él es de segunda mano porque no seguíamos la serie (pero los diseños de sus monstruos nos encantan). Si advertís que algo de lo citado es incorrecto, avisad, por favor, para corregirlo. 

Stag Beetle fue creado por Lord Zedd a partir de un escarabajo ciervo común. Se caracteriza por ser extremadamente fuerte y resistente comparado incluso con los otros monstruos de la serie. Sus golpes podían derribar a la vez a los cinco Rangers, y su caparazón resistía también los ataques combinados de los cinco. Tiene la capacidad de generar poderosos rayos de energía verde desde sus antenas-mandíbulas y además puede absorber y emplear los poderes de sus adversarios. 

Stag Beetle ha aparecido en varios capítulos tras ser derrotado y aparentemente destruido. Se le puede ver al fondo de algunas escenas, paseando junto a otros monstruos en un lejano planeta, y cosas así, sin dejarse claro si se trataba del mismo monstruo o se estaba empleando como un alienígena genérico. Teniendo en cuenta que Stag Beetle también tiene el nada desdeñable poder de teleportarse a voluntad e instantáneamente a cualquier punto del universo, podría ser que estuviera de visita en esos planetas.

La figura mide 12 cm de altura y tiene ocho puntos de articulación: brazos, rotación de manos (es torpe), piernas y rotación de pies. Tiene además una característica de acción: una palanquita a su espalda permite abrir y cerrar sus antenas-pinzas. 

Puedes ver otra figura de Power Rangers pulsando aquí.

Stag Beetle. Power Rangers. Bandai. Presentado en blíster. Ocho puntos de articulación + una acción. 1994.

lunes, 15 de abril de 2024

THE HOST

 EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                                      ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                              

Presentado por... Pecky.
 

¡Saludos, amigos cinéfagos!

Ayer hicimos otra pausa en las reformas hogareñas que nos están manteniendo temporalmente apartados del blog y aprovechamos para revisionar esta película. The Host (El huésped) es un film de Corea del sur de 2006 que causó un pequeño revuelo en su momento. Fue alabada y premiada en muchos certámenes de cine pero también olvidada demasiado pronto, a pesar de seguir siendo a día de hoy la película más taquillera de la historia de su país.

Últimamente vuelve a hablarse de ella por el arrollador éxito de ventas de Stellar Blade, debido a que el diseño de los monstruos que invaden la Tierra en ese videojuego están basados en los bocetos del mismo autor que diseñó al monstruo de esta película. Y obviando el origen del monstruo y el final de la película, esta podría mostrarnos perfectamente el ataque del primero de los monstruos de esa invasión. Por eso me ha parecido que podría ser un buen momento para desempolvarla y comentarla.

El título original es Gwoemul (Monstruo, en coreano) pero se distribuyó internacionalmente como The Host. La tenía en una carpeta de transporte, donde la puse hace unos… diecisiete o dieciocho años, para verla durante un viaje que iba a hacer… y ahí seguía hasta ahora 😅. Tengo la caratula traspapelada, pero cuando aparezca cambiaré la foto.

La historia comienza en una morgue, con el forense al cargo (un imbécil redomado) ordenando a uno de sus empleados deshacerse de una gran remesa de formaldehido arrojándola directamente al desagüe. Por ahorrarse los trámites de eliminar el material tóxico de la forma correcta, el formaldehido termina en el rio Han, y se nos dan un par de indicios de que el vertido ha provocado extensas mutaciones en un renacuajo. El guion, por cierto, fue inspirado por el caso real de la aparición de un pez mutado en el rio Han tras un vertido ilegal de productos químicos.

El protagonista principal es Gang-du, que atiende junto a su padre un chiringuito de comidas cercano al rio Han, un lugar típico de acampadas y merendolas. Gang-du es gandul (el nombre le pega, la verdad), indisciplinado, sisa comida de los pedidos que sirve y también monedas de la caja registradora. Lo único que se puede decir a su favor es que intenta ser un buen padre soltero, pero en realidad no tiene ni idea de como serlo.

Un día, mientras entrega un pedido de sepia a la parrilla a un grupo que merienda junto al rio, ve que todo el mundo está pendiente de algo extraño que cuelga del puente que lo cruza. Es como una masa a medio camino entre una bolsa de carne verdosa y un gran capullo de insecto. La cosa se despliega revelando ser una enorme criatura anfibia cuadrúpeda, que se deja caer al rio. A continuación se sube a la orilla y comienza a perseguir a la gente, que huye en desbandada. Tras comerse in situ a unos cuantos de los presentes (definitivamente, la orilla de ese rio parece un buen sitio para merendar), agarra con la cola a una persona al pasar junto a esta y se larga, llevándose a su presa como alimento de reserva para devorarlo más tarde. Y la persona a la que se lleva es Hyun-seo, la hija de Gang-du. 

Por primera vez en mucho tiempo, el hermano y hermana de Gang-du se reúnen con este y el padre de los tres, en el funeral colectivo improvisado que se hace por todos los muertos y desaparecidos tras el ataque del monstruo. El gobierno envía a la policía y el ejército a evacuar la zona, y a retener a todas las personas que han estado en contacto directo con la criatura, y a los que a su vez hayan estado en contacto directo con estos. Al parecer el monstruo esparce por contacto un virus letal, lo que hace necesario poner en cuarentena a los afectados. Eso incluye a Gang-du y todo lo que queda de su familia, pero ellos no están dispuestos a dejarse encerrar en una cuarentena, porque van a ir a buscar a Hyun-seo por su cuenta.

El monstruo está acumulando comida, llevando a un mismo punto de las alcantarillas tanto cadáveres como a la gente viva a la que atrapa. Empleando un móvil que encuentra en uno de los cadáveres, Hyun-seo logra hacer una breve llamada a su padre para decirle que está viva, en algún lugar de las alcantarillas. La familia se reúne entonces para ir en su búsqueda, violando la zona de cuarentena impuesta por el gobierno. Se gastan todo el dinero que tienen comprando unas escopetas y unos puñados de cartuchos en el mercado negro, y descienden a las alcantarillas. Estas, naturalmente, son enormes, y no logran dar con ella.

Se nos cuenta también la historia paralela de dos hermanos huérfanos que vagabundean por las calles y que están aprovechando la cuarentena para entrar a robar comida en las tiendas. Los hermanos tienen un desafortunado encuentro con el monstruo. Este termina con la muerte del mayor y la captura del menor, See-joo, de unos ocho o nueve años, al que el monstruo lanza a su zona de almacenaje junto a Hyun-seo y los cadáveres.

Aquí tiene lugar la que quizá sea mi escena preferida del film. La familia hace un alto en su búsqueda para descansar y entra en su propio local de comidas, que también se encuentra en la zona evacuada. Están desanimados, agotados, sucios y hambrientos tras su paso por las alcantarillas, y se sientan a comer en silencio. Entonces se une a ellos una niña. Tal vez los ha visto entrar en el lugar y simplemente les ha seguido, o ya estaba escondida allí antes de que ellos llegaran. 

La niña no dice nada, solo se acerca a la mesa y comienza a comer también. No sabemos quien es, probablemente quedó separada de sus padres en el caos del ataque inicial y, al igual que Gang-du y los suyos, deambula a ciegas buscando a sus seres queridos o esperando ser encontrada por ellos. 

Uno a uno el cuarteto se va dando cuenta de su presencia, y tampoco dicen nada. No hay preguntas, ni agobios, ni aspavientos, simplemente le ofrecen más comida. Tras esta escena no volvemos a verla y debemos suponer que simplemente, tal como vino se fue, inmersa en su propia búsqueda, quizá aprovechando un momento en el que el grupo dormitaba.

El caso es que inicialmente pensé que la niña era la propia Hyun-seo, porque tiene su misma edad, se le parece mucho y viste su mismo uniforme escolar, y que la escena representaba la esperanza que tenían todos de volver a hacer algo tan común como comer junto con ella algún día. Y tanto su repentina e inexplicada aparición y desaparición parecían confirmar eso, pero después de ver la escena varias veces te das cuenta que son actrices distintas. Aun así, de haber sido correcta esta otra interpretación, tampoco habría sido una mala escena. La historia reincide mucho en el tema de la unidad familiar contra viento y marea, aunque también aborda otros. 

Hay un momento, por ejemplo, en el que Gang-du es capturado por el equipo sanitario y le taladran el cráneo para obtener una muestra de su tejido cerebral, para usarlo en la investigación sobre el virus. Pero una conversación entre dos de los investigadores nos revela que el virus no existe. Es algo que se le ha dicho al público para hacerles creer que hay gente experta trabajando en el asunto, que pronto lo tendrán todo bajo control, pero no. El retener a la gente y tomarles muestras es todo fachada, e incluso de cara a la mayor parte del personal médico que participa en estas operaciones, que ignora esto. 

El gobierno está dando palos de ciego y se preocupa más por aparentar que está solucionando el problema que por solucionarlo de verdad. Y este asunto del inexistente comité de expertos, junto con las cuarentenas masivas, las imágenes de gente deambulando por la calle con mascarillas y la detención de todo aquel que protesta contra estas medidas, nos resultan terriblemente familiares tras la pésima gestión de la pandemia mundial del 2020. 

Tras la pausa para comer y descansar la familia se topa ahora sin pretenderlo con el monstruo. Sus intentos de acabar con él son inútiles, y este mata al padre de Gang-du cuando se les agotan los pocos cartuchos con los que contaban. El resto quedan dispersados pero siguen buscando a Hyun-seo cada uno por su cuenta y a su manera, con las autoridades pisándoles los talones.

El monstruo es finalmente abatido con una nube de gas letal que acaba también con algunos ciudadanos. Gang-du corre hacia él cuando aún agoniza y extrae de su estómago a Hyun-seo, a la que este había visto en la boca del monstruo poco antes. Pero es demasiado tarde. Hyun-seo está muerta, probablemente se asfixió en el interior del monstro, o quedó aplastada por su organismo. Abrazado al cadáver de Hyun-seo está See-joo, el pequeño de los dos huérfanos, que aún vive. 

El epílogo nos muestra como Gang-du ha adoptado a See-joo y por fin se está esforzando en ser un mejor padre. También nos muestra que tiene a mano una de las escopetas que compraron en el mercado negro y mantiene un ojo sobre del rio Han, atento a cualquier otro horror que pueda surgir de él.

La película se mueve entre la acción, el terror, y la critica social, aunque también tiene algunos momentos levemente cómicos. Y es magnifica en todos esos aspectos, incluso en los efectos especiales. Hay que tener en cuenta que el CGI del monstruo es del 2006, y el presupuesto total con el que se contó no llegaba a los once millones de euros, una nadería para los resultados que obtuvo. Echadle un vistazo si tenéis la ocasión.

The Host (2006) Baek Chul-hyun, Bong Joon-ho (guion) Bong Joon-ho (director). Song Kang-ho, Byun Hee-bong (actores principales) Go Ah-sung (actriz principal). Chungeorahm Film & Sego Entertainment.

miércoles, 6 de marzo de 2024

INVASIÓN EXTRATERRESTRE

 EL ORÁCULO DE LAS VISIONES                                                                                      ¡ALERTA DE EXPOILERZ!                                                                                                                                                                       

 Presentado por... Pecky.

¡Saludos, amigos cinéfagos!

Esta es la película de Godzilla que teníamos en sesión doble junto con la ya reseñada Los monstruos invaden la Tierra. El título original es Kaijū Sōshingeki, que vendría a ser algo así como El ataque masivo de Kaijus

Está ambientada en el lejano año 2000, pero fue filmada en 1968, veintidós años antes que Michael Crichton escribiera la novela Jurassic Park. ¿Qué por qué motivo nombramos a Jurassic Park? Bueno, solo para que lo tengáis en cuenta si la descripción de la isla Ogasawara os recuerda un poco a la isla Nublar de este famoso libro. 

Tras muchos esfuerzos, la humanidad ha logrado mantener a raya a los grandes monstruos de la Tierra confinándolos en la isla de Ogasawara, en una zona acotada y controlada llamada Monster Land. Esta es una especie de reserva natural para monstruos prehistóricos donde los kaijus vagan libremente, pero que no pueden abandonar gracias a unos sistemas de seguridad electromagnéticos. Godzilla, su hijo Minya, Rodan, Manda, Baragón, Mothra (en su forma larvaria), Anguilas, Spiega, y Gorosaurus conviven pacíficamente siendo alimentados y cuidados en este entorno controlado.

Monster Land cuenta con unas instalaciones desde las cuales los monstruos son observados y estudiados, hasta que un día se pierde el contacto con el personal de la isla, las barreras de Monster Land fallan y los kaijus quedan sueltos por el mundo todos a la vez, provocando una devastación sin precedentes. 

En un principio se cree que esto se ha debido a los efectos destructivos de un desastre natural, ya que al parecer hubo otra ocasión en la que se perdió el control sobre Monster Land debido a un fuerte tifón. Pero cuando el Comando Especial Luz Lunar SY-3 es enviado a investigar, descubren que la realidad es otra. Este comando (que parece sacado directamente del Escuadrón de Ultradefensa de Ultraman) está al mando de Katsuo, que será nuestro protagonista principal. 

Su novia Kyoko forma parte del personal de Monster Land. Katsuo y sus hombres son recibidos por la propia Kyoko y el Dr. Otomí, que les revelan que ahora trabajan para una raza alienígena conocida como las kilaaks, que han liberado a los monstruos y son capaces de controlarlos. Una enviada de las kilaaks hace acto de presencia y revela sus planes de apoderarse de la Tierra empleando a los kaijus, para luego implantar en ella su propia civilización. 

La alienígena intenta reclutar al equipo de Katsuo, y al no conseguirlo trata de matarlos. Estos, aun sabiendo que se enfrentan a humanos que están siendo controlados y por tanto no son dueños de sus actos, no dudan en abrirse paso a tiros entre el repentinamente agresivo personal de Monster Land para ponerse a salvo. 

Se llevan con ellos como prisionero al dr. Otomi, pero este se suicida antes de revelar ninguna información. Al examinar su cadáver encuentran que lleva implantado un diminuto sistema de control mental. Tirando de ese hilo descubren una serie de emisores escondidos por todo el mundo, cada uno con 2000 kilómetros de alcance, desde los cuales se controla tanto a los monstruos como a los humanos sometidos por los implantes de los kilaaks. A Kyoko logran rescatarla y extraerle los implantes, pero no guarda recuerdos de nada posterior a su captura por los alienígenas. 

Entretanto, los ataques de los monstruos se intensifican, y Tokio es devastado por cuatro de ellos a la vez: Godzilla, Rodan, Mothra y Manda. Al ser sus apariciones y ataques algo selectivo y controlado, son más peligrosos que cuando su comportamiento era instintivo y aleatorio. 

Los científicos de las Naciones Unidas descubren que las ondas de control provienen de la Luna, mientras que los emisores repartidos por el mundo en realidad solo repiten y expanden esta señal. El comando SY-3 es enviado a la Luna a cortar de raíz esa señal. Localizan una base de las kilaaks y la destruyen. Registrando sus restos encuentran el sistema de control de los monstruos todavía intacto, y se lo llevan a la Tierra para examinarlo. También descubren que a pesar de sus formas humanas y femeninas, el verdadero aspecto de las kilaaks es el de conjuntos de rocas metálicas unidas en hilera, como serpientes. Son seres que a altas temperaturas podrían vivir eternamente, pero si estas son bajas se petrifican quedando inertes, en una especie de coma. 

De vuelta en la Tierra, los científicos de las Naciones Unidas emplean el artefacto para controlar a los monstruos y hacer que estos ataquen la base subterránea que las kilaaks han establecido en la Tierra, cerca del monte Fuji. Sin embargo las kilaaks disponen de un arma secreta. King Gidora aparece de pronto para enfrentarse a los kaijus terrestres. El aparato de control mental que ahora tienen los humanos se hizo especialmente para los kaijus terrestres, y no afecta a la naturaleza alienígena de King Gidora. 

Los kaijus terrestres logran derrotarlo luchando juntos. Entonces aparece un segundo monstruo espacial, el Dragón de Fuego, una bola de llamas que parece tener vida propia y cuyo objetivo son las instalaciones de Monster Land, donde se encuentra el aparato de control de monstruos y de la barrera electromagnética. 

El comando SY-3 se enfrenta en su nave al Dragón de Fuego. Tras un desigual combate en el que llevan las de perder, el recubrimiento flamígero del Dragón de Fuego se agota para revelar que en realidad no es un kaiju sino una nave espacial de las kilaak. Al agotarse su barrera ígnea protectora, la nave del SY-3 la destruye de un solo disparo. Sin el aparato recuperado de la base alienígena los kaijus no pueden ser controlados, pero aun así arrasan la base subterránea kilaak y luego vuelven por si solos a Monster Land. En la isla ya no hay barrera electromagnética que los retenga, pero se han acostumbrado a estar allí y en ese paraje se sienten a salvo, lejos de los humanos y su ruidosas ciudades. 

La película concluye con Katsuo y Kyoko sobrevolando Monster Land en un helicóptero. A pesar que varios de los kaijus presentes disponen de ataques de energía a larga distancia, estos se limitan a ver pasar con indiferencia el helicóptero. Algunos hasta parecen gesticular hacia el vehículo a modo de saludo, reconociendo su presencia, dando a entender que una convivencia pacifica entre humanos y kaijus (o extrapolando los elementos, entre el mundo civilizado y la naturaleza más salvaje) puede lograrse e incluso llegar a ser algo mutuamente beneficioso.  

Puedes ver otra película de Godzilla pulsando aquí

Kaijū Sōshingeki. 1968. Ishiro Honda, Takeshi Himura (guion) Ishiro Honda (dirección) Akira Kubo, Yoshio Tsuchiya (actores principales) Yukiko Kobayashi, Kyoko Ai (actrices principales) Toho. Editado en DVD en 2015 por Tema Distribuciones S. L.